CapĂtulo 1
“Un nuevo dĂa ha llegado, los doctores insisten en que escribir algo ayudará a mi recuperaciĂłn, pero yo no me siento mal, ni enfermo, en cambio; me siento la persona más afortunada del mundo.
El hecho de tener a Yoongi me hace afortunado.
AĂşn recuerdo nuestro primer encuentro, en secundaria, apenas lleguĂ© al salĂłn de clases me tropecĂ© con su escritorio, chillĂ© del dolor mientras que Yoongi me decĂa: “¿Eres idiota? No es para tanto, anda levántate”. No es nada romántico, es muy cĂłmico realmente, a partir de ese dĂa me pegue a Ă©l como un chicle, se convirtiĂł en mi primer amigo.
Nos sentamos todos los dĂas juntos, yo en serio tenĂa miedo de hacer amigos y de ir a algo como la secundaria, pero al final gracias a Yoongi logrĂ© hacer muchos amigos.
Por ejemplo, conocà a Jimin, es un chico de mejillas regordetas, amo apretárselas; es muy tierno, hace que me derrita de amor. Jimin me presento a Taehyung, él es como un actor de Hollywood; demasiado guapo y bueno, al final todos me presentaron a una persona y formamos un grupo de amigos.
¡En total somos 7!
A Namjoon lo conocĂa desde preescolar pero nunca fuimos muy cercanos hasta ahora, en cambio Taehyung me presento a Seokjin hyung y Ă©l trajo a nuestro grupo a su pequeño hermano Jungkook.
Siempre nos habĂa gustado ir a la playa para dejar un poco las preocupaciones y quehaceres de la vida.
Todos y cada uno de ellos me quieren mucho y vienen a visitarme seguido, aunque preferirĂa que no lo hicieran, siempre que vienen es tipo “Hoseokie” con sus caras repletas de tristeza y angustia, les he repetido que estoy bien y que pronto podrĂ© salir de aquĂ.
Pero llevo repitiéndolo como dos años.
De todos modos ¡AĂşn no he perdido la esperanza! Todos volveremos a la playa como en los viejos tiempos, cuando para los doctores este sano. Sin embargo, no creo que sea pronto, los chicos han dejado de venir en grupo a visitarme, de vez en cuando solo vienen Taehyung y Jimin, otras veces Namjoon y Jin, y por extraño que parezca; Jungkook ya casi no ha venido a verme. La primera vez vinieron todos, hasta fuimos regañados por una enfermera “Este es un hospital, no un zoolĂłgico” fue lo que dijo, nos reĂmos hasta morir ese dĂa, pero a partir de ese, todos los dĂas de sus visitas se han tornado monĂłtonas y tristes; lo mismo de siempre.
—Hoseokie ¿Cómo estás? —Jin siempre suele hablar primero, sujetando mi mano con su mirada melancólica.
—Perfectamente hyung —siempre me ha gustado sonreĂr a pesar de la situaciĂłn, asĂ que le regale una de mis mejores sonrisas, pero ninguno pareciĂł alegrarse.
Desde eso, cada dĂa que llegan es igual, me siento culpable de que todo esto haya pasado ÂżY si ellos ya no son felices? ÂżEs mi culpa?”
—Hoseok —una enfermera irrumpió en mi habitación, cerré rápidamente el cuaderno en donde me encontraba escribiendo—, oh, sà lo estás intentando, me alegro por ti.
—SĂ, todo es por recuperarme pronto —la enfermera sonriĂł ante mi respuesta mientras me señalaba mi vaso de agua en la sobremesa junto a mis pastillas —. Eeeh, no me obligues a tomarlas por favor.
—Hoseok, ya habĂamos hablado, para que te cures debes tomar esto.
—Pero no necesito esas pastillas para narcolepsia, he estado perfectamente y encima no me muevo de aquĂ en todo el dĂa, estarĂ© bien.
—Por favor, Hoseok, no son pastillas para eso.
—Para lo que sean, no las necesito en ese caso, me siento bien y me rehusó a tomarlas de cualquier forma.
La enfermera asintió mientras se retiraba de mi habitación, retomé mis notas...
“... Los doctores y enfermeras siempre son tan insistentes. Por lo menos hoy no tomaré las pastillas, siento qué en lugar de mejorar, empeoran la situación, yo no estoy enfermo, la narcolepsia es algo con lo que he vivido años, únicamente me tienen aquà por qué me caà de las escaleras esa noche.
Retomando el tema, los chicos parecen muy infelices cuando vienen a verme y en cambio me preocupa, ya que Yoongi nunca ha venido junto a ellos.
