Epígrafe
Si alguna vez vuelves a encontrarme, no me ames.
No sabes cuántas veces he tenido que morir para que tú pudieras vivir.
Y si alguna parte de tu alma todavía recuerda la mía, te lo suplico…
No vuelvas a prometerme para siempre.
Porque todas las veces que me lo prometiste, terminaste olvidándome.
— Alys Varenhall








