Prólogo
Correccional de menores
Instituto de Rehabilitación Juvenil Sol Radiante (IRJSR)
En esa partícular tarde, llegó un psiquiatra. Ya ni las docentes y niños quieren hablar conmigo después de saber la causa por la que estoy aquí.
—Buenas tardes ¿Podemos hablar?
—Sí —respondí.
—yo soy Steve, tu psiquiatra—se presentó y extendió su mano para que le diera un apretón pero la verdad, ese tipo de saludos los odio y me recuerdan a "ellos".
Lo ví con más atención, zapatos de punta puntiaguda y negros, una gran gabacha blanca, en su rostro unos ojos color avellana y unos cuantos pocos pelos en la barbilla.
—¿Qué quiere? —le pregunte desinteresada con una mirada hacia otro lado.
—explícame ¿Cómo llegaste aquí? ¿Podrías decirme si todo lo que dicen de ti es verdad? Pese a tener siete años ¿Eres capaz de matar y hacer cosas horribles?
—me parece estúpido que me pregunte.
—¿Vas a explicarme si o no?
—okey, se lo contaré todo de principio a fin pero cuando me oiga no querrá más que salir de aquí.
—Su padre Luis me recomendó que hablará con usted.
—bueno.