Capítulo 1
Chloe era una chica de clase alta, de hermosos ojos y cabello negro. Amigable, simpática y con una personalidad que hacía que fuera fácil quererla.
Estaba saliendo con Neeson, un chico de clase media, divertido, bastante atractivo, de pelo oscuro y muy amigable. Ambos se amaban y estaban profundamente enamorados.
Era su segundo aniversario y Chloe estaba muy emocionada. Habían quedado en encontrarse en un restaurante bastante elegante para celebrar aquella fecha tan especial.
Chloe llegó primero. Entró al restaurante y buscó a Neeson con la mirada, pero no lo encontró.
Era extraño. Neeson no era de esos chicos que llegaban tarde de hecho, era bastante puntual. Así que decidió esperarlo.
Pasaron veinte minutos y Neeson todavía no aparecía.
Chloe comenzó a inquietarse y decidió llamarlo, pero su teléfono estaba apagado.
Continuó esperándolo. Algunos clientes la miraban de vez en cuando, ya que llevaba bastante tiempo sentada sola. El mesero se acercó varias veces para preguntarle si necesitaba algo, pero Chloe no ordenaba nada más que un vaso de agua. No quería pedir nada hasta que Neeson llegara.
Finalmente, después de una hora y media, se cansó de esperar.
Pagó el vaso de agua y salió del restaurante bastante enojada. No podía creer que Neeson la hubiera dejado plantada justo en su segundo aniversario.
Regresó a su casa molesta. Al menos esperaba que él le hubiera enviado un mensaje, aunque fuera para darle alguna explicación o disculparse.
Pero pasó un día y no recibió absolutamente nada.
Chloe tampoco lo llamó. Seguía enojada, aunque una pequeña preocupación comenzaba a aparecer.
Pasaron tres días. Finalmente decidió volver a llamarlo, pero una vez más, no obtuvo respuesta.
Sin saber qué más hacer, decidió ir directamente a su casa.
Al llegar, tocó el timbre. Los padres de Neeson abrieron la puerta. Ambos tenían expresiones de preocupación, como si algo no estuviera bien.
Madre de Neeson: —Chloe, justo te íbamos a llamar.
Su voz sonaba preocupada.
Chloe: —¿Por qué? ¿Qué pasó?
Madre de Neeson: —¿Neeson estaba contigo?
Chloe: —No, de hecho, vine a buscarlo porque no me contesta.
El padre de Neeson intervino. Su voz era seria y firme, aunque no podía ocultar su preocupación.
Padre de Neeson: —Neeson está desaparecido. Nadie sabe nada de él.
Chloe se quedó inmóvil por unos segundos.
Chloe: —¿Qué? ¿De verdad?
Sus padres asintieron.
La única esperanza que tenían era que Neeson estuviera con Chloe, ya que algunas veces se quedaba en su casa. Sin embargo, tampoco estaba allí.
Chloe sintió un enorme peso en el pecho. Durante esos días había estado enojada con él por haberla dejado plantada, sin imaginar que su novio había desaparecido.
No sabía qué pensar ni qué hacer.
Junto con sus padres, fueron a realizar la denuncia por su desaparición. A partir de ese momento, comenzó una búsqueda que parecía no tener respuestas.
Un mes después...
Chloe llevaba un mes sin regresar al colegio. Estaba demasiado triste y ni siquiera tenía ganas de salir de su habitación.
Ir al colegio significaba recordar a Neeson. Compartían la misma clase, los mismos pasillos y tantos recuerdos que simplemente no se sentía capaz de volver.
Su madre intentó convencerla varias veces, hasta que finalmente Chloe decidió regresar.
Sin embargo, nada era igual.
La ausencia de Neeson se notaba. Los estudiantes murmuraban sobre su desaparición y, cada vez que pasaban la lista, escuchar su nombre se había convertido en un recordatorio doloroso.
Chloe estaba sentada en un banco, con la mirada perdida y una expresión triste, cuando alguien se acercó.
Era Ethan, su mejor amigo.
Ethan era rubio, de ojos claros y mirada calculadora. Tenía una personalidad fría y seria, aunque podía ser bastante amigable con las personas que quería.
Él y Neeson nunca se habían llevado demasiado bien. Neeson solía ponerse celoso cada vez que Ethan se acercaba a Chloe.
Ethan: —Chloe, ¿qué haces aquí sola? ¿Dónde están tus amigas?
Chloe levantó la mirada lentamente. Su voz sonaba cansada.
Chloe: —Nada, simplemente estoy pensando.
Ethan levantó una ceja, curioso por su respuesta.
Ethan: —¿Por qué? ¿Es por lo de Neeson?
Chloe asintió con la cabeza y desvió la mirada.
Ethan se sentó a su lado, dejando escapar un suspiro antes de hablar.
Ethan: —Él estará bien. No debes preocuparte tanto. La policía se está encargando de eso. Mejor concéntrate un poco en ti.
Chloe: —No puedo. La policía no tiene información suficiente, nadie sabe nada y Neeson podría estar en peligro.
Ethan: —Mejor intenta pensar en positivo. Él estará bien, ¿sí?
Chloe asintió débilmente.
Ethan se acercó y la abrazó. Ella no se resistió simplemente se dejó caer entre sus brazos, buscando un poco de consuelo.
En ese momento, Ethan era una de las pocas personas que conseguían hacerla sentir un poco mejor.
Dos años después...
Chloe ahora estaba de novia con Ethan.
¿Cómo había sucedido?
La desaparición de Neeson la había dejado completamente destrozada. Durante mucho tiempo estuvo débil, triste y sin ganas de hacer absolutamente nada.
Pero Ethan nunca se fue.
Estuvo a su lado para consolarla, escucharla y acompañarla incluso en sus peores momentos. Poco a poco, se convirtió en su lugar seguro.
Con el paso del tiempo, aquella amistad comenzó a transformarse en algo más.
Un día, Ethan decidió declararle sus sentimientos, aunque estaba convencido de que Chloe lo rechazaría.
Sin embargo, ella lo aceptó.
Chloe se había enamorado de la manera en que Ethan la trataba, de cómo la cuidaba y de cómo siempre encontraba la forma de estar presente, sin importar cuánto tiempo pasara.
Lo que comenzó como una amistad terminó convirtiéndose en una relación que ninguno de los dos había imaginado.
Para Chloe, Ethan se había convertido en una de las personas más valiosas de su vida.
Creía que finalmente había conseguido dejar atrás su pasado.
Pero ¿realmente se puede olvidar a alguien que desapareció sin dejar respuestas?








