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Era un fin de semana dentro de las instalaciones de Yūei, había muy pocos estudiantes pues la mayoría iba con sus padres, y otros cuantos salían de paseo. Ese día Izuku y Uraraka quedaron en ir al centro comercial, porque la chica tenía pendientes por comprar y el único disponible para acompañarla era su mejor amigo.
Estaban a punto de salir del edificio, cuando al abrir la puerta Kirishima entró corriendo a toda prisa. Confundidos, tenían la intención de preguntar qué sucedía, pero la respuesta llegó cuando Mina entró también, persiguiéndolo. Estaban jugando así de nuevo, desde cierto día a Mina le agarró la manía de perseguir a Kirishima para molestarlo, porque encontró cuál era su punto débil. Lo que ella hacía era intentar bajarle los pantalones cuando Kirishima ponía su piel dura —para evitar que la chica le hiciera cosquillas—, solo para avergonzarlo frente a sus compañeros. Afuera se encontraban Kaminari y Sero riéndose, era evidente que ya lo había logrado y por ello Kirishima solo atinó a huir.
—Hey, chicos, ¿Mina sigue con eso de atormentar a Kirishima? —preguntó Uraraka llena de ánimo.
—Así es, no nos cansamos jajaja —rio Sero, entrando al edificio.
—Menos mal lo agarró contra él, porque si hubiese sido yo, ya me habría cambiado de salón —bromeó Kaminari, sabiendo que Mina era capaz de eso y más. Estaba en una etapa de rebeldía tardía, ya ni siquiera Katsuki actuaba de forma tan infantil.
—Bien, cuiden a Kirishima, que Mina no se pase de la raya —pidió Izuku algo preocupado, él más que nadie sabía lo que era ser avergonzado y humillado frente a otros.
Se despidieron, y emprendieron su viaje al centro comercial. Pero el tema no había acabado ahí.
—¿Sabes, Deku kun? Yo creo que a Mina le gusta Kirishima —señaló, pues para ella era muy evidente, pero no tanto para Izuku.
—¡¿Eh?! ¿En serio? —parecía más sorprendido de lo normal, y es que no le cuadraba lo dicho con el comportamiento de la chica.
—¡Por supuesto! ¡Si se nota a kilómetros de aquí!
—Pero, no entiendo ¿Por qué lo trataría mal si le gusta? Es ilógico —dentro de su pequeña cabezota no cabía la idea de que alguien que trata mal a otro para humillarlo lo hace porque se siente atraído.
—¿Es en serio? Deku kun, es un cliché muy viejo. Los niños molestan a las niñas que le gustan, y viceversa, solo para llamar su atención. No es la mejor manera, pero es bastante común.
¿Llamar su atención? ¿Un cliché muy viejo? Comprendía, pero aún así le parecía una tontería muy grande.
—Pero, sin importar como se traten, ¿No te parece que Mina y Kirishima harían linda pareja? —continuó la chica con inocencia.
—¿Linda pareja?...
Sí, linda pareja, así como ellos dos paseando juntos en el centro, casi casi rozando sus hombros, hablando tan amistosamente que cualquiera que no los conociera pensaría que son novios. Un extraño señor pasó por detrás de los dos chicos, chocando con Izuku bruscamente causando que este empujara también a Uraraka como efecto dominó.
—¡Hey! —se quejó la chica, pero luego entendió que era culpa de alguien más.
—Ah, disculpe —dijo Izuku, como si fuera su culpa, era una mala costumbre que tenía. El tipo ni siquiera se detuvo a disculparse, había parecido que hasta lo hizo a propósito.
Al final del día, mejor regresaron a los dormitorios en Yūei. La pasaron bien, Uraraka compró sus deberes, e Izuku había cumplido su parte como buen amigo acompañándola. Cada quién se fue a su habitación para darse el resto del día a sí mismos.
El pecoso aventó su mochila, al salir con la chica aprovechó para comprar algunas de sus aficiones, un cómic nuevo le estaba esperando. Al sentarse en la cama para leer su nueva adquisición, sintió algo extraño en su trasero. No recordaba haber puesto su billetera ahí, usaba pantalones bastante holgados por lo que en el transcurso de la caminata no había notado que traía algo ahí. Se levantó y sacó lo que sea que tenía para dejarlo en el escritorio, pero esperando ver su billetera o hasta su celular, se encontró con una bolsita blanca muy extraña. Era más grande de lo que parecía, estaba hecha de un material fino, y honestamente le asustó un poco.
