Ángel del Señor [Cristiana] Trilogía Celestial

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

¿Que es un ángel? Un ángel es un mensajero, un protector, un guardián, un guerrero. El trabajo de los ángeles guardianes es guiar a los humanos al camino correcto para que obtengan la salvación y el amor de Dios. Esto es lo que aprendió Eden, una joven ángel de 11 años. Al mismo tiempo Jonatán está a punto de cumplir su sueño siendo elegido para ser el nuevo aprendiz de guerrero, pero su vida da un giro inesperado cuando le dan una noticia inesperada. Elizabeth es una ángel novata que aprenderá lo importante de la fé si quiere defender a los cristianos como Ángel Protector. Salmos 91:11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. 1 Timoteo 4:12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. LIBRO #1 de la Saga Celestial: Ángel del Señor

Genero:
Other/Action
Autor/a:
Sachiko1617
Estado:
Completado
Capítulos:
9
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
16+

Prólogo

Una niña camino hacia la sala del trono. Todos los días hacía lo mismo: saludar a Dios, a hacerle cientos de preguntas sobre la tierra para poder ser la mejor guardiana de todas, luego fue a cuidar el jardín que había en el paraíso.


– Papá, hola –saluda, encontrando a Dios en su forma humana en el jardín del paraíso, aunque más bien parecía un bosque.


– Hola, Edén. Te tengo una excelente noticia, ven aquí –voló emocionada en dirección a Dios.


– ¿Qué está pasando papá? –pregunta confundida.


– Comenzarás tu formación como guardiana. Faltan unos años para que mi Hijo regrese a la Tierra por lo que necesitamos toda la ayuda que podamos conseguir, hoy conocerás a tu supervisor –explica Dios con calma, la niña no pudo evitar asentir con gran emoción.


– Genial, gracias papá. Verás que seré la mejor de todas –dijo levantándose sobre sus pequeñas alas y volando en dirección a la base del ángel de la guarda.


– Es verdad hija –murmura divertido– Jesús, ¿qué opinas de tu nueva aprendiz?


Un hombre yacía detrás de un árbol sin ser visto. Camina hacia su padre no muy sorprendido. El hombre tenía el cabello blanco a pesar de ser joven y los ojos rojos


– ¿Tan pronto? –Dios miró a su hijo esperando que siguiera hablando sabiendo que todavía tiene algo que decir– Pero ya era hora. Cada día se acerca la hora de mi regreso.


– Me alegra que pienses eso, Hijo. Será una gran guardiana –dice caminando hacia la salida del "jardín"– ¿Sabes quién es Jonathan?


– Claro Abba, él también llegó de la Tierra hace un año y quiere ser un ángel guerrero –Jesús caminó con su padre por los pasillos.


Vio que Dios ya no estaba allí y se transportó al al salón del trono.


– A veces es mejor tomar otro camino cuando el que quieres no te conviene y te hará más mal que bien, hijo –Dios habló de tal manera que Jesús asintió sabiendo que a veces eso pasaba.


– Entonces no será un ángel guerrero


– ¿Sabes qué camino es mejor para él?  –le pregunta a su hijo con calma.


– ¿Estamos pensando en lo mismo? Porque creo que sí –pregunta divertido, Dios asiente.


Jesús miró una ficha que flotaba en el aire. Tomó esta tarjeta para leerla al mismo tiempo que se sentaba en un trono a la diestra de Dios.


– Elizabeth cometió varios errores costosos en la vida de los humanos y se ha decidido que ella sea removida como ángel de la guarda. Ella ha pedido entrar a los ángeles protectores y he aceptado –habló con bondad en su voz.


– Es normal cometer errores, creo que una oportunidad más le ayudará –Jesús miró a su padre, la luz que emanaba no le molestaba.


– Me alegra que pienses eso hijo, quiero que sepas que tendrás grandes dificultades para entrenar a Edén como guardián debido a su edad y los ángeles oscuros –Jesús prestó atención a las palabras de advertencia de Dios.


– No tengo miedo porque sé que tú nos protegerás y guiarás en todo momento  –


¡Ah! ¡Ah, Señor Jehová! La cosa es que no sé hablar porque soy un niño. Y el Señor me dijo: No digas: Soy un niño; porque irás a todo lo que te envíe, y dirás todo lo que te envíe. No tengas miedo de ellos, porque yo estoy contigo para librarte, dice el Señor.


– Jeremías 1: 6-8, Hijo –dijo, adivinando los pensamientos de su hijo que sonreía divertido como un niño pequeño al que acaban de pillar en una broma.


– Los nuevos ángeles son bastante interesantes, pero cada vez hay más demonios más poderosos en las calles y entre los humanos –hablo con preocupación.


– Tu venida está cerca Hijo, eso preocupa mucho a los demonios que han realizado las señales –


Edén


Había llegado a la sede de los ángeles guardianes. Sentí tanta emoción que apenas podía respirar con normalidad. Entre por el portón grande notando como un ángel guiaba a otros más novicios.


– Disculpe, estoy buscando a mi supervisor –dije emocionada. No tenía idea de quién era él, pero sabía que Dios me llevaría a encontrarlo.


– Niña, no estoy aquí para bromear –la regañó el ángel enojado, no tenía idea de quién era debido al poco tiempo que llevaba aquí.


– Es orden de papá –dije, tratando de sonar seria.


