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NOTA INICIAL:
Los personajes son humanos pero mantienen características y colores de las versiones originales, tampoco cambie sus nombres para no crear confusiones; sino les gusta el contenido los invito a retirarse, esta es una idea para experimentar un poco con estas versiones.
Ojo, las personalidades son diferentes al canon.
Disfruten su lectura. 🔥👀
( *** )
Cuando empuja las puertas del edificio, de inmediato se percata de que nadie esta prestándole atención.
No es por presumir, pero desde que comenzó a practicar el famoso deporte del fútbol, la multitud de su escuela solía buscar un rato de atención de su parte, especialmente a la hora que llegaba y en la cafetería; aquel día en particular no pareció ser así.
No recibió ni una mirada o al menos un “buenos días”. Todos estaban embobados con sus teléfonos y cuchicheando entre sus grupitos.
No quiso parecer un desesperado, —tanto— Por lo que siguió su camino por el pasillo, mirando de reojo a los grupos de alumnos que de nuevo, parecían no notarlo.
— ¿Alguien puede decirme que pasa aquí? —acomodó su cabello con la mano y cruzó los brazos frente a sus amigos para que al menos ellos le dieran una explicación.
—Parece que alguien esta a punto de hacer una rabieta. —Mephiles, como siempre tan oportuno — ¿Aún no lo sabes?
—Shadow the Hedgehog va a ser transferido aquí. —comentó Amy a su lado en tanto veía a su amigo cambiar su expresión.
Sonic sintió a un tic en su ojo al escuchar tal nombre. No, todos menos él.
—Tienes cara de que lo conoces. —prosiguió Tails.
— ¿Bromeas? —esta vez fue Knuckles quien intervino —Shadow era capitán del equipo de la ciudad vecina, jugamos partido contra ellos hace unas cuantas semanas, les pateamos el trasero. Y Sonic aparentemente aún no abandona las rivalidades sin sentido.
El mencionado se quedó en una especie de trance, mordiéndose las uñas en tanto sus pensamientos viajaban a ese día del dichoso partido.
—Imagino que toda la escuela sabe que lo van a transferir, por eso están tan distraídos. —Sonic intentó parecer tranquilo y ocultar el temblor en su voz.
En la escuela, todos se tomaban muy en serio el asunto del fútbol, y por ello, no era de extrañarse que les causara curiosidad que uno de los mejores —según había escuchado— fuera transferido así nada más.
— ¿Acaso no lo has visto? Es tan guapo y además es un excelente jugador, al parecer tendrás competencia este año. —Amy codeo a su mejor amigo causando un reproche con la mirada —No me sorprendería que llegara y tú seas el primero en hacer fila para tirarse encima, si sabes a lo que me refiero.
Oh, Amy... no tienes idea.
—Muy graciosa, no soy un ofrecido.
Mephiles soltó una corta carcajada. —Eso si fue gracioso.
Sonic rodó los ojos. —Miren, el tipo es un idiota y un engreído, y si cree que puede llegar aquí a robarme mi lugar está muy equivocado.
— ¿Qué tienes preparado esta vez?
—Solamente tengo que deslumbrar en el campo, algo que siempre hago. El tipo se volverá historia antigua para el final de la temporada y no hay nada que pueda hacer para evitarlo.
—Pareces muy confiado.
—Créanme, lo estoy.
( *** )
—Quizás puedas creer que engañarnos es cosa fácil, pero reconozco la cara de un mentiroso cuando la veo, y tu, estás ocultando algo. —Amy lo frenó a mitad del pasillo a la hora del almuerzo.
La miró con una ceja en alto, intentando disimular. —N-no... no sé de que hablas.
—Si que lo sabes. Cuando mencione a Shadow te pusiste pálido como un fantasma, ¿seguro que no hay algo que quieras compartir con la clase, Maurice? —de brazos cruzados le dedico una mirada severa.
“Ah~ más rápido...”
Negó con la cabeza de inmediato, delatando sus nervios.
—Por favor, Sonic, somos amigos. Nunca te juzgaría, has hecho suficientes cosas cuestionables, y para este punto ya te he perdido el respeto, no creo que lo que sea que hayas hecho lo supere.
—Bien bien, tu ganas... —se mordió el labio interior —quizás... Shadow y yo nos enrollamos el día del partido de aquella vez.
La cara de Amy fue un poema.