¿De dónde sacó eso? Pero más importante ¿Qué era eso que se sentía dentro? Eran como palitos o algo por el estilo, tal vez figuritas. Curioso, abrió la bolsita para ver su contenido, y su boca abrió tanto de la sorpresa que casi caía al piso. No podía ser. Eran personitas.
Esta vez estaba asustado de verdad, así que rápidamente sacó a todas esas personitas en su escritorio. No es que le dieran miedo personas de tamaño miniatura, lo que le asustaba es que eran personas que él conocía. De reojo solo había logrado distinguir a Tsuyu y a Aoyama con el uniforme escolar, pero al sacarlos a todos los vio a cada uno de ellos. Hasta estaba él mismo, y eso era jodidamente perturbador.
—¿Pero qué?...
Lo más raro pasó que cuando ya estaban todos en la mesa, comenzaron a moverse, realmente eran personitas. Las miró con atención, su cerebro le hizo imaginar todas las posibilidades existentes de lo que sea que significara eso. Las personitas parecían desorientadas, como si estuvieran analizando sus alrededores y reconociendo a las otras personitas.
Realmente parecía que tenían vida, eso definitivamente no significaba nada bueno. No tenía idea de qué hacer ¿decirle a Aizawa? ¿Pedir ayuda a sus compañeros? Estaba analizando la situación, cuando una actividad llamó su atención. Era Mina, y estaba persiguiendo a Kirishima por toda la mesa, pasando desde sus libros hasta detrás del monitor de su computadora. Eso era justo lo que hacían los reales.
Pero no era todo, llegó un momento en donde mini Mina alcanzó a mini Kirishima, cayendo esta encima de él. Estaban tan llenos de adrenalina que comenzaron a besarse.
—¡Demonios!
Era como si alguien hubiese escuchado su plática con Uraraka, y hubiese creado esas pequeñas personas para ejemplificar la situación, para atormentarlo.
Pronto prestó atención a los otros monitos, Kirishima y Mina no eran los únicos comenzando a hacer cosas extrañas. Logró mirar cosas que en toda su vida jamás habría imaginado.
Así estaba la cosa. Uraraka y Tsuyu estaban abrazadas, pero no era algo de amigas, se notaba que estaban en algo más íntimo. Luego Kaminari le hacía cosquillas a Jirō, tocando más allá de la cuenta y ella parecía disfrutarlo. Yaoyorozu coqueteaba con Aoyama, ambos estaban sonrojados y riendo. Tokoyami miraba las piernas de Iida, casi embelesado mientras el otro hacía estiramientos. Y por Dios, el horror, Mineta estaba entre lo que parecían ser las piernas invisibles de Hagakure. Así mismo muchos otros de sus compañeros estaban emparejados con otros.
Era una completa locura.
Él, mini Deku, estaba flirteando al rededor de un cohibido Shōji. ¿Por qué con Shōji? Era solo su buen amigo, no quería ver algo más allá de eso. Pero terminó ignorándose a sí mismo cuando notó que Katsuki y Todoroki estaban solos. Bueno, estaban los dos juntos, pero no hacían nada. O eso creyó, porque de repente Todoroki puso sus manos en los hombros de Katsuki y comenzó a masajearlo por detrás. Katsuki no hizo nada, se dejó, y eso llamó completamente la atención de Izuku.
Se acercó para verlos bien, logró ver el rostro apaciguado de Katsuki, casi con una sonrisa. Todoroki lentamente se iba acercando hasta juntar su pecho con la espalda de Katsuki, y le rodeó en un abrazo. Izuku, alterado, se atrevió a tomar a Todoroki de la cadera y con un movimiento cuidadoso pero apresurado lo apartó de Katsuki, dejándole al otro extremo de la mesa.
De todas las personas, a quienes menos podría ver juntos es a Todoroki y a Katsuki, no porque odiara a Todoroki ni porque fuera homofóbico, nada por el estilo, simplemente sintió celos. Sí, muchos celos, porque Izuku estaba consciente de que Todoroki era diez veces mejor que él, más inteligente y más guapo, y el que haya logrado acercarse tanto a Katsuki en un abrazo no le gustó. Él quería ser quien abrazara a Katsuki.
El mini Katsuki se sentó en el piso con cara de malhumorado, resoplando. Izuku recobró un poco la lucidez ¿Por qué diablos estaba celoso de un par de figuritas con vida? Es decir, Katsuki y Todoroki en realidad se odiaban, y era más probable que Izuku tuviera la oportunidad de abrazarlo por atrás aunque Katsuki no estuviera de acuerdo. No tenía motivos para sentirse así por algo que estaban haciendo las personitas de forma aleatoria.