– Has llegado, qué rápido vas, hermanita –habló una voz masculina.  Fue Jesús, quien me acogió cuando llegué aquí al paraíso.


– Señor Jesús, estoy buscando a mi supervisor –dije emocionado, corriendo a abrazarlo. Me emocione mucho.


– Soy tu supervisor, pequeña –dijo bajándome al suelo. No pude evitar gritar de emoción, haciéndolo reír de diversión.


Seguí a Jesús con una sonrisa y mucha emoción a través del paraíso hasta las escaleras doradas que conectaban el Paraíso con la Tierra. Me vino a la mente el Salmo 99:11.


Salmos 91:11

Porque sus ángeles te mandarán, para guardarte en todos tus caminos.


Cumpliría esa promesa con emoción y alegría. Después de unos minutos llegamos a la Tierra, mis piernas estaban cansadas por haber sido la primera vez que bajé.


– El camino es muy largo –dije cansada. Jesús acarició mi cabeza con una sonrisa.


– ¿Sabes qué es un tren?  –pregunta, asentí con rapidez– Este es solo el primer punto que tomaremos para llegar a nuestro objetivo, iremos en tren


– Nunca he viajado en tren, eso será emocionante –sentí un poco de frío así que soplé en mis manitas.


– Creo que deberíamos conseguir ropa de invierno, hace un poco de frío, ¿no? –pregunta notando el fuerte viento que había.


Ambos caminamos hasta la estación de tren más cercana. Nunca había estado aquí o eso creo ya que hay cosas que me resultan familiares. Me froté las manos para calentarme.


Vimos a algunas personas repartiendo bufandas y guantes. Fue una gran suerte para nosotros.


– Que Dios los bendiga –dice el hombre que reparte los pañuelos cuando nos acercamos.


– Hermano mayor, ¿tú también tienes una misión aquí? –interroga Jesús confundido.


– Te dije que no me dijeras así, Señor.  Aquí tenéis –dijo, entregándonos a cada uno una bufanda y unos guantes.


– Gracias, John –agradecí amablemente, frotándome las manitas.


– Gracias hermano. Que Dios los bendiga –Jesús se despide y ambos subimos al tren antes de que se cierren las puertas.


Jonatán


Esperaba ansiosamente a Miguel en el lugar que me había dicho que me encontrara. Pronto iba a hacer un ángel guerrero, era la cosa más emocionante del mundo. Luchar contra demonios todo el tiempo y arriesgarse por el Señor.


– Hola Jonathan, perdón por llegar tarde. Mi nombre es Gabriel –me saluda, me confundí bastante con eso.


– ¿Y el líder Miguel? –pregunté confundido.


– Espero que te gusten los mensajes, soy el líder de los ángeles mensajeros y por orden de Dios serás parte de mi tropa –habló directamente, eso me había paralizado.


Quería negarlo, quería ser un guerrero y no un mensajero. ¿Qué clase de broma es esa?


– ¿Eso? –creí haber escuchado mal.


– Primera regla, los planes de Dios siempre se cumplen –lo regañó directamente– Sígueme, te mostraré el cuartel.


– Debe haber un error –gruñí, molesto por todo lo que estaba pasando.


– ¿Estás diciendo que Dios se equivocó? –interroga molesto, genial, le había enojado el primer día.


– Claro que no, Dios es perfecto y siempre hace todo bien –negué para que no creyera que había intentado decir eso– Solo me sorprendió, eso es todo


– Será mejor que no pienses mal novato –dijo caminando hacia el cuartel.


Lo seguí enojado. No podía creer que justo cuando mi sueño comenzaba esto sucedió. Tenía que haber una explicación o un error, pero Dios nunca cometió errores.


– ¿Miguel rechazó mi pedido? –le pregunté a Gabriel después de unos incómodos minutos de silencio.


– Miguel siempre habla con Dios antes de aceptar un nuevo aprendiz para saber si es su voluntad y esta vez Dios decidió que fueras mi aprendiz así que no quiero quejas –asentí de mala gana.


Lo peor de todo era que apenas conocía a Gabriel desde hacía unos minutos y ya sabía que era honesto y directo con lo que pensaba y decía. Esperaba que todo fuera más fácil.


Elizabeth


No podía creer que hubiera permitido un error así. Por mi culpa una adolescente se suicidó por no darme cuenta sobre los demonios que la atormentaban. Quería y deseaba con todas mis fuerzas una oportunidad más.


Ser aceptada como ángel protector nunca estuvo en mis planes, pero era eso o nunca regresar a la tierra. Sentía que Padre tenía algo que ver con eso.


– Gracias por aceptarme –dije tímidamente al ángel que me guiaba en dirección a mi primer entrenamiento como protector.


– No estoy dispuesto a aceptar a alguien que permitió que un alma se perdiera y rompió varias reglas importantísimas, pero Padre dice que debes ingresar así que no me queda más remedio que aceptar –escuche sus palabras y baje la cabeza.


1 Timoteo 4:12

Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.


Ese versículo llegó a mi mente, no podía rendirme solo por sus palabras de desaliento. Debía ser ejemplo para los demás, Dios perdona. Al único que debe importante la opinión es la de Dios.


Mire a los ángeles quienes me miraban mal por haber fallado mi misión, pero levanté en alto mi cabeza. Nadie me haría retroceder en mi camino.


– Hola, yo seré tu instructor. Mi nombre es Alexandre