Capítulo 1
Narrador externo
Después de dejar a su familia Tina se unió a la manada que estaba compuesta por un mamut, un perezoso y un tigre dientes de sable habiendo así dos tigres dientes de sable en la manada.
Con el tiempo y gracias a Sid, Tina se enteró de lo que ocurrió con los tigres cuando les emboscaron intentando encontrar a su familia, lo que Diego no sabe es que le escucho hablarle.
Realmente pasaron tres meses desde que ocurrió todo, pero eso es pasado, ahora nuestros animales se encuentran en parque acuático creado por el calor, al parecer Sid tuvo razón cuando menciono después de que dejaran a Tina y al pequeño con su familia, y se llevaran la sorpresa al ver que Tina se quedaría con ellos.
Narra Tina
Nos encontramos Sid y yo vigilando a los más pequeños de la manada ya que sería muy irresponsable dejar a Sid solo con ellos yo lo vigilo desde lo alto de una piedra para que no les pase nada a los pequeños o a Sid ya que ahora se le están revelando un poco, básicamente no le hacen caso, en estos momentos lo están persiguiendo, me parece que están jugando creo, los seguía con la mirada cuando una cría de ciervo se me acerca.
Cría de ciervo: Hola señorita Tina
Tina: Hola Luna, ¿Qué pasa?
Luna: ¿Puedo hacerte una pregunta?
Tina: Claro (Bajé de donde estaba y me senté a su altura)
Luna: Bueno lo que quería preguntarte era que si es cierto lo que dicen por ahí de ti
Tina: ¿Qué dicen por ahí?
Luna: ¿Qué tu antes vivías con los humanos?
Tina: mmm... Si antes vivía con los humanos
Estuve hablando con Luna hasta que noté que Sid necesitaba ayuda y nos fuimos las dos a echarle una mano y gracias a que aparecieron Diego y Manny porque si no entre las dos no hubiéramos hecho nada.
Narra Diego
En estos meses han pasado muchas cosas, hicimos un viaje para devolver a un pequeño con sus padres, nos enfrentamos a Soto y Tina volvió con nosotros, ahora me encuentro a una distancia, pero aun puedo verla, esta tan embobado viéndola que no me di cuenta cuando Manny se me acerco.
Manny: Deberías hablar con ella y decírselo de una vez
Diego: No se dé que hablas
Manny: A no (mira hacia donde estaba viendo antes) y no tendrá nada que ver con cierta tigresa de color canela...
Diego: y hermosos ojos azul zafiro
Manny: Así que no se dé que hablaba, yo no he dicho nada de sus ojos eso lo has hecho tú
Estuvimos hablando hasta que vimos a Sid en un aprieto y a Tina con una cría de ciervo intentando hacer que pararan y nos acercamos a ayudarles.
Después de ayudar a salir del hoyo a Sid y de evitar que Manny se pusiera triste por seguramente ser el último mamut, nos giramos al escuchar a alguien decir que un loco iba a saltar desde la pared rezando que no fuera nuestro idiota, fuimos Manny y yo ya que le dijimos a Tina que se quedara abajo con los pequeños ya que a ella le hacían mas caso, cuando subimos el panorama que vimos al otro lado de la pared no nos gustó nada a ninguno aunque al que menos le gusto fue a mí ya que no me gusta el agua. Al bajar nos resbalamos, acabamos bajando a través del tobogán, cuando llegamos abajo les dijimos lo que había al otro lado, pero nadie los creyó salvo Tina que creo que por las caras que teníamos era bastante obvio, cuando vimos un buitre.
Buitre: Bueno lo que dicen vuestros amigos de que el hielo se derrite es cierto
Topo espín joven: ¿Qué haremos ahora? (abrazando la pata de Tina)
Buitre: Bueno hay una buena noticia y es que hay un barco lo malo es que está al otro lado del valle suerte para llegar, porque los que no lo consigan serán mi comida
Eso que dijo causo un gran temor en los más pequeños ahí Tina se hartó de que asustará a los más pequeños, sin que se diera cuenta trepo al árbol y cuando estuvo lo suficientemente cerca el buitre se dio cuenta y se marchó volando, después de eso nos pusimos todos en marcha.








