Capitulo 1 vistazo
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¿Con solo mirar a alguien sabes cuáles son sus intenciones ?
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Lyón iba de camino a su nueva escuela; ya que cursaba el último año, sabía que le iba a ir bien. Siempre ha sido popular, no solo por su apariencia, sino también por su manera de ser; además, ser un alfa le otorgaba ese privilegio. Se podría decir que era el alfa estereotípico: sin duda alguna, alto, atlético, fornido y, sobre todo, muy guapo; claro, con un detalle: sus rasgos eran un poco más finos y delicados, los cuales combinaban perfectamente con él y con su piel blanca y aterciopelada, con ligeros sonrojos sobre ella. Sin duda, eso hacía que resaltara por encima de todos los alfas.
Al llegar al instituto, se percató de lo grande y lujoso que se veía. En otro tiempo no se le habría permitido estudiar en un lugar así, pero gracias a su madre y al esfuerzo que estaba haciendo en su trabajo, le habían dado un ascenso. Ella siempre quiso que él se graduara en una de las mejores escuelas, y esta era una de ellas. Realmente estaba agradecido con su madre, porque siempre se esforzaba por él; aquello lo hizo sonreír.
Mientras iba caminando por la multitud, se percató de cómo las personas lo miraban y susurraban a sus espaldas, admirando su belleza; eso lo hizo sonreír aún más. «Siempre era lo mismo», pensó.
—¡Hey, Lyón! —reconoció esa voz. Se volteó lentamente en dirección de donde le gritaron: era su primo Henry, un chico un poco más alto que radiaba carisma y seguridad. En apariencia era lo opuesto a él, con una piel morena y rasgos más marcados.
—Cuando me dijeron que ibas a estudiar aquí, no lo podía creer —dijo, hablando como siempre con un tono de voz tan alto que le hacía preguntarse si hablaba para él o para los demás. Luego, con gran fuerza, chocó su mano, sonando sonoramente, rodeó sus hombros con su brazo y se dispusimos a caminar por los pasillos del instituto. Ya estaba acostumbrado a esa actitud; simplemente suspiró y negó con la cabeza mientras seguía sonriendo.
—¡Tengo una noticia! Mi padre habló con el director para que estudiaras en mi misma sección. ¿Qué te parece? ¿A que soy el mejor?
Al escucharlo, no podía disimular su alegría: no tenía que gastar energía en hacer nuevos amigos.
—¡Qué bueno! Dile a tío que se lo agradezco.
—¡Dímelo a mí! Yo fui el de la idea —dijo fingiendo indignación.
Solté una carcajada al escucharlo; él también río un poco. Al entrar, el salón no estaba completamente lleno de estudiantes, pero algo su atención en una esquina al fondo había un grupo asomado por unas de las ventanas que daba hacia afuera. Henrry se separó de mí y se dirigió hacia ellos rápidamente:
—¡Que ya llegaron!
Se asomó a la ventana mientras uno de sus compañeros lo miraba de reojo.
—Ya deben de estar llegando —dijo eso para luego mirar el reloj con rapidez.
Henrry no apartaba la mirada de la ventana; yo seguía parado ahí sin entender qué estaba pasando.
—¿Alguien ya confirmó? —dijo Henrry, apartando la vista de la ventana para mirar al compañero que estaba a su lado.
—Sí, Danilo, de la clase 3-B.
Jerry levantó las cejas un poco asombrado para luego reír.
—¡Ja! ¿Es en serio? Antón, yo no apostaría por él ni aunque mi vida dependiera de ello.
Yo simplemente me limitaba a escucharlos hasta que me harté, y me acerqué a ellos lentamente. Una vez frente a ellos, me dispuse a hablar:
—¿De qué están hablando?
Ellos voltearon al mismo tiempo. Detallando un poco más, al chico de lado de Henrry, se notaba que era un beta; me miró y le dijo a Henrry con la mirada: «¿Y este quién es, loco?», para luego mirarme y prácticamente barrerme con la mirada.
Henrry notó un poco la tensión y se rió para calmar el ambiente.
—Él es mi primo, Lyón —hizo una pausa y puso una mano sobre el hombro de Antón—, y él es mi amigo Antón...
No había terminado bien su oración cuando alguien gritó:
—¡Ya llegaron!
Automáticamente, Antón y Henrry voltearon a ver nuevamente hacia la ventana; por curiosidad, me asomé también. De un carro muy lujoso pude apreciar bajar a dos chicas. Me sorprendí al verlas, no solo por su parecido idéntico, sino porque había algo en ellas que robaba la atención de cualquiera. Se podría decir que su apariencia no era gran cosa, pero su presencia en general transmitía algo especial. ¿Quiénes eran? Me pude percatar de que todos a su alrededor las miraban con un descaro tremendo.
Mientras las chicas se disponían a caminar hacia el interior del edificio, una de ellas levantó la mirada hacia donde estábamos el grupo y yo, y me miró fijamente. Desvié la vista al instante; no pude sostenérsela ni un segundo. Dirigí la mirada hacia Henrry, que no paraba de verlas con una sonrisa.
—¿Quiénes son?—dije algo cauteloso
—Las gemelas, las únicas alfas dominantes de la escuela.
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Estoy emocionada, es mi primera historia, espero que la disfruten y gracias por leer 🙂↕️(•^•)✓
También estaré publicando está historia en Wattpad y en Inkspitet
Pero en está plataforma estará más explícito el limón