—Ya decía yo que tú eres la clase de persona que no tarda en lanzarse sobre tipos guapos como ese. —reprochó en medio de una sonrisilla — ¿Y qué? Lo vas a tener más cerca esta vez, quizás esta ocasión tengas suerte y vayan más allá de la segunda base.
— ¡No! Tú no lo entiendes... no puedo enrollarme con ese tipo otra vez, va en contra de mis principios de no meterme con alguien dos veces...
—Tú sabes que eso de principio no tiene nada. ¿Por qué estas tan nervioso?
—Él quería salir conmigo, ¿esta bien? —exclamó, medio desesperado —Y yo dije que si solo para joderlo y lo deje plantado porque esa ocasión tenía una cita muy importante con... alguien más.
— ¿Dejaste plantado a un chico que probablemente quería intentar algo bien contigo, por un acostón de una noche? Y yo que creí que no podrías caer más bajo.
— ¡Lo siento! Entre en pánico y tu sabes que yo no soy un tipo de citas, voy a... la acción y ya está. No soy la clase de tipo que se acurruca después del sexo o el que llama al día siguiente para invitar a cenar, eso es una tontería. —se cruzó de brazos, frustrado —Y Shadow creyó que una mamada le daría derecho a que las cosas fueran diferentes.
— ¿Al menos fue una buena mamada?
Joder, si que lo fue.
Recordaba a sus cuerpos sudados, cada caricia, las sonrisas coquetas, el cuerpo de infarto de Shadow y lo mucho que había disfrutado tenerlo entre sus piernas. Una de las mejores experiencias que había tenido.
—Meh, estuvo bien... —mintió.
— ¿Y solo por eso crees que se merece la mala fortuna de toparse contigo para continuar una rivalidad sin sentido?
—Bueno, alguien tendrá que demostrarle quien manda por aquí. —declaró, orgulloso —Así que tú y todos los urgidos de esta escuela pueden meterse con él si así lo quieren.
—Nah, mis principios incluyen no meterme con alguien con el que estuviste ya, digamos que tengo más dignidad que tú.
Sonic bufó y le hizo mala cara.
—Vamos, casanova, —se acercó para pasar su brazo por sobre sus hombros —los chicos nos esperan en la mesa.
( *** )
El resto del día se paso rápido, no prestó atención a lo que sea que estaba explicando su profesor de matemáticas, y por ende, tampoco tenía idea de que significaban los jeroglíficos escritos en la pizarra; su mente estaba demasiado ocupada reviviendo aquel momento maravilloso que compartió con el famoso Shadow.
Había escuchado del chico desde hace casi un año, en la temporada pasada, al principio si que habría pasado de su existencia de no ser por lo que escuchaba decir a la multitud.
“El tipo es tan caliente, y además experto en deporte” “Nadie juega como él” “¿Será cierto que lo tiene así de grande?”
Oh, Sonic lo había tocado, y no dudaba con que de verdad fuera así.
No le importaba que lo halagaran, al final del día su preocupación más grande era el fútbol y lo mucho que había luchado por conseguir el título de capitán, y que un chico apuesto llegara un día para intentar demostrar ser el mejor no le parecía ni de cerca la mejor idea, era una tontería, una injusticia.
Eso si, él tampoco era vengativo, conocía sus propias habilidades y sus fuertes, una vez que Shadow llegara le demostraría la clase de bestia que era en el campo, así como en aquel partido en su ciudad.
Habían tenido múltiples roces ese día, a través del casco podía ver la expresión burlona en su estúpida cara cuando cruzaban miradas, chocaba sus hombros intencionalmente y más de una vez había escuchado un comentario de sus compañeros de equipo que lo hicieron enojar.
Si, al final del día ellos se llevaron la victoria, Sonic anotó los puntos ganadores y no podía sentirse más satisfecho después de vencer a aquellos engreídos más molestos que él.
Su plan definitivamente no incluía a él y Shadow encerrados en los vestidores; él acorralado contra los casilleros y Shadow entre sus piernas haciéndolo retorcerse con los movimientos de su lengua; antes, por supuesto, se habían insultado y coqueteado sutilmente, no creyó que aquello evolucionaria a un manoseo que afortunadamente no termino en sexo.
No creyó volver a toparse con Shadow, o al menos no hasta que se suscitara otro partido amistoso; y podía vivir con eso, pero que de un día para otro le dijeran que iba a transferirse. Oh, ese si era un golpe bajo.
