"𝐅𝐀𝐍𝐆𝐒 𝐀𝐍𝐃 𝐂𝐋𝐀𝐖𝐒"
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"No es el tiempo con alguien, es la calidez de los momentos vividos lo que acaba de enamorarte"
En medio de la noche, el aullido que provenía de una manada de inmensos lobos se escuchó por el bosque desde arriba de una colina, los rastros de las pisadas marcaron un camino hacía una cascada donde las fogatas adornaban los alrededores de un lago. Y alrededor estaban varios erizos divididos por familias expectantes de lo que pasaría arriba de la cascada.
Y en lo mas alto estaba un erizo azul con símbolos por trazos blancos por el torso y el rostro, de repente un erizo más alto que él de tonalidades verdosas envuelto en mantas amarillas y se colocó enfrente suyo tomándolo del hombro.
—Es el gran día Sonic.—le dijo en medio de una sonrisa. —Sabía que llegaría este glorioso momento hijo.
—Prometo honrar a la familia papá. —contestó el de pelaje azul.
El mayor asintió y se dirigió hacía el pico de la roca. En cambio al lado del llamado Sonic se colocó una eriza de tez morada a su lado abrazándolo de lado junto a dos jóvenes adolescentes erizos.
—Tú padre está muy orgulloso de ti, como nosotros también. —aseguró la eriza. —Haz demostrado ser capaz de dirigir la manada Sonic.
—Gracias mamá.
—¿Sí Sonic se acobardado a último momento puedo ser yo el líder? —preguntó el erizo verde al lado con ojos dorados brillantes y una sonrisa de oreja a oreja.
—Eso no va a pasar hermanito. —el erizo azul le apretó la nariz a lo que la pequeña a su lado se rió.
—¡Ha sido un gran honor pasar todas nuestras ceremonias aquí, en el pozo de los suspiros, donde cada cierto tiempo tenemos el privilegio de presentar al próximo líder de la gran familia "Werehog"! —exclamó él erizo mayor ante todos los espectadores de abajo. —Es por eso que esta noche, mi hijo mayor Sonic the hedgehog, pasa a ser el próximo en la línea de sucesión y el día dónde las circunstancias sean favorables, el próximo líder.
El erizo azul pasó al frente al lado del mayor siendo aplaudido con emoción por toda su familia.
—Cómo dice la tradición, si algún miembro externo de la familia principal desea batir a duelo con el heredero y ganar su lugar como líder, hablé ahora mismo o callé ante la noche.
La mirada esmeralda del erizo azul se hizo por encima de todos inspeccionando como las sonrisas de todos lo apoyaban y lo calmaban.
—¡Yo quiero alzarme ante el duelo!
Todos voltearon a ver de donde provino el comentario y se sorprendieron al ver que se trataba de un erizo verde con mirada zafiro, con las manos en su chaqueta de cuero café y la sonrisa de dientes acabados en punta, a un costado de la gran roca.
—¿Scourge? —preguntó extrañado el erizo azul. —¿Se te olvida que este es mi día? No es un juego para que compitamos.
En respuesta el contrario rió en alto caminando hasta quedar enfrente suyo.
—Lo sé querido primito. Pero no puedo ver que el peso de generaciones caía en tus hombros, ¡En los hombros de alguien que todavía no puede convertirse en un Werehog! —exclamó ante todos.
—Scourge, estás siendo muy imprudente. —reclamó el erizo mayor.
—¿Imprudente tío? Es noche de duelo, además, si Sonic es digno de quedarse como lider, tendrá que ganarme, ¿O no es así? —volvió a sonreír y el contrario gruñó.
Hasta que Sonic se colocó enfrente de su padre asintiendo ante el otro erizo.
—Acepto Scourge, y te voy a demostrar que soy yo quien nació para quedarse en este puesto.
Su madre observó la escena con desdén desde lejos apartando a sus dos hijos con ella.
—¡Sonic tienes que ganarle! —exclamó el pequeño a lo que el erizo azul asintió con una sonrisa.
—¡Ni te ocurra perder hermano! —gritó la eriza de pelaje fucsia.
—Entonces, deberán batirse aquí, las reglas son las mismas, no está permitido convertirse, tampoco uso de armas, son ustedes dos contra el otro cuerpo a cuerpo. —habló el erizo mayor. —El ganador no sólo tendrá el título de próximo líder, tendrá la dicha de continuar hasta un próximo duelo en el futuro. Suerte a ambos.
Él se fue junto a su familia. Mientras que abajo todos estaban de pie, entre ellos una eriza rosada observando la escena.
—Espero Scourge no lo dañe mucho. —dijo ella en un suplicio. —Por favor, que no le pase nada malo a Sonic. —susurró juntando sus manos.
El duelo fue iniciado y el erizo verde se quitó la chaqueta tirandola hacía un costado, preparándose así para ser el primero en atacar, Sonic en cambio lo esquivó con rapidez y lo golpeó recibiendo un bloqueo de parte del otro erizo.
—Se nota que practicaste primo. —le señaló Scourge. —¡Pero admite que soy mejor tú!
—¡No lo eres! —gritó propinandole un golpe directo al rostro.
Scourge cayó al suelo avivando más la tensión abajo entre todos los erizos presentes. El erizo verde se tomó de la nariz pero se levantó asintiendo en bajo y se movió para atacarlo hacía el frente.
Colocándose encima suyo trató de golpearlo directamente pero el movimiento hacia un lado de Sonic hizo que el puño de Scourge impactase en la roca dejando su huella ahí. El erizo azul se movió con agilidad en medio de las piernas del contrario para empujarlo y hacerlo caer.
Entonces Sonic lo tomó y le propinó un golpe directo al rostro en cambio el otro lo quitó de su encima y le devolvió el gesto haciendo caer al erizo azul al suelo.
Él de ojos verdes se recuperó para ver como su familiar ya estaba de pie nuevamente y lo esperaba, se levantó y lo sintió avanzar en contra suya para estamparlo en el suelo con fuerza.
—¡Demuestrame lo que decías Sonic! —le gritó Scourge en medio de una sonrisa.
En cambio el azul se estaba recuperando del golpe aclarando su vista hasta que oído detectó la voz de su hermano.
—¡Vamos Sonic tienes que ganarle!
Sonic movió sus brazos para quitarse al erizo de encima y tratar de contraatacar.
Sus padres se observaron entre sí con preocupación mientras que su hijo seguía lanzando golpes a lo que el erizo verde esquivaba y seguía golpeándolo haciéndolo retroceder y volver hacerlo caer.
En cambio, Sonic se levantó y lo hizo caer con un movimiento con la pierna que lo hizo girar el suelo y entonces saltó encima suyo colocando su brazo aprisionando su cuello y apesar de los golpes que le daba se negaba a moverse.
—¡Ríndete Scourge!
Le dijo Sonic a lo que Scourge se tomó un segundo pero terminó golpeando con la palma su hombro haciendo que el azul lo terminará soltando.
—¡Hay un ganador! —exclamó el erizo mayor llegando con su hijo alzando su brazo.
Todos abajo volvieron a aplaudir mostrando su emoción y haciendo que la eriza rosada suspirase tranquila sonriendo.
En su lugar Sonic le brindó la mano a Scourge quien al verla asintió tomándola para levantarse.
—Buen combate Sonic. —le dijo tocando su hombro alejándose caminando.
Pero para el erizo azul el comentario lo extrañó bastante, tanto que a pesar que su familia celebró con ellos él continuaba sin sentirse completamente pleno.
¿Qué estaba mal?

Al otro lado del espeso bosque, por el frío que inundaba el sector iban pasando a una velocidad casi impecable de no ser vista unos individuos que se movían con agilidad por las ramas de árboles y lograban mantenerse a flote en el aire. La vestimenta oscura se repitió en los tres individuos que cayeron en las ruinas de un pequeño castillo.
Los abrigos largos hasta el suelo que tenían, los ojos carmesí y los colmillos sobresalientes hacían ver claramente su especie. Vampiros.
—Volver a este pueblo me hace dar ganas de vomitar, hasta aquí se siente el olor a perro mojado. —expresó firmemente una hermosa albina observando sus alrededores haciendo una mueca. —¿Por qué estamos aquí Mephiles? Si se supone "odias" el lugar.
En cambio, el erizo de pelaje oscuro, vetas verdes grisáceas y una notable manta cubriendo su brazo izquierdo.
—Será un corto tiempo, Mobius no está muy lejos de aquí, además Shadow ya ha conocido todas partes del mundo, solo nos faltaba esta. —dijo Mephiles. —¿No es así hijo?
—Se me hacía muy interesante ver el pueblo de los lobos. —expresó el llamado Shadow, un erizo a semejanza de su padre, con diferencia en la tonalidas roja en su franja. —¿Y ellos dónde están?
—Hay que mantenernos alejados de ellos. —señaló Mephiles rompiendo el cerrojo oxidado que estaba en la entrada de aquellas ruinas. —Aquí alguna vez nos refugiamos Rouge y yo, después de más de veinte años se ve así.
—Espero esté mejor adentro. —dijo la fémina.
—¿Por qué no podemos verlos? —preguntó Shadow avanzando junto a los otros dos vampiros.
—Porque nos detestan. —dijo con simpleza Rouge. —Además, ese olor que irradian es asqueroso.
Eso le sacó una risa a Mephiles quien también rompió la puerta de la entrada que botó una gran cantidad de polvo hacía ellos.
—Gracias a tú padre nos odian. —respondió ella siendo la primera en entrar.
—Después de aquella pelea tanto ellos como nosotros escogimos el odio mutuo. Ya sabes esa historia Shadow, casi nos matan, nos creen demonios salidos del infierno.
El azabache contrario no respondió hasta ver como la albina prendió fuego a un par de lámparas iluminando gran parte del castillo. Claro que solo podría ser visible de estar muy cerca a él.
—Después de un largo viaje necesitamos reponer nuestra fuerza, en el pueblo habrán mucho humanos que nos esperan. —dijo Mephiles formando aquella boca partida mostrando sus colmillos.
—No iré padre. —contestó Shadow ya caminando por las paredes del lugar. —Prefiero investigar todo el sitio.
—Sólo son un par de muros desgastados hijo, ven con nosotros, debes estar hambriento y a esta hora solo seres sin suerte vagan por las calles del pueblo.
—Sí tengo hambre iré a cazar un animal, hablo en serio, me quedaré. —con eso dicho se movió con rapidez metiéndose más adentro.
—Ya déjalo Mephiles, Shadow ya es muy independiente para seguir tus órdenes. —contestó Rouge. —No te olvides que lo criaste como tú querías, no te quejes de verlo tan idéntico a ti.
Mephiles no le respondió pero asintió saliendo junto a la mujer a paso rápido fuera del castillo. En cambio el vampiro azabache inspeccionó todo el lugar, aparentemente todo lo viejo se hizo notar primero, libros con hojas amarillas en estanterías, las velas que habían sido usadas con la cera pegada en sus sitios y varios dormitorios vacíos.
No le tomó mucho tiempo inspeccionar el lugar por completo cuando ya estaba caminando por las paredes externas hasta el pico de arriba del castillo, había dejado el abrigo adentro y solo mostró su traje elegante compuesto de una camisa blanca con tirantes negros gracias a los pantalones del mismo tono, se sentó a observar el bosque desde arriba y la única luz que tenía era de la luna encima suyo.
Salió a la vista su muñeca y una cicatriz de dos rasguños que tenía visibles, y todo gracias a los lobos que lo atacaron cuando era un bebé a palabras de su padre, a quien también atacaron por defenderlo. De ahí naciente su odio.
Fue cierto lo que dijo Mephiles y pronto el cosquilleo en los colmillos lo sacó de su estado tranquilo obligándolo a bajar y buscar alguna presa para saciar su sed, sin imaginar que si continuaba adentrándose al bosque sería una sorpresa mala la que encontraría.
[...]
Al finalizar todo, Sonic se encontraba regresando a casa detrás de su familia quienes hablaban entre sí felices de su triunfo, ahora ya vestido traía unos pantalones holgados de tonalidad azul marino y una camiseta blanca sin mangas. Los mas alegres eran sus hermanos quienes imitaban la pelea que tuvo con Scourge. Pero el continuaba sin estar completamente feliz a pesar de haber ganado.
—Papá. —lo llamó Sonic de repente a lo que el mayor volteó a verlo. —¿Podemos hablar en privado?
—Aburrido, van a hablar de cosas de lobos. —dijo la eriza joven caminando junto a su madre.
—Sonia, ahora que tu hermano será el nuevo líder tiene que saber más de todo eso, dejemoslos solos.
—¿Yo puedo ir? —interrogó el erizo de ojos dorados con emoción a lo que su madre se lo negó.
—Manic, hablaran entre mayores, aún falta tiempo para que sea tu turno. —le contestó ella.
En cambio él menor observó como su padre y su hermano mayor se iban caminando por todo su hogar, varias casas en un mismo sitio separadas por solo un poco de distancia adornaban esa parte del bosque.
—Papá, tú viste el duelo que tuve, ¿Y no te pareció raro que Scourge no se haya molestado por perder? —preguntó el a lo que el mayor frunció el ceño.
—¿Por qué lo dices hijo?
—Conozco a Scourge desde que nací, hemos competido más de una vez y cada vez que le ganaba me restregaba en la cara que o había hecho trampa o que quería repetirlo, ¿Por qué esta vez no?
