Una terrible noticia
Siempre supe que había algo extraño conmigo, lo sabía por mi delicada complexión para ser un licántropo, lo pálida y rojiza que suele ser mi piel, mi baja estatura y poca resistencia y fuerza en comparación con otros lobos de mi edad, no me mal entiendan, no soy para nada femenino, mi cuerpo es como el de un humano bien ejercitado de estatura media y resistencia buena
Mis padres fueron... ¿optimistas?, “llegará tu momento de desarrollarte”, decían con frecuencia, pero vamos, he llegado a mi mayoría de edad ya y mi físico es todo menos intimidante o imponente al lado de otro hombre en mi manada
Siempre he sido heterosexual, mis intereses siempre se han reducido al sexo femenino y de ahí no han pasado, me excita pensar en el cuerpo desnudo de una mujer, sus piernas, sus pechos, el hecho de imaginar una vagina frente a mi me acelera el corazón y vaya que he tenido suerte con ellas, “lindo, atractivo, exquisito”, han sido las palabras de las chicas al describirme y eso me ha ayudado para cogerme a algunas cuantas
El problema radica en cierto inconveniente, soy un Omega y eso siempre significó no ser el dominante con mi pareja definitiva, sabía que esa persona sería la que llevaría las riendas de la relación y en lo que a mi respecta, no era gran tema de discusión conmigo mismo, siempre creí que ella sería implacable, fuerte, dominante, pero ella no terminó siendo ella, sino él
Fue confuso, aterrador y molestó pensar en la idea de ser tomado por un hombre, jamás tuve contacto de ese tipo con algún chico antes y el simple hecho de mirar a ese sujeto, me pone los pelos de punta
Justo ahora, me encuentro escondido al costado de un contenedor de basura en un sitio que casi no conozco, con el corazón acelerado y los ojos llenos de lágrimas, estoy aterrado
¿Como fue que un suceso realmente emocionante y feliz se convirtió en esto?, necesito explicarles
Hace un par de horas, por fin había salido de la universidad, recién curso mi primer año y después del tronco común, tenía el plan de salir de mi ciudad a estudiar fuera de la manada
Iba sumido en mis pensamientos cuando sentí escalofríos, fue una sensación desagradable y nauseabunda, estaba seguro, alguien me observaba entre el montón de civiles, me fue difícil saber de quien se trataba y de un momento a otro, mi boca comenzó a salivar más de lo normal, en un comienzo, creí que se trataba de mi celo, que probablemente se había adelantado y no me preocupó mucho pues siempre tengo inhibidores en mi mochila, pero no, comencé a percibir un aroma que no sabré describir pues este no sólo fue exquisito, fue hipnotizante, embriagador y muy agobiante
Mis manos comenzaron a sudar y alcé la vista para buscar que era eso, ja, ni siquiera me imaginé que se trataba de alguien, y es que estuve tan confundido por que olía a una mezcla de muchos aromas curiosamente apetitosos
Mis pasos se detuvieron, tragué el montón de saliva y cuando observé a mi alrededor, entendí que se trataba de mi mate, fue ahí cuando la emoción me alebrestó aún más
“¿Donde está ella?“, comenzó a rondar por mi cabeza mientras que observaba entre el montón de gente que caminaba a mi alrededor, el olor se volvió aún más intenso y caminé en busca de seguirlo, pero desapareció, después se intensificó más que antes y comprendí que “ella” jugaba conmigo, “ella” me había encontrado ya y sabía que yo aún no le veía
La luz del semáforo cambió a verde para peatones y las personas se dispersaron, todos se movieron y fuimos muy pocos los que nos quedamos en nuestros sitios, alguno con sus celulares, otros esperando el paso de la calle contraria y mientras, le seguía buscando, la situación era la misma, el olor se intensificaba y luego desaparecía casi por completo, pero estaba seguro, “ella” estaba entre las personas que aún no cruzaban
Analicé a los presentes, los miré de forma rápida pero minuciosa desde mi lugar y fue entonces cuando sucedió, el oxígeno dejó de pasar por mi garganta cuando me topé con la mirada fija de un sujeto rubio, de estatura atemorizante pues fácilmente rebasaba los dos metros, ojos color gris, hombros anchos, manos grandes, cuerpo fornido y presencia aterradora, mis ojos se llenaron de lágrimas y comencé a retroceder ante esa mirada inexpresiva y olor abrumador
Pude notar el tipo de ojeada que me dedicó, era como si pudiera verme desnudo, como si pudiera oler mi sangre a través de mi piel, como si me estuviera comiendo el alma a pesar de estar a unos cinco metros de distancia, vi cómo sus fosas nasales se abrieron un poco e inhaló en mi dirección, sus ojos comenzaron a cambiar de color a ese famoso tono amarillo brillante, eso significa deseo sexual por parte de un Alfa o Beta, y cómo fue que saboreó mi aroma entre sus labios
Unas inmensas ganas de vomitar llegaron a mi, mi ceño se frunció del temor cuando movió su mano hacia su boca y comprendí que fumaba, di unos pasos más en reversa y procedí a correr lejos de él en una dirección que desconozco, pues es en cierta zona en la que algunos Alfas y Betas suelen ir a beber, se ha sabido que se han aprovechado de varios antes, así que suelo evitar esos lugares dado a que soy un Omega
