EN BLANCO
Este día de invierno, sujeto una maleta de mano, con un par de zapatos, un par de pantalones, dos suéteres y un vestido. Mi bolso en el hombro, donde llevo lo más preciado.
Tomo el pestillo y antes de cerrar la puerta, contemplo una pila de bolsas y de una de ellas sobresale una pequeña caja de zapatos, que me había acompañado gran parte de mi vida… y que ahora debo dejar atrás.
Otrora lo que una vez estuvo lleno de voces, ruidos cotidianos, música y hasta el ladrido de un perro. Ahora solo es un silencio total que consume hasta mi propia exhalación.
Esas paredes ahora solo son un inmenso espacio vacío, lleno de la nada misma. Lo único que queda son esas bolsas y la caja de zapatos.
Las ventanas por las que antes entraba la luz del amanecer o el resplandor de una noche con luna llena. Ahora solo son parte de esas paredes inertes que abrazan una oscuridad abismal.
El aroma de la convivencia: de la comida casera, de las flores cuando pasaba coleto, de los cuerpos… ya no está. Solo un olor a encierro, a olvido.
Esa casa que me vio reír… también me vio llorar, mucho, hasta que mis ojos se secaron.
Pensé que sería fácil, pero no lo es en absoluto. Y me pregunto muy en el fondo de mi mente si hago lo correcto. Si estoy huyendo, disfrazándolo con la idea de un nuevo comienzo.
Hoy no quiero pensar. La decisión ya fue tomada. Solo me queda afrontar lo que vendrá, pero la pregunta no se va y hasta creo que nunca lo hará.
Miro una vez más esa caja de zapatos, porque presiento… o quizás sé ciertamente que será la última.
Una vida se queda atrapada allí, seguramente termine en un bote de basura en un apartado vertedero, donde servirá para que habiten cucarachas, y después de un tiempo se convertirá en polvo que el viento se llevará quién sabe a dónde.
Aprieto con fuerza el bolso. Ni siquiera me atrevo en este momento a tocar lo que allí llevo. Temo que, si lo hago, desaparezca por arte de magia, como esa vida en la caja de zapatos. Pero sé que está allí conmigo, que me acompañará el resto de la vida que hoy comienzo.
Su olor, esa fragancia de Azzaro, de lavanda amaderada, que hace tanto tiempo ya dejé de oler, pero que cuando cierro los ojos allí está, como si fuera hoy, ahora, en este justo momento.
Ese pañuelo que una vez me dio en una fiesta cualquiera hace tanto, tanto tiempo. Hoy ya no está y sin embargo siempre estará.
Cierro la puerta, despacio, con cuidado, sin hacer ruido y solo camino, sabiendo que en el lienzo de mi corazón, solo él estará.




![Fated to My Ex- Best Friend [Moving to Galatea]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_49edb1dbf9a28b50b9c4d68d8598359b.jpg)



![Werewolf Hollow [GALATEA DATE TBA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_76bbf380fa2e8dc2f70694197487ab81.jpg)