Capítulo 1| Pt: 1/2| "¿De verdad debo pelear?"
Japón. Región: Oita. Hora: 06:02 A. M.
El sol apenas iba saliendo dejando poder ver así un hermoso amanecer con leves tonos naranjos opacos he amarillos brillosos, la vista era verdaderamente increíble, o al menos eso pensaba aquel amable vendedor de frutas que seria interrumpido por un chico de cabello castaño el cual había saltado de 4 metros de altura frente aquel señor y su puesto de frutas; el chico cayó frente aquel hombre como si nada, para así pararse con tranquilidad para luego mirar al señor he sonreírle de manera muy entusiasmada he brillante
— ¡Buenos días señor Killian! –Dijo el chico de pelo castaño antes de recostarse un poco por el carro obviamente sin tocar alguna de las frutas–
— Buenos días Shion... –Respondió aquel señor, su charla con el menor a él no duró mucho ya que luego de saludar al menor, el menor ya saldría corriendo sin antes gritarle desde lejos–
— ¡Lo lamento señor Killian, vendré a verlo en dos días! –Gritó aquel muchacho, ya que se iba con bastantes apuros, he su emoción era notable–
Aquel hombre estaba algo confundido, ¿Dos días? ¿Donde se supone que iría aquel chico? Los pensamientos de aquel señor no durarían mucho, ya que fueron interrumpidos por una mujer la cual era una de sus clientas habituales
— Las pruebas para nuevos guardias empezaron muy rápido, ¿No cree? –Dijo aquella mujer de cabello rizado–
— ¿Nuevos guardias..? –Respondió el hombre, pues para su opinión el chico de antes parecía demasiado pequeño aún para tener un cargo tan peligroso–
— Si, ¿No se entero? Los niños con sus dones ya descubiertos serán obligados a ir a los entrenamientos generales para guardias –Dijo la mujer con un poco de confusión en su voz, ya que le parecía raro que ese hombre no estuviera enterado–
— Pero Shion apenas tiene 12 años... –Respondió nuevamente aquel hombre, su cabeza bajo para así mirar el suelo, sus pensamientos eran confusos he difíciles, ¿Por qué el rey ordenó eso? Eran solo niños que tal vez mueran en los enfrentamientos contra aquellos seres despiadados que se disfrazan de humanos inocentes...los demonios no tendrían piedad en matar a siquiera un bebé, o bueno, eso pensaba aquel señor–
El chico de cabello castaño o más bien Shion, aún estaría corriendo, se dirigía al centro de la ciudad por lo cual debía llegar temprano, de lo contrario se perdería la primera ida y no quería eso, sabía que los carruajes que tenían los guardias no eran muchos, por lo cual tendría que esperar horas por alguno de los 100 carruajes disponibles luego. El chico no tardo más de 32 minutos para llegar, por lo cual ya eran las 6:34 A. M. Aún no salía por completo el maduro sol, por lo cual el cielo aun parecía una pintura pintada he detallada por los más hermosos Dioses o eso pensaba Shion, al chico bajar la cabeza de las nubes he mirar a su alrededor pude ver todos los niños, niñas, adolescentes he adultos reunidos ahí, eran una gran multitud, tal vez eran más de 1000, o esa sería la cuenta exagerada que saco Shion; la cara del chico era una mezcla de asombro he entusiasmo puesto a que nunca se imaginaba poder estar en un momento como ese, ya que su sueño era siempre ser el mejor guardia para su pueblo he derrotar a aquellos demonios o a todo lo que represente peligro para los inocentes, el chico miro el suelo he apretó sus puños, aún tenía una sonrisa en su rostro, pero ahora su mirada se transformó en una con solo determinación
— (Ya que llegue aquí, no puedo desaprovechar la oportunidad...tendré que pasar las pruebas he demostrar ante todos que seré uno de los mejores guardias, así nadie volverá a ignorar me o dejarme de lado..) –Pensó el chico de pelo castaño, puesto a que su determinación no era por ambición o poder, era más por poder ganarse el respeto de todos sin necesidad de hacer cosas malas a los inocentes, el quería ser un guardia fuerte he respetado por su fortaleza he amabilidad, no por su ambición he crueldad. Salió de sus pensamientos al ser golpeado justo en el hombro por alguien contrario, por lo cual levanto la mirada he miro a quien lo había golpeado–
— ¿Así iras vestido? No me hagas reír Shion, de esa forma no pienses que te dejaran subir a los primeros carruajes –Dijo un chico de pelo negro, su tono era severo he burlón, he sus ojos rojos parecían darle una puñalada a Shion–
— ¿Mi vestimenta...? Eso...es importante...? Lion, no creo que se fijen en si estas bien vestido o no, creo que se fijan más en tu voluntad he tu don, además..¿Qué haces aquí? –Dijo el chico de pelo castaño con un tono de voz que demostraba curiosidad, puesto a que no solía ser alguien grosero, aún parecía sorprendido por la aparición repentina de su mejor amigo de infancia, Lion nunca fue de temperamento grosero o bueno, no lo recordaba de esa forma–
— "En tu voluntad", ¿Qué es la voluntad para ti, Shion? No seas ridículo, nadie está aquí porque quiera, creo que el único alegre aquí eres tú, los demás están con miedo he tristes...no es fácil dejar a la familia, creo que ni tú ni yo sabemos lo que se siente eso.. –Dijo el chico de manera severa he seria, su tono ya no tenía ningún acercamiento de actitud burlona o algo parecido, ahora lo único que se leía en su cara era la seriedad he frialdad–