Las clases dieron por terminado a tiempo para que tomara sus cosas y se dirigiera a los vestidores para cambiarse y entrar al campo. Necesitaba liberar estrés y tensión, ¿y que mejor manera que esa?
Su cabello azul danzaba con la fresca brisa de la tarde, la camisa blanca sin mangas estaba empapada de sudor después de media hora dentro del campo, su abdomen marcado hizo a más de una suspirar en las gradas.
—Dios, Sonic, déjanos algo. —Mephiles llegó a su lado, pasando su brazo por donde sus hombros —A ti ni siquiera te gustan las chicas.
—Deslumbrarlas no le hace ningún daño a nadie, tómalo como un favor.
— ¿Sabes que cosa si tomaría como un favor? —ante el tono sugestivo, Sonic rodó los ojos y de un empujón lo alejó de él —Sabes que estoy bromeando, que asco.
Sonic sabía que las bromitas y comentarios de doble sentido que Mephiles le hacía eran una broma, no estaba ni meramente interesado en follar con él, incluso si podía admitir que el tipo era atractivo, definitivamente no lo haría.
Además, su mente no había logrado esquivar a Shadow y a esas manos recorriéndolo, a sus gruñidos contenidos y a los besos que habían compartido. Joder, aquello estaba mal.
— ¿Pensando en mi? —Knuckles se burló de Sonic ante su expresión pensativa, ganándose así una mueca de fastidio de su parte.
—Pienso en tu hermano y lo bien que sabe moverse. —bromeó, sacando la lengua.
—Has estado muy raro desde esta mañana, —prosiguió el de pelo rojo, para nada afectado por el comentario tan estúpido — ¿seguro que no hay algo que quieras decirnos sobre el tal Shadow?
Amy definitivamente había dicho algo, no había forma de que aquel par de idiotas sospecharan de algo así.
Entró en pánico pero lo ocultó de inmediato. —No sé de que hablas, yo a ese tipo ni lo conozco.
—Claro, y ahora vas a decir que las miraditas y empujones de esa vez en el campo no terminaron en algunos besitos nocturnos. Como si no te conociéramos, Maurice. —se burló Knuckles.
— ¡No es asunto tuyo! —exclamó, algo abochornado.
—Niégalo todo lo que quieras, —Mephiles se acercó a él de nueva cuenta y con una sonrisa divertida se acercó a susurrar —pero yo conozco muy bien esos gemidos, lo suficiente como para apostar que tuviste una noche ajetreada esa vez.
Aquellos comentarios eran muy normales entre los tres amigos, por mas vulgares que sonarán o lo que fuera, él había hecho lo mismo cuando había descubierto a sus amigos en ese tipo de actos, —que había sido más de una vez —pero que se lo restregaran a la cara de esa manera si que lo hacían sonrojar. Que maldita vergüenza.
—No sé si quiero preguntar el porque sabes eso. —recriminó Sonic, de brazos cruzados.
—Bueno, tu acabas de confirmarlo con ese comentario, pero... digamos que tú y Shadow no son los únicos amigos aquí.
—Si dices que follaron, definitivamente voy a vomitar.
—No soy tan desesperado como tu, azul. —bromeó —Somos amigos desde hace unos años, y quizás se le escaparon uno o dos detalles con un chico misterioso el día del partido; y no pude evitar relacionarte con ello cuando menciono a los “bonitos ojos verdes”. Conozco a los jugadores, el único con ese color de ojos, eres tú.
—Buena deducción, viniendo de ti, estoy impresionado.
—Estoy muy feliz burlándome de ti como para ofenderme por eso. Puedes follar con quien quieras, Sonic, solo que si va a ser alguien como él, asegúrate que valga la pena.
— ¿Qué quieres decir con eso?
—Asegúrate de que no sea, ya sabes... a beneficio de él solamente.
Y aquello lo dejó pensando.
No conocía a Shadow, lo único que sabía de él era lo que había escuchado de terceros, popular, apuesto, aficionado del deporte y un cuerpo de infarto que había tenido la fortuna de recorrer en el pasado; no odiaba al tipo, su existencia le daba lo mismo, y la única manera de hacerlo echarse para atrás era que no se metiera en sus asuntos y se mantuviera al margen en el equipo.
