Capítulo 1: Creación del personaje
Brendan y Ashley son dos compañeros del colegio. No son los mejores amigos; de hecho, se llevan terriblemente mal. Brendan es un chico inteligente, hábil en matemáticas y en los videojuegos, además de un pervertido incorregible. Ashley es una buena estudiante, con gusto por la literatura, en especial por las historias románticas entre personajes masculinos.
La chica visita una tienda de cómics cercana a su casa para adquirir el nuevo volumen del manga que ha estado coleccionando durante los últimos meses. Al salir, rápidamente lo destapa y comienza leer mientras camina de regreso a su casa.
Ashley: ¡Ay! Los pasivos son tan lindos.
Sube el puente peatonal. Ahí se encuentra con Brendan, que le arrebata el manga con intención de fastidiarla.
Brendan: ¿Qué es esto? ¿Más adolescentes maricones?
Ashley: ¡Brendan! ¡Devuélvemelo!
Ashley arremete furiosa contra su compañero. Debido al arrebato de la riña, ambos terminan rodando por la escalera. Cuando despiertan, se encuentran en lo que parece ser una enorme biblioteca. Confundidos, se incorporan y comienzan a recorrer el lugar con curiosidad. Sin embargo, los pasillos se alargan cada vez más en la medida que los recorren.
Brendan: ¿Dónde estamos?
Ashley: Parece una… biblioteca.
Brendan revisa su teléfono. No tiene la menor señal. Ashley revisa algunos de los libros. Parecen ser una especie de biografías, aunque no encuentra en ellos nada que pueda sacarlos de ese sitio.
Brendan: Revisa tu teléfono. No sé si el mío se habrá averiado con el golpe, pero desde hace rato tengo las 6:35.
Ashley: Me aparece la misma hora. De hecho, tampoco la batería parece agotarse. Es como si el tiempo hubiera dejado de transcurrir.
Es en ese momento cuando se hace presente una joven hermosa de piel morena, que viste un bléiser de color negro, blusa blanca, falda larga de color beige, medias cafés y zapatos negros.
Joven hermosa: Saludos, chicos.
Brendan: ¿Quién eres tú? ¿Qué lugar es éste?
Joven hermosa: Éste es el Akasha, el registro de todas las almas que han vivido, todas las que viven, y todas las que vivirán. Pueden llamarme Elobanur. Soy la encargada de este lugar.
Ashley: ¿Cómo fue que llegamos aquí?
Elobanur: Un golpe en la cabeza, según recuerdo.
Ashley: ¿Nos viste rodar por la escalera?
Elobanur: Lo leí.
Ashley: ¿Lo… leíste?
Elobanur: Así es. Todo está registrado en estos libros: todo lo que han vivido, y todo lo que vivirán.
Ashley: ¿Puedo… revisar el mío?
Elobanur: Puedes revisar lo que quieras, pero te aconsejo tengas cuidado. Podrías perderte.
Ashley: ¿Perderme?
Elobanur: Cada libro tiene una infinidad de páginas. Nunca he leído el final de ninguno, ni su principio, y llevo aquí más tiempo del que puedan imaginar.
Ashley: ¿Puedes mostrarme el mío?
Brendan: Bueno, ¿y cómo salimos de aquí? Llevamos horas buscando la salida.
Elobanur: No hay salida.
Ashley: ¿No?
Elobanur: Bueno, al menos yo no la he encontrado, y llevo aquí más tiempo del que pueden imaginar.
Ashley: ¿Qué? ¿Eso significa que nos quedaremos atrapados aquí para siempre?
Elobanur: Bueno, si quieren quedarse un poco más no me molestaría. A veces me siento un poco sola. Pero si ya quieren irse puedo mandarlos de una vez a su siguiente vida.
Ashley: ¿Siguiente vida?
Brendan: ¿Estamos… muertos?
Elobanur: Nunca lo están realmente. Miren cada vida como una especie de sueño; y cuando mueren, despiertan.
Brendan: Entonces sí estamos muertos.
Elobanur: Bueno, es una manera de verlo.
Ashley: ¿Qué? ¡Yo no me puedo morir!, ¡tengo un examen la próxima semana! ¿Y qué hay de mi familia? ¿Quién cuidará de Pelusa?
Elobanur: No te preocupes por tu familia, ni por tu gata. Ya se los dije: nadie muere realmente. Tarde o temprano los volverás a ver.
Brendan: Bueno, ¿y a dónde nos vas a mandar?
Elobanur: A la era mitológica.
Brendan: ¿La era… mitológica?
Elobanur: Bueno, es así como ustedes llaman a ese periodo anterior a la historia, cuando todavía no hay registros escritos sobre los pueblos, ni sobre sus reyes o guerras.
Brendan: ¿Vamos a… reencarnar en el pasado?
Elobanur: Bueno, es mucho más complejo que eso; pero sí, en resumen.
Brendan: Creo que esto ya lo he visto en algunos animes. ¿Puedo elegir quién voy a ser?
La joven diosa se encoge de hombros. El chico se queda pensándolo en silencio por unos momentos. Entonces se dibuja en su rostro una sonrisa muy pícara.
Brendan: Quiero ser una waifu rubia y atractiva; y quiero tener unas tetas y un culo enormes… y me voy a llamar… ¡Bikini!
Brendan comienza a transformarse en una en una chica rubia con peinado de cola de caballo. Le crecen unos pechos enormes y una retaguardia espectacular.
Ashley: ¡Me das asco!
Bikini: Las mujeres tienen todos los privilegios. Cuando una chica es hermosa, todos hacen lo que ella quiere.
Ashley: En ese caso, yo seré un príncipe guapo y refinado, muy dulce y tierno; y seré… ¡un pasivo! Me voy a llamar… no sé, tiene que ser un nombre especial. Siempre me gustó el nombre de Arlen.
Ashley comienza a transformarse en un joven de pelo castaño, alto y atractivo.
Elobanur: Bueno, si ya han terminado, vengan conmigo.
La joven diosa los lleva hasta una sección de la biblioteca donde se encuentran unos enormes sofás.
Elobanur: Descansen. En cuanto despierten, se encontrarán en su nueva vida.
Arlen: ¡Buenas noches, pervertido asqueroso! Espero no tener que verte en mi siguiente vida.
Bikini: Lo mismo digo, ¡zorra malcogida!