Todoroki, por su lado, se acercó a donde estaban Yaoyorozu y Aoyama. Izuku rio por lo bajo, pues eran las tres personas de alta clase en el mismo grupo, por alguna razón le pareció curioso. Yaoyorozu se levantó de donde estaba y tomó a Todoroki de la mano, guiándole para que se sentara en medio de Aoyama y ella. Entonces ambos a su alrededor comenzaron a acariciarlo, Todoroki se dejó, poniendo sus manos en los surcos de las cinturas de sus dos acompañantes. Izuku prefirió ignorarlos, era raro ver un trío amoroso entre sus compañeros, no podía asimilarlo.
Observó a los demás, y se le ocurrió que podría intentar cambiarlos de pareja a ver si todos reaccionaban igual que Todoroki. Después de todo, ya había olvidado su anterior preocupación por decirle a algún superior de su problema.
Tomó a Uraraka y la puso con Kirishima, alejando a Mina lo bastante para que ignorara al pelirrojo. Kirishima, sin camisa, comenzó a mostrar sus músculos a la pequeña castaña. La chica puso sus manos en sus mejillas y después se sonrojo en demasía, intentando desviar la mirada. En cierto momento, Kirishima se acercó lo suficiente para intimidarla, y ella simplemente puso sus manos en el cuello de Kirishima para tener su rostro más cerca. Izuku estaba seguro de que estaban a punto de besarse, pero pronto Mina se acercó de nuevo cuando comenzó a caminar en su dirección de forma aleatoria. Ella gritó, en rabia, señalando al par que se abrazaba de forma tan acalorada. Uraraka jadeo de la sorpresa al ser descubierta, y Kirishima parecía intentar explicar lo que había sucedido. Mina solo caminó hasta Uraraka para empujarla con ira, la castaña cayó al piso y Kirishima rápidamente intentó socorrerla. Mina, mirando que su pelirrojo prefería a la cachetona, se fue llorando de la escena. La chica de pelo rosa se refugió dentro de un lapicero que solo tenía un lápiz medio roto.
Izuku estaba que presenciaba un drama digno de una telenovela de mala calidad, pues las relaciones y los engaños duraron alrededor de cinco minutos. Fue un mini show.
Con aún más intriga por saber cómo actuaban los mini compañeros de clase, tomó tres de ellos de forma aleatoria, dejando a Denki, Mineta y Sero juntos. Era una combinación extraña, los había visto caminar juntos por el pasillo en el pasado, platicando como buenos compañeros, no podía imaginar nada más allá de una amistad entre esos tres. Pero contra todo pronóstico, Mineta comenzó a decir cosas que no comprendía, y al parecer eran chistes porque los otros dos se reían a montones. Llegó un momento donde Kaminari intentó tomar a Mineta y abrazarlo de forma "amistosa", pero Sero rápidamente lo detuvo, obligándole a soltar a Mineta. El pelinegro empujó a Kaminari para alejarlo, y tomando a Mineta del brazo intentó llevárselo consigo. Kaminari no lo permitiría, por lo que comenzó una pelea para ganarse al gracioso de Mineta. Izuku se alegró, al menos no vio algo perturbador como un beso de tres.
Un último experimento le daría su respuesta a su teoría, pues luego de ver todo aquello dedujo que era una versión resumida de lo que las personas vivirían si estuvieran obligados a enamorarse de otro, y cómo actuarían al respecto. Comprendiendo que algunos eran flexibles, otros podrían engañar a su pareja, otros pelearían por el amor de alguien. Tenía que saberlo, tal vez los mini compañeros eran una simulación, tal vez si los utilizaba sabría qué hacer al respecto en su pequeño problema.
Tomó al mini Izuku de la cadera y lo alejó de Shōji, solo para ponerlo a un lado del aburrido mini Katsuki. Izuku esperó ansioso, si todos lo estaban haciendo, en algún momento sus versiones mini también comenzarían a actuar. Se fijaría muy bien qué era lo que hacían, los movimientos, acciones y reacciones de cada individuo. Si lograba comprenderlo, podría idear planes para acercarse más a Katsuki, podría ser que poco a poco se vaya enamorando de Izuku gracias a que hacían exactamente lo mismo que los mini compañeros, eran su llave, su respuesta.
