Camara acción
Había todo oscuridad asta que se escucha el sonido de una cámara se enciende un chico de ojos verdes algo cansado con ojeras y diversas marcas en su cuello dio un suspiro cansado
_hola estoy grabando esto, porque realmente nosé, como solucionar, como escapar, como actuar, solo estoy pasando los días con esta tortura teniendo que alguien a mí alrededor mío muera seguramente te preguntarás, pero ¿cómo comenzó?, ¿quién eres? Pues empezamos del principio mi nombre es Ren Agustín Leonardo Bravo Álvarez tengo 23 trabajo como forense antes estaba en pareja creo que hay empezó todo conocí a Tania, me enamoré de ella estuvimos de pareja desde 18 ella era mí mundo pensaba casarme con ella cuando me independizará porque solía vivir en la casa de mí mejor amigo y su familia, yo lo conocía Peter desde la primaria el conocía toda la mierda que había sido mí vida, cuando le conté que estaba enamorado se alegró de mí y de mí suerte, los años pasaron y la suerte me sonrió estaba feliz, por fin podía elegir tener un puesto fijo o trasladarme a un pueblo olvidado por dios dónde la tasa de criminalidad y mortalidad era realmente alta, dirás que tiene eso de bueno pues que hay una alta demanda por lo tanto un sueldo gordo y tentador, pero era obvio mí elección me quedaría con mí futura prometida por qué si ya estaba listo con un anillo en mano y estaría recibiendo el apoyo de mí mejor amigo, mí hermano mejor dicho, pero todo se desmoronó todo, se fue a la mierda no entendía ¿por qué me pasaba esto? ¿Hasta cuándo mi vida iría en picada? Así es encontré a mí mejor amigo entre las piernas de mí novia sentí náuseas, impotencia, odio, tristeza, ganas de matar a todos los que estaban en esa habitación, pero no lo hice, talvez por cobardía, solo atine a tomar mis cosas y me fui en silencio, el anillo lo hipoteque rápidamente para volver a mí oficina en el trabajo y firmar los papeles y elegir irme lo más lejos que podía de todo lo que conocía de los que me traicionaron.
Mientras conducía hacia el aeropuerto, mi celular sonaba sin cesar solo lo tome y lo arroje por la ventana mis lágrimas y sollozos involuntarios dolorosos que trataban de escapar así más difícil el manejar así que soltando un suspiro trate de tranquilizarme estacione en el aeropuerto, no baje del auto rápidamente, solo con un bolso improvisado y no tarde en resolver el papeleo para por fin subir a mi avión, una vez sentado, todo me callo como agua helada en mi rostro, volvía a no tener nada, ni hogar a dónde volver o alguien que me espera, volvía a sentirme solo, las palabras de Disque mis padres volvían a mi mente "nunca debiste haber nacido", "solo robas oxígeno y tiempo", "nadie te necesita y nunca te necesitaran", "eres reemplazable y lo sabes".
Una azafata que pasó me tocó mí hombro algo asustada fue hay que me di cuenta de mis temblores y como me faltaba el aire era otro más de mis ataques o como yo le decía uno de mis "berrinches" solo sonreí nervioso y me escuse con el miedo a ser mí primer vuelo, fingí escucharla por un rato, pero la idea de no pensar en nada quedó patente y marcada en mí subconsciente así que utilizando algunos artilugios viejos me la lleve al baño está de más decir que en ese pequeño lugar pude olvidar todo lo que había pasado horas antes mientras ella gemía en mí oído y el placer recorría mí espalda estuve seguro, gruñí al sentir como me apretaba con fuerza mientras mis caderas no dejaban de moverse, mordí mí labio dejando me venir también, sintiéndome insatisfecho me di cuenta de lo que estaba haciendo y el por qué de no quedar conforme, solo di un suspiro mimando un poco a mi pareja de turno, no quería ser más hijo de puta por haberla utilizado de esa forma, me saque el preservativo usado y limpie un poco el desastre que había hecho, una vez terminado salimos como si nada aunque la mirada de las demás azafatas estaba pegado a mí y de algún que otro pasajero, pero me mantuve indiferente.
