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—Simplemente déjate querer, hyung.— Protesta Hoseok haciendo un mohín abultando su labio inferior.
Yoongi se ríe acercándose a Hoseok para estrecharlo entre sus brazos a lo que él contrario pone cara de asco y se aparta provocando unas carcajadas del mayor.
—Dije que te dejes querer, no que te pongas a dar amor y menos sin haberte duchado después del entrenamiento.— Dice Hoseok brindándole una resplandeciente sonrisa mientras arruga la nariz, ya sabe cual va a ser la reacción del contrario. Yoongi hace un ademán de enfado y gira su cabeza mirando hacia otro lado. —Venga no te enfades Yoonnie.— Su voz se endulza para que su compañero le preste atención, pero éste lo mira mal.
—Yo no me enfado Hobi. Solo que no me hace muy feliz que sueltes una de tus acostumbradas estupideces cuando voy a "darte amor"— Hace énfasis rodando los ojos.
Hoseok imita la posición y la cara de pocos amigos exagerando la cara que tiene Yoongi haciendo que ceda y empiece a retorcerse de la risa junto con su menor.
—Tus enfados conmigo no funcionan, lo sabes bien.— Corre en dirección a su mejor amigo y lo abraza con fuerza.
De un momento a otro, los dos amigos paran de reír y Yoongi accede a corresponder al abrazo de su amigo; juntando sus cuerpos lo suficiente como para darse calor mutuo.
Hoseok adora hacer reír a la gente, más que todo al chico bajito que se estaba aferrando a él. Ese mismo chico que no da amor fácilmente. Ese mismo chico que es capaz de ser tremendamente sexy y lindo a la vez. Ese mismo chico que parece tan frío y él, Jung Hoseok, el único capaz de derretir ese hielo y alcanzar el cálido corazón que el mayor tiene.
Taehyung se aparta de la puerta del aula de ensayos con las mejillas teñidas de un color escarlata demasiado llamativo. Traga saliva y mira instintivamente al suelo, siempre lo hace cuando se siente agobiado. Las dos personas de allí adentro, esas personas que él espió por casualidad estaban siendo tan cariñosas, parecía tan cercanos.
Bien, todos saben lo buenos amigos que son Hoseok y Yoongi, pero solo creían que llegaban a reírse juntos y es que bueno, ¿quién era capaz de no reírse no Hoseok? Pero esta vez era diferente. La mirada cálida de los dos al mirarse,... era simplemente incómodo verlo detrás de una puerta escondido. Para Taehyung nunca ha significado mucho la existencia de esa amistad, pero por alguna razón se siente sofocado al haber visto esa situación.
El azabache empieza a caminar por el pasillo al escuchar las voces de los chicos. Algo aturdido se topa con la persona que estaba buscando por petición de su mejor amigo.
—¡Jimin!— Sorprende a su compañero quien tenía la mirada fija en su móvil haciéndola cambiar de dirección y fijándola en su amigo.
—¿Qué pasa?— Pregunta acercándose al más alto con un semblante bastante tétrico. Parecía que le habían dado la peor noticia que le podrían haber dado. Taehyung lo miró desconcertado.
—¿A ti que te pasa?
—Te diré algo profundo... Subsuelo. Eso me dijo Seokjin.— Responde Jimin llevándose las manos a la cara avergonzado por reírse tras ábrelo dicho. El contrario lo mira con lástima y pasa su brazo por el hombro de su amigo.
—Tranquilo... Simplemente bloquéalo. Eso me dijo Jungkook que hiciera.— Habla dramáticamente fingiendo un sollozo. Jimin y Taehyung se miran y no pueden evitar soltar carcajadas muy sonoras. —A propósito, Jungkook quiere que hablar contigo. Está en el pabellón.
—Oh... Vale. ¿Tu vienes o estás buscando a alguien más?— Pregunta en tono burlón al ver al más alto nervioso y sin moverse del sitio. Lo mira y sonríe mientras empuja al bajito para caminar los a la par.
Mientras van al pabellón de deporte se entretienen hablando de varios temas, ya que tienen la misma edad es difícil no tener tantos puntos comunes, aun así, desde que empezó Jimin a salir con Jisoo dejaron de hablar tanto como antes, no por nada en especial, Jisoo se llevaba en con todo el mundo al fin y al cabo.
Al entrar por la puerta observan a un Jungkook derrotado de tanto jugar a baloncesto, él intenta ser el mejor en todo y no va a dejar que el baloncesto sea su fuerte.
—¿Para que querías verme conej...?— Taehyung no deja que Jimin termine de hablar ya que se abalanza sobre Jungkook para abrazarlo y no soltarlo. No le importa que esté sudado y no le importa nada, por alguna razón solo siente que quiere abrazarlo.
—Quiéreme.— Le suplicó, el pequeño lo sujeta con fuerza y el mayor acerco su cara al cuello de menor huele tan bien aun estando sudado. Era lo normal. Taehyung siempre abraza a todo el mundo... Así que todo el mundo lo abraza él...
—¿Te ha dado un bajón hyung?— Le prengunta en tono divertido Jungkook, al que solo se aferra a él. Solo suspira en su cuello lo que hace que el castaño reaccione riendo y lo aparta un poco para darle un beso en la frente con cariño. — Supongo que sí... Luego vamos a cenar juntos por ahí.— Le guiña un ojo.
—No me pongáis celoso.— Protesta Jimin detrás de sus menores. Taehyung lo mira con recelo por meterse en su amoroso momento de amistad y Jungkook ríe ante la descarada mirada de su mejor amigo.
Jimin se acerca y cogiendo del brazo a Taehyung, lo acerca a su cuerpo para rodearlo con sus brazos cuando finalmente éste está cerca de él.
—Se ve extraño si Jimin te abraza...— Jungkook empieza a reírse a carcajadas. El azabache lo mira expectante y Jimin pregunta con la mirada.
—¿Por qué?— Taehyung alza una ceja.
—Porque es enano y parece que un gnomo te está raptando, Tae.— Finaliza el menor para estallar en risas. Jimin lo asesina con la mirada acabando por reír también, Taehyung imita a los dos riendo con ellos.
En eso momento de risas entran Yoongi y Hoseok mirando a los menores atentamente mientras se acercan a ellos.
—Hey hyungs, Tae está triste, venid a darle apoyo también.— Comenta divertido Jungkook. Hoseok se tira encima de Taehyung, quien esperaba que el mayor de todos repitiese la acción de todos los demás, pero se sintió decepcionado al ver como Yoongi se queda en el sitio.
—Ya está recibiendo mucho apoyo vuestro, no creo que necesite el mío.— Dice el chico de pelo rosa con una sonrisa divertida para a continuación, sacar su móvil y empezar a enviar mensajes.
Estaba bien así para todos. Pero, ¿por qué se sintió tan triste Taehyung? Bien, le bastaba con el apoyo de los demás, a lo mejor solo quería atención y ya está.