Capítulo 1
Hoy SoWon comenzó una nueva relación, ¿O fue ayer? No lo recuerda bien, no quiere verificarlo de nuevo, tiene demasiadas cosas en la cabeza. Incluso cree que en su idiotez, fue hace solo unas semanas y su cerebro aún no lo procesa. No ha tenido tiempo de nada con todo eso de la mudanza y el divorcio de sus padres, no necesitaba más drama innecesario en momentos como ese.
Muchas cosas han pasado los últimos seis meses, no se siente mejor cuando llegan a la nueva casa y se supone que debería estarlo, es decir, era un nuevo ambiente, un nuevo comienzo dijo su padre a él y a YooRa, su hermana mayor, ellos hablaron tanto de eso que Chanyeol pensó que por fin se habían vuelto locos.
O quizás solo era él.
Pero la casa no es tan linda como se miraba en las fotografías y cómo la habían descrito esos dos, aunque bueno, eso también pasaba con las personas ¿No? No era culpa de la casa, pero al menos el jardín de enfrente era bonito (¿El jardín sería una metáfora de la belleza interna?) Chanyeol no quería saberlo tampoco.
Su habitación tiene dos tipos de alfombra en el piso, las dos son igual de horribles lo que claramente no estaba ayudando a su mal humor, las paredes aún tienen tapiz que no fue arrancado de la manera correcta por los inquilinos anteriores, aunque no entendía para qué querían ese papel tapiz de todos modos, hay un montón de arañas y no sabe por dónde empezar a limpiar.
-ChanYeol, ayuda a meter las cajas.- lo regaña su padre al verlo parado en medio de las escaleras, viendo cómo los hombres de la mudanza meten todas las cajas en su alcoba, están revolviendo todo a pesar de que las cajas tienen su nombre de donde deberían estar, pero es demasiado tarde para intervenir.
No tiene sentido que ayude, ya que hay mucho movimiento y siempre ha pensado que más ayuda quien no interviene de manera innecesaria (que no estorba, en palabras más simples).
Por suerte, las primeras cajas que entraron fueron más suyas, más que tienen su nombre escrito al costado con tinta negra en letras gigantescas. Casi todo es ella y cosas que, de haberse perdido en el camino hasta ahí, hubiera conseguido unas mucho más lindas, pero no fue el caso, casi estaba triste por eso, que los de la mudanza fueran competentes. La caja que le importa ya hace hasta abajo de la gran pila, así que rápidamente la abre cuidando que nada se haya hecho daño.
Su balón de basquetbol ocupaba demasiado espacio, pero no estaba dispuesto a llevarlo suelto, sus videojuegos envueltos en kilos y kilos de papel burbuja estaban intactos, al igual que todos sus álbumes de música, pero al fondo de todo aquello, encontró su vieja caja metálica aún con el pequeño candado. Se había hecho una nueva abolladura en la base, pero eran detalles.
De entre sus ropas, sacó la llave del candado que colgaba en una larga cadena de su cuello, encontrándose cara a cara con los recuerdos que se negaba a dejar atrás. Todas esas Polaroids que se había tomado junto a SoWon, la última todavía tenía la nota que ella misma había escrito con lápiz días antes de su rompimiento.
“Por favor, nunca olvidemos esto”
Irónico si lo pensaba con cuidado, pues ella había sido quien después dijo que deberían olvidarse de todo aquello. De lo que implicaban ambos.
Él había dicho algo como, “Oh, claro” o “Si, no te preocupes” no recordaba bien, pero estaba seguro de que no había hecho un drama por eso y en realidad no quería terminar con ella, pero lucir como un desesperado egoísta no iba a servir de nada cuando ella había decidido que no quería nada más de él y parecía que SoWon estaba mucho mejor ahora. Fue un rompimiento como pocos, se habían despedido de buena manera, se habían deseado lo mejor y cada uno había regresado a casa por su cuenta y se acabó.
A ChanYeol aún le causaba gracia todo eso, porque se sentía irreal, no creía que una relación de poco más de año y medio debía terminar así, no al menos como él lo tenía entendido en dieciocho años de vida. La gente no terminaba solo porque sí, siempre tenía que haber razones. Nunca terminaría de entender que pasaba por la mente de las personas, ni siquiera en la propia.