Pasaron unas horas más cuando el avión aterrizó, está de más decir que no pude dormir, busque en mí bolso las pastillas para controlar mí "trastorno hipersexualidad" o como vulgarmente le digo "adicción al sexo", pero por lo visto me las había olvidado, me resigné a qué por más que revice mil veces el bolso no aparecerá, así que baje del avión después de 10 minutos con el ajetreo de aquí para allá, me hizo doler la cabeza pero una ves listo todo, busque algún cartel con mí nombre en el cúmulo de personas, según tenía entendido me esperaba, estuve observando unos minutos cuando veo el cartel con mí apellido y dos policías uno sosteniéndolo y otro moviendo su mano en señal de que estaban hay no tarde en acercarme a estos dos ambos jóvenes de unos 25 más o menos, fueron cordiales explicándome todo sobre el pueblo y del trabajo, que consistía en resolver casos de homicidios y aveces otros un tanto peculiares, también hablaron del jefe de policía, su mal humor y otros chistes algo tontos que me hicieron reír, asta que se detuvieron en una casa supuse que sería mí casa, era grande de dos piso, moderna, era hermosa no tarde en bajar para verla más de serca, los policía me pasaron el bolso y las llaves y que me verían a más tardar en 4 días para el trabajo, solo asentía despidiéndose cordialmente, mire de reojo que varios vecinos asomaban sus cabezas para verme, eso me causo gracia pero sería mejor entrar a la casa, dentro de esta habia silencio pues era normal, acomodo algunas de mis prendas, ya que en un bolso solo metí lo más importante que en ese momento se me ocurrió, los días pasaron y me llevaba bien con los vecinos claro en 3 días no lo conoces bien pero asta ahora todo iba bien, tuve que ir por urgencia a una farmacia a comprar mis medicamentos para el "trastorno" ya que empezaba a molestarme, está de más decir que desde que llegué pude dormir sin problemas, me levataba de buen humor, aunque todavía lloraba en las noches por lo que había pasado, necesitaba tiempo para sanar esa herida pero por lo demás bien,
PRIMER DIA DE TRABAJO
Ya estaba listo para empezar, al entrar al edificio me encontré con el jefe de policía un hombre mayor de unos 36 de color y ojos verdes se veía gruñón, pero buena gente, me presenté cordialmente aunque lo más seguro que ya supiera de mí, el por otro lado solo correspondió, por lo visto no le gustaba la idea de tener gente nueva en el lugar, después de una conversación corta me retire a mí puesto, sintiendo incómodo al sentirme observado por es jefe de policia todo el tiempo asta que los dos polis que me habían buscado en el aeropuerto me inundaron de preguntas a los que yo contestaba con sutileza ya que no quería problemas, según me dijeron el nombre del jefe era Isak y los de ellos Tom con su peculiar ojos de color azul y tez morocha y cabello rubio y Mails ojos negros y era albino por lo que era fácil de recordar, ellos serían los que me traerían algún caso, sino solo tendría que verificar cuerpos, el día paso rápido y la verdad un ambien de trabajo tranquilo y sin competiciones, una vez que mí turno termino me fui directo a casa a través de un taxi, mire el paisaje boscoso la verdad muy relajante, una vez llegue me puse cómodo y fui por algo de comer me estraño ver una nota pegada a la heladera que decia
No entendía que pasaba, pero el cansancio me gano, solo hice lo que decía, me sorprendió al encontrándome con comida cacera, fue raro no te lo voy a negar pero lo deje pasar, además de que al probarla estába muy buena sobretodo por que tenía mariscos, no tarde en recostarme para concluir el día
LA RUTINA ESTRAÑA
Pasaron los días, que se convirtieron meses y yo ya me estaba acostumbrando a una rutina peculiar, al comenzar el día, me duchaba y iba a ver qué había de desayuno, leyendo la notita en refri
Las notas aunque algo cursis, a mí parecer, suena algo tonto, pero me hacían sentir bien, acompañado incluso, asta querido, no niego que incluso me daba miedo un poco, alguien merodiando en mí casa no era algo divertido, y yo no sabía cómo reaccionar o que hacer para atraparla, pero la idea de que si hago eso, las notas se detendría, me asustaba, sobre todo el pensar que devuelta voy a estar solo y que mí mera existencia solo era una carga y que nadie me necesita, di un fuerte trago al café con leche perfectamente hecho a mí gustó mucho más leche que café, sonreí algo enternecido ahora entendía el "pequeño cachorro" mis gustos eran los de un niño y no lo podía negar, termine mí desayuno dejando los platos usados limpios y me encamine así mí trabajo, por un momento la idea del paragua surco mí mente, no lo iba llevar quería ver qué pasaba si no hacía, solo tome mí casco