NOTA DE LA AUTORA
Advertencia: Este no es un cuento de hadas.
Si estás buscando caballeros con armaduras brillantes, moral inquebrantable y un sentido del bien común… cierra este libro. En serio. Huye. Este libro es un descenso al abismo.
Este universo está poblado por villanos, no por héroes. Los personajes son moralmente grises... o directamente negros. Y no, no van a redimirse.
León Rossetti no es el tipo de hombre que te llevaría flores. León es el tipo que arrancaría las flores del jardín del vecino solo para verte sangrar con las espinas. Él no es sano, ni lo pretende. Tiene una mente oscura, retorcida y un apetito que va mucho más allá de lo físico. No le interesa salvarte. Quiere poseerte. Corromperte. Romperte. Y que le ruegues por más.
¿Te incomoda? Perfecto. Ese es el punto.
Porque este libro es turbio, cruel, erótico, salvaje, inmoral y, sobre todo, irremediablemente adictivo.
No habrá advertencias suaves dentro de la historia.
No habrá personajes que cambien porque tú quieres verlos cambiar.
Y no voy a disculparme por eso.
Así que, si esperas encontrar ejemplos a seguir, una relación modelo o diálogos políticamente correctos, te invito con todo el sarcasmo posible a cerrar este libro y no mirar atrás. Aquí no escribo para complacer, sino para desatar lo más oscuro y ardiente del alma humana.
Y si te atreves a quedarte...
Recuerda esto:
Este mundo les pertenece a los villanos. A los que arden en su propia llama, a los que no piden permiso, a los que destruyen mientras besan. Aquí no hay finales felices, solo finales intensos. Y en este universo, el infierno tiene nombre y apellido. Y no, no te va a pedir perdón por quemarte.








