Capítulo 1 - La oportunidad
La euforia que Lian sintió al observar en su laptop el correo de aceptación por parte de la corporación Aruá Biologia e Conservação fue indescriptible. Saber que había sido seleccionado entre tantos postulantes lo hacía sentir orgulloso.
Su primer pensamiento fue ir a contarle a su padre tan buena noticia, pero sabía que tendría que esperar, ya que en esos momentos este se encontraba trabajando.
Así que decidió levantarse de su cama, todavía emocionado por haber conseguido el trabajo que tanto deseaba. Mientras caminaba hacia la ventana, no podía evitar pensar en todas las oportunidades que aquella noticia traería consigo. Abrió las cortinas de su habitación, permitiendo que la intensa claridad del día alumbrase el lugar.
La habitación de Lian conservaba algunos rastros de sus gustos. Sobre su escritorio se podían apreciar documentos relacionados con sus estudios de campo. En uno de sus estantes se encontraba una enciclopedia ilustrada de ciencias naturales, un regalo que había recibido de sus abuelos durante su infancia.
Su interés por el mundo natural lo había acompañado desde hacía muchos años y, con el paso del tiempo, terminó convirtiéndose en su vocación.
Había transcurrido casi un año desde que culminó sus estudios universitarios. Durante ese tiempo se había dedicado a buscar oportunidades que le permitieran desenvolverse en el campo de la biología, aunque ninguna había llegado a despertar el mismo interés que aquella que ahora tenía frente a sus ojos.
Después de volver a leer el correo, Lian revisó la hora en su celular. Todavía faltaban algunas horas para que su padre regresara de la cafetería, por lo que decidió retomar la lectura de El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde. Este autor había logrado cautivarlo tiempo atrás gracias a su narrativa elegante, caracterizada por el ingenio y la ironía propios de la literatura del siglo XIX.
Se acomodó en su puff que se encontraba junto a su escritorio y abrió el libro por la página en la que lo había dejado la última vez. Sin embargo, en sus pensamientos aún divagaba la noticia del correo de aceptación, cosa que no le permitía centrarse en la lectura. Le costaba asimilar que una corporación de tal magnitud y prestigio lo hubiera aceptado.
El tiempo transcurrió entre sus pensamientos y los pequeños avances que pudo hacer en su lectura. Cuando escuchó el sonido de la puerta principal, dejó la novela a un lado y miró nuevamente la hora en su teléfono. Su padre acababa de llegar. Al poco tiempo, escuchó sus pasos acercándose por el pasillo, hasta que finalmente apareció en la entrada de su habitación.
—¿Cómo estuvo tu día? —preguntó mientras se acercaba.
—Bastante bien. De hecho, tengo algo que contarte —dijo Lian con cierto nerviosismo.
Su padre notó la emoción en su voz y sonrió con curiosidad.
—¿Ah, sí? ¿Qué pasó?
Lian se paró de su puff, tomó su laptop de la cama y la giró ligeramente para mostrarle el correo que había recibido.
—Me aceptaron. Aruá Biologia e Conservação me seleccionó para trabajar con ellos.
Su padre se acercó para leer el mensaje. A medida que avanzaba por las líneas, su expresión fue cambiando hasta dibujar una sonrisa de orgullo.
—¡Lian, eso es maravilloso! Sabía que tarde o temprano iba a llegar una oportunidad como esta.
—Todavía no puedo creerlo —respondió Lian, sin ocultar su entusiasmo—. Llevo meses esperando una respuesta por parte de ellos.
—Y te lo mereces. Has trabajado mucho para llegar hasta aquí —dijo su padre, recordando aquellas noches en las que su hijo se quedaba despierto hasta la madrugada para culminar sus proyectos de campo.
Lian sonrió. Escuchar aquellas palabras de su padre hacía que la noticia se sintiera todavía más real.
—Hay algo más —añadió después de una breve pausa—. El trabajo es en Brasil, en la región amazónica. Tendría que trasladarme para comenzar con las investigaciones.
Su padre guardó silencio por unos instantes. La alegría por la noticia seguía presente, aunque ahora parecía acompañada de cierta preocupación.
—¿Brasil? Eso está bastante lejos de casa y no tenemos ningún familiar en ese país.
—Lo sé, pero es una oportunidad que difícilmente podría encontrar aquí. Es justo el tipo de experiencia que estaba buscando para desarrollarme como biólogo. Además, la corporación se encargará de mi hospedaje y alimentación.
—No voy a decirte que no me preocupa que te vayas tan lejos —admitió su padre—. Pero tampoco quiero que dejes pasar algo que puede significar tanto para ti.
Lian comprendió su preocupación. Después de todo, nunca había vivido fuera de casa y la posibilidad de marcharse a otro país suponía un cambio importante para ambos.
—No será para siempre —dijo con una pequeña sonrisa—. Además, voy a estar haciendo algo que realmente me gusta.
—Entonces tendrás que aprovecharlo al máximo —respondió su padre—. Solo prométeme que vas a cuidarte.
—Te lo prometo — dijo Lian con total seguridad.
Su padre le dio una palmada afectuosa en el hombro al ver lo decidido que estaba su hijo ante aquella oportunidad y volvió a mirar el correo.
—¿Y cuándo tendrías que viajar? —preguntó su padre con entusiasmo.
—Todavía tengo que revisar algunos detalles con ellos. En el correo me explican lo que sigue.
—Bueno, entonces habrá que empezar a organizar todo.
Lian asintió. Por primera vez en mucho tiempo, el futuro parecía ofrecerle una dirección clara. La oportunidad que tanto había esperado finalmente estaba frente a él y, aunque todavía quedaban muchas cosas por resolver, sabía que estaba dispuesto a dar aquel paso.
Brasil lo esperaba; la Amazonía lo esperaba.




![Werewolf Hollow [GALATEA DATE TBA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_76bbf380fa2e8dc2f70694197487ab81.jpg)