No miré atrás, sólo corrí hacia donde se me abría paso y no me detuve hasta que mis pulmones quemaron, después caminé con el rostro lleno de lágrimas y me tumbé al costado de un contenedor y aquí estoy, después de correr durante horas, con las piernas temblorosas y un terror latente creciendo en mi interior, he sabido lo que le sucede a los Omegas como yo con esa clase de sujetos
El acto es brutal, demasiado para soportar pues las cavidades terminan heridas, desgarradas y en algunas ocasiones, irreconocibles debido a la bestialidad con la que los dominantes suelen follar, gracioso, siempre sentí compasión por las chicas de baja estatura pues los hombres de nuestra manada suelen ser altos y pesados, que ironía
— Probablemente me equivoqué, tal vez no era él... — sale de mis labios entre murmullos entrecortados, me mantengo en las misma posición y pienso en lo que acaba de pasar
Una pequeña risa se me escapa y paso mis manos por mi rostro en señal de frustración
— No viejo, esto no está pasando — suelto con desespero y un bufido exhausto se me escapa, — debo volver a casa ahora — agrego al ver lo oscuro que está ahora, no sin antes echar un ojo a mi al rededor, todo se ve tranquilo...
[…]
No puedo dormir, la misma idea pasa por mi mente una y otra vez, ¿yo con otro tipo?, ni de chiste, ¿pero que puta pesadilla es esta?
— Por favor, por favor, que esto no esté sucediendo... — me quejo cuando pego mi rostro contra las almohadas, pasan unos minutos y termino por acomodarme boca arriba e intento respirar hondo mientras que observo el techo
— Si me niego, nada tendría por que pasar, además, mi padre es él Beta del Alfa en esta manada, nada pasará — suelto después y un bostezo se me escapa, — todo estará bien Mackenzie, relájate — agrego con pereza y termino por dormir de costado
[…]
— ¡Oh vaya!, parece que alguien no pudo dormir anoche — suelta mi madre mientras que deja un plato con el desayuno servido frente a mi
— Te perdiste las primeras clases cariño — agrega y pasa a mi lado para revolver mi cabello y besarlo posteriormente
— No iré a la universidad hoy — suelto un tanto atarantado mientras que bebo agua
— ¿Hay un porqué en específico? — cuestiona mi padre y niego con la cabeza
— No pude dormir anoche, es todo — miento sin más y al alzar la mirada, aprecio la vista de mi padre puesta en mi, cuestionante y severa, no me cree
— Estoy cansando, sólo eso — continúo con mi mentira y su mirada aún sigue en mi, genial
— ¿Puedo desayunar con tranquilidad o es mucho pedir? — cuestiono un poco molesto y él se encoge de hombros
— Quiero pensar que tu estado inestable de ayer no tiene nada que ver con tu supuesto cansancio — comenta con desdén y bebe de su café a la vez que alzo una ceja de mala gana, ahora veo lo que sucede
— Creí que habían dejado de espiarme últimamente — digo un tanto irritado y meto un bocado en mi boca, — veo que no — agrego con dificultad y la vista puesta en mi plato
— Tu madre te escuchó llorando anoche — responde tajante y mis cejas se alzan, lo sabía, pero no deja de sorprenderme
— Ok, fue suficiente — suelto y me pongo de pie — desayunaré en mi habitación — agrego cuando tomo mi plato y camino a paso acelerado por la cocina
— Cariño — canturrea mi madre con arrepentimiento y una expresión suplicante en sus ojos, paso de ella sin mirarla y al subir las escaleras, la escucho quejarse sutilmente
— Tu comportamiento es aún peor que el de tu hermana mayor — vocifera mi padre y cierro la puerta detrás de mi, de puta madre
— No estoy para sus tonos sarcásticos y comparaciones insípidas — suelto y me siento en la alfombra para seguir comiendo
Esa irritante costumbre de ambos me vuelve loco, mi madre es de esas personas especiales en la manada, tiene un oído tan agudo, que podría escuchar mis susurros con bastante claridad desde la planta baja y en tanto a mi padre, bueno, él suele encarar siempre las situaciones, sea cual sea, el sólo las enfrenta sin empatía alguna
[…]
Terminé por dormir después del desayuno y sorprendentemente, desperté hasta que el sol se estaba poniendo, no suelo dormir tanto, como sea
Tuve una mezcla de sueños incómodos y aterradores, los cuales involucraron a ese tipo extraño, tanto fue mi tormento mental, que comencé al reconsiderar el hecho de hablar con mis padres, eso lo pensé cuando estaba al lado del ese contenedor, pero bueno, no lo sé, no creo que sea la mejor opción
Bien, por el momento, creo que será mejor tranquilizarme y seguir con mi vida, estoy haciendo una tormenta en un vaso de agua y lo más probable es que ese tipo ni siquiera hago algo con todo esto para comenzar, se veía demasiado heterosexualidad en lo que a mi respecta, se ve como el típico sujeto que se folla a diez mujeres en la misma noche, no debe de pensar en el tipo pálido y bajito que huyó de él en primer lugar, ¿cierto?