—Sí tu mismo dices que lo conoces, deberías haberte dado cuenta de la razón. —señaló el mayor mareando aún más al joven erizo.
—¿Tú viste algo?
—Sonic. —se volteó a verlo parando de caminar. —No te concentres en eso, ve que a partir de esta noche lideraras a toda nuestra familia, proteger este bosque y a los habitantes del gran pueblo de Green Hill, es tu victoria.
—No me siento como si hubiera ganado, papá. —contestó con honestidad. —Me he preparado toda la vida para esto, y no tienes idea de lo mucho que me frustra que todavía no me he convertido en un Werehog, ¿Por qué papá? Si soy líder soy el primero en tener que dominarlo por completo.
—Ya hemos hablado de eso Sonic, si todavía no aparece, no es el tiempo.
—¿Y cuándo será?
—No lo presiones, en el momento que menos esperes aparecerá. —le dijo tomándolo de los hombros. —Y entonces verás de lo que eres capaz, serás igual o más fuerte que Scourge tal vez.
—¿Qué? —preguntó extrañado alejándose. —¿Dices que todavía no lo soy? ¡Pero si lo vencí! —respondió alterado.
—Sonic. —lo llamó con calma volviendo a tomarlo de los hombros y luego de la mejilla. —Todos sabemos que Scourge tiene una fuerza mayor que la tuya, y sabes porqué es, pero aún así haz demostrado estar a la altura del gran puesto que implica ser líder.
—¿Me estás diciendo que Scourge se dejó ganar verdad? Sólo para no avergonzarme enfrente de toda la familia. Sabía que estaba en desventaja pero, ¡Aún así acepté para demostrarte que podía hacerlo!
—Y lo hiciste Sonic. —le dijo abrazándolo. —Después de todo, aunque Scourge no haya luchado contigo con toda su fuerza, todos vieron que eres capaz de resistir lo que venga, y eso, te hará un excelente líder.
—Pero no todos con los que vayan a luchar me dejarán ganar. —respondió alejándose de su padre para irse caminando.
En cambio el mayor escogió mantener silencio y ver cómo el erizo azul se marchaba cabizbajo por en medio del bosque. Y fue su hermano detrás de un árbol quien lo vio irse bajando las orejas y con semblante decaído.
En el camino Sonic vió al grupo de Scourge riendo en alto y a su primo también, no fue hasta que hicieron contacto visual y el guiño del ojo del contrario lo que le hizo enfadarse al punto de irse corriendo.
—¿Terminó por notarlo verdad? —preguntó la eriza de pelajes morados llegando con su esposo.
Manic iba a ir detrás de su hermano pero se detuvo para escuchar la conversación de sus padres.
—No quería que piense que es débil, al contrario, es muy fuerte al pelear con alguien superior a él y sabiendo que lo es, sigue creyendo que transformarse lo resolverá todo Alenna.
—Zokar, él no necesita que le digas qué hacer, necesita a su papá, quiere sentir que lo apoyas hasta el momento dónde el mismo resuelva lo que le molesta.
Ella abrazó a su esposo y Manic volvió a esconderse y entonces se adentró al bosque buscando a su hermano.
...
En el mismo lugar de la ceremonia pasada Sonic estaba mirando la gran roca donde había dado su combate soltando un suspiro y botando una piedra al lago que se hundió al primer rebote que dió.
"Todos vieron que eres capaz de resistir lo que venga, y eso, te hará un excelente líder."
—No entiende lo que sucede.
Él se sentó en el césped observando la luna que estaba enfrente suyo.
—Siempre te ruego que llegue el momento, pero a la hora de la verdad siempre me decepcionas. —declaró en alto.
Bajó la mirada derrotado mientras su corazón seguía a la espera de un milagro.
Por su lado, su hermano menor estaba caminando en el bosque alejando las ramas con la mano mientras hacía uso de su olfato para rastrearlo.
—¡Sonic! —exclamó pasando. —¡¿Dónde estás?!
Su camino continuó llevándolo hacía el centro del bosque donde escuchaba el canto de los búhos y no lograba ver más que todos los árboles que comenzaban a confundirlo de sector.
Iba a volver a llamar a su hermano pero sus orejas detectaron un sonido peculiar a un costado, caminó a paso suave ocultándose detrás de un árbol.
Respiró entonces para voltearse con rapidez y saltar al lugar siendo el sonido de sus pisadas lo que escuchó, no había ningún animal cerca pero cuando bajó la vista había logrado distinguir gracias a la luz de la luna un pequeño venado en el suelo que tenía dos puntos brillantes de su sangre en el cuello.
El joven erizo bajó su altura para verlo más de cerca y fue su extrañeza la que adorno su rostro y las preguntas su cabeza. Tocó la piel del ciervo en aquella parte sin hallar explicación aparente.
El sonido de algo raspando la madera del árbol arriba suyo lo alarmó poniendo sus orejas de punta y haciendo que se levantara para ver lo que había, la oscuridad no lo ayudaba. Pero ni apenas se iluminó un poco la escena fueron unos ojos rojos los que parecían estar viéndolo.
Logró asustarse y dar un paso hacía atrás esperando que luna acabará de iluminar lo que había en el árbol, pero su corazón latiendo fuertemente le hizo parar en seco al ver la silueta de aquel ser.
—¡Sonic! —gritó con todas sus fuerzas corriendo del lugar.
Por suerte el vociferar le ayudó a que Sonic sentado escuchara los gritos desde el lugar donde estaba, sus orejas se movían y se dio la vuelta para detectar que se trataba de su hermano.
—¿Manic? —preguntó para si mismo primeramente. —¡¿Manic?! —respondió saliendo disparado de donde escuchó el sonido.
Fue corriendo hacía dentro del bosque, continuó guiándose de los gritos para ver donde estaba, tuvo que saltar varios troncos y esquivar ramas mientras seguía buscando al más joven de sus hermanos.
—¡Sonic!
Pero después de un largo recorrido logró encontrar a su hermano quien seguía corriendo y al verlo no dudó en apresurarse para llegar a sus brazos donde Sonic lo abrazó inmediatamente.
—¿Qué pasa Manic? ¿Por qué gritas así? —le preguntó el azul tomándolo de las mejillas. —Estás sudando...
—¡Sonic, me está persiguiendo! —le gritó abrazándolo aún cuando el mayor se levantó. —¡Viene detrás de mi!
—¿Qué cosa? ¿Quién te persigue?
El pequeño no logró responder puesto que tenía la vista clavada a su detrás pero quedó paralizado al escuchar el sonido crujir de la rama de un árbol. Se ocultó en el pecho de Sonic en lo que él volteaba a ver de donde había venido el sonido.
—¿¡Quién anda ahí!? —preguntó en alto esperando respuesta. —¡Salga ahora mismo!
De un salto al suelo la figura se hizo enfrente de ellos, Shadow se mostró ante ellos con sus manos en sus bolsillos del pantalón. Y después de ver al joven erizo verde observó al azul, a quien le dedicó más tiempo para analizar.
Fue Sonic quien se sorprendió de verlo también y al hacer contacto visual manos sintieron la inquietante necesidad de continuar así por horas si fuera necesario y también la brisa alborotada de repente que movió las hojas de los árboles.
La sonrisa creciente del contrario reveló los dos colmillos afilados que hicieron que Sonic se sobresalte colocando a Manic detrás suyo.
—¡Aléjate ya mismo! —dijo a la defensiva.
—¿Qué sucede? —interrogó con franca confusión. —¿Es por qué no me presente?
—¡Quiero que te vayas ahora mismo! —respondió Sonic alterado.
Pero Shadow parecía no comprender, notaba el miedo que había en los ojos de ambos erizos enfrente suyo y fue cuando pasó la lengua por los colmillos cerrando la boca luego.
—Eres... eres un vampiro. —acabó con dificultad el cobalto alarmando más a Manic.
—Mi nombre es Shadow, y "tú hermano" me dañó la cena que estaba teniendo con ese ciervo. —dijo cruzándose de brazos.
Sonic no respondió pero cuando el otro dio un paso adelante alejó a Manic de él.
—Regresa a casa, dile a papá lo que sucede. —le susurró Sonic.
—Pero y tú-
—Hazlo ahora.
Manic se fue corriendo detrás de Sonic y Shadow solo movió la cabeza para verlo y luego regresar con el azul.
—¿Y qué te hace pensar que no lo perseguiré? —preguntó el de tez morena. —Porque me arruinó la hora de comer. Y eso es imperdonable.
—Tendrás que pasar por mi de ser así. —amenazó ganándose una risa burlona de parte del otro. —¿Qué? ¿No me crees capaz?
—¿Tú? Tienes suerte que no suelo beber sangre de humanos, ustedes estarían perdidos de ser el caso.
—No puedo creer que un vampiro esté-
—¿Aquí? Es mi primera noche, y vaya que recibimiento me dieron.
—¡¿Qué haces aquí?! ¡En este bosque no pueden vivir vampiros! —declaró apretando los puños. —Los suyos y los nuestros no deben mezclarse.
—Oh vaya, ¿Qué tenemos aquí? ¡Un indefenso erizo que se cree dueño del lugar! —Shadow avanzó rápido y tomó a Sonic del cuello estampándolo en un árbol. —¿Tienes idea de con quién hablas? Tú vida puede acabarse aquí mismo si así lo deseo.
—Hazlo. —le dijo Sonic tratando de quitar la mano del contrario.
—Eres muy cálido para ser un simple humano. Tú sangre está hirviendo. —pronunció frunciendo el ceño.
—¡Porque no soy el simple humano que crees! —logró empujarlo sorprendiendo al vampiro. —¡Yo soy el futuro líder de la familia "Werehog"!
Shadow no respondió y se alejó rápidamente ocultando su sorpresa en el proceso y cuando Sonic se dio cuenta el moreno estaba arriba de una rama.
—Así que eres uno de esos grandes lobos, o debería decir cachorro de uno. —dijo con firmeza.
—¡Mucho cuidado chupa sangre! —contestó molesto. —Que no se te olvide que por cada uno de ustedes hay tres de nosotros, y si llegas a hacerme daño vendrán por ti.
—Sabes, me causa mucha curiosidad saber cómo es que se convierten en lobos. ¿Es espontáneo o lo planean? — preguntó con burla.
—¡No es de tu interés, jamás revelamos secretos de manada a forasteros y menos a los enemigos!
—Hablas mucho para defender a una familia que casi acaba conmigo y mi padre donde me dejaron una muy sutil marca de recuerdo. —le señaló la cicatriz de la muñeca con un semblante serio logrando irritar más a Sonic. —Y podrás imaginar como está mi padre, casi le quitan el brazo por un mordida suya.
—¡¿Qué?! —respondió dando un paso adelante. —¡Ustedes fueron los que ocasionaron estragos aquí! ¡Matando a varios de nosotros! ¿¡Y vienes a quejarte por una cicatriz!?
Shadow afiló la mirada con la ira creciendo en él.
—Fue mi error no haberte drenado toda la sangre cuando pude, ¡A ti y a la de ese erizo!
—¡Quiero ver que lo hagas!
Shadow saltó sobre de él alarmando a Sonic quien lo golpeó el rostro tratando de librarse de él, pero si fuerza era superior a la suya y aunque trataba de luchar sólo le quedó ver como el contrario lo tomaba de las muñecas y acercaba su boca hacía el cuello ajeno.
Pero de repente un fuerte golpe impactó con el cuerpo de Shadow tirándolo hacia un lado, y al ver de quién fue un erizo lobo de tonalidades verdosas oscuras estaba al frente del vampiro.
—¿Papá? —preguntó con rareza observando como luego veían más miembros principales de la manada.
—¡Sonic! —exclamó Scourge llegando con él. —¿¡Qué pasó!? ¡Manic llegó aterrado diciendo que había un vampiro!
Del suelo se levantó el erizo azabache observando a su atacante, se limpió la ropa y se dispuso a atacar de forma violenta alzando las uñas filosas que tenía.
—¡Papá! —exclamó Sonic.
Pero entonces Scourge terminó por convertirse también saltando enfrente para proteger al líder, en cambio Shadow lo esquivó con facilidad alzando la mano ante el padre de Sonic y pronto los demás lobos protegieron a su jefe.
Shadow entonces los vio y los rugidos de parte de sus contrarios no se hicieron esperar mientras los burlaba con agilidad haciendo que se golpeasen unos a otros, si no fuera porque Sonic ingresó en medio de la pelea para golpearlo en el rostro haciendo que solo se moviera a un lado.
Y en respuesta el vampiro lo tiró para que chocase con un árbol, mientras que el se levantaba del suelo su padre llegó junto con él, siendo su plan tomarlo con los dientes para montarlo a su lomo para sacarlos a ambos del lugar. Hubiera funcionado si no fuera porque al sitio llegaron otros dos individuos que saltaron encima de los lobos golpeándolos en el proceso.
Y para mala suerte, Mephiles clavó sus garras en el pecho de uno de ellos sacándolas con fuerza para hacer que el animal se retorciera del dolor gimiendo en alto distrayendo al resto de la manada. Todos fueron para auxiliarlo haciendo que los vampiros se fueran arriba de las ramas de los árboles estando expectantes.
Sonic por su parte sentía su sangre hervir y el enfado fue más que el, su temperatura subió radicalmente que comenzó a nublar su vista y marearlo, comenzó a respirar agitado luchando por mantenerse de pie pero a la hora de la verdad una sola vista a la luna descubierta sirvió para bloquear su mente y liberar por fin a la bestia que esperaba en su interior.