Yoongi y yo no hemos hablado mucho desde el accidente, casi es nuestro aniversario, suelo verlo por las noches, aunque tambiĂ©n sucede lo mismo, Ă©l cree que estoy dormido pero no es asĂ, escucho todo lo que dice y me imagino todo lo que hace, toma mi mano como solĂa hacer siempre y la besa, dice unas palabras de que me ama y que espera que podamos seguir adelante a pesar de esto; para despuĂ©s disculparse de que todo haya sido su culpa.
Pero no es asĂ, no es culpa de nadie y tuviera que serlo, serĂa mĂa; gracias a mi todos están siendo infelices, incluso Yoongi, Ă©l no merece eso. Digo, es lo Ăşnico que tengo en la vida aparte de los chicos y no puedo dejar que igual sean infelices, justo como mamá.
Mamá se fue por quĂ© no era feliz y lo entiendo, yo tampoco serĂa feliz con un chico como yo, lleno defectos, aun asĂ, soy feliz, estoy rodeado de personas que me quieren y me cuidan, por eso estoy en este hospital por quĂ© creen que es lo mejor para mi.
Supongo que...”
—¡Hoseok! —sentà unos brazos rodearme por los hombros, me sobresalté del susto —¿Qué escribes?
—Oh, Minie, no es nada —cerrĂ© el cuaderno de nuevo dejándolo a un lado. —¡Ya han llegado chicos! —parecĂa ser una ocasiĂłn especial, ya que habĂan venido todos.
—Hola, Hoseokie —saludó Jin, los miré a todos, de nuevo con esas miradas.
—Vamos chicos quiten esas caras, estoy seguro quĂ© estarĂ© bien, hoy me dejaron no tomar las pastillas —al decir eso pareciĂł tener el efecto contrario al que yo querĂa.
—¿No las tomaste hoy? —la cara de angustia de Taehyung me sorprendió, asà que solo asentà —¿Estás seguro de eso?
—¡Por supuesto! Estoy seguro de qué sin esas pastillas estaré mejor.
Todos parecieron asentir y darme la razĂłn, pero no los veĂa muy seguros de mi decisiĂłn.
—Chicos, cuando salga iremos de nuevo a la playa ÂżCierto? —todos volvieron a asentir— ¡Oh! TambiĂ©n dĂganle a Yoongi que no necesita estar viniendo por las noches...
—¿A quĂ© te refieres? —esta vez hablĂł Jungkook, no solĂa ser muy hablador cuando venĂa, estaba un poco sorprendido podrĂa jurar que habĂa olvidado el sonido de su voz.
—Todas las noches viene, ÂżNo lo sabĂan? Siempre me pide perdĂłn cuando yo ya lo he perdonado más de mil veces, es obvio que no puedo vivir sin Ă©l, no podrĂa alejarlo de mi vida.
—Hoseok —Jin parecĂa ponerse a llorar mientras que Jimin me abrazaba aĂşn más fuerte.
—Hablaremos con Yoongi sobre eso, ÂżSĂ? —hablĂł Namjoon rascándose la nuca, hacĂa eso cuando estaba nervioso —Por ahora descansa, Seok.
—No, esperen, tengo algo que preguntarles... —jugué con mis dedos un momento —¿Ustedes son felices?
Un silencio sepulcral pareciĂł aparecer en la habitaciĂłn, estaba nervioso ÂżPor quĂ© no decĂan nada? ÂżPor quĂ© todos parecĂan tan tristes al verme?
—Somos felices por tenerte —respondió Namjoon.
Esa fue su repuesta, más sin embargo no me sentĂa conforme con ella, el sol comenzaba a ocultarse, significaba que el tiempo de visitas habĂa acabado.
—Chicos —les llamé antes de que se fueran, todos me miraron —, los amo.
—Y nosotros a ti —Jimin respondiĂł, mientras todos desaparecĂan por la puerta dejándome de nuevo solo en esa habitaciĂłn blanca.
RetomĂ© mi escritura en el cuaderno pero perdĂ el hilo de que lo que estaba escribiendo, me levantĂ© para estirarme un poco pero un pequeño mareo me invadiĂł y el cuaderno se escapĂł de mis manos. Me hizo sentarme de nuevo en la cama, sacudĂ mi cabeza evitando que el sueño se apoderada de mi, algunos pequeños recuerdos volvĂan a mi cabeza causándome una leve sensaciĂłn de angustia, asfixia. El aire me hacĂa falta, necesitaba que mis pulmones tomarán aire, pero por algĂşn motivo no podĂa, sentĂa que una extraña sensaciĂłn me estaba ahogando.
