•¡Fuck You Eros!•
•¡Fuck You Eros!•
Estaba harto de hablar de un corazón roto, estaba harto de sentirse así. Cómo si le faltará un pedazo de su cuerpo, como si hubiera un peso gigante sobre su cuerpo que le impidiera levantarse de la cama, estaba cansado de tener un nudo en su garganta que le impide comer, estaba cansado de que sus ojos fueran cascadas.
Estaba cansado de estar mal, de sentirse miserable.
Quería ser quien era antes de...
De que le rompieran el corazón.
Pero estaba muriendo y solo le quedaba escribir una última carta antes de que su corazón roto dejara de latir.
Necesitaba decirlo, necesitaba comunicarlo de alguna manera, que lo odiaba... Si pudiera se lo diría en la cara se lo escupiria, le patearia los huevos y le lanzaría una roca a la cabeza.
Le gritaría que apesta y que era su momento de sufrir, que algún día se sentirá tan miserable y dolido.
Que algún día se sentirá como un mendigo hambriento rogando por unas migas de pan...
Algún día, solo algún día.
—Que te den Heeseung... — Susurró con dolor en su pecho, terminando de doblar la carta.
Fueron sus últimas palabras...
Ahora su semilla estaría plantada en una maseta mucho más bonita y su plantita de amor creceria más bonita y fuerte.
Lo aseguraba, solo necesitaba renacer y lo conseguiría.
Pero nunca lo olvidaría.