—Salgamos de aquí. —ordenó Mephiles.
Tanto Rouge como Mephiles fueron los primeros en darse la vuelta mientras que Shadow continuó mirando la escena y como el erizo azul pasó a ser un lobo de pelaje azul oscuro y gran tamaño que actuaba con torpeza causándole una profunda intriga.
—¡Sonic! —exclamó Zokar desde lejos.
Entonces el azabache volvió a ver al lobo azul con extrañeza.
"Sonic"
—¡Shadow!
Escuchó detrás suyo y le dedicó una última mirada antes de tener que irse el también.
Abajo el nuevo Sonic continuaba acostumbrándose siendo observado por la manada, su padre se acercó a él pero sus movimientos alterados lo hicieron caer mientras se revolcaba en el suelo, hasta volver a su forma original, donde Sonic abrió los ojos respirando con rapidez.
Su padre quien también había dejado de ser un lobo fue con el tomándolo entre sus brazos.
—Esta bien Sonic, esta bien, ya pasó. —le dijo mientras que el joven comenzaba a mantener la calma.
—¡Ahg! —escucharon a un costado mostrando como era Scourge el dueño de la herida hecha por el vampiro.
—¡Scourge! —exclamó el padre de Sonic aún con su hijo entre sus brazos.
—¡Estará bien en cuanto lo llevemos a casa! —respondió otro de los chicos.
Y en cuando se dio al orden todos ya estaban de vuelta mientras que los chicos llevaban cargando a Scourge que no paraba de quejarse en todo el camino demostrando que la herida había sido bastante grave. Tanto que ni a penas llegó un médico se encerró en su habitación junto con el durante el resto de la noche.

Los rayos del sol iban apareciendo en el cielo, había sido una noche extensa que trajo mucho de que hablar en el pueblo, como el regreso de los seres demoniacos al pueblo, el incidente con Scourge y como Sonic se había convertido en un Werehog por unos instantes. Entre muchos otros detalles, el erizo azul estaba mirando el amanecer por la ventana de su habitación apoyando sus brazos en el marco.
—Sonic. —escuchó detrás suyo y no hacía falta saber quién era para que se diera la vuelta—.Hijo.
Sonic movió la cabeza asintiendo.
—Scourge esta bien y todos en la manada igual.
El silencio de Sonic no marcó un buen inicio. Zokar se adentró a la habitación acercándose con su heredero, lo tomó del hombro y el contrario se dio la vuelta mirándolo con la mirada decaída.
—¿Qué ocurre Sonic?
—Fue mi culpa papá, yo no podía solo contra él... y aún así, quise hacerlo.
—Claro que no fue tu error, esos demonios han aparecido de la nada otra vez, la última que estuvieron aquí ocasionaron muchas muertes y si volvieron no significa nada bueno.
—¿Qué debemos hacer papá?
—Hacerlos trizas, serán un problema en la noche, tocará hacer guardias para proteger el pueblo... pero seguramente ya pasaron por ahí también. Nos queda pelear si nos buscan.
Zokar gruñó. —"Mephiles, hombre maldito"
—Papá, el vampiro con el que me encontré, se encontró con Manic pero no nos hizo daño hasta que yo lo provoqué. Estaba muy enfadado y no sé que hice.
—Era una señal que ya venía el cambio y si apareció ahora fue por culpa de ellos, cada vez que están cerca alteran a los miembros de la manada, esos seres disfrutan del sufrimiento ajeno y más poder meterse en nuestras cabezas.
—¿Por qué no nos hablaste más sobre ellos? Solo sabemos parte de la historia que cuentas. —explicó Sonic. —¿Qué hay de Manic y Sonia? Ellos ni siquiera sabían de su existencia hasta ayer.
—Esa es una historia que nadie quiere recordar, y sabes perfectamente porqué, lo único que debes saber es que son nuestros enemigos, mantente alejado de ellos y solo pelea con ellos en manada. —finalizó el mayor.
Pero Sonic no parecía convencido a pesar que se sabía aquella parte de la historia.
—Y ahora que han vuelto van a ocasionar más problemas, hay que hallar la manera de destruirlos o hacer que se vayan para siempre.
El erizo azul permaneció en silencio mientras que el mayor continuaba pensativo y a él le llegaba una idea a la cabeza que tuvo que callar para si mismo cuando Zokar volvió a hablar.
—Prepárate para esta noche hijo, es el final de la ceremonia. —le dijo tomándolo del hombro. —Yo me encargaré de esto.
Sonic iba a hablar pero el mayor no tardó en abandonar la habitación dejándolo solo con las orejas agachadas mientras volteababa a ver el amanecer.
—Hermano. —escuchó detrás y ahí estaba Manic de pie. —Lo escuché todo.
—¿Por qué no me sorprende? —le respondió con los brazos cruzados.
—¡Ey, yo no salí corriendo al bosque en medio de la noche! —exclamó el joven. —Sólo te estaba buscando y me perdí.
—Para que veas que aún no estás listo para salir con Scourge y los demás.
—¡Pero ese vampiro me asustó, creí que en serio me haría algo!
—¿Pero no lo hizo verdad? —le interrogó extrañado. —Él no actuó tan mal.
—Define "Tan mal".
—Era molesto apropósito, papá dice que por su culpa terminé por transformarme. Arruinó la que creí que sería la mejor primera vez para tener el cambio.
—¡Pero pasó! —exclamó con una sonrisa. —Era lo que tanto querías, ¿Qué se sintió al ser un lobo? ¿Recuerdas algo?
—¡Pff! No recuerdo absolutamente nada, duró unos segundos antes de volver a la normalidad.
—¿Pero sabrás controlarlo ahora?
—No lo sé. Ya ni siquiera sé cómo es qué pasó, pero si que tengo que hacer como futuro líder.
—¿Qué? ¿No irás detrás de ellos verdad?
El silencio y la mirada cómplice de Sonic hicieron que Manic abriera la boca atónito.
—¡No puedes, van a hacerte daño! —le respondió y el azul le volteó los ojos caminando por su habitación. —¡Sonic, papá jamás te dejaría!
—No necesito que él me de permiso, estará muy ocupado protegiendo a todos que yo les pondré un fin a los vampiros.
—¿Y cómo, genio? ¡Se te olvida lo que acaban de hacerle a nuestro primo, ni siquiera puedes convertirte en un Werehog!
—¡Ey, ya verás que me ocuparé de esos chupa sangre! —le dijo saliendo de su habitación dejando a su hermano confundido.
—¡Estás loco Sonic!
...
/Reproducir: Sonne - Rammstein/
En el frío y tétrico castillo todas cortinas de los vitrales estaban cerradas logrando crear artificialmente una noche dentro. Y era claro el motivo, el sol, el principal enemigo de los seres hambrientos de sangre.
—¡¿Qué fue lo que te dije Shadow?! —exclamó Mephiles destruyendo una mesa de un golpe. —¡No acercarte a ellos! Pero sigues con esa actitud desobediente.
—¡Fue un error padre! —contestó el moreno. —No iba a hacerlo, pero de repente se acercó ese chico y salió corriendo, creí que era un humano y por eso lo perseguí, no creí que saldría toda su familia de repente.
Mephiles no pronunció palabra alguna pero estaba muy claro que se encontraba molesto.
—No salgas, y lo digo en serio Shadow, el sol te quemará y aunque pienses que refugiándote en las sombras estarás seguro o incluso salir en la noche ya te advierto que tienes prohibido estar afuera hasta que yo lo permita.
—Pero padre-
—¡Lo aceptarás! —gritó alarmando a Rouge.
—¡Basta Mephiles!
—¡Silencio! —contestó Mephiles quitándose la manta que le cubría el brazo. —¡Esto le hacen a los de nuestra especie!
Rouge movió el rostro para no verlo y Shadow cerró la vista ante la imponente cicatriz que tenía y que se extendía por una gran parte de su piel, se devolvió rendido y la albina no tardó en acercarse para brindarle un abrazo y acogerlo en sus brazos mientras que él hundía su cabeza en su costado volteando a ver al mayor.
—Hemos huido siempre, de todos, de la corte vampiresa, y todo porque tuviste un niño inmortal, no conocí a mi madre y tú eres todo lo que tengo padre.
—Conozco ese sentimiento, eres un joven vampiro y quieres conocer más allá de mi vigilancia, yo también pasé por esa etapa hace ya más de tres mil años, pero debes admitir que cometiste un error. —le respondió el mayor.
—Lo sé padre, fue muy arriesgado.
—No. —negó levantando la vista logrando confundir al contrario. —Me ofende que después de años no hayas aprendido nada, ¡Tenías que matarlos!
Shadow se desprendió de los brazos de la mujer quedando enfrente de Mephiles.
—Padre, creí que estabas molesto porque buscabas protegerme.
—Hijo ¿Después de años no esperaría que vayas a desobedecer? ¿Crees que no esperó que escapes esta noche?
—Pero yo no buscaba dañarlos, solo distraerme con ellos un par de segundos hasta irme.
—Yo no te enseñé a jugar con la comida, mucho menos verlos como iguales, los vampiros somos la especie más fuerte del mundo, ¡Actúa como tal! Si no aprendes eso tú existencia será miserable por los miles de años que te sobran.
—¿Qué quieres qué haga?
—¿Qué harás tú? ¿Dominar o dejar que te dominen? Responde esa pregunta y sabrás que es lo correcto.
Entonces Mephiles se dio la vuelta dándoles la espalda.
—Sólo no vayas a llegar al filo del amanecer, si no obedecerás, por lo menos te quiero intacto para cuando regreses. —finalizó.
Se fue caminando haciendo que el azabache del enfado golpeará una pared dejando su marca ahí y derrumbando parte de esta.
—¡Jamás logra entenderme!
—Shadow. —Habló Rouge tomándolo de los hombros. —No tienes nada de ver con ellos y estarán muy enfadados por lo que tú padre le hizo a uno de ellos. No seas el viento que aviva el fuego y quédate con nosotros hasta que tengamos que irnos a otro lugar.
—Hablé con uno de ellos, dice que será su futuro líder, y en realidad me tiene miedo, nos tiene miedo. No nos odia.
—Shadow, eso no quita el hecho que piensa que eres una amenaza.
—¡No es como los humanos!
—¡Shadow! —le llamó suspirando al final. —Somos vampiros, no hay sangre corriendo por nuestras venas, no envejecemos y tú ya llegaste a esta edad donde tu vida se estancó por siempre, miles y miles de años verás tanto que entenderás por fin porqué no puedes hacer lo quieres.
El azabache no respondió y se separó de la albina.
—¿Sólo por un error se me debe condenar así? —preguntó y pronto el también se marchó.
Todo mientras que la mujer lo veía con un semblante apagado y llevando las manos a su rostro con preocupación.
Y ahora, Shadow tenía que cazar a Sonic, mientras que Sonic quería cazarlo a él.
[...]
/Reproducir: Jolene - Dolly Parton/
Por la noche los fuegos artificiales lanzados al cielo se hicieron notar desde el punto de partida que fue el centro del hogar de los lobos, una celebración en nombre del erizo azul se estaba produciendo mientras que el observaba el espectáculo apoyado en una palo de madera en la entrada de su casa, usando pantalones holgados y camiseta sin mangas del mismo tono blanco y descalzo hizo que la suave brida impactase su cuerpo.
Desde el otro extremo del bosque el erizo azabache vestido con camisa y pantalones negros con tirantes rojos con un abrigo negro largo. Con los brazos cruzados era expectante del mismo espectáculo en el cielo, estaba solo ahora mismo, tanto Rouge como su padre estaban en el interior del castillo pero después de la desagradable conversación con su padre no volvió a saber de él desde que el se fue.
Pero sabía que debía hacer.
En la celebración los familiares de Sonic se tomaban de las manos alrededor de una fogata, donde todos vestían del mismo tono que él, siendo "agasajado" solo observaba con una sonrisa, también veía como sus hermanos estaban junto a su madre que hablaba seguramente de la historia de sus ancestros por los rostros aburridos que ponían.
En cambio el tenía en su poder una daga con la que estaba jugando haciéndola girar entre sus dedos, la cual su padre le había pasado como regalo por la ceremonia, un objetivo que pasaba de generación en generación.
—Hola Sonic. —le dijeron y al girar vio a una eriza de pelaje rosa con un vestido blanco hasta las rodillas. —¿Por qué no estás con los demás?
—Hey Amy, ¿Qué tal? —le dedicó una sonrisa. —Bueno, solo estaba pensando un momento, ya sabes, ser líder implica muchas cosas.
Ella rió en respuesta.
—Y... "nuevo líder" ¿Qué ha estado pensando con exactitud?
Pronto ambos comenzaron a caminar cerca de las casas a los costados de toda la celebración central de la fogata.
—Bueno, creo que a este punto ya debes saber lo que le sucedió a Scourge.
—Totalmente, mi hermana Roxy está destrozada, no ha salido por estar acompañándolo. —comentó Amy. —Tú padre también se ve raro, le dijo a varios de mis familiares sobre proteger el pueblo.
—Sí... ya hemos hablado de eso, pero al parecer no quiere hacerme parte de lo que sea que esté planeando hacer.
Sonic fue a sentarse debajo de un árbol acompañado de la eriza rosa quien estaba a su lado observándolo con tristeza.
