Chapter 1
Hola mucho gusto a todos, mi nombre es Alex Mendoza actualmente me encuentro en un mundo diferente al mío.
¿Cómo lo se? Pues segun yo no existen los animales antropomorficos y también esta el hecho de que en mi cabeza tengo malditas orejas de conejo, no se la razon por la que estan ahi, pero estan.
Me e pellizcado varias veces para verificar si es un sueño y al parecer no lo es.
Déjenme les cuento lo que paso antes de llegar aquí.
Yo estaba en el auto con mi madre Elma Mendoza, a la entrega de alumnos de excelencia, asi es soy todo un alumno estrella, soy bueno en casi todo, se artes marciales, soy inteligente, era miembro del consejo de alumnos de mi escuela y ayudaba a mis maestros en casi todo y gracias a eso recibí el premio.
Pero basta de tirarme flores y vamos al punto, el caso es que cuando estaba a punto de recibir el premio las luces del escenario me cegaron por completo, no era capaz de distinguir nada y de un segundo a otro.
Puff!
De la nada aparezco en un callejón todo feo, estaba muy desorientado por lo que decidí el salir de ese apestoso callejón y al salir vi algo que me dejó con la boca abierta.
Al momento de ver esto supe que no estaba en casa, lo que vi fue una ciudad mas moderna que la mio, y lo que mas me sorprendió fue el ver a hombres lobo, tigres y muchos animales más caminando tranquilamente por las calles, algunos de ellos me veian raro ya que aún tenía el uniforme de mi escuela y lastimosamente no tengo nada de ropa. Yo aun estoy tratando de asimilar que ya no estoy en mi mundo, pero tenia que concentrarme, no era el momento de perder la calma, tengo que conseguir información.
Decidí el arriesgarme y me dirijo a un ser humano el cual estaba sentado en una banca enfrente de una tienda de ropa, ya que tenía un poco de miedo el hablar con una bestia.
Alex: emm disculpa señor
Señor: eeh, ¿Que pasa?
Alex: vera estoy algo desorientado y no se en donde me encuentro, ¿Me puede ayudar?
Señor: por supuesto, ¿Que necesitas saber?
Alex: ¿en dónde estoy exactamente?
Señor: ?, te encuentras en Bright city una de las ciudades mas diversas del mundo entero, ¿Como es que sabes en dónde estamos?
Alex no sabía que responder, obviamente no podía contarle a un hombre de la calle que viene de otro mundo. Hasta que se le prendió el foco.
Alex: disculpa es que tengo serios problemas de amnesia.
Señor: ¡oh! Lamento el haber preguntado algo tan delicado, ¿Hay algo mas que quieras saber?
Alex: no se preocupe suele pasar y si, ¿me puede decir la fecha del dia de hoy?
Señor: claro, hoy es 12 de octubre del 2020
Alex: "no solo viaje a otro mundo sino que tambien a otro tiempo, fantástico" muchas gracias por su ayuda señor.
Señor: no hay de que joven conejo cuídese.
Alex: ¿conejo, a que se refiere?
Señor: oh es cierto tu amnesia, mira (saca un espejo de su bolsillo).
Y en efecto tenia unas malditas orejas de conejo en mi cabeza, pase mis manos por mi cabeza y pude sentirlas, eran suaves y esponjosas, me quede un rato viendo mis OREJAS hasta que decidí espabilarme.
Alex: oh vaya no lo había notado, muchas gracias.
Señor: no hay de que muchacho, cuídate.
Me di la vuelta y procedi a caminar, yo...no se que decir estoy muy asustado estoy en un lugar desconocido, en otro tiempo, con otras especies, esto es demasiado para mi, no se que hacer.
Crack!!! Ayuda!!!
Escuche un extraño sonido proveniente al callejón donde aparecí, me asome un poco para ver que pasa. Eran dos bestias, dos perros.
???: ¡por favor, no quise chocar con ustedes lo juro!
Perro 1: ¡No me importa si fue un accidente o no un Omega como tu debe de conocer su lugar en este mundo!
Perro 2: aunque creo que hay una forma de compensarnos. (Tomándolo por el mentón)
Omega: ¡No por favor!
Alex rápidamente tomo un ladrillo del suelo y se lo lanzó. El ladrillo golpeó al perro 1 en la cabeza, haciéndolo retroceder con un gruñido. Alex aprovechó el momento para correr y agarrar al Omega y juntos corrieron hacia la salida del callejón.
Perro 2: ¡No los dejen escapar!
Los dos perros comenzaron a perseguirlos, pero Alex y el Omega corrían con todas sus fuerzas. Atravesaron las calles, esquivando obstáculos y girando en cada esquina en un intento desesperado por perder a sus perseguidores.
Finalmente, después de varios minutos de frenética carrera, lograron perder de vista a los perros. Alex y el Omega se detuvieron para recuperar el aliento, mirándose el uno al otro con alivio y gratitud.
Omega: ¡Gracias por salvarme! No sé qué habría hecho sin ti.
Alex: No hay de qué. Nadie merece ser tratado así. ¿Estás bien?
Omega: Sí, estoy bien. Solo necesito regresar a mi casa.
Alex: ¿quieres que te acompañe?, la verdad creo que es mejor que ir solo. (Esto lo dijo con genuina preocupación)
Alex asintió y, sin decir una palabra más, acompañó al Omega a su casa. El camino a la casa del Omega fue silencio, ninguno de los dos sabia como romper el hielo, asi que alex decidió dar el primer paso.
