PRÓLOGO.
Las noches son largas......
Silenciosas para los mortales; tentadoras y vivas para las malditas.
Para ellas no existe el perdón. Mucho menos la redención. La redención es solo una ilusión piadosa, una esperanza falsa inventada para consolar a los cadáveres que aún caminan.
Redención.......
Palabras muertas para las condenadas. Víctimas, engendros o recipientes consumidos por el rencor de este mundo. Criaturas a las que la vida les molió los huesos y destrozó el alma hasta convertirlas en una sombra más de esta tierra maldita.
Devoran...
Cazan...
Beben el néctar dulce de los infantes; una vitalidad embriagadora y brillante que solo los recién nacidos poseen. Su sed es bestial, inevitable, capaz de desatar la faceta más oscura de su naturaleza.
Es la maldad misma, encadenada y castigada por la fe, repudiada por una sociedad hipócrita que ignora que el mal habita en el mismo aire que respira. Ellas son solo una manifestación más.
El mal primitivo las seduce. Las acaricia en medio del odio con blasfemias disfrazadas de dulces susurros, envolviéndolas en un abrazo tan helado como la muerte misma... Una calma perversa que les roba la flor de su inocencia, dejando tras de sí un pecaminoso sabor a ceniza y podredumbre.
Sus ojos ya no reflejan un alma. Son cuencas frías, vacías y carentes de vida pura, que solo te observan con hambre.
Sus risas no son más que un juego macabro; sus voces, un castigo divino; su hedor, la marca inconfundible que las delata bajo una piel muerta que apenas se sostiene adherida a sus huesos.
La belleza es su trampa para los pecadores. Sus labios escupen veneno con la sutileza de una víbora.
Brujas...
El castigo Supremo para la naturaleza vil de la mujer.





![The Moon's Weapon : the cursed mate [ MOVING TO GALATEA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_123f31099804e79c6de11657975bcaae.jpg)