—Hobi, hobi —parecĂa oĂr la voz de Yoongi, querĂa gritar por ayuda pero no podĂa.
Yoongi estaba gritándome palabras feas y horrendas, cerrĂ© los ojos sollozando, las lágrimas se recorrĂan por toda mi cara mientras intentaba gritar por ayuda. Yoongi no me harĂa daño, pero si asĂ era ÂżPor quĂ© me gritaba cosas tan feas? ÂżEs que acaso ya no me amaba?
—¡Eres un idiota! —sentĂ un golpe en mi ojo izquierdo, junto a otro en mi mejilla, todo el mundo parecĂa romperse ante mis ojos, todo, absolutamente todo estaba tornándose gris.
—Yoongi...
Todo se tornĂł negro.
—Jung Hoseok, hey, Hoseokie —me hablaba dulcemente la enfermera apenas abrĂ los ojos con trabajo, ponĂa una bolsa de hielo debajo de mi ojo izquierdo.
—¿Qué pasó?
—Tuviste un ataque, pequeño ¿Te sientes mejor? —negué con la cabeza, mis ojos se cristalizaron.
—¿Y Yoongi? —querĂa levantarme de la cama, estaba rodeado de luces, todo era blanco, mis manos estaban apresadas entre unos cubos rojos de espuma, no podĂa casi moverme —¿QuĂ© pasĂł? ÂżDĂłnde estoy? ¡Necesito ver Yoongi!
—Seok, tranquilo —las lágrimas empezaron a brotar por mis ojos, deslizándose por mis mejillas. —. No pienses en eso ahora, ¿S�
La enfermera tomĂł su carrito con sus cosas y saliĂł por la puerta, no habĂa nada en esa habitaciĂłn blanca, todo parecĂa ser de colchĂłn, todo era suave. Mi ojo estaba hinchado mientras que mi mejilla dolĂa, mi cuello dolĂa al moverlo. ÂżQuĂ© me habĂa pasado? ÂżYoongi me habĂa hecho todo esto?
De pronto todo a mi alrededor pareciĂł desaparecer, Yoongi estaba justo frente mĂa, mirándome fijamente; feliz. SonreĂ de igual forma contagiado de su felicidad.
—Yoongi, amor...
—Hoseok... Lo lamento.
—No, no, no importa, estoy bien ¿Lo ves?
—Hoseok, deja de aferrarte.
—¿A qué te refieres, amor?
—No volveré.
En ese momento todo desapareciĂł gracias a la voz de un doctor.
—Señor Jung —no sabĂa en quĂ© momento habĂa entrado, los chicos tambiĂ©n estaban ahĂ, mirándome sumamente tristes casi decepcionados —. Le duplicaremos la dosis de medicina, asĂ como tambiĂ©n, tendrá que quedarse aquĂ... Por el resto de su vida.
—¿QuĂ©? —neguĂ© con la cabeza repetitivas veces —¡Yo no quiero quedarme aquĂ!
De pronto sentĂ como me hundĂa entre un montĂłn de pastillas.
—Tendrá que tomarse las pastillas o si no tendrá problemas —sonrió el doctor.
SentĂ que era asfixiado por las pastillas y de nuevo todo fue negro.
—¡Lo está haciendo de nuevo, enfermeros!
(…)
—Intentó suicidarse, es la tercera vez que lo hace, esta vez lo pondremos en vigilancia...
Seokjin lloraba aferrándose a la playera de Namjoon mientras que Ă©l más alto abrazaba con fuera al mayor. Jimin abrazaba fuertemente a Taehyung, sollozando; Taehyung intentaba no llorar, no querĂa desmoronarse. Mientras que Jungkook parecĂa triste y enojado, una mezcla de emociones que parecĂan pelear consigo mismo.
—Pueden pasar a verlo, si lo desean.
El doctor se retirĂł mientras que los chicos intentaban calmarse para ver a Hoseok, Jungkook no quiso esperarlos asĂ que solo entrĂł y mirĂł fijamente a su hyung, molesto.
—Hyung...
—Oh Kookie-ah —saludó el mayor, su ojo hinchado y sus recientes marcas en su cuello y mejilla estaban rojas, tornándose moradas. —¿No viniste con los demás?
—Necesito hablar contigo —Hoseok asintió sonriente —¿Yoongi vino a visitarte?
Hoseok negĂł triste —Anoche discutimos, dijo muchas cosas horrendas sobre mi y hasta hizo esto —señalo su cara llorando, Jungkook frunciĂł el ceño mientras el mayor parecĂa totalmente abatido— ÂżLo has visto?