Intentó ignorar la agridulce sensación que le provocaba pensar en él, se esforzó en lo que restaba del entrenamiento y manejó a casa agotado, quería descansar y dejar el tema por la paz hasta que tuviera que lidiar con él, cosa que no funciono como le gustaría.
—Debo admitir que si eres tan bueno como dicen. —se sobresaltó cuando escuchó a una presencia a sus espaldas. Ya era tarde, por lo que supuso no habría nadie más por ahí.
Mephiles le había prometido recogerlo una vez que terminará un asuntito con una chica que había conocido en las gradas, y dijo que si porque quería descansar un rato y recoger sus cosas, en realidad sus planes no incluían toparse con...
—Quiero suponer que tu eres el famoso Shadow. —dejó su bolsa de ropa en el suelo a la par de sus pies y lo miró curioso.
No había visto el rostro del jugador por completo, el casco bloqueaba aquello que ahora podía apreciar de cerca, fascinado. Esos incomparables y desafiantes orbes rojos brillaban con una inusual intensidad cada que cruzaban miradas.
Shadow venía sudado, su cabello negro se pegaba en su rostro, la tenue luz de los vestuarios sobre sus cabezas le permitieron apreciar las líneas rojas que no se imagino que tenía, su piel era aperlada, al fin pudo percatarse de que era unos tres o cuatro centímetros más alto; la camisa blanca sin mangas daba mucho a la imaginación, se pegaba a su torso como una segunda piel, dejándole una vista espléndida que de inmediato tuvo que disimular.
— ¿Qué haces solo por aquí, capitán? —el tono divertido con el que soltó la última palabra lo hicieron elevar una ceja, curioso.
—Nada que pueda interesarte, de hecho, ya estaba por irme. —se inclino para tomar su maleta.
— ¿Porqué? ¿Temes no poderte controlarte conmigo aquí? —no supo si aquello se trató de una broma inocente o si de verdad hablaba en serio. Soltó una corta carcajada.
—Sueñas, amigo. No soy la clase de chico que se mete con alguien a quien acaba de patearle el trasero en el campo.
—Debo admitir que esa última carrera me dejo sorprendido, eres rápido. —con las manos hundidas en su pantalón deportivo se acercó hasta que estuvieron a dos pasos de distancia, Sonic lo escuchaba recargado en los casilleros —Pero también muy competitivo, ¿verdad? Supongo que no permites que algún... mortal como yo pueda humillarte de esa manera dentro del campo.
Sonic volvió a reír. —Cuando seas capaz de hacerme temblar de miedo con tu presencia, te invitare a beber, créeme.
—Bueno...llámame confiado, pero estoy seguro que puedo hacerte temblar por una razón diferente, hasta me atrevería a decir que más rápido.
Sintió a su cuerpo más caliente en cuanto notó la poca distancia que los separaba, casi que podía escuchar su respiración si se atrevía a inclinarse un poco.
—Lo siento, amigo, pero si quieres lograr algo tendrás que esforzarte más.
—Reto aceptado. —finalmente termino con la distancia que los separaba y junto sus pechos, Sonic se sobresaltó pero no dijo nada, solo pudo mirar esos espectaculares ojos de cerca con una inmensa intriga, ¿él de verdad iba a...?
La sonrisa que surco los labios de Shadow solo dejaron en evidencia lo satisfecho que estaba por la reacción que causó. Se sintió avergonzado pero aún no iba a dar su brazo a torcer, no importa lo mucho que deseaba tirársele encima.
— ¿Este es tu gran plan para tenerme? —susurro casi sobre sus labios —Creí que serías una clase diferente de chico.
— ¿Qué clase?
—Esos a los que no les tiembla la voz cuando admiten lo que desean...
—Entonces si te digo que he querido besarte desde que te vi cruzar el campo esta mañana, ¿dirás que soy un atrevido? —una mano la colocó en el casillero, a la par de la cabeza de Sonic, y la otra la dirigió a su espalda baja para repartir unas caricias superficiales que le causaron escalofríos.
—Sí. Diría que eres un atrevido muy caliente al que le cedería un rato de mi maravillosa compañía...
La sonrisa complacida en los labios de Shadow fueron su señal para atrapar sus labios demandante, el beso fue desordenado, pasional y Sonic sintió que le temblaron las piernas; se aferró a las hebras del cabello de Shadow y profundizo el roce como si nunca hubiera estado con alguien en su vida.