Alex: mi nombre es Alex. ¿Cuál es el tuyo ?(Extendiendo su mano)
Lucas: mi nombre es Lucas, gracias otra vez por salvarme.
Alex: tu tranquilo y yo nervioso, es algo que cualquier persona hubiera hecho.
Lucas: no estoy tan seguro de eso.
Alex: ¿A que te refieres?
Lucas: a la sociedad no le importa los omegas como nosotros.
Alex: ¿Omegas?
Lucas: si los Omegas osea nosotros.
La expresión de alex era de completa confusión no sabía de lo que el chico estaba hablando.
Lucas: espera,espera,espera, ¿no sabes acerca de los segundos géneros?
Lucas estaba completamente sorprendido como es que una persona no sepa sobre los segundos géneros.
Lucas: perdona que lo pregunté, pero ¿Acaso vives debajo de una piedra?
Alex: amigo (levanta la mano) te juro que no tengo ni puta idea de lo que estas hablando.
Lucas: ¿!pero como es que no sabes algo tan básico?¡
Alex: pues la verdad nunca fui a la escuela. (Miente)
Lucas: incluso para alguien que no fue a la escuela sabria sobre los alfas, betas y Omegas, dime la verdad. (Mirándolo fijamente)
Alex ya no sabia que hacer, este chico habia visto rápido entre sus mentiras, no podía usar la carta de la amnesia ya que no funcionaria con el, pero tampoco podía decirle la verdad ya que era imposible que le creyera.
Lucas: ¿Y bien?
Alex: no puedo explicarlo sin sonar como un completo loco.
Lucas: ¿A que te refieres?
Alex: la verdad es que no soy de aquí
Lucas: ¿del país?
Alex: de este mundo.
Lucas: ¿cómo?
Alex: dije que no soy de este mundo.
Después de que Alex reveló a Lucas que no era de este mundo, el silencio reinó entre ellos dos.
La atmósfera estaba cargada de incredulidad y asombro. Lucas miró fijamente a Alex, tratando de procesar lo que acababa de escuchar.
Lucas: ¿No eres de este mundo? ¿Cómo esperas que te crea algo así?
Alex respiró hondo, entendiendo lo difícil que debía ser para Lucas aceptar algo tan extraordinario.
Alex: Lo sé, suena increíble, pero es la verdad. Vengo de un lugar completamente diferente, y no tengo idea de cómo llegué aquí. Déjame explicarte.
Lucas cruzó los brazos, claramente escéptico pero dispuesto a escuchar.
Lucas: Está bien, inténtalo. Quiero entender.
Alex: En mi mundo, la tecnología es más avanzada en algunos aspectos, pero también hay muchos problemas. No hay Omegas ni estas jerarquías tan marcadas entre especies. Yo estaba en una ceremonia de mi escuela cuando estaba a punto de recibir mi reconocimiento una especie de luz me cego por completo y terminé en un callejón horrible.
Lucas frunció el ceño, tratando de asimilar la historia de Alex.
Lucas: Eso suena como algo sacado de una novela de ciencia ficción. Pero... de alguna manera, tiene sentido. No pareces pertenecer a este lugar. Tu ropa, tu forma de hablar, todo es diferente.
Alex asintió, sintiendo una pequeña esperanza de que Lucas comenzara a creerle.
Alex: Y si aún tienes dudas, creo que todavía tengo mi identificación por aquí. (Revisando en sus pantalones)
Alex buscó en su bolsillo derecho y sacó su billetera, que aún tenía algo de dinero y algunas tarjetas. Revolviendo un poco, finalmente encontró su identificación. Se la dio a Lucas, que la tomó con curiosidad.
Lucas: (Mirando la identificación) Alex Mendoza... Esto no parece una identificación de aquí. ¿Qué significa "California"?
Alex: Es un estado en mi mundo. Como te dije, no soy de aquí. Esa es una prueba más de lo que te estoy diciendo.
Lucas examinó la identificación con detenimiento. El material, el diseño y la información no coincidían con nada que hubiera visto antes. Sus pensamientos volaban, intentando procesar la idea de que Alex realmente podría ser de otro mundo.
Lucas: (Pensando) Esto es... increíble. No puedo creer que esté considerando esto. Pero, ¿y si es verdad? ¿Qué hago con alguien de otro mundo en mi casa?
Lucas finalmente decidió que ayudar a Alex, aunque arriesgado, era lo correcto. Le devolvió la identificación y asintió.
Lucas: ... ¿Tienes un lugar en donde dormir?
Alex: ¿Eh? No, este es mi primer dia aquí, asi que pensaba ir a un albergue o lo que sea que tengan aquí.
Lucas: el albergue mas cercano esta como a 20 km, no te lo recomiendo... Yo... Si quieres puedes dormir en mi casa, y la verdad no me gustaría dejarte en la calle después de que me ayudaste.
La cara de Alex volvió a recuperar algo de color y una sonrisa comenzó a adornar su rostro. Se iba a abalanzar sobre Lucas en agradecimiento, pero Lucas, anticipando el movimiento, levantó las manos y lo detuvo suavemente.
Alex: Jejeje, lo siento. Me emocioné.
Lucas: Se nota.
Alex se rió, un poco avergonzado, mientras Lucas le dedicaba una sonrisa comprensiva. Ambos se relajaron un poco más, conscientes de que, a pesar de lo increíble de la situación.
Fin de capítulo.
Esta es mi primera historia en esta plataforma, espero les guste, nos vemos.