y me subí a mí moto, si una moto no soy fan de vehículos, pero necesitaba uno con urgencia y la moto era más fácil de conseguir y con el sueldo que ganó no fue difícil costearla, así es como emprendí mí viaje, al llegar al edificio de varios piso, entre recibiendo un pequeño regaño que ya estaba acostumbrado sobretodo si venía del jefe, este era por r llegar tarde,aunque lo admito me encanta hacer enojar y molestar a las personas como el, sobretodo cuando frunce el seño y suspira,el sabe que lo más probable es que no le haga caso, también estaban mis dos amigos, Tom y Mails, solian escaparse del jefe, para hablar y cuchichear de muchas cosas como la vez que Mails fue batiado por la recepcionista, o la vez que Tom fue pillado por el jefe comiéndose el desayuno de este y paso rato asiendo guardia en el cementerio como castigo la verdad, me la pasaba bien en mí trabajo, pero una vez note una cosa estrañas en uno de los cuerpo, era como una mordidas enormes, al principio asociada a un animal como un oso ya que esté pueblo está en una zona boscosa era una posibilidad, pero algo en mí sentía que las cosas no estaban de todo sólidas, claro que hubiera investigado más si hubiera sido uno de los cuerpos que tenía que verificar pero en ese momento solo ayude a un residente, así que no pude hacer mucho más que observar y anotar lo que me decía, el día paso y al salir parecía que se caería, llovía demasiado, mordí mí labio impotente, y una vocecita en mi interior diciéndome ¡Devi traer ese dichoso paraguas!, Reí después de todo las cosa ya estaban hechas, fui a mí casillero esperaría a que se amenara la tormenta aunque sea un poco, empecé buscar mis pastillas, pero me las había olvidado no tarde en perder la paciencia, estaba incómodo, haci que no espere más y salí mojandome por completo, ni me coloque el casco y acelere lo más rápido que pude por la carretera del pueblo asta llegar a mí casa, suspiré aliviado cuando porfin estuve cómodo en ese lugar, entrando empapado y mojando gran parte donde pasaba fui directo al baño a secarme y sacarme lo que tenía mojado, saliendo solo con unos pantalones cómodos de mezclilla azules, puse la ropa en la cesta ya después me encargaria de eso, fui asia el refri mirando otra notita está vez estaba en mayúsculas, reí quién escribe con mayúsculas, solamente los abuelos cuando se enojas, puse atención a lo que decías
Sonreí socarronamente nadie nunca me había castigado y lo iba hacer una persona cobarde usurpa casas fetichistas, agarre la nota y la rompí, nunca lo hacía siempre que había una nota las dejaba hay, pero esta no, solo la rompí con una sonrisa algo cinica.
EN LA NOCHE
La lluvia no paraba era relajante y no tarde en dormirme pero no por mucho ya que sentía como varios ojos me miraban de una forma asquerosa, quise tapar mí cuerpo talvez haci minimizaron esa sensación, pero una voz profunda y gruesa me aterró
"a los cachorros hay que castigarlos para que aprendan"
Estaba inmóvil, cerre los ojos por miedo y asco, se sentía tan real, mis lágrimas escapaban, sinti la lengua de esa cosa o lo que sea que sea pasar por mí cuello y su mano mano tocar mí estómago, quería despertar y rapido, mí respiración se detuvo cuando sentí que esa mano bajaba cada vez más de forma que terminaría en mí ingle.
Di un salto, estaba en mí cama había sido una pesadilla horrible y estraña, mire mis manos sudadas, al igual que mí cuerpo, mire a mí alrededor todo estaba igual que siempre, sentí náuseas al recordar sus toques y fui directo al baño a vomitar todo lo que mí estómago tenia.
Después de una ducha me prepararía algo para beber ya que en un par de horas tendría que ir a trabajar siendo ya de mañanas,fui a la cocina vi otra nota está vez puesta en la mesada
No pude evitar sentir asco hacia la palabra cachorro, di un suspiro tomé mis llaves y fui directo hacia mí moto, lo que vi hizo que mí corazón palpira sin parar las llantas estaban pinchadas, no solo una eran las dos y el tanque estaba vacío, pase mí mano por la frente empezaba a ponerme algo nervioso y mí cuerpo se heló, salí de mí casa para tomar el bus o llamar que me recoja un taxi, pero las línea de omnibus estaba cortada y la línea estaba fuera de señal asta que la arreglaran, en conclusión nadie vendría a por mi.
Mí mente trataba de maquinar una explicacion lógica para lo que estaba pasando, no será que la persona que escribe las notas este detrás de esto verdad, es imposible solo son coincidencia, entre en casa refunfuñando y azotando la puerta por la rabia, cuando sentí la tele de la sala prenderse, me acerque listo para cualquier cosa, pero no había nadie lo que si había era una nota con letra diferente a las anteriores.