—¿Tú viste como Scourge se dejó ganar? —le preguntó mirando a Amy.
—En realidad yo estaba feliz por ti, porque se lo que significa este puesto para ti, que importa si Scourge se dejó ganar, le demostraste a todos que eres muy valiente. —le dijo y el azul se quedó pensando. —Tienes a tu familia aquí, a tus amigos y a mi.
Sonic se giró viendo como ella le sonreía, le devolvió el gesto pero él sentimiento de querer levantarse fue más grande y así lo hizo.
—Gracias Amy, en verdad eres una gran amiga. —le dijo ya de pie. —Iré a dar un paseo por el bosque, ¿Quieres venir?
—No gracias, debo volver con mis padres, han estado muy paranoicos desde que la noticia de los vampiros se esparció. —le respondió levantándose para despedirse con la mano. —Cuídate Sonic. —y regresó al centro de la tribu.
Por su parte se fue en la dirección contraria adentrándose al bosque donde continuó jugando con su nuevo obsequio, caminando por el filo de la frontera de una pradera y con la luz de la luna siguiéndolo continuó hasta parar para sentarse sobre una gran roca.
Trato de verse por el reflejo de la arma pero sus ojos verdes captaron una sombra detrás suyo en lo alto de una rama, se dio la vuelta con rapidez y en ese preciso momento el individuo se hizo notar bajando del árbol.
—¡Tú otra vez! —exclamó Sonic colocando la daga detrás suyo. —¿Qué buscas?
—Parece que eres malo con las mujeres. —respondió el erizo azabache. —Los fuegos artificiales me llamaron la atención, eso me trajo aquí, pero vaya que no pensaba seguirte.
—¿Y qué haces aquí?
—Me dio curiosidad. —avanzó para quedar detrás de él en un instante.
—¡Ey! —le dijo dándose la vuelta. —Estoy bien solo, gracias por preguntar. —respondió regresando a sentarse en la roca. —¿Y qué es lo que quieres de mí?
"La ocasión perfecta" pensaron ambos.
—No acabamos nuestra conversación, Sonic.
—¡¿Cómo sabes mi nombre?!
—Lo escuché del otro lobo, tú padre. —contestó y el azul frunció el ceño. —Salió completamente de mis manos él que apareciera mi... familia.
—¿Tú familia? ¿Ustedes saben lo que es eso?
Shadow rió en bajo.
—No veo que realmente seas muy listo.
—Ah, resulta que solo viniste para insultarme. —respondió cruzándose de brazos. —A qué no adivinas, hay varios de nosotros buscándote y a tú "supuesta familia".
—Lo supuse, pero no tenemos intenciones de atacar, al menos yo no. —soltó pasando cerca del azul. —¿Y tú?
—¡Aléjate si no quieres que te golpeé! —exclamó Sonic.
—Oh ¿Sí?
Sonic tomó la daga con rapidez para saltar sobre él contrario empujándolo en un árbol colocando el filo sobre su cuello mientras su rostro decidido no comportaba con la sutil sonrisa que mostró el vampiro.
—Mira abajo. —le dijo Shadow.
Y al mover los ojos observó como las garras del contrario estaban al ras de su abdomen.
—Tú o yo, o ambos.
Sonic abrió los ojos con sorpresa en lo que el contrario seguía con aquella mirada penetrante que lo hizo retroceder bajando la guardia.
—Al parecer pensamos lo mismo. —le dijo Shadow.
—Eliminar al otro. —completó Sonic bajando la daga. —No confío en ti.
—Yo tampoco.
—¿Por qué regresaste? Si aquí van a matarte.
—Tomaré el riesgo, ¿Por qué no? Tú lado del bosque tiene más que el mío, además tú si puedes disfrutarlo de día y noche, yo en cambio debo vivir en la oscuridad o moriré.
—Entonces es cierto, los vampiros puedes quemarse con la luz del sol. —mencionó impresionado. —Vaya, ¿También es cierto que pueden volar?
—Somos vampiros, no aves. —contestó riendo en bajo sentándose sobre la roca. —¿Qué clase de rumores son esos? Yo solo sé que ustedes son sacos de pulgas y tienen un olor a perro mojado que puede sentirse a varios metros.
—¿Y te molestaste por lo de volar? Acabas de llamarme salvaje. Además, si te desagrado ¿Por qué no te vas?
—Porque huir nunca estará en mi naturaleza, si quiero a mi presa, la tendré.
—Yo no seré tu bocadillo de medianoche chupa sangre, soy un Werehog, mi deber es luchar antes de rendirme.
—¿Y hasta ahora te ha servido, perrito? Hmmp, admite que me tienes miedo, pero estás de suerte, de los tres vampiros que conociste soy el más inofensivo, a mi no me interesan los de tú tribu o todos en tu pueblo.
—Perseguiste a mi hermano.
—Él me interrumpió en mi cena, creo que fui muy considerado al no drenarle la sangre del cuello cuando pude, ni a ti.
—Oww, eres muy bueno mintiendo. —le dijo con ironía avanzando para quedar frente suyo. —Pero yo no me creo el cuento que eres "bueno", querías matarme.
—Tú también, estamos a mano cachorro.
—¡No me llames así! —le apuntó con la daga.
—¿Fue la primera vez que te transformaste en lobo, verdad? Porque te vi, estabas tan asustado que en una parte lograste darme pena.
Sonic apretó los puños enfadado mientras que Shadow continuaba hablando y para ese punto lo olvidó todo, acabó por transformarse ahí mismo logrando que el vampiro se moviera hacia atrás.
—Bingo. —habló mirando al lobo.
Este le rugió y el moreno se acercó con total confianza al frente del enorme animal.
—Así que esto son ustedes, los lobos Werehog. —habló con las manos en los bolsillos. —Interesante.
El lobo se movió con brusquedad para irse corriendo por la pradera siendo seguido por el azabache, y la forma en la que el lobo llegaba para revolcarse en el césped le llamó la atención al moreno.
En lo que sacaba la lengua y continuaba moviéndose, Shadow llegó para verlo de cerca, el lobo lo miró con sus brillantes ojos esmeralda moviendo la cabeza de lado al ver al vampiro, se colocó en una pose a la defensiva con las orejas y el cuerpo inclinados hacia atrás.
Desconfiado abrió la boca mordiendo al aire para retirar al moreno de su sitio, pero Shadow no parecía obedecerle en lo absoluto, en cambio con la mano captó la atención del lobo que agrandó las pupilas siguiéndolo, hasta tener al otro lo suficientemente cerca para erizar el pelaje y caer al césped donde la magia terminó.
La silueta de Sonic apareció en lo que este se sentaba recuperándose y colocando sus manos en el rostro.
—No puedo controlarlo todavía.
Shadow rió en bajo.
—Deja ya de burlarte de mi. —contestó bajando las manos y frunciéndole el ceño.
—Hablas mucho como para no fijarte que no tienes ropa.
Sonic abrió los ojos cubriéndose rápidamente entonces con los brazos mientras seguía sentado. Shadow en cambio soltó en alto un "Hmmp" y se quitó el abrigo extendiéndolo al contrario.
—Creí que no te "importaban los demás". —respondió sin moverse.
—No soy un villano Sonic. —habló con calma. —Somos especies enemigas, pero hagamos un pacto de convivencia, sabes que me verás más seguido por tu amado bosque al menos hasta que me vaya.
Sonic giro escuchándolo y entonces aceptó el abrigo para colocárselo y ponerse de pie.
—No pueden verme usando esto.
—¿Por qué? Es un simple abrigo, cualquiera pudo dártelo.
—Todos los Werehog evitan el negro porque lo atribuyen a los demonios sedientos de sangre, o sea
—Los vampiros. —completó volteando los ojos. —¿Quién hace las reglas en tú pueblo?
—Ey, a mi también me parece algo ilógico, pero mi padre creó esa regla, en verdad odia a los vampiros y tiene motivos para hacerlo, perdió a su familia y varios miembros de la tribu también guardan rencor por lo sucedido hace años, yo perdí un hermano por causa de los vampiros, papá nunca quiere hablar de eso.
Mientras que Sonic bajaba la vista con notable tristeza Shadow permaneció frunciendo el ceño hasta el final que aclaró la vista.
—Mi padre casi me pierde también. —dijo y Sonic lo miró. —Dice que un lobo me atacó aún estando en una cuna, él saltó para protegerme pero el daño estaba hecho, y tengo esta cicatriz ahora.
El azul movió la vista hacia la muñeca del azabache observando los dos rasguños presentes, sin embargo, no logró responder algo a lo que dijo y prefirió cambiar de tema. No tenía ni idea que comentar, jamás había conocido a un vampiro antes y todo lo que alguna vez le dijeron de ellos no eran frases adornadas de buenos comentarios.
—Si me ven vistiendo tu abrigo será como adorar al enemigo, según ellos, y no quiero más problemas con mi papá. —habló Sonic comenzando a caminar, —Hallaré la forma de entrar sin que me vean.
—¿Y cuándo me lo devolverás?
Sonic paró y se dio la vuelta indignado.
—¿Solo te preocupa esto? —mencionó tocando la ropa. —Ni te estreses, no te lo devolveré con pulgas.
Eso logró hacer reír a Shadow tanto que mostró una amplia sonrisa extrañando a Sonic.
—¿De qué te ríes?
—Todo lo que haz hablado esta noche me dió gracia, tú elocuencia es, sencillamente graciosa.
—No entendí nada de lo que dijiste.—dijo con sinceridad. —Pero, debo admitir que... me haces no odiarte tanto. —se cruzó de brazos mirando al suelo.
—¿Tenemos entonces un tratado para convivir en paz? Tú, futuro líder de los Werehog.
—¿Solo aplicará para los dos cierto?
Shadow asintió.
—Antes de esta noche pensaba que debía cazarte a ti y a los otros dos, pero. —entonces Sonic miró a Shadow y sonrió. —Nah, sigo pensando igual.
Y al finalizar comenzó a caminar por el bosque para regresar con la tribu mientras que Shadow lo siguió desde la copa de los árboles con el mismo gesto que le copió a Sonic.
No pudo moverse más y observó como el erizo azul de un par de saltos en un árbol y una pared estaba arriba en su techo abriendo la puerta de su ventana para meterse dentro y así finalmente poder irse antes que el amanecer lo encontrase.
Ya adentro Sonic se quitó el abrigo para colocarse otra ropa, ocultándolo en una esquina del armario con más prendas encima y antes de cerrar la puerta se quedó pensativo, "Ellos disfrutan el sufrimiento de los demás y meterse en tu cabeza" le dijo su papá, cerró la puerta y se fue a observar por la ventana cuando Shadow ya no estaba por ningún lado.
Pero sabía que no sería la última vez que lo vería.

Las mañanas siempre comenzaban temprano para los Werehog y más para la manada principal que ahora liderada por Sonic debía dar recorridos extensos por el bosque como lobos controlando el recorrido de los aromas pesados que detonaban los vampiros a su olfato y que permitía que pudieran encontrarlos con facilidad.
Pero también era complicado ahora que Shadow aparecía casi siempre solo con intenciones de molestarlo, no era extraño verlo paseando por los árboles en medio de la noches mientras él en cambio pasaba tiempo con los chicos "Werehog", un grupo de solo la manada principal.
Pero su problema era ir solo a la pradera para tratar de dominar y controlar su naturaleza, pero la mayoría de las veces no lograba hacerlo, como esta noche, sentado sobre aquel césped alto y manteniendo una respiración controlada con los ojos cerrados.
Y aunque la llama en el interior se sentía nada salía, suspiró frustrado, el sonido del crujir de una hoja lo alertó y ahí vio al erizo azabache sentado sobre unas grandes rocas, vistiendo igual de elegante que siempre. En cambio Sonic no tenía una camiseta y al levantarse solo se observó su pantalón avanzando hacía el contrario.
—Buenas noches. —habló Shadow.
—¿No tienes más qué hacer? Buscaba estar solo. —respondió tomando de su camiseta que había dejado sobre la roca en la Shadow estaba sentado.
—A esta hora sueles estar dormido. —dijo. —Pobre, no puedes convertirte en un lobo.
—¡No te atrevas a repetirlo! —le contestó empujando al contrario provocando una risa a Shadow. —Grosero.
—¿Qué es lo que te molesta? ¿Qué tenga razón?
Sonic no respondió pero gruñó en bajo colocándose su camiseta.
—Iré a otro lado. —pronunció dándose la vuelta —Eres grosero, tosco y engreído y mejor ya me voy.
—¿Oh sí? Tú eres el que está insultandome ahora.
—Un momento, está es la parte del bosque que le pertenece a mi familia, tú te vas.
—Vaya, vaya, ¿Ahora quién es el grosero?
Sonic se quedó mudo colocando las manos en la cintura con la vista hacía el cielo y luego bajando la cabeza repentinamente.
—Shadow. —giró a verlo. —¿Qué haces aquí? Si mi padre o la manada te ven te matarán.
—¿Tú permitirías qué lo hagan?
Sonic no respondió.
—Porque si dices que si, yo me voy y no tendrás que verme nunca más.
—¿Me estás chantajeando? —dijo frunciendo el ceño. —Porque literalmente salimos beneficiados ambos.
Shadow rió en bajo.
—No me desagradas, Sonic, tal vez yo a ti si, pero, tú familia me ha causado curiosidad desde que llegué al pueblo. —comenzó Shadow con calma. —Pero tu naturaleza me parece... extraña.