[…]
Han pasado un par de días y he estado algo intranquilo, me he vuelto un poco paranoico y estar en la calle es una completa agonía, no puedo seguir así, podría continuar con mi vida como si nada sucediera, pero él sigue por ahí, puedo olerlo frecuentemente, es una tortura
Lo he pensado mucho en las noches, esas en las que no puedo dormir, intento mantenerme alejado del asunto, despejar mi mente, pero de una forma u otra, termino cayendo en el mismo pozo de incertidumbre, creo que necesito hablarlo con mis padres, aún odiando el hecho de vulnerarme ante ellos
De momento, estoy tomando un baño para ir a la universidad, justo ahora, es el momento en el que podría conversar con ambos de forma tranquila, pues en las tardes no se encuentra mi madre y mi padre termina llegando a casa a altas horas de la noche
Cuando termino de vestirme, bajo por las escaleras con la mochila colgada de mi hombro y cuando los veo a ambos en su ya acostumbrado coqueteo matutino, aclaro mi garganta
— ¿Pero que tenemos aquí cariño?, ¿conoces a ese joven individuo?, solía tener un hijo muy parecido a él, pero no estoy seguro — suelta mi padre y termino por sentarme en el desayunador con una expresión neutral y las manos inquietas pues muevo mis dedos entre sí con nerviosismo
— Déjalo tranquilo — suelta mi madre a la vez que golpea su hombro de forma sutil
— El desayuno está listo cariño, ¿te sirvo jugo? — cuestiona mi madre y me quito la mochila para ponerla sobre el desayunador, justo frente a mi
— No gracias, no creo desayunar hoy, en cambio, necesito hablar con ustedes — respondo y ambos se observan mutuamente y luego, me observan con atención
— No dejarás la universidad, ¿cierto? — suelta mi padre y niego con la cabeza, ¿por dónde comienzo?
— ¿Embarazaste a una chica? — cuestiona mi madre con horror y suelto un suspiro de pesadez pura
— No, no es nada como eso, es más bien, algo cómo, es sobre.... — intento explicar y termino por callar para apartar la mirada, me rasco la cabeza aún sin sentir comezón alguna y froto mis manos contra mis ojos con frustración
— ¿Que sucede Mackenzie? — cuestiona mi madre y niego con la cabeza, no sé cómo podría decirlo
— Creo que se decepcionarán, pero quiero aclararles que no intento hacer nada al respecto, más bien, quiero ayuda para evitarlo — trato de aclarar con las mejillas calientes y las miradas de mis padres me expresan confusión y preocupación en un punto muy alto
— No hice nada malo, es solo que... no sé cómo podría decirlo en voz alta sin estar asustado o avergonzado — digo y vuelvo a postrar mi vista en otro punto, excepto en ellos dos
— Mackenzie sólo dilo, somos tus padres — suelta mi padre con tranquilidad y asiento sin mirarlos, pues tengo la vista puesta en mi mochila, no me atrevo a verlos a los ojos
— Creo que, mi mate es un hombre — digo con un nudo en la garganta y ninguno dice nada por unos segundos, respiro hondo y los veo con temor
— Yo no planee esto, ¿de acuerdo?, incluso huí de él tanto como pude, pasó hace cinco días a la salida de la universidad y les juro que no me siento atraído en lo más mínimo, estoy seguro de que me gustan las mujeres y quiero casarme con una algún día, lo único que pude sentir por él fue terror y un asco que no puedo explicar, pero tengo miedo y no quiero estar solo en esto, yo solo, yo quiero que ustedes... — suelto y siento un picor en mis ojos, detesto llorar
— No se decepcionen, ayúdenme por favor, no quiero topármelo mas, lo he sentido y olido cerca estos días, estoy aterrado — se me escapa y aprieto los labios con las mejillas calientes, mierda, creo que quiero llorar en serio
— Amor — suelta mi madre y la veo aproximarse, ella me envuelve en sus brazos y cierro los ojos cuando me presiona contra su pecho
— No nos decepcionas Mackenzie, debiste decírnoslo en el momento qué pasó — dice mi padre y siento la palma de su mano sobre mi hombro de forma confortante
— Debiste tener mucho miedo — agrega mamá y asiento lentamente con la mirada puesta en el suelo
— De acuerdo, está bien, tranquilízate, vamos a encontrarle solución a esto — dice mi padre y arrastra una silla alta junto a la mía para sentarse