Debía admitir que aún SoWon le gustaba como nadie le había gustado, lo suficiente como para maldecir, porque ella era todo lo que él alguna vez hubiera querido. Tenían tanto en común que se causaron miedo cuando se conocieron, las mismas canciones, artistas y películas. El mismo amor por ciertos deportes, llegaron a practicarlos juntos e incluso asistieron a partidos de sus equipos favoritos. Pero lo más importante, SoWon y él amaban la música, y habían hecho duetos para presentaciones en la escuela donde incluso habían ganado premios ¿Qué acaso había hecho algo mal? Tal vez fue que nunca había sido afectivo, le costaba trabajo ese ámbito, nunca decía “Te amo” más bien intentaba demostrarlo porque era malo con las palabras, pero no parecía ser una razón válida para que ella quisiera dejarlo. Era un error común ¿No? A todos podía pasarles pensaba, de todos modos, corregir eso ya no serviría de nada.
Tomó la caja de metal completa y terminó botándola en el cesto de basura de la casa, debía empezar a superar eso por más duro que fuera, debía superar todo, ni siquiera se había dado cuenta de lo mal que estaba su vida hasta que SoWon lo dejo.
Tal vez hubiera tenido que notar antes lo distantes que se comportaban sus padres o como su madre estaba cada vez menos en casa, como su familia había dejado de comportarse como eso, como una familia, pero lamentarse era de poca utilidad y bueno, también era tarde para hacer algo.
Tomó su balón para salir al jardín trasero de la nueva casa, que no era tan lindo como el de enfrente, pero tenía una canasta, así que eso le daba puntos. La canasta estaba oxidada y se dio cuenta de que estirándose un poco, podía tocarla sin problema, el problema quizá era que él era demasiado alto y todas las cosas le quedaban bajas.
Estuvo un buen rato botando la pelota y encestando pero no era divertido cuando la canasta era tan accesible, pero no tenía nada mejor que hacer. Así que cuando estaba oscureciendo, su padre le ordenó entrar a la casa y ayudar a sacar las cosas.
YooRa y su padre estaban en la cocina terminando de recoger los platos de las cajas que tenían de nombre “Cocina, frágil” y un mal dibujo de un plato hecho por su hermana.
-Pide la cena- le ordenó su padre apenas puso un pie en la cocina -Hay muchos locales cerca, bien podrías caminar, no has ayudado en nada-
-Bien, ¿Qué consigo?-
-Pizza- sugirió YooRa y su padre aceptó sin decir nada, señalando su billetera sobre la isla de la cocina.
-Trae dos y me regresas el cambio- ChanYeol asintió y camino de la casa para buscar su chaqueta, aún botando el balón -No botes eso dentro de la casa- esa no era una regla nueva y aun así la seguía olvidando, como sea.
Recordaba haber visto un local de pizzas a unas calles, así que caminó calle abajo mirando su móvil, era masoquista y había entrado nuevamente al perfil de SoWon, las fotos con su nuevo novio lo golpearon rápidamente, al revisar la fecha, constató que ella había empezado su relación con ese sujeto hacía solo cuatro días, que pésima memoria la suya.
¿Había sido así de fácil reemplazarlo? Habían pasado un par de meses solamente, ¿Qué pasaba si él aún no superaba nada de lo ocurrido? ¿Era él un ridículo? ¿Por qué no podía superarlo? Tampoco podía maldecirla, estaba seguro de que no lo hacía a propósito, no era esa clase de chica, ella simplemente estaba haciendo su vida nuevamente.
-¡Oye! ¡Quítate del camino!- al alzar la vista, unos pequeños faros de bicicleta lo dejaron ciego un momento, así que solo se hizo aún lado, ni siquiera fue más de un paso y lo había hecho con toda la calma del mundo, pero ese chico y su bicicleta que hace pocos segundos habían sido una amenaza para su bienestar, fueron directo a estrellarse con un farol.
-Auch... ¿Estás bien?- ChanYeol corrió hasta ese chico, quién se había quedado boca arriba sobre el asfalto, cubriendo su rostro y quejándose en voz muy baja -Fue un gran golpe, déjame ver-
-No, hazte un lado- no era paramédico ni tenía conocimientos sobre eso, pero si ese chico se había arrancado la nariz, por supuesto que quería ver.
-Vamos, fue muy fuerte- Pero no, al parecer solo se había golpeado y el chico parecía querer estar a punto de llorar. -No te paso nada, ven, te ayudo- ChanYeol primero levantó la bicicleta, no había sufrido golpes, solo un raspón, su duelo era él que parecía traumatizado.
-Deberías tener más cuidado, ¿Sabes? ¿Acaso estás ebrio?- lo ayudó a levantarse. Era bonito, solo así, no era hermoso, ni irreal, pero sí muy bonito. Con el cabello lacio y castaño hasta la altura de las cejas, ojos pequeñitos y manos demasiado perfectas como para ser de un chico.
