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Antes de comenzar con la historia, me gustaría decir que este fic, a pesar de estar catalogado como Lawlu, no pretende romantizar una relación entre un profesor mayor y un alumno menor de edad.
Busca mostrar el lado negativo de este tipo de relaciones, donde, es claro la diferencia de poderes entre ambas personas. Por lo tanto, puede que esté fanfiction no sea uno muy lindo.
Law no era alguien interesado en las relaciones sexo-afectivas, él creía que era una perdida de valioso tiempo y dinero, no estaba para soportar a una persona haciendo dramas por todo y por nada, no quería estar atado a una persona; pero eso no significaba que no tuviera necesidades, cuando estaba demasiado tenso solía buscar algo de sexo casual, nada que un buen polvo no solucionará, era sencillo, obtenía lo que quería y la mañana siguiente se olvidaba de la persona con la que compartió lecho.
Con solo veinticuatro años y recién graduado de la facultad de medicina, se encontraba desempleado, por lo que el estrés era mucho, sin embargo, no era un irresponsable. Era un poco irónico considerado que había sido el mejor promedio de su clase y sus habilidades no se quedaban atrás respecto, lo natural es que siendo un cardiocirujano ya habría de tener trabajo, sin embargo, no lo habían aceptado en el hospital de Dressrosa, donde había querido trabajar desde que decidió que quería ser médico, y no pensaba trabajar en otro hospital, era ese o ninguno, pero la vida no esperaba a nadie, tenía algo de dinero ahorrado pero ese tampoco era eterno, por lo que decidió (casi a regañadientes) aceptar la opción que Bepo le había ofrecido hasta que pudiera ser parte de la plantilla de médicos de aquel nosocomio.
La idea de ser un profesor sustituto de biología en una preparatoria no le gustaba mucho, pero la paga era buena, era una escuela para riquillos después de todo, él también había venido de una familia acomodada, su difunto padre le había dado todo, pero los mocosos que estudiaban en aquella institución sin duda eran mucho más adinerados de lo que el pudo llegar a ser. De todas formas su trabajo no duraría mucho, sería un solo semestre en lo que su profesor original regresaba de su incapacidad tras haber tenido un accidente.
Crocus, el profesor titular de biología, era un hueso difícil de roer, pero a los setenta y un años y sin quererse retirar su cuerpo ya no era tan fuerte como siempre, por lo que luego de tener una caída su cuerpo quedó herido con una fractura expuesta de fémur al inicio del semestre, así que era urgente que alguien ocupará el puesto, por lo que Bepo no dudo en recomendar a su mejor amigo, y este, tras las circunstancias, no tuvo de otra más que aceptar. A los directivos de la institución les pareció perfecto que un médico impartiera la materia, después de todo la biología y la anatomía era una de las fortalezas de los profesionales de aquel ámbito, no les importó que no tuviera alguna especialidad en la docencia, tras una entrevista pudieron definir que era competente así que lo contrataron.
Ese lunes era su primer día en la escuela, era la segunda semana del semestre por lo que no creía que los chicos tuvieran problemas en acoplarse a su ritmo, aunque nunca había dado clases si consideraba que le gustaría ver sufrir aunque sea un poco a sus alumnos. Ese día se despertó y vistió lo más formal que pudo, tampoco era que quisiera verse como un profesor recto, solo no uno desalineado.
Llegó a la escuela vistiendo un pantalón de mezclilla y una camisa amarilla, con el cabello lo más arreglado que pudo y el vello de su barba perfectamente recortado; había hecho la planeación del día para las tres clases que tendría que dar ese día, el cuál esperaba que resultaba bien porque en general no era una persona paciente, mucho menos con personas menores que él, considerando que son adolescentes con siete años de vida menos que él, esperaba que no colmaran su paciencia.
El grupo 3Y tenía cerca de veinte alumnos, al ser una escuela tan costosa claramente tenía grupos reducidos, porque lo que cualquier cosa que pasará ahí sería fácil de descubrir, así que notar los murmullos que inundaron el salón apenas entró no fue algo muy dificultoso. Era consciente de que llamaba la atención, sabía bastante bien que era atractivo, teniendo en cuenta que su antiguo profesor era un anciano, el cambio claramente sería llamativo, además era joven, su edad estaba mucho más cerca que la de crocus, además, es mestizo.
No quiso escuchar más y simplemente tomó uno de los marcadores que había cerca del pizarrón para comenzar a escribir su nombre.
"Trafalgar D. Water Law"
— Buenos días, soy Trafalgar Law y seré su profesor de biología por este semestre, estoy reemplazando al señor Crocus. — anunció con una voz desinteresada — tengo veinticuatro años y soy egresado de la facultad de medicina del North blue. Esa es toda mi presentación, y supongo que ya se conocen entre ustedes así que comenzaré a pasar lista, los iré reconociendo en el proceso, posteriormente hablaremos del método de evaluación y el temario para este ciclo.
No les dio tiempo de siquiera preguntar algo, las dudas sobre un profesor o su vida eran algo innecesario, los chicos no necesitaban preguntarle nada que fuera distinto a la materia.
Sacó la tableta digital proporcionada por la escuela, en ella se encontraba la plataforma de asistencia con la que trabajaría, y en voz alta comenzó a nombrar a cada uno de los alumnos por orden alfabético: Bartolomeo, Coby, Conis, Camie, Duval, Eustass Kid, Fukaboshi, Haruta, Helmeppo, Jewelry Bonney, Kaya, Margaret...
— Monkey D. Luffy. — llamó.
No hubo respuesta.
— ¿Se encuentra Monkey D. Luffy?
De nuevo, se mantuvo el silencio.
— ese tonto de nuevo viene tarde. — habla Nami.
— hay un nuevo menú en la cafetería, Luffy se enteró ayer. — dijo Vivi
— seguro no debe tardar, debió escuchar la campana. — continuo Sanji.
— o tal vez no sabe cómo regresar.
— estamos hablando de Luffy, no de ti, Marimo idiota.
La mirada fulminante del profesor hace que la discusión que apenas comenzaba se detuviera abruptamente, así que al haber silencio siguió con su tarea. Ese chico ya tendría una falta.
— bueno, creo que no asistió.
Los amigos del monito estaban a nada de protestar o pedir una prórroga para que su capitan pudiera entrar a la clase, sin embargo, antes de que pudieran hacerlo la puerta se abrió rápidamente.
— ¡Lo siento, se me hizo tarde! — exclamó agitado — Presente, Monkey D. Luffy. ¿Me permite pasar? Uh... ¿Profesor Torao?
Cabello negro, 1.74 de estatura, una cicatriz bajo el ojos, delgado pero con una musculatura definida, el uniforme desalineado porque no llevaba la corbata, una sonrisa amplia y despreocupada; además, había dicho mal su nombre, era... Llamativo.
— adelante, pero tienes un retardo.
— si, está bien.
Prosiguio con la lista: Nami, Néfertari Vivi, Roronoa Zoro, Tashigi, Usopp, Vinsmoke Sanji, Viola.
Y la clase comenzó.
Pero Law no pudo no poner su atención en el latino, era prácticamente imposible no hacerlo era ruidoso, irritante, pero completamente... Magnético.
Monkey D. Luffy era el imán que atraía a Trafalgar Law. Y eso no estaba bien.