Create New List
Share with your friends
Customize readability

Maiby: La muerte ama la fotografía.

All Rights Reserved ©

Summary

Cuando la única oportunidad de empleo resulta ser un pequeño trabajo en una olvidada casa de empeños, Mariana cree estar de suerte. Todo se vuelve extraño cuando se topa con una vieja cámara que aún funciona. De haber sabido que el aparato estaba maldito, jamas se le habría ocurrido comprarla.

Status
2d ago
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1: La Tienda

Era mi sueño ser fotógrafa, dedicarme al fotoperiodismo como mi abuelo. Él no solo me enseñó a disparar el obturador en el instante justo: me enseñó a mirar. Desde que tenía diez años, su voz estaba en mi cabeza cuando encuadraba una imagen.

El día que murió, yo tenía dieciséis. Apenas dos meses después de mi cumpleaños. Me dejó su vieja cámara y un cuaderno de tapas gastadas repleto de anotaciones escritas con su caligrafía precisa. Trucos, advertencias, notas sobre la luz y la sombra... instrucciones sobre cómo capturar algo que los demás no ven.

Leí ese cuaderno como si fuera mi Biblia. Lo extraño es que... no recuerdo cuándo lo perdí.

La ciudad en la que vivo es pequeña, pero agradable. Eso quiere decir, que podía ir de un lado a otro sin gastar demasiado dinero, una gran ventaja si eres fotógrafa. Pero recibía continuos regaños de mi padre al descuidar mi escuela por andar tomando fotografías todo el tiempo.

Es muy probable que hayan ocultado mi más preciado recuerdo del abuelo, no creo que lo tirarán, pero si lo ocultaron muy bien.

Cuando mi cámara dejó de funcionar seis meses después. Mis padres se negaron a repararla o comprar otra. Me ofrecieron una especie de “trato”: si sacaba más de 9.0 en todas las materias, me darían dinero para una nueva.

Cumplí... casi. Matemáticas me dio un 8.5. El castigo: dinero para una cámara de segunda mano, apenas 300 mil.

Busqué por Internet. Nada bajaba de 480 mil. La frustración me quemaba. Así que empecé a buscar trabajo. Recorrí tiendas, supermercados, zapaterías. Nada. No tenía experiencia, y a ojos de todos era una adolescente inútil.

Hasta que lo vi.

Un cartel amarillo, escrito a mano, pegado en la polvorienta ventana de una casa de empeños:

“Se necesita ayudante.”

Me quedé mirándolo. El lugar tenía una fachada miserable, con un aire detenido en el tiempo. Debería haber seguido caminando. Pero entré.

El olor fue lo primero: polvo mezclado con un ambientador barato que intentaba —y fallaba— enmascararlo.

—Buenas tardes —Saludé—. Miré en derredor, buscando un mortal o tal vez al dueño/a del lugar.

Silencio.

Mis pasos resonaron sobre el suelo de cerámica, agrietado y con manchas oscuras que no eran... del todo suciedad. Estantes altos rebosaban de libros viejos, muñecas de porcelana que parecían observar, vajillas cubiertas de polvo.

Quedé brevemente hipnotizada por una bella caja de música, de esas que, al abrirla, una pequeñita bailarina se asoma y comienza a dar vueltas al compás de una música de campanita. Ahora me pregunto al recordar ese momento, si mi situación actual sería diferente, si en vez de comprar la cámara hubiese siquiera abierto aquella caja de música.

—¿Qué desea usted, jovencita? —la voz me hizo girar de golpe.

Un anciano delgado, de cabello blanco y desordenado, como si hubiese metido los dedos en un enchufe. Me miraba por encima de unas gafas sin montura. Sus ojos... algo en ellos no encajaba.

—Si desea adquirir el ítem, debe pagar por él —dijo, mirando la caja de música.

—No... discúlpeme —murmuré, devolviéndola a su sitio.

—Entonces, si no viene a comprar o vender, le ruego que se retire.

Señalé el cartel de la ventana.

—Mi nombre es trabajo y quiero el Mariana.

El silencio que siguió fue tan largo que me dio tiempo de arrepentirme de haber aprendido a hablar.

—Me llamo Mariana —corregí—. Y quiero el trabajo. No al revés. —Señalé el cartel.

Me explicó que debía acomodar la mercancía y hacer inventario en las habitaciones del segundo piso. La paga era de 180 al mes. Ridículo, pero suficiente para empezar a ahorrar.

Acepté. Él sonrió. No fue una sonrisa amable.

¿Por qué demonios, me contrató? Debió de sacarme a patadas de ahí, ahora soy yo la que patalea de rabia mientras escribo este diario. Seguro me habría enojado con el abuelo, pero yo no me vería en este lio de ahora.

Esa noche mi madre dijo:—Una menor de edad, explotada por menos de medio salario... —y bebió un sorbo de jugo.

Ojalá me hubiera prohibido ir. Ojalá algo me hubiera detenido.

Porque no debí volver a ese lugar.

Let José Hernández know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Our third chance

Jkind12: Good story!

Read Now
Bloodlines

lblomme: I always love a story where good overcomes evil. The sad start, the growth, and ultimate strength of the main character was well done. The story never lagged and ultimately delivered a happy ending even for characters who were less than stellar. Well done!

Read Now
Silver's Second Chance

Ashley: I enjoyed the story. It was a short one so the fast pace fit. I think something should be put in to show a time jump between paragraphs like a "****" just to make it easier to follow when we skip to the next day week or month. Over all a good read.

Read Now
Hit and Run

Wan: Amazing read. I love the happy ending. And the way Sebastian got rid of Mike. 😂😂

Read Now
THE ALPHA WHO REFUSED TO APOLOGIZE

Karen Nagy: The story of an intelligent woman and a strong wolf. Combining powers of the mind and body to the benefit of their pack. Love and respect are proven to be valuable commodities. Looking forward to reading more, well done.

Read Now
After Letting Go

Isarah: I can't stop smiling, though! It's so sweet, so good, and I absolutely love it! Thank you, author! ❤️

Read Now
My Blacksmith Savior

Jeanne: A lovely story without endless drama. Just 2 people finding each other. Truly enjoyable. Goal achieved! Thank you.

Read Now
Nothing Between Us

Claudia: Chat gbt recomandationEasy to read, catching, funny, relatable.

Read Now
The Cleanup Girl: A Dark Mafia Romance

Meg: The loose end is driving me bonkers- what happened/happens with Nicola finding out the inside person that is messing with his business? Is the whole FBI and fear of prison not of concern?

Read Now