Sonic se cruzó de brazos.
—Pero fascinante al mismo tiempo, no pienso que seamos muy diferentes, ambos somos todo menos humanos normales.
—Te daré un punto por eso. —dijo Sonic regresando con él. —Pero nosotros protegemos al pueblo, ustedes solo-
—¿Solo le quitamos la sangre a quien nos plaza? Sí, pero vas a mentirme diciendo ¿Qué ustedes nunca hicieron algo malo?
El erizo azul abrió los ojos con sorpresa sin poder refutar el comentario.
—Cómo hay vampiros "buenos" también deben existir Werehog que no lo son, pero no voy a mentirte, no será común ni de tu lado ni del mío.
—¿Tú que te consideras? —preguntó Sonic sentándose a su lado mirándolo atento.
Shadow volteó a verlo.
—¿Tú qué crees?
Sonic solo sonrió bajando la vista.
—Tal vez... —pronunció Sonic en bajo. —¿Y yo? ¿Tú crees que yo soy de los buenos?
—Pienso que te preocupas demasiado por convertirte en un lobo, que te enojas con facilidad y que tu tendencia a la desnudez es preocupante, pero si, te considero alguien de los buenos.
Sonic volteó a verlo mientras fruncía el ceño abriendo la boca.
—¿Debería golpearte o agradecer? —fue lo que respondió.
Shadow hizo una mueca en respuesta.
—Si quieres seguir haciendo cosa de lobos, entonces me retiraré para no perturbarte. —sentenció el moreno levantándose.
—No es necesario que huyas, Shadow. —dijo Sonic. —De todos modos, no es algo que pueda controlar aún, me falta mucho, pero se que con mucho esfuerzo y paciencia lo conseguiré. Es una regla Werehog.
—¿Y? ¿Quieres quedarte a ver las estrellas? —refutó. —No importa el sitio donde las veas, siempre serán igual de brillantes y curiosas de captar.
Sonic silbó.
—Suena a que alguien viajó mucho.
—Así es, he visitado muchos sitios; bosques, montañas, ciudades, incluso costas. Sin dudas, pasear por la arena de noche es una experiencia inolvidable.
—Yo, bueno, jamás he salido del pueblo, la manada debe mantenerse reunida siempre y, ningún Werehog tiene permitido salir del clan, somos un secreto en realidad, solo permanecemos en Green Hill.
—Eso quiere decir, ¿No conoces más que este bosque?
—No, ningún lugar más. —dijo con una sonrisa simple. —Pero me gustaría, no sé cómo se ven las playas, y como lo describes debe ser... lindo.
—Te diría que puedo llevarte pero la más cercana es saliendo de aquí, y dudo mucho que puedas hacerlo.
—Si Shadow, yo, me gusta estar aquí, quizás pueda convencer a mi padre de ir con la manada algún día. Yo seré líder y créeme que entre mis primeras reglas será ir a dar una caminata por una costa. Si es que me deja, claro.
Shadow rio en bajo asintiendo.
—Seguro que si saco de pulgas. —soltó con una sonrisa a lo que el erizo azul afiló la mirada.
—Y chupa sangre, ¿A dónde irás después de este bosque?
—Möbius, dicen que es una linda ciudad, no lo sé, el clima aquí es refrescante y el inmenso bosque ideal para cazar, por mi preferiría quedarnos más o incluso vivir aquí, pero por el conflicto que hay entre tu familia y mi padre no será posible.
—¿Por qué volvieron? —preguntó el azul también levantándose.
Los dos comenzaron a caminar por la orilla de la pradera continuando con la charla.
—En realidad no iba a pasar, pero está en nuestra ruta a Möbius y le insistí a mi padre al menos pasar un tiempo aquí para conocer este bosque, ¿Sabías que es el más extenso de la toda la región?
Sonic abrió los ojos con sorpresa por un corto tiempo.
—Increíble, la manada lo recorre en minutos. —soltó con una risa. —Y Shadow... ¿Qué más sabes de afuera? ¿Qué ha sido lo que más te ha gustado de todos ellos? Y que no, y si volverías.
—Vaya, resultaste ser más curioso que yo. —contestó. —Hay muchos puentes sobre ríos, calles llenas de carruajes, hay casas y edificios más grandes que árboles y muchas civilizaciones.
Mientras que Sonic se colocaba atento en todo el recorrido que el erizo azabache continuó hablando sobre cómo había sido su "vida" hasta ese momento, llegaron a caminar por toda la pradera hasta el punto inicial.
Aquella rocas grandes que servían como apoyo, hicieron que estuvieran sentados en el suelo apoyándose en ellas, el tiempo pasó, la luna se movió de sitio y la voz de Shadow era lo único que podía escucharse, y cuando acabó dirigió la vista al azul que misteriosamente estaba callado.
Y ahora sabía que el motivo, quedó dormido. Shadow lo tocó en el hombro pero aparentemente la fuerza con la que llegó el sueño a Sonic no lo hacía despertar ni aunque pronunciara su nombre varias veces, entonces el azabache lo vió y también al cielo que aún no cambiaba por completo de lugar.
"Tengo tiempo" pensó.
Entonces tomó al erizo azul cargándolo en la espalda agarrando con firmeza sus brazos con una mano y con la otra su pierna. Ni siquiera sentía mucho el peso por lo que se fue con rapidez para cruzar parte del bosque por las ramas y evitando a cualquier lobo que lo viese.
Parte de su tribu seguía despierta pero no vio peligro alguno para fusionarse con la oscuridad y trepar las paredes con facilidad hasta llegar a la habitación del erizo azul, la ventana abierta fue su recompensa por un excelente trabajo al no ser visto, al cruzarla movió el cuerpo de Sonic para que cayera a sus brazos.
Camino pocos pasos y lo dejó sobre su cama mientras que el erizo azul se movía hacia un costado aún dormido. En cambio Shadow lo tapó con una cobija y caminó hasta la ventana cuando escuchó voces por dentro de la casa.
Volviéndose a meter y dirigiéndose a la puerta y ver que está estaba entrecerrada divisó por la delgada línea de visión a los que serían los padres de Sonic junto a sus dos hermanos, los jóvenes erizos se despedían de sus mayores con un fuerte abrazo antes de irse a su habitación.
—¿Sonic ya habrá llegado? —preguntó Alenna con preocupación antes de que su esposo la tomara del brazo jalándola hacia el.
—Sonic se ha vuelto muy independiente, y sabe perfectamente cuándo volver.
Shadow giró la cabeza para ver cómo el erizo seguía dormido soltando leves ronquidos.
"Que pensarían tus padres si vieran que el "enemigo" te trajo a casa"
Y al volver la vista los vio compartir un beso antes de irse a su propia habitación. Pronto su felicidad se fue y podía verse en su rostro la ausencia de una sonrisa, sin dudas, era muy diferente a su situación.
Su padre jamás le había demostrado afecto, a pesar que desde ser un pequeño se la pasó enseñándole sobre su mundo, pero, ¿Dónde estaba ese amor paterno? Y tampoco podía decir mucho de su madre, con solo pensar en que jamás la conoció, siendo Rouge lo más cercano sin serlo por completo.
"Qué suerte tienes Sonic"
Y tal vez ese era el motivo de su curiosidad a ellos, su envidia a lo que ellos tenían y él no. Una familia. Salió de la habitación sin más para adentrarse al bosque y regresar a su "hogar".
Sonic abrió los ojos cuando ya no sintió la presencia de Shadow, y a su habitación de repente ingresó su padre abriendo la puerta alarmandolo.
—¿Papá?
—Sonic, tú madre y yo ya estábamos en la habitación y pensé en ver si ya llegaste.
—Sí bueno yo, ya estoy aquí. —sonrió sentándose en la cama. —Lo siento si los preocupé.
—No, sé que estás pasando tiempo contigo mismo, conociendo más de nuestra raza y lo que podemos llegar a hacer, pero quería conversar contigo sobre un tema de vital importancia.
El erizo mayor caminó y se sentó al lado del azul quien lo miraba con curiosidad.
—Se que el hecho de que no te hice parte de la manada formalmente te ha hecho sentir alejado y por eso, he decidido renunciar.
Sonic alzó las orejas con sorpresa.
—¿Qué? Pero papá-
—Deja que acabe hijo. —dijo con calma. —He visto que si debo confiar completamente en ti, debo dejarte al frente de todo, de la manada y sobre todo el averiguar donde están esos chupa sangre.
—Yo, en realidad no lo imaginaba pero, siempre quise estar al frente y... ¿Aún insistiremos con el tema de encontrarlos?
—Eso hemos decidido todos, son una amenaza para el pueblo y la tribu, y los problemas de deben acabar de raíz. —dijo y él menor asintió. —Se que lo harás.
—Sí, si papá.
Para finalizar su padre lo tomó del hombro y se levantó para irse.
—Descansa Sonic.
—Adiós papá.
El mayor abandonó la habitación dejando al erizo cobalto pensativo, se recostó en su cama con la vista directo al techo y con el semblante preocupado.
Si tanto lo había deseado, ¿Por qué no estaba feliz?
[...]
/Reproducir: I belong to you - Muse/
Sonic cada vez pasaba más tiempo alejado del clan pasando las tardes en la pradera practicando sobre si mismo para dominar su interior, muchas veces no lograba, otras no, pero lo cierto era que sin falta tenía los ojos rojos observándolo desde algún árbol o las rocas mismas al ya caer la noche.
Muchas otras donde llevaba un mapa entero del bosque de Green Hill para trazar caminos de donde podría estar los vampiros, todo mientras que Shadow reía en alto cuando señalaba un sitio erróneo. Trabajar con el "enemigo" al lado era más complicado.
Como parte de su rutina también estaba nadar por el pozo de los suspiros y después seguir saliendo a convertirse en un lobo que para ese entonces, permanecía por un largo rato así y ya hasta podía correr libremente por el bosque, aunque el efecto se fuera repentinamente luego y cayera en el suelo, siendo Shadow quién antes de ayudarlo se reía.
—Ni te atrevas. —le dijo el erizo azul en el suelo.
—Pensé que querías una mano, o una pata, no sé cómo funciona para ustedes. —pronunció extendiendo la mano.
Sonic la tomó y al levantarse se tocó detrás del cuello caminando al lado del vampiro.
—Por suerte tienes tú ropa en la roca. —señaló el erizo azabache observándolo de lado.
—Ya para. —dijo abruptamente Sonic.
—¿De? —frunció el ceño.
—De verme, como si fuera un bicho raro. —mencionó siendo el primero en llegar para levantar sus prendas y colocárselas. —Y siempre te burlas de mí.
—No lo hago. —respondió calmado. —Bueno, admito que es divertido verte fallar una y otra vez. —comenzó dirigiéndose al lado del azul. —Pero es admirable que aunque no puedas lo intentas, no está a tu nivel y lo sabes, pero tú sigues ahí.
Sonic acababa de abrocharse el pantalón y terminado de colocar la camiseta cuando se sentó al lado de Shadow.
—Mi familia piensa así... —dijo el cobalto. —Sabes, la noche que nos conocimos, había una reunión entre todas las familias para darme a conocer como el futuro líder. Fue allá arriba. —señaló la gran roca que estaba algo lejos pero el azabache alcanzó a verla. —Yo moría de los nervios pero aún así, sabía que era mi momento.
Sonic dejó de hablar con la cabeza agachada haciendo que él contrario voltearse a verlo.
—¿Y?
—Y todo mi mundo se destruyó cuando mi primo me retó, era el único de nuestra generación que todavía no podía convertirse, y me dejó el ridículo ante todos.
—¿Perdiste?
—"Gané"—colocó las colmillos con ambas manos. —Pero porque el se dejó ganar y todos lo sabían menos yo. Papá entonces me dijo lo mismo que tú, que siempre me enfrentaba a lo que no podía y estaba bien, que me haría buen líder.
—Tiene razón, lo sabes ¿verdad?
—Sí, es cierto. Pero me gustaría que viera mucho más de mi, como la razón del porqué siempre me esfuerzo, convertirme en werehog significaba estar a la altura del puesto, y que no solo soy el hijo por sucesión, quería que todos vieran que soy capaz de ser fuerte, listo y más. Pero... ahora mismo no sé si es mi destino ser un líder, no he visto más allá que este bosque.
Shadow lo escuchó atento mientras que luego Sonic sonrió de lado.
—Mírame, contándole mis problemas a un vampiro. —sentenció con ironía bajando la cabeza. —En mis sueños escuchaba al viento susurrar que algo más grande vendría.
—¿Tú quieres ser líder, Sonic?
Sonic quedó en silencio y no sé atrevió a responder haciendo que el propio Shadow hallará la respuesta sin que se la digan. El erizo cobalto tomó de su mapa notando todas las "x" en distintas partes hasta ver un círculo apuntando al otro lado del bosque y fue cuando frunció el ceño confundido.
—Cómo habrá llegado eso ahí. —pronunció Shadow de repente.
Sonic volteó a verlo con leve sorpresa.
—¿Tú? ¿Es... es ese el lugar? —preguntó Sonic.
Shadow movió los hombros.
—Te he visto fracasar varias veces que decidí ayudar un poco.
—Qué sutil tú ayuda. —dijo con ironía. —Shadow, ¿Sabes qué esto lo hago por mi clan no?