Las manos de Shadow recorrieron su pecho hasta llegar a la cinta de su pantalón deportivo, juguetearon con el borde y pronto este ya estuvo bajando en compañía de su ropa interior hasta topar con el suelo. Sonic se sobresalto ante la corriente fría que topó con sus piernas, como considerando de nuevo el hecho de que se estaba besuqueando con un extraño del equipo de fútbol enemigo a mitad de los vestidores.
¿Quejarse? Nah.
— ¿Confías en mi? —susurro Shadow sobre sus labios, jalando el inferior con los propios.
— ¿De verdad me lo preguntas así? —respondió Sonic, jadeante.
—Me gustaría saber que opinas de que un completo extraño este apunto de meterse entre tus piernas... literalmente. —beso su cuello y dejó una rápida mordida.
—Cierra la boca, a menos que quieras que cambie de opinión...
Shadow sonrió en grande y se puso de cuclillas en el suelo, empujando el cuerpo contrario contra los casilleros y dirigiendo una de sus piernas para que descansará sobre su hombro.
Sonic sentía que escuchaba los latidos de su corazón en sus oídos, la sensación de que pudieran atraparlos en ese momento tan íntimo lo hacía tan excitante.
Sintió una pequeña mordida en el interior de sus muslos provocándole un gritito, escuchó la risilla de Shadow por lo bajo, y estuvo a punto de insultarlo, pero la sensación de su boca sobre su miembro lo hicieron soltar un fuerte alarido que solo pudo callar con su propia mano sobre su boca; solía ser un poco —muy—escandaloso en esas situaciones, y tampoco quería que los descubrieran por ello.
Gimió y echo la cabeza hacía atrás, dirigiendo su mano restante a la cabellera azabache de Shadow para impulsarlo a ir más rápido.
Pronto, se convirtió en un desastre de sudor y gemidos, la lengua experta del chico acaricio su miembro con fervor, una de sus manos acariciaba su abdomen para mantenerlo en la misma posición y la otra acariciaba la base de su pene al ritmo de su boca. Sentía que veía estrellas.
Comenzó a soltar incoherencias, al borde del clímax, importándole poco su teléfono vibrando a unos cuantos pasos donde habitaba su maleta en el suelo.
Con un gruñido de advertencia por parte de Sonic, Shadow lo miró a los ojos mientras alcanzaba su límite y se corría. Sintió a una corriente intensa recorrer cada parte de su ser porque joder, aquello se había sentido increíble.
Hace meses que no recibía una mamada, y esa fue tan...
Cuando Shadow lo dejo poner ambos pies en el suelo y se levantó, se deleitó con las vistas de su cabello hecho un desastre, las pupilas de sus ojos dilatadas y sus dedos limpiando los bordes de sus labios, borrando el rastro de su corrida. Infiernos, que caliente era ese hombre.
—Te dije que podría hacerte temblar de una mejor manera. —se acercó a robarle un beso en los labios y después paso a su mejilla para hacer lo mismo. Cuando estuvo a punto de hablar, sintió a su respiración cerca de su oreja — ¿Consideras este un buen momento para que te invite a salir?
Sonic parpadeo, aún aturdido. — ¿Q-qué?
—Mañana, te enviaré la dirección por mensaje. Un pequeño pajarito me dijo que seguirás en la ciudad.
Se acomodó su ropa y se inclino para recoger el teléfono de Sonic, y antes de entregárselo, se aseguró de guardar su propio número. Le guiño un ojo y le extendió el aparato para que lo tomará.
—Hasta que volvamos a vernos, galán. Lo estaré esperando con ansias.
Después, se dio media vuelta y con la misma simpleza con la que entró, salió.
Aún aturdido, Sonic paso sus manos por su rostro y apartó el sudor, se sentía tan agotado, aquel breve momento había sido tan caliente, tanto así que casi tiene otra erección de solo pensar en como sería ese hombre cuando follaba, su lengua y boca definitivamente le hicieron maravillas.
Mierda.
Bañado en sudor y con una evidente erección bajo su short de dormir, Sonic se tallo el rostro con fuerza y maldijo. Un maldito sueño de su encuentro con Shadow.
Sintió que vivía cada sensación abrazadora de nuevo.
Lo podría negar el resto de su vida, pero aquel momento en los vestidores lo podría calificar como una de las mejores que había experimentado.
Maldito Shadow con su maldita sonrisa y voz perfecta, ese cuerpo de infarto y esa habilidad para hacer temblar cada parte de su ser.