Intento respirar hondo y paso mis manos por mi rostro para relajarme un poco
— ¿Él te hizo algo?, ¿actuó de alguna forma que no debía? — cuestiona mi padre y niego con la cabeza, — ¿se conocen?, ¿alguna vez le habías visto antes? — agrega y vuelvo a negar para esta vez, quitarme la sudadera de encima, comienzo a sentir calor, esto es demasiado bochornoso
— ¿Dices que no es parte de la manada? — continúa mi padre y vuelvo a negar
— Descríbelo para mi — ordena con el ceño ligeramente fruncido y una postura de molestia en su semblante
— Lo vi por escasos segundos, pero recuerdo que es más alto y fornido que el Alfa Canek, cabello rubio y lacio, ojos color gris, tez clara, su peinado es sofisticado, juvenil, pero sofisticado, tiene entre treinta y treinta y cinco años, o eso creo, tiene un brazo lleno de tatuajes que no pude apreciar del todo, parece tener el hábito de fumar, creo haber visto una cicatriz en su cuello, por aquí más o menos... — señalo el lugar sobre mi cuello y me quedó en silencio, es entonces cuando aprecio la expresión de mis padres, no sabría cómo describirla
— ¿Que sucede? — cuestiono y mi madre se encontraba de hombros
— Es una descripción muy gráfica aora alguien que viste por escasos segundos — suelta y una pequeña risa se le escapa, mi ceño se frunce de molestia disfrazada de confusión y miro a mi padre
— Bien ¿por que le temes? — cuestiona mi padre y trago saliva ante su pregunta, ¡es bastante obvio!, ¿que les sucede?
— Bueno, es que, ya saben, él es... — suelto y me detengo al ver sus miradas atentas, — no me harán decirlo, en serio, ¿que sucede con ustedes?, sólo digo que no quiero esta con un tipo, me gustan las mujeres, ¿cuantas veces tengo que repetirlo? — cuestiono de mala gana y con las mejillas aún más calientes que antes, mi padre permanece en silencio con esa expresión que hace cuando analiza ciertas cosas
— Creo que deberíamos decirte algo — dice severamente, se siente como cuando estaba apunto de recibir una reprimenda, mi madre alza la cabeza y se apresura a decirle algo en la oreja, ¿ok?
— No creo que... — suelta mi madre, pero mi padre alza la mano para hacerla callar
— Es justo que lo sepa — dice mi padre y le miro con atención en espera de lo que dirá, — ambos sabíamos, desde que eras muy pequeño que tu anatomía correspondía con de un Omega no dominante — dice y mis cejas se alzan
— Eso es bastante ofensivo, se que no soy tan alto como el resto, pero... — intento hablar y me hace guardar silencio de la misma forma en la que lo hizo con mamá
— Digo que tu interior, es... tu puedes concebir si estás con otro hombre — explica y mis ojos se abren exageradamente ante su comentario
Sabía de la existencia de ese tipo de licántropos, pero yo no soy uno de ellos, digo, eso es imposible, algo habría sido diferente, yo no puedo...
— Mackenzie no quisimos decir nada al respecto por que no quisimos influir en lo que tú eligieras en el futuro — suelta mi madre y me levanto a la vez que tomo mi mochila con la mirada perdida en la nada
Me separo del desayunador y camino hacia la salida en silencio y con un nudo en la garganta
— Mackenzie, hicimos esto por que creíamos que... — suelta mi padre, pero le interrumpo
— En ninguna de mis experiencias sexuales, un hombre ha venido a mi mente, escuchar todo lo que dijeron me hace pensar que hablan de otra persona y no de mi y si mi cuerpo es capaz de hacer algo cómo concebir hijos, si toda la mierda que soltaron es verdad, esto los convierte en los seres más crueles y egoístas, permitieron que me creara una película de lo que sería mi futuro con una chica, ¿y ahora dicen que la chica soy yo? — cuestiono con ironía
— Sé que todo es un puto chiste para ustedes, pero créanme cuando les digo que no estaré con ese tipo, yo solo, sólo quería de su ayuda para ahuyentarlo si intenta algo extraño, pero, ¿saben que?, a la mierda — suelto y salgo de la cocina a paso acelerado
— ¡Mackenzie! — suelta mi madre y cierro la puerta a mi espalda para caminar hacia la universidad