—Así es, pero también se que llevarlos será un suicidio y no lo harás, solo te ayudé para hacerte ver que ambos grupos estamos muy alejados para empezar conflictos, además, mi padre y Rouge tienen la fuerza necesaria para hacerles lo mismo o más como al lobo de la otra noche.
—Él era mi primo de hecho.
—Qué bien.
Sonic levantó la vista observando la sonrisa en el rostro del contrario.
—No puedo garantizarte que no querían matarlo pero sí asustarlos para mantenernos lejos.
—Y aún así vienes aquí todo el tiempo.
—Creí que ya éramos amigos.
Sonic asintió doblando el mapa con Shadow mirándolo atentamente.
—Acompáñame Sonic. —le dijo de repente.
—¿A dónde?
—Tú vas a guiarnos. —Habló señalando el mapa con la vista.
Sonic frunció el ceño y volvió a hablar el gran papel para que Shadow le indicara meterse por el sendero y fue cuando decidieron aventurarse en el denso bosque que rodeaba su pequeño pueblo.
Todo era un laberinto de árboles altos y gruesos, con ramas que se entrelazaban creando un techo natural que apenas dejaba pasar la luz de la luna. La vegetación era densa y el suelo estaba cubierto de hojas caídas, musgo y pequeñas plantas.
Sonic lideraba la marcha, siguiendo un viejo mapa que había encontrado en el ático de su abuelo. El mapa, aunque estaba desgastado y era difícil de leer, el círculo rojo mostraba un sendero que supuestamente llevaba al castillo.
Después de un tiempo de caminata, comenzaron a notar cambios en el entorno. El aire se volvía más frío y el silencio del bosque era interrumpido por sonidos extraños, como si algo o alguien los estuviera observando. Pero Sonic no se dejó intimidar; la emoción de descubrir el castillo superaba cualquier temor que pudieran sentir.
Finalmente, llegaron a un claro en medio del bosque. Allí, ante sus ojos, se alzaba el castillo. Era una estructura imponente, aunque claramente abandonada y en ruinas. Las paredes de piedra estaban cubiertas de enredaderas y musgo, y muchas de las ventanas estaban rotas o faltaban por completo. Sin embargo, a pesar de su estado de abandono, el castillo conservaba una majestuosidad que le quitó el aliento.
—Bienvenido. —pronunció Shadow. —Mi padre y Rouge no están, fueron al pueblo para... ya sabes.
Con pasos cautelosos, Sonic se acercó a la entrada principal, con un crujido, empujaron la puerta de metal y entraron al castillo.
El interior era oscuro y frío, con un olor a humedad, podían ver los restos de lo que alguna vez fue un hogar: muebles cubiertos de polvo, candelabros oxidados y tapices desgarrados. Cada habitación que exploraban contaba una historia de esplendor y decadencia.
Llegaron a lo que parecía ser el gran salón. Las altas ventanas, aunque rotas, dejaban entrar suficiente luz para iluminar el espacio, si no fuera por todas las cortinas bajas. Un enorme candelabro colgaba del techo, y una chimenea, ahora llena de escombros, dominaba una de las paredes.
—Así que aquí viven los vampiros. —mencionó Sonic con asombro.
—Así es, pero no lo llamaría un "hogar". Le falta mucho para llegar a eso.
—Y... ¿No van a darse cuenta que yo estuve aquí? —preguntó con cautela caminando por el largo pasillo.
—Tal vez, tú olor es muy fuerte en realidad para los vampiros, pero mientras salgamos de aquí antes de eso no habrán inconvenientes.
—¿Y dónde está tu habitación? —preguntó Sonic.
—Tengo una pero no hay mucho que ver. —respondió Shadow guiándolo.
Los dos llegaron a esa recámara vieja y sin mucho que admirar, mayormente el espacio vacío predominaba, pero aún así el erizo azul se adentró contemplando todo.
Sin embargo Shadow se fue caminando por las paredes alarmando al erizo azul que lo siguió hasta estar en el centro de la habitación donde Shadow estaba boca abajo observándolo y teniendo abajo al azul que le sonrió.
—Sí que ustedes guardan secretos. —pronunció el azul. —¿Y con qué vas a salir ahora? ¿Pueden volar?
Shadow rió en bajo en respuesta saltando para quedar al frente de Sonic.
—Algunos vampiros duermen de día, otros son más veloces y otros tienen más habilidades que no puedes imaginarte. —habló con calma. —No voy a negar que tenerte aquí me causa cierta ansiedad.
—¿Así? ¿Te pongo nervioso o... ? —preguntó cruzándose de brazos.
—No, en realidad no quiero que te vean aquí porque van a herirte. —dijo con firmeza. —Y eres el único amigo que tengo.
Sonic no respondió pero asintió tomando al azabache por el hombro.
—Tal vez es cierto, no eres igual a ellos. —dijo Sonic.
Los dos se miraron al mismo tiempo y la sonrisa sencilla de Sonic hizo que Shadow tomara de la mano que estaba apoyaba en su hombro con cuidado.
—A veces me cuestiono eso, no me siento un vampiro, quizás mi padre cometió un error, o mi madre era humana tal vez. No lo sé.
—¿Por qué no se lo preguntas a tú padre?
Shadow rió con ironía.
—No lo conoces, y es mejor que no lo hagas nunca.
Sonic no pronunció palabra alguna pero Shadow pasó de estar tranquilo a bajar su sonrisa y estar alerta a su alrededor confundiendo al azul, el moreno se giró de repente con sus instintos alertas y pronto se volteó mirando a Sonic bajando la mano del azul.
—¿Qué pasa? —preguntó Sonic extrañado.
—Debes irte. —le dijo con rapidez. —Mi padre y Rouge están cerca, debes irte ahora mismo.
—Está noche la manada tiene que ser liderada por mi, rondaremos el bosque.
—Imposible, van a encontrarse y será peor Sonic.
—¿Qué puedo hacer? —preguntó preocupado. —Sospecharán de que algo anda mal.
—Hagamos algo, tú debes llevarlos al contrario y yo trataré que no salgan de aquí. —pronunció con rapidez dándose la vuelta.
Los dos salieron de la habitación para ir por el pasillo directo a la entrada y llegar afuera en el bosque una vez más.
Pero cuando Sonic posó su brazo sobre el de Shadow para detenerlo se sobresaltó al punto de acercarse a él esperando el comentario del azul.
—Shadow. —dijo en bajo. —Ten cuidado. —mencionó finalmente.
—Se como lidiar con ellos.
—De todas formas no te confíes. —pronunció en medio de una sonrisa. —Haré que no los vean.
—En ese caso también ten cuidado.
Sonic asintió bajando la mirada y soltando al azabache, él moreno seguía mirándolo como si esperara algo, pero poco a poco Sonic se fueron distanciand, la sangre que corría en sus venas de y el calor que sintió lo obligaron a alejarse cada vez más.
—Ve Shadow.
Fue lo último que le dijo antes de irse corriendo por la pradera y transformándose en medio para ir por el camino hacía la tribu mientras que Shadow lo seguía con la mirada e irse para adentrarse al bosque con rapidez.
Mephiles y Rouge acaban de cazar en el bosque cuando vieron a un grupo de campistas al borde de un río junto a una fogata y cuando iban a saltar encima de ellos sus instintos les ordenaron subir a los árboles al sentir otra presencia pero fue Shadow quien apareció de la oscuridad.
—Shadow. —llamó firmemente su padre. —¿Dónde estuviste?
—Recorriendo el bosque. —respondió a secas.
—Iremos a cenar, si quieres únete a nosotros.
—No es lo mío.
Mephiles gruñó y se fue enseguida por los campistas, Rouge por su lado tocó el hombro del azabache y le siguió el paso al mayor, entre los gritos de los humanos y la vista de aquella pequeña masacre y el semblante lleno de rechazo lo delataba ante Mephiles y Rouge.
Al finalizar los vampiros volvieron con Shadow que los esperaba sin mostrar muchas señales de hablar con ellos. Pero ver como Mephiles caminaba hacia el sitio contrario hizo que Shadow y Rouge se mostrase confundidos.
—¿A dónde te diriges padre?
—A visitar a los canes. —respondió soltando una risa en bajo. —¿No quería verlos?
—Pero padre dijiste que era muy peligroso.
—Bueno, al principio quieres saber como son y luego ¿No? ¿Qué pasa Shadow?
—Es muy arriesgado Mephiles, no vale la pena ver a los perros sucios por nada, ocasionarás problemas. —contestó Rouge cruzándose de brazos.
—Es correcto padre, tú mismo me lo advertiste.
Mephiles se giró para verlo y con aquella mirada tenebrosa logró doblegar a su hijo haciéndolo bajar la cabeza aunque el no quería.
—Quiero ver como están después de tantos años. —pronunció. —Espero que no vayan a entrometerse, con esos humanos no he logrado satisfacerme.
Mephiles fue el primero en avanzar alarmando al moreno y haciendo que la albina negase siguiéndole el camino acompañada del azabache.
Por su parte Sonic llegó como un Werehog a la tribu, y todos los miembros de la manada que lo esperaban los observaron llegar, incluido su padre y su hermano Manic que estaban en la entrada de su casa.
Scourge que se había recuperado de su herida ahora traía una gran cicatriz en el abdomen pero al ver a su familiar convertido solo sonrió de lado dirigiendo a la manada para seguir a Sonic.
—Papá, ¿Es Sonic? —preguntó el joven asombrado. —Es un lobo grande.
—Así es, ahora irán al bosque, llegarán para el amanecer seguramente.
Pronunció y cuando hizo contacto visual con el lobo azul sólo le asintió para que el resto se fuera corriendo al bosque. Mientras que todo el grupo se iba corriendo eran seguidos por los ojos dorados de Manic que estaba fascinado por verlos. En cambio el mayor se metió de inmediato mientras que él menor seguía observando.
Ya dentro los lobos fueron guiados por Sonic, el plan que hacía en contra de los suyos le seguía remordiendo en la consciencia, pero al mismo tiempo pensaba en Shadow y seguía sin una dirección fija.
Entre los aullidos que soltaban, Sonic sabía que los lobos no comprendían la razón del porqué pareciera que daban vueltas en un mismo sector, pero mayor fue la sorpresa cuando pararon abruptamente. Scourge se fue adelante para estar en frente de su primo quien a pesar de su tamaño tenía ganas de bajar las orejas ante el otro.
El gruñido que le soltó el lobo verde se hizo escuchar por el bosque mientras que Sonic seguía reafirmando su autoridad elevándose ante el contrario.
A la escena los sonidos por las ramas de los árboles alertaron a la manada que estaba expectante de todo, incluido Sonic que esperaba fuese todo menos los vampiros.
Desde la copa de los árboles el trío de vampiro era expectante de la reunión de los lobos, y Shadow mirando primeramente a Sonic. En cambio Mephiles y Rouge observaban a todos los demás y mayor parecía decepcionado haciéndolo notar al instante.
—No está con ellos. —señaló Mephiles. —Zokar debe estar muy acabado para seguirles el paso. —dijo con felicidad en sus palabras. —Sí continúa así, antes de irnos iré a acabarlo yo mismo.
—¿Qué? —pronunció Shadow frunciendo el ceño.
Rouge por su parte se limitó al silencio.
—No les importará si los asustamos un poco. —dijo Mephiles apunto de saltar pero fue detenido por su hijo.
—¿Qué haces padre? Podrán matarte.
—Shadow, vuelve a ofenderme así y juro que te daré un castigo como soltarte ante el sol. —dijo molesto soltandose del agarre del azabache.
Y el azabache de vetas rojas solo bajó la vista.
—Vamos Rouge. —ordenó Mephiles a lo que ella miró a Shadow primero y asintió.
Los dos vampiros saltaron más abajo del árbol dejando a Shadow solo y decaído después de las palabras del mayor. Juraba que si fuera un simple humano estaría tan triste que podría llorar, pero solo se tragó todo el dolor y bajó a detener a su padre.
Pero era muy tarde.
Mephiles y Rouge bajaron al suelo alarmando a toda la manada de inmediato al verlos.
Y no sirvió de mucho que Mephiles en forma de saludo se haya burlado de ellos con una risa siniestra abriendo aquella boca en su rostro mostrando sus colmillos afilados, fue cuando los lobos se fueron encima suyo. Menos Sonic que estaba detrás observándolos.
Shadow había bajado hasta estar sobre una rama viendo como su padre esquivaba las mordidas y rasguños con facilidad al igual que Rouge, todo se estaba convirtiendo en un gran caos y Sonic tenía como deber interferir llamando así la atención de Shadow que lo vio ir contra su padre.
Con la fuerza logró empujar al vampiro contra un árbol y asustando lo suficiente a la albina como para que subiera a un árbol, Shadow no debía interferir y lo sabía pero bajo llegando con Mephiles que se levantó de la caída.
En respuesta el aullido de Sonic hizo que todos los lobos volteasen a verlo imitando el gesto. Mayor fue la sorpresa cuando al sitio llegó el hermano menor de Sonic; Manic, que fue presa al instante de los ojos de los vampiros.
Y cuando Mephiles observó al joven Manic quedó paralizado, verlo a los ojos le produció una sensación ya conocida para ver, el color dorado brillante por la luz le hizo paralizarse y por un instante detenerse, mientras que al menor bajaba el rostro con miedo.
Y fue cuando uno de ellos no tardó en des transformarse.
—¡Atrás Manic! —señaló Scourge colocándose enfrente del joven.