—No —respondiĂł frĂo—, hace dos años que fue la Ăşltima vez que lo và —Hoseok abriĂł sus ojos sorprendido, pero a su vez bastante confundido.
—¿Dos años? ¿Ustedes no han hablado con él? Pero ¿Por qué dijeron que-?
—¡Cállate, maldita sea! —Jungkook empezó a llorar frustrado— ¡Llevo dos jodidos años quedándome callado y viendo cómo un hijo de puta no hace más que intentar suicidarse, para culpar la pura alma de Yoongi hyung!
Hoseok no hablĂł, los gritos de Jungkook lo aturdĂan un poco.
—¿Recuerdas la noche del 4 de marzo? Supongo que no asà que deja que te la recuerde, han pasado dos años, dos putos años desde que salve a Yoongi y de esa forma, el murió entre mis brazos ¿Y tú? Te quedaste quieto sin hacer nada mientras él supuesto “amor de tu vida” estaba luchando por su puta vida.
Hoseok oĂa los gritos de aquella discusiĂłn como si estuviera de nuevo en ese momento.
“—Yoongi, por favor —rogĂł Hoseok, tomando al mayor por los hombros —¿PodrĂas aferrarte a mĂ, por favor?
—Hoseok...
—¡Por favor! ¡Volvamos a intentarlo! No voy a dejar que terminemos de esta forma.
—¡¿Eres idiota?! ¡Te he dicho que yo no te necesito, déjame en paz Hoseok!
—¡Pero yo sà te necesito!
—¡Yo no! ¡Déjame de una puta vez en paz, Hoseok! ¡Ya no te soporto!”
Hoseok sollozo negando con la cabeza.
—No sé de qué me estás hablando, Yoongi esa noche peleó conmigo, me golpeó en la cabeza y caà por las escaleras, por eso acabe en el hospital.
Jungkook tomo a Hoseok por el cuello de su playera furioso.
—¡¿CĂłmo te atreves a culparlo de tal forma?! ¡Él te amaba, pero jamás supiste apreciarlo! ¡Esa misma noche por tus estĂşpidos caprichos Yoongi decidiĂł tomar su vida, no tenĂa otra opciĂłn! ¡Todo fue tu culpa!
—¡Por supuesto que no! —gritó raspándose la garganta —¡No pudo haber sido mi culpa! ¡Yo lo amaba!
En un momento Jungkook fue separado de Hoseok, él mayor lloraba desesperado mientras que él menor era arrastrado lejos de aquella habitación por Namjoon y Taehyung.
—Hoseok, no lo escuches —habló Jin. —¿Te parece si cantamos una canción? Wishing on a sky...
—Seokjin... —lloró Hoseok —¿Por qué yo estoy vivo y Yoongi no? ¿Por qué no puedo traerlo de vuelta?
—Hobi, lo lamento —sollozo Jin —. Pero no podemos dejarte morir, Yoongi realmente no querrĂa eso, ni nosotros tampoco...
—Prefiero dejar de creer que puedo vivir en mis sueños, no puedo seguir de esta forma, Seokjin...
Seokjin atrajo a Hoseok a sus brazos, lo rodeĂł con un cálido abrazo mientras sollozaban. El corazĂłn roto de Hoseok no se podĂa reparar con pastillas ni ningĂşn tratamiento mĂ©dico.
—Whising on a sky, wishing on a scar... My day dream...
“Yoongi jamás estuvo en contra mĂa, mucho menos Ă©l podrĂa haberme hecho todo esto.
Solo me caà por las escaleras por un ataque de la narcolepsia, cuando desperté busqué a Yoongi pero era demasiado tarde, Jungkook lo estaba cargando entre sus brazos mientras la casa de atrás se quemaba. En ese momento mi mundo se desmoronó y de nuevo, caà en un sueño.
Un sueño en donde no querĂa creer que Yoongi estaba muerto, en creĂa que el problema no era mĂo sino de los demás que solĂan verme como un enfermo. Sin embargo, creo que no me siento culpable de ser una persona soñadora, pero era infeliz a pesar de eso.
Pero encontré la cura para eso.
Por fin tendré mi maravilloso, day dream...
Después de todo, Yoongi escribió esa canción para mi por ser un soñador empedernido.
—Jung Hoseok"
No era mentira que todos habĂan llorado leyendo la Ăşltima página del cuaderno en donde Hoseok solĂa escribir, su Ăşltima nota antes de por fin conseguir suicidarse exitosamente y no es que fuera un logro, pero los demás esperaban que por lo mejor pudiera ser un poco más feliz.