-Me dolió- se quejó otra vez, más cerca del llanto.
-Claro que te iba a doler- ChanYeol quiso reírse, lo lamentaba pero había sido ridículo -Lo siento- el desconocido pareció sonreír también pues sus pequeños ojos se hicieron medias lunas. Yeol no podía estar seguro, pues aún se cubría el rostro con las manos.
-Si no te hubieras quitado del medio, ambos necesitaríamos una rinoplastia ahora mismo- Está vez ambos comenzaron a reír a carcajadas, arruinando el silencio de la calle. Era esa clase de vecindario dónde aun cuando hay un montón de casas y comercios, casi nunca pasa nada interesante, ni siquiera pasaban muchos autos -Bueno, de todos modos ni me gustaba mi nariz-
-Pues vaya manera de conseguir una nueva. Déjame ver- ChanYeol alejó las manos del chico, su nariz estaba un poco roja e hinchada, seguramente se vería horrible al día siguiente y no sabía que tan bueno o malo era que no estuviera sangrando.
-¿Cómo luce?-
-Como una papa-
-Demonios-
-Deberías hacer que te revisen eso, de todos modos ¿A dónde ibas con tanta prisa? Si se puede saber, claro- el chico bufó.
-Me retaron a ver en cuánto tiempo podía darle la vuelta al vecindario, pero ahora tengo una papa en la cara- ChanYeol lo vio subirse de nuevo a su bicicleta -Soy BaekHyun, por cierto, nunca te había visto por aquí ¿Estás espiando a los vecinos?-
-No, acabo de mudarme- señaló su casa al final de la calle -Soy ChanYeol-
-Claro, obvio, no hay nada bueno que espiar por aquí- BaekHyun sonrió -Gracias por hacerte a un lado, ChanYeol. Adiós- Yeol levantó su mano en modo de despedida, viendo irse a BaekHyun ahora más lento y deteniéndose cada tanto a tocar su nariz.
De nuevo, nunca terminaría de entender a la gente, gente como BaekHyun que aceptaba retos tontos y sus amigos que lo retaron a como eso sin una finalidad real.
🔵🔵🔵
-¿Ya buscaste el instituto?- le preguntó su padre y ChanYeol asintió con la boca llena de pizza -Va a ser estupendo, conseguirás más amigos-
-Sí, estaría bien- no se mostraba pesimista al respecto, pero tampoco con un optimismo desbordante, sería mucho más fácil superar a SoWon sin tener que verla a diario en clase, pero tampoco estaba feliz por no verla nunca más.
Ese, tal vez era otro de sus problemas, siempre era a medias tintas, nunca una sola cosa, y si llegaba a elegir una sola o era un desinteresado o un obsesionado.
-Yo sé que han sido muchos cambios últimamente- dijo su padre por fin obteniendo toda la atención de sus dos hijos -Desde el nuevo compromiso de su madre, el divorcio, la mudanza...- “Mi relación con SoWon” pensó ChanYeol, pero a nadie le importaban sus problemas, ni siquiera a él a veces -Pero todo irá para mejor, ya verán, en unos meses recordaremos esto como solo una anécdota más. Ustedes ya son mayores, espero que puedan entenderlo- ambos hermanos asienten y sonríen hacia su padre y el resto de la cena pasa con tanta naturalidad, entre malas bromas y las esperanzas puestas en un futuro incierto.
ChanYeol por la noche se siente patético al tener que dormir en las bolsas que usan cuando van a acampar, porque aún los muebles no llegan y así será su vida lo que queda de la semana. Entre sus cosas aún tiene recuerdos de SoWon y no sabe muy bien qué hacer con ellos, creía estar listo para tirar todo y cortar la raíz, pero al parecer era estúpido al creer eso. Era estúpido en general.
Le manda un mensaje casi en la madrugada cuando ella subió una nueva foto con su novio, no quiere ser una molestia pero la extraña demasiado.
Park ChanYeol 1:24 AMFelicidades
SoWon 1:26 AMGracias, me siento feliz ¿Cómo va la mudanza?
ChanYeol se toma una foto en su bolsa para dormir en el suelo y SoWon no deja de mandar notas de voz riendo, no va a ser fácil superar todo eso. Al final, se despiden como cuando terminaron “Adiós, espero que te vaya bien, llámame si necesitas algo” las heridas no sanan tan rápido al parecer.