—¿Lo viste? —preguntó Mephiles a Rouge. —Es hijo de esa escoria, como el otro también.
—Olvídalo Mephiles. —le dijo Rouge tomándolo del brazo negando con rapidez. —No es él.
Sonic también llegó con Manic con un rostro notablemente enojado.
—¡Manic! ¡¿Qué haces aquí?! —le dijo Sonic tomándolo de los hombros.
—Yo-
El joven no terminó puesto que Mephiles saltó en contra de Sonic siendo el azul quien se preparó para recibirlo y regresar a la forma Werehog para sorprenderlo y en lo que aquel enfrentamiento se daba, los lobos rodeaban a Manic para mantenerlo protegido al igual que Shadow mantenía la vista clavada en su padre y Sonic.
Los rasguños, intentos de mordidas y brusquedad entre los dos ocupaban un gran espacio destruyendo troncos y árboles en el proceso, pero no fue hasta que Mephiles lo tomó de su lomo para sacar las garras y tratar de clavárselas, sin éxito, debido a los erráticos movimientos que daba el lobo no pudo completar su ataque.
Pero entonces aprisionó una de sus patas para tratar de romperla, Shadow ya no podía seguir siendo un espectador más, sabía que si lo dejaba así Sonic acabaría herido, pero no fue muy rápido, y a pesar que Sonic logró quitarse a Mephiles de encima, recibió una torcedura que lo hizo aullar del dolor.
El erizo azabache estaba por volver a atacarlo si no fuera por Shadow que llegó para llevárselo y con ayuda de Rouge hicieron que Mephiles abandonara el suelo para ahora estar sobre otras de más ramas de un árbol, en cambio los lobos estaban desde abajo saltando para tratar de agarrarlos.
En el suelo estaba Sonic tomándose del brazo mientras que su hermano llegaba con el al igual que Scourge.
—Nos vamos. —ordenó el erizo verde de ojos azules.
Y mientras que Shadow veía como todos llevaban a Sonic, en lo único que podía pensar era si se pondría mejor o no, además de la ya segura pelea que tendría con su padre.
Y fue así, Mephiles estaba tan furiosa que destruyó estantes, mesas, y un trozo de pared al regresar al castillo. Rouge trataba de calmarlo pero Shadow, el simplemente se fue sin importarle más.
Atravesó todo el bosque una vez más y llegó a la casa de Sonic, lo vió por aquella ventana recostado sobre su cama mientras su hermano y padre lo dejaban descansar, y el joven erizo se acercaba para abrazarlo mientras tenía las orejas bajas hasta él también retirarse de la habitación.
Al cabo de unos minutos, Shadow abrió la ventana con cuidado pero fue imposible que Sonic no lo notara, giró su cabeza al instante y ahí fue cuando lo vio sonriendo de lado.
—Shadow. —lo llamó com calma.
—Te dije que tuvieras cuidado. —respondió el moreno caminando por la habitación.
—Y lo tuve, pero tenías razón, no debería haber conocido a tu padre. —dijo mirando a los ojos al vampiro. —Pero estoy bien, no fue la gran cosa en realidad.
—Te vi sufriendo del dolor ¿Qué dices?
—Los Werehog sanamos nuestras heridas de forma rápida, para mañana no lo sentiré.
Shadow suspiró aliviado sacándole otra sonrisa al azul observando el brazo vendado del azul por encima de todas las cobijas.
—¿Y estás aquí por qué... ?
—Para ver si estabas vivo, solo fue eso saco de pulgas.
Sonic rió en respuesta.
—Mi hermano se siente culpable, pero no lo culpo, yo también me infiltraba a las reuniones de mi padre y hablando de él está muy enojado por lo que pasó—soltó suspirando. —Pero para ser honesto, ya comienzo a sentirme mejor.
—Por su puesto. —dijo con ironía. —No podía pasar una noche más en el castillo, mi padre llegó hecho fuego, no puedo soportarlo ahora, regresaré luego.
—¿Y qué planes tienes? Realmente no puedo hacer mucho, a menos que quieras atender a un erizo "indefenso".
Shadow sonrió hasta que ese gesto desapareció de la nada.
—No quería que terminarás lastimado. —dijo con la cabeza baja y el contrario volteó a verlo atento. —Sabía de lo que mi padre era capaz pero aún así no pude interferir.
—Era lógico en realidad.
Shadow levantó la mirada y fue la sonrisa de Sonic lo que lo tranquilizó.
—Después de todo, que tratarás de separarnos haría que tengas más problemas con tu padre.
—Creo que ya los tengo. —sentenció en bajo.
En cambio él erizo azul buscó como seguir la conversación; Shadow estaba de pie mirando por la ventana hacía el bosque con los brazos cruzados hasta que el erizo azul se movió en su cama para sentarse más cómodo en medio de un leve esfuerzo.
—¿Y cuánto piensas quedarte?
—Sí deseas lo haré ahora mismo.
—No, no, no fue con esa intención. —mencionó riendo en bajo. —Me preocupa que te vean.
Shadow se giró para verlo aún con los brazos cruzados.
—¿Temes qué me pase algo? —preguntó con sarcasmo.
—¿Y tú qué haces aquí? —refutó.
Shadow se mantuvo en silencio haciendo que Sonic sintiera la victoria en el aire.
—Mejor me retiro.
—Linda visita. —agregó Sonic sonriente. —Estoy seguro que disfrutarás el amanecer. —dijo con una risa sutil.
—Jamás he visto uno. —pronunció apunto de salir por la ventana.
—¿Qué?
La pregunta de Sonic lo detuvo, el rostro del azulado mostraba una honesta sorpresa ante la declaración poniendo a Shadow confundido.
—¿Jamás viste un amanecer? ¿Ni siquiera por unos segundos?
—Nunca. —respondió firme. —Mi padre me lo tenía prohibido, decía que el paisaje era engañoso y los rayos del sol saldrían rápido a quemarme.
—Qué mala infancia Shadow. —dijo frunciendo el ceño. —Pero, te prometo que es un espectáculo que vale la pena verlo.
—Soy un vampiro Sonic, no puedo exponerme así, es una muerte asegurada.
—Pero no siempre debes verlo completo, el sol tarda en salir cuando la luz ilumina el cielo junto a sus colores, te tomará unos minutos y luego podrás irte.
—No estoy seguro, he pasado toda mi existencia en la oscuridad y solo he salido al irse el sol.
—¿Sabes de un sitio dónde podemos ver el próximo? Pues yo sí, será como el primer amanecer de tú vida, ¿Qué dices?
El azabache primero mostró un semblante desconfiado pero la calidez que irradiaba Sonic le estaba haciendo cambiando de opinión.
—¿Y dónde es el "dichoso lugar"?
Sonic sonrió y le señaló para que Shadow se metiera a la habitación y en lo que trataba de levantarse el azabache iba a ayudarlo a salir de la cama y colocarse de pie.
—El próximo amanecer se dará en unos minutos más. —habló Sonic. —Llegaremos a tiempo.
—¿Podrás ir sin ayuda?
—Sí, puedo hacerlo. —aseguró aún tomando las manos del contrario. —Vamos.
Shadow se alejó para ver como el azul movía el brazo con dificultad y con notable dolor, por la ventana vió como el ambiente había cambiado de tonalidad a una más azul y le extendió la mano al menor.
Sonic lo miró con sorpresa y cuando le aceptó la mano el erizo azabache lo atrajo para alzarlo en su espalda, Sonic estaba confundido pero después de volver a sentir una punzada en el hombro decidió aceptar.
Abrazó al moreno por detrás y sintió como este aseguró sus piernas alrededor de su cintura y se desplegó por fin hacía un árbol que estaba próximo para ocultarse entre las ramas.
—Ve por la pradera hacía el pozo de los suspiros arriba de la gran roca. —señaló Sonic.
Y así fue, cruzando por los árboles y por abajo del aún oscuro bosque que soplaba viento frío matutino, por su parte el lobo sostenía con fuerza al vampiro observando los alrededores hasta llegar a la inmensa roca donde había sido su ceremonia.
Al bajar Sonic y estar Shadow al frente notó por primera vez el cambio de colores en el cielo así como la brida soplar con fuerza, Sonic detrás suyo con una sonrisa.
El amanecer debutó con un resplandor dorado, tiñendo el cielo de tonos rosados y naranjas. Los primeros rayos del sol se filtraron a través de las copas de los árboles, iluminando la tierra. Un suave murmullo de aves despertó al mundo, mientras la bruma matutina se disipaba lentamente, revelando un paisaje sereno
Las sombras de la noche retrocedieron, dando paso a un día nuevo lleno de posibilidades. El aire fresco y limpio revitalizó los sentidos, y en ese momento de transición, todo parecía posible bajo la luz del sol naciente y mientras que era el primero para Shadow sabía que sería un completo suicidio seguir de pie ahí junto a Sonic si dejaba avanzar el tiempo.
—Es increíble. —pronunció antes de darse la vuelta. —Estoy-
No pronunció palabra alguna por ver al lobo azul pasar por su lado rozando su cuerpo apropósito y recostadosé de tal modo que al Shadow sentarse estaba siendo tapado de los rayos del sol que ya se filtraban con más rapidez.
El erizo azabache estaba sonriendo, los rayos de sol tocaban todo y por primera vez no tenía que ocultarse para ver un espectáculo así, Sonic lo estaba cubriendo por la espalda y él solo se recostó en el lobo disfrutando la vista.
Posiblemente hayan sido las horas más maravillosas de su existencia, el aire fresco, la iluminación, todo en su pleno apogeo, la suavidad del pelaje del Werehog, todo iba destinado a ser una muerte perfecta si así lo quisiera pero no era necesario, existir por esto valía la pena.
Los dos estaban tranquilos y a los dos le sorprendió como ahora Sonic podía el tiempo que quisiera convertido en lobo, los dos tenían los ojos cerrados descansando después de una noche agotadora y por encima de todo, en completa tranquilidad.
En la cima de la colina de piedra rodeado por el susurro de las hojas y el canto lejano de los pájaros. El sol, en su descenso, pinta el cielo con tonos cálidos de naranja, rosa y púrpura, creando un espectáculo de colores que parecen danzar en el horizonte. La brisa suave acaricia su rostro.
Shadow acaricia el pelaje del lobo que en respuesta libera respiraciones complacientes y elevando la temperatura para que el vampiro sintiera la calidez y la conexión profunda que los une. El moreno cierra los ojos por un momento, dejándose llevar por la sensación de paz y plenitud que solo la presencia del otro puede brindar. El mundo exterior parece desvanecerse, dejando solo el espectáculo del cielo transformándose lentamente.
El aroma del césped fresco y las flores silvestres envuelve el aire, creando una atmósfera perfecta para la contemplación. Mientras el sol finalmente se oculta y el cielo se oscurece adornando el cielo con estrellas, siendo contemplados por el par, ahora con Sonic vuelto a su forma natural y aún manteniendo la misma pose en la que estaban, con Shadow apoyado en su abdomen.
—Creo que fue el mejor día de toda mi vida. —admitió el vampiro.
—También el mio. No creí que llegaría a soportar tanto tiempo siendo un lobo. —admitió con una ligera risa.
Shadow le continuó el gesto.
—Por suerte no nos han encontrado aquí. —siguió Sonic. —Pero debemos bajar Shadow y volver.
El azabache asintió y ambos se levantaron aún siguiendo las miradas cómplices que expresan todo y nada al mismo tiempo.
En el mismo par de grandes rocas cerca a la pradera de los werehog, estaban Sonic y Shadow sentados observando las estrellas en lo más arriba del cielo, sin diálogos todavía, pero con comodidad suficiente para hablar en cualquier momento.
—Haz alejado a tu manada de mí y los mios por mucho tiempo, pero me pregunto si lograrás seguir haciéndolo. —dijo Shadow.
Sonic lo miró de lado pero seguia tranquilo a pesar de que su mente le hacía la misma pregunta todos los días. Aún así, él había volteado a ver al azabache en más de una ocasión con la vista concentrada en su rostro y luego bajar la mirada con vergüenza.
—Debo hacerlo hasta que sea... favorable.
—¿"Favorable"? —interrogó extrañado el moreno.
Sonic asintió.
—Favorable. —repitió Shadow con burla. —Sí se odian entre sí, es imposible.
—Yo no creo que algo sea imposible. —sentenció con firmeza llamando la atención de Shadow. —Hubo un momento de mi vida donde creyeron que yo no me transformaría en un Werehog completamente, pero para mi jamás fue imposible, es un ejemplo algo tonto pero... pienso que tú y yo hemos logrado avances ¿No crees?
El moreno asintió convencido. Y entonces Sonic se tocó las manos con nervios.
—¿Alguna vez te haz enamorado? —preguntó de repente.
—No, nunca. —respondió Shadow con sencillez.
—Mentiroso, ¿Estás bromeando verdad? —preguntó entre una risa.
—No, es una ley para nosotros. —completó. —Yo no debía existir en realidad, mi padre rompió una regla al conocer a mi madre, tener niños inmortales está prohibido así como mantener relaciones con humanos.
—Y no conociste alguna vez un vampiro con quien, ya sabes...
Shadow se rió en respuesta.
—Mi especie es complicada, no estaría en mis planes estar con alguien como yo, convivir unos entre otros es difícil, en realidad hay vampiros esparcidos en el mundo que siguen en común reglas por la orden vampiresa.
Sonic lo escuchó atento.