Releí la nota y la compare con la de la cocina, no eran la misma letra, el miedo carcomida mí cabeza "acosadores", ¡que mierda hago!, una idea surco "los vecinos", no tarde en salir de casa para encontrarme con algún vecino, pero no estaban en casa y algunos ni me abrían, estaba extrañado por esa actitud, no me queda otra que volver a mí casa, al entrar fui a la sala y ver qué habia otra nota
Me enoje nadie me mandaba y menos lo haría una persona acosadora, rompí la nota y escribí una.
Tome mí chamarra, mire la hora, era tarde cuando había pasado llendo de aquí para allá, pero no me importó, pegue la nota en la puerta y me fui caminando, al primer bar que encontrara y pasar el mal trago.
Estuve horas en ese bar, tome un trago después de otro asta quedar tocado o ebrio como le digan, llore y reí, me la pasé bien, pero ya era hora de volver a casa, camine tratando de no caerme, todo me daba vuelta y no podía parar de reírme, una vez estuve en la puerta, lo note la nota ya no estaba en su lugar un rasguño estaba marcado, pero estaba tan tomado que seguro veo doble haci no le di importancia, otra ves la se sensacion de no saber que hacer predominó en mí, ¿donde voy entonces?,realmente tomar no era lo mío por qué volvía a sollozar, limpie mis ojos y tome el pomo de la puerta entrando sintiendo más un intruso que el propietario, pero todo estaba igual que siempre, sintiéndome tonto y cansado solo fue a mí cuarto y lanze a la cama, no tenía muchas ganas de investigar nada solo de dormir de invernar mejor dicho, ni me saque la ropo, solo ya que a los pocos minutos quedé completamente dormido.
Me desperté por un dolor insoportable en mí cuello, abrí los ojos viendo que la habitación estaba a oscuras, intente gritar, pero no pude el miedo no me dejaba, solloze, sea lo que sea que me estuviera mordiendo se detuvo y se separó de mí, esa cosa sostenía mis manos con fuerza demasiada y entre más forcejeaba una y otra vez más fuerte era su agarre empeze a tener que rompería mis huesos, y mis piernas por igual, asta que lo escuché susurrarme
"te lo advertí cachorrito"
Sentí besos desde mí cuello, que de hay brotaba líquido supuse que era mí sangre, asta mí pezón, fue hay dónde me di cuenta que no traigo mí ropa, el dolor interrumpió mis pensamientos, había sido mordido en mí pezón, solloze más fuerte nunca antes había sentido ese tipo de dolor, sintiendo como empezaba a salir líquido para luego seguir bajando, trate de ver o distinguir a mí agresor, pero solo vi unos ojos color amarillo que me helaron la sangre y unos dientes más parecido colmillos blancos brillantes, asta que terminó en mí ingle, el pánico se reflejo en mí rostro, lo que le causó mucha gracia escuche su carcajada en toda la habitación para luego pronunciar.
"cachorro como se dice cuando uno se equivoca, si me lo dices dejaré el castigo asta aquí, sino marcaré tu cuerpo para que nunca lo olvides"
Al escucharlo de esa forma sería, el miedo se incrementó, así que solo me disculpe una y otravez, que nunca lo volvería hacer, después de todo no tenía muchas opciones, el solo uso una voz dulce diciendo que era un buen chico, beso mí mejilla y bajo mordiendome los muslo a los cual no pude evitar gritar de dolor y sollozar asta que terminó, pero yo quede inconciente por el dolor lo último que vi fue esos ojos.
Al despertar a la mañana estaba recostado en mí cama todo estaba igual que antes otra pesadilla, para comprobar fui otraves a la cocina, encontrándome una nota en el refri
al principio no lo noté, "esperamos" hablaba en plural fui a la sala encontrándome una nota hay también
Corrí hacia al baño, entonces no había sido un sueño, me desnude viendo con horror las mordidas en mí cuerpo tanto cuello, pezones, caderas, muslo.
6 mese después
Eh tratado de ver quiénes está detrás de estás notas y si están involucrados con tan estraños asesinatos en masa y sobre todo por qué me hacen esto a mí, por esto e decido grabar todo, por si algo me pasa, ese era mí pensamiento, mientras mí mano agarraba la cámara con duda para luego encenderla viéndose todo oscuro asta que aparece un chico de ojos verde algo cansado y con ojeras y diversas marcas en su cuello el cual dio un suspiro
_hola