— ¿Familiares...? Bueno, tal vez no sepa lo que es sentir dejar a tus seres queridos, pero se lo difícil que es afrontar situaciones de soledad...tal vez y solo tal vez...si logro quedar en un equipo...podría sentir lo que se siente tener una f-
Shion no terminaría de hablar, ya que fue interrumpido por el grito de un hombre anunciando algo, aquel hombre era uno de los guardias, decía que los más menores de edad se fueran más al frente, ya que ellos serían los más necesitados, Shion estrecho un poco sus cejas he camino entre la gente para llegar así al frente todos, Shion era seguido por el pelinegro o bueno, Lion, ya que ambos tenían la misma edad, aún que Lion parecía más maduro que Shion. Cuando llegaron al frente pudieron ver una enorme plataforma de madera sobre la cual estaban los generales he sargentos de los guardias, a los costados de los dos niños habían más niños he niñas tal vez un año menor he otros de su misma edad, los ojos de Shion brillaron de emoción, su sonrisa se hizo presente una vez más, mientras que Lion parecía incómodo con todas aquellas personas, pero su rostro era seria he inquebrantable pero si lo veían más de cerca he a detalle, se notarían aquellos pequeños signos de nerviosismo he incomodidad. Lion giró sus ojos de color carmesí hacia Shion, ver a Shion con aquella sonrisa segura he brillante suya lo molesto, ¿Por qué no podía ser valiente como él? Ese hecho lo hacia enfadar mucho, aún que su enojo no duró tanto tiempo. El guardia anunció que los niños irían primero a los campos de entrenamiento general, por lo cual no tenían más tiempo de despedirse o de llorar, ya que desde ese instante dejarían de ser niños he comenzarían a ser adultos de verdad; todos los niños comenzaron a ser escoltados he ayudados a subir al carruaje que debían, aún que claro, no todos los carruajes alcanzarían, por la emoción de Shion este caminaría más rápido que los demás, quería ser uno de los primeros he su emoción no ayudaba; por el otro lado Lion solo seguía los pasos de Shion, después de todo, Shion era el único chico al cual conocía más he no le gustaba el hecho de separarse, al menos no por ahora. Cuando subieron a uno de los primeros carruajes la sonrisa he emoción de Shion crecieron más
— ¡¿Puedes creerlo Lion?! ¡Vamos a ser entranados por guardias de alto rango!, ¿No te causa emoción? –Dijo el chico de cabello castaño, puesto a que su emoción no se apagaba por más cosas malas que escuchaba–
— No me da emoción en lo absoluto...nunca quise acabar así, y menos con un tonto como tú, estoy seguro que siquiera pasaras la prueba de elección –Respondió el chico de pelo negro mientras sus brazos se cruzaban sobre su pecho–
Shion no respondió he en cambio hizo una leve expresión de tristeza, pero aun así tenía determinación he él estaba seguro que cumpliría su sueño, su tristeza no duró mucho ya que a los pocos segundos volvió a sonreír, pero aún así no respondió, sabía que Lion no estaba para nada contento con esa obligación de ser un guardia. Las horas pasaron he cuando llegaron al campamento central de los guardias ya eran las 13:11 de la tarde, por lo cual todos aquellos niños tenían hambre he sed, los niños bajaron he fueron guiados a una casa muy grande he bastante tenebrosa, a los niños entrar vieron una gran mesa llena de comida por lo cual antes de sentarse fueron llamados para lavarse las manos antes de comer, todos fueron he luego de eso se pudieron sentar tranquilamente en la mesa he comenzar a comer cuando se les dio el permiso. Luego de aquella sabrosa comida esperaron unos minutos antes de ser guiados al patio de duelos, donde se enfrentarían uno contra uno de cada niños, habían más de 20 cuadros blancos pintados en el suelo he hicieron pareja de a dos, por desgracia a Shion le tocó pelear contra una chica, por lo cual no se sentía tan a gusto
— (¿Cómo podré golpearla? El señor Killian dijo que pegarle a una mujer era malo..no quiero pegarle...pero si no lo hago...ella me ganará...) –Pensó el chico de pelo castaño mientras se preparaba para poder pelear, aún que su posición no era alguna que emitía seguridad, sino que emitía algo de miedo he inseguridad–
La chica era una chica que se notaba de lejos lo orgullosa que se sentía, noto el nerviosismo del chico he solo se rió en su cara con descaro antes de ponerse en posición de pelea y acomodar su pelo lacio de color miel
— No te sientes seguro, ¿Eh, niño? ¿Te da miedo que una mujer te gane? Que risa das...si quiera pareces un verdadero hombre –Dijo la chica con descaro he en tono de burla, se notaba su seguridad he le encantaba burlarse de Shion–
— No es eso...solo que yo si tengo modales..pero si esto es necesario, tendré que dejarlos de lado para poder ganarte –Dijo el chico de pelo castaño, puesto a que tampoco se quería dejar ganar, el quería ser nominado a poder estar ahí he cumplir su sueño, por lo cual ahora tomo su posición de pelea con seriedad–
Antes de que la pelea empezará, los árbitros de cada pelea dirían que al que saque a su oponente del cuadro blanco gana, lo mismo por si lo dejaba inconsciente; Shion estrecharía sus cejas, mientras la chica de cabello miel aún seguía con aquella sonrisa engreída, cuando dieron el permiso de pelea, la chica atacó primero, por lo cual el don de aquella chica impresionó a Shion...
|| Lamento si la primera parte es corta, la segunda será más larga y con más detalles! ||