Dedicatoria
Para quienes alguna vez desearon ser comprendidos y, aun así, eligieron el silencio como refugio.
Para quienes confundieron la distancia con cuidado y aprendieron que protegerse también puede ser una forma de soledad.
Y para quienes, al final, descubrieron que hay personas que no piden que finjamos estar bien.
Solo piden que les permitamos quedarse el tiempo suficiente para vernos de verdad.