—En mi caso es todo lo contrario. —el azul rió en bajo. —Casi estamos obligados a siempre escoger a alguien, tener que formar familias y seguir con el legado de los Werehog. Es mi deber como nuevo jefe.
Shadow no respondió pero luego observó de nuevo al azul afilando la vista.
—¿Tienes miedo que corran peligro? —se aventuró a preguntar. —La eriza rosada, tú familia.
—Todos los de mi clan me importan, pero ser querer descubrir más allá que aquí haría que no pueda con la responsabilidad. Ya todos hablan que pasó más tiempo afuera que en la tribu.
Shadow permaneció en silencio.
—Sí, se lo que puede sentirse eso. No estar cómodo en un lugar.
Sonic asintió.
—Soy un Werehog, debo estar aquí. No tendría la facilidad como tú de ir a donde sea.
—Nunca he pertenecido a ningún lugar.
—Podrías pertenecer aquí. Tal vez y acabar con todas las riñas.
Shadow se giró para verlo con sorpresa.
—¿Aquí?
—Yo puedo convencerlos Shadow.
—No mientas, Sonic. Jamás podría pasar eso-
Sonic frunció el ceño.
—Recuerda que no puedes decir "jamás" cuando esté contigo. —sonrió.
—Pero no podrás permanecer conmigo por siempre, yo soy un ser inmortal, y tú dijiste que inevitablemente todos buscarán a alguien para formar una familia aparte, a eso me refiero Sonic.
—No, no si yo no lo deseo así.
Shadow rió con ironía.
—¿Sí? ¿Eres dueño de tú naturaleza? —el tampoco tardó en verlo y entonces chicar sus miradas. —Como yo no puedo cambiar mi sed de sangre, tú no puedes alterar el hecho que necesitas una mujer.
Sonic quedó mudo.
—Estamos obligados, tú a tener familia y yo a no tenerla. —admitió Shadow apunto de levantarse.
—Shadow, soy libre. —sonrió con calma. —No tengo a nadie más, ya sabes a lo que me refiero.
Por alguna razón el erizo azabache se sintió más tranquilo y hasta suspiró en bajo.
—Me alegra.
Sonic no respondió pero sintió una creciente emoción en el ambiente.
—¿En serio? —preguntó Sonic.
Shadow volteó a verlo.
—Si. —admitió con suavidad.
Los dos estaban en silencio pero se podía notar como a Sonic le causaba inquietud seguir, Shadow lo miró y subió la mano para tocar su hombro, acto que al erizo cobalto movió la cabeza para ver la mano y luego a Shadow.
—Mis instintos me dicen que debería patearte el trasero. —confesó Sonic con una sonrisa sacándole una sutil risa al contrario.
—Sí, yo debería drenarte la sangre.
Sonic se rió.
—Pero no queremos, será por algo.
—Claro. —aseguró Shadow con la vista al frente.
Sonic se levantó y se estiró para colocar las manos a la cintura.
—Quiero ver que intentes sacarme una gota de sangre. —mencionó Sonic.
—¿Así? —contestó Shadow con desafío.
El azabache se levantó con rapidez persiguiendo al erizo azul que al verlo cerca se fue corriendo por la pradera mientras el viento soplaba cerca de ellos haciendo que su pelaje se moviera en lo que Shadow perseguía a Sonic.
—¡Ey no, no el brazo! —exclamó Sonic en medio de una risa.
Lo tomó entonces de atrás en lo que Sonic también agarraba sus brazos y seguían entre risas del más joven y el vampiro que sonreía dejando relucir los colmillos a la luz de la luna. Fue cuando cayeron al suelo continuando con el enfrentamiento de juego y cuando Sonic chocó su nariz con la de Shadow comenzando a sentir el cuerpo arder en calor.
Pero unos ojos rojos desde la cima de una rama por un árbol estaba expectante de la escena, Mephiles que podía camuflarse en la oscuridad era expectante de la escena actuando con sorpresa primeramente pero que luego una sólida risa en bajo y la sonrisa abierta en su piel se abría desapareciendo por el medio del bosque.
—Debo volver para cenar, ¿Nos vemos después? —preguntó Sonic con confianza en el suelo.
—Te estaré esperando. —aseguró el moreno.
El erizo azul se levantó y volvió a transformarse para irse corriendo y ver si llegaba a tiempo a la tribu.
Al llegar a su casa y abrir la puerta bruscamente encontró a su familia en la sala sentados alrededor de una gran mesa donde ya se encontraban comiendo en familia, reduciendo el lugar donde faltaba él.
—Sonic, llegas tarde. —comentó su madre al lado de su padre.
—Lo siento. —alcanzó a decir pasando para ir a la cocina cuando su padre le indicó que ya debía sentarse.
—Quiero hablar contigo Sonic. —pronunció con firmeza.
El azul quedó mudo tratando de ocultar sus nervios que pronto ya lo estaban comiendo por dentro, ¿Su padre se habría enterado de Shadow? Era lo único que pasaba por su cabeza.
Y ver a sus dos hermanos asustados mirándose entre sí no ayudaba.
—¿Sobre qué padre? —preguntó tomando de los alimentos.
—Qusiera saber la razón de tu ocupación diaria, la manada, Scourge, todos preguntan por ti y qué aparentemente no haz estado con ellos.
—Oh, era eso. —suspiró tranquilo.
En cambio su padre cambió la expresión a una más firme.
—¿"Eso"? Sonic es el peso de ser el jefe el que cargas en tus hombro, ¡No puedes tomártelo a la ligera!
—No lo hago. —respondió a la defensiva. —Yo solo... he estado controlandome, el convertirme en Werehog me tomó por sorpresa y... es eso papá.
—Pero tú debes estar con la manada en todo momento, Scourge ya me ha informado que pasas más tiempo afuera de la tribu que no tienen idea como seguirle el rastro a los vampiros.
—Papá-
—Déjame acabar Sonic. —sentenció levantando la mano. —Te he confiado esta tarea tan importante y resulta que te pongo al frente y ¿No lo haces? ¿Qué te sucede?
—Papá. —contestó el azul frunciendo el ceño. —Lo sé, pero, también he estado pensando en sobre encontrar a los vampiros que- no, no puedo hacerlo.
—¿Y la razón es...?
—Es... difícil hallar su sitio. —completó con la cabeza abajo.
—¿Puedes con esto Sonic? —preguntó con seriedad.
Sus hermanos se miraron entre sí de nuevo, su madre había volteado a ver a su esposo de reojo y él no podía estar más dolido y sorprendido al mismo tiempo.
—¿Puedes con esta tarea? ¿Con este puesto?
—¿No es suficiente para ti, papá?
—No.
Sonic se quedó sin palabras y trató de respirar hondo para mantenerse tranquilo.
—Es tú tribu, tú pueblo, los que corren el riesgo.
—Ni siquiera los conoces.
El mayor golpeó la mesa alarmando a todos los presentes.
—¡Claro que sí! ¡Ellos me quitaron todo, mos quitaron todo! —exclamó molesto levantándose del asiento. —¡Y confié en que te hicieras cargo de ellos!
—¡Zokar! —exclamó su esposa a su lado.
—¡Entonces deja de confiar! —respondió levantándose para estar enfrente suyo. —Sí nunca te das cuenta de lo que hice para estar a la altura, ¡Déjame en paz y dale a Manic ese título, a Sonia o a Scourge!
El menor abandonó la cena subiendo por las escaleras inmediatamente dejando a todos los presentes atónitos.
—¡Sonic! —gritó su padre.
El erizo mayor se sentó aún con enojo y con la eriza levantada tomándolo del hombro. En cambio el erizo verde se fue corriendo de inmediato aún si sus dos progenitores lo llamaban siguiendo a su hermano mayor.
El erizo azul llegó a su habitación azotando la puerta en el proceso para abrirla y directo a sentarse a la esquina de su cama para tapar su rostro con ambas manos y respirando para mantener la calma.
Al sitio llegó su hermano menor que al verlo se acercó poco a poco hasta tenerlo en frente, el azul levantó la vista y al ver al menor solo pudo abrazarlo siendo correspondido por él.
—¿Estarás bien? —preguntó Manic.
—No sé que me pasa. —dijo con sinceridad saliendo del abrazo. —Jamás he pelado con papá de esa forma.
—Es verdad, nunca lo vi así de enojados a los dos. —expresó sentándose al lado de Sonic. —Pero, no te hemos visto en las tardes, ¿Dónde pasas el tiempo?
—Manic, ese no es el punto. —volteó a verlo. —Se que es mi deber, pero pareciera que me obliga prácticamente, creí que sería distinto.
—Es papá Sonic, ha sido jefe por tantos años que espera que lo hagas bien.
—Me he preparado toda la vida, ¿O no? Soy el hermano mayor y ya se que debo estar aquí todo el tiempo. —suspiró con pesar levantándose quedando de espaldas a la ventana.
En cambio el erizo verde volteó a verlo con sorpresa ni apenas notó la figura que había detrás de Sonic.
—¡Sonic, mira! —exclamó levantándose.
El azul se dio la vuelta observando como ahí estaba el vampiro entrando a la habitación.
—¡Es uno de ellos y-!
Sonic fue detrás de su hermano tapándole la boca para ver a Shadow.
—¿Qué estás haciendo aquí?
—Tardaste mucho, creí que debía despedirme si pensabas quedarte aquí. —contestó Shadow con tranquilidad.
Sonic bajó las orejas sintiendo un fuerte sonrojo en las mejillas.
—Vámonos. —pronunció Sonic.
Manic abrió los ojos quitando la mano de su hermano mayor observando a los dos erizos con asombro.
—¿Qué haces Sonic? Sí papá se entera va a-
—No vayas a decirle. —reclamó acercándose al joven.
—Mejor espero. —dijo Shadow volviendo a salir por la ventana hacía un árbol que daba vista a la habitación.
—Sonic. —dijo con seriedad Manic. —¿A qué se refería? ¿Te vez con un vampiro? ¿En serio?
—Ya sé que no debería pero quiero hacerlo, en realidad, no es la segunda vez que nos vemos.
—¿Qué? —frunció el ceño—. Por eso pasas tanto tiempo afuera! ¡Es por él!
Shadow escuchaba todo mientras trataba de no ver la escena y tomanabla decisión de abandonar el sitio para dirigirse al punto donde esperaba a Sonic con anterioridad.
—Sonic, no vayas con él.
—Tengo que ir a verlo. No lo entiendes.
—Es un vampiro, no lo conoces.
—¡Si lo hago! —respondió con un grito.
Manic bajó sus orejas y la cabeza ante su hermano.
—Le estás dando la espalda a la tribu, Sonic. —dijo en bajo. —Y yo no quiero que te pase algo, como a Scourge, o como la otra noche.
En cambio el erizo azul refugió en sus brazos al joven erizo que lo abrazó con fuerza.
—Se lo que hago hermano, tranquilo. —tomó al erizo verde de las mejillas. —Sí quieres protegerme, sólo no le digas a nadie, no hasta que yo piense en algo.
Manic alzó el rostro con asombro sin pronunciar palabra alguna y sentir como el azul se desprendía de él para salir por la ventana.
—¿Tú lo quieres?
La pregunta que surgió de la nada detuvo a Sonic que volteó enseguida.
—Porque no halló más respuestas a lo qué buscas hacer.
Y Sonic sólo lo miró bajando la cabeza.
Ya afuera Shadow seguía esperando sentado en aquellas rocas, pero el sonido a su costado le hizo voltear y ver al erizo azul caminando para acercarse a él con una ligera sonrisa.
—No quería que te pelearas con tu hermano. —aseguró Shadow.
—No pasa nada, él no dirá lo que vio, logré que entienda porqué lo hacía.
El azabache asintió con cuidado.
Entonces Sonic caminó para quedar de pie a su lado dándole la mano al contrario.
—Ven conmigo. —pronunció Sonic en bajo y tomando de la mano al azabache comenzaban a caminar con él a través de la pradera.
...
Por la fría noche Rouge estaba observando el bosque a través del vitral con los brazos cruzados y un cigarrillo en la boca esperando la aparición de Shadow por algún lado. Pero la preocupación la carcomia por dentro, tiró el cigarrillo al suelo pisando este con su bota de tacón alto.
De repente Mephiles caminó por el pasillo y al verlo ella se acercó a él cruzándose en su recorrido.
—Mephiles. —le llamó obteniendo la atención del contrario. —¿No te preocupa que Shadow no ha llegado aún?
—Permanece fuera todas las noches, llegará antes del amanecer seguramente, deja de mortificarte y hacerlo conmigo.
El azabache no quería responder más y siguió como si nada.
—¿Qué te sucede Mephiles? —lo tomó del brazo de repente. —Es tú hijo, ¿No te preocupa que se meta en problemas con los Werehog? Sus salidas de todas las noches pueden ponerlo en peligro, y tú no pareces ni inmutarte.
—Por mi lado ha dejado de disgustarme. —admitió alarmando a Rouge. —¿Y sabes por qué? Porque Shadow no deja de sorprenderme, incluso aunque haga lo que no es, continúa manteniéndome orgulloso, beneficiando a su padre.
—¿Qué? —interrogó confundida.
—Ya lo verás. —finalizó soltándose del agarre con brusquedad para seguir su camino. —Será una grata sorpresa, créeme.
Rouge en cambio no comprendió lo que el vampiro habló y más cuando lo vio tan calmado dirigiéndose a su habitación.
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