Pero no le sirvió de mucho, pues en cuanto mini Izuku se sentó a un lado de mini Katsuki, estos se acercaron lentamente, sin haber hecho alguna acción previa para atraerse, y comenzaron a besarse. Era tan inesperado para Izuku, especialmente porque se estaban besando desesperadamente, llegando a acariciarse más allá de la espalda y recostarse en el piso. Izuku estaba mirando embobado, no podía creerlo, estaban devorándose como si hubieran estado esperando por ello mucho tiempo.
Oh ¿Qué debía hacer?
Rápidamente guardó a todos los otros mini compañeros en la bolsita, dejando solo a Katsuki y a Izuku en la mesa. Estaban a punto de tener sexo, cuando Izuku los separó y los dejó a cada extremo del escritorio. Katsuki rechistó molesto y comenzó a patear el piso con todo y su ropa desacomodada, Izuku solo suspiró triste, arreglado su uniforme.
Claro, Izuku real estaba más que feliz de ver esa escena, era como ver una porno gratis entre Katsuki y él, pero eso en realidad no lo deja satisfecho porque ¿su respuesta era simplemente ir y besar a Katsuki? Eso sería muerte, Katsuki, en cuanto sintiera la intención de Izuku de besarlo, lo golpearía hasta dejarlo mudo, estaba seguro de eso. Y es que en el pasado ya sabía que Katsuki reaccionaba mal cuando él intentaba acercarse de una forma cariñosa, tal vez se veía fuera de lugar, o muy imprudente, no lo sabía, pero desde entonces ya no volvía a acercarse a Katsuki de esa manera aunque tuviera muchas ganas.
Para corroborar que no estaba mal, guardó a Katsuki en la bolsa y sacó a Tsuyu, dejándola junto a mini Izuku. Tendría que analizarlos a todos para estar seguro tal vez en realidad los mini actuaban de forma completamente diferente a sus partes reales. Mini Tsuyu saludó a mini Izuku, y este le regresó el salido con un pequeño sonrojo. El pecoso estaba por acercarse a Tsuyu para platicar o algo, pero el muy torpe se tropezó con su propio pie. Tsuyu, al rescate, actuó de forma rápida y atrapó a Izuku entre sus brazos. El mini Izuku no podía estar más rojo, y poco a poco fueron reincorporando el abrazo, hasta que estaban sentados en el piso muy acurrucados. Hasta el momento todo bien, habían tenido interacción antes de llegar a algo más íntimo, y aún no iban más allá de los abrazos, ni siquiera un beso.
Harto, arrebató a Tsuyu de los brazos de Izuku, y sacó a Todoroki de la bolsita. Mini Izuku parecía desorientado. Luego de cierto silencio incomodo entre los dos, Izuku de nuevo fue el primero en acercarse luego de que Todoroki le saludara con la mano. Se repitió ese patrón, e Izuku real podía persuadir que era así por sus personalidades, especialmente porque Tsuyu y Todoroki eran serios y directos, aunque de diferentes formas, también muy amables. Ambos se sentaron a platicar, de un momento a otro mini Izuku estaba llorando. Izuku real se sacó de onda, y se preguntaba por qué diablos hacía eso, es decir, claro, Izuku lloraba todo el tiempo, ¿pero mini Izuku tenía motivos? A menos que... a menos que todos los eventos anterior tuvieran repercusión en el mini Izuku. Así como Mina se había puesto celosa cuando vio a Kirishima con Uraraka.
Izuku maldijo, porque al parecer le acaba de arrebatar a mini Izuku dos de sus recientes parejas, y ahora mini Todoroki estaba consolando a mini Izuku. Llegó un momento en que este se calmó, y le dio un besito a Todoroki en la mejilla.
Para Izuku real fue suficiente, estaba comenzando a sentir pena por sí mismo en su versión mini, pero algo dentro de él nació, algo malo, algo que le obligó a arrebatar a Todoroki de las manos de mini Izuku. Guardó al bicolor en la bolsita y esperó a ver qué reacción tenía mini Izuku. Este último solo comenzó a llorar de nuevo, hasta que se calmó luego de poco rato. Todo pasaba demasiado rápido en el pequeño mundo de los mini compañeros.
Cuando Izuku vio a mini Izuku estabilizarse por completo, sacó de la bolsita a Tokoyami, solo para ver qué pasaba, considerando que no solía hablarle mucho a su compañero a pesar de compartir gustos. Mini Izuku fue quien saludo primero esta vez, acercándose campante. Al parecer ya había superado sus rotos corazones y estaba con toda la motivación para rehacer su vida.
Los mini hablaron durante un tiempo, rieron de forma sutil e Izuku poco a poco se acercaba al pajarito. Hasta que sus hombros quedaron completamente juntos. Se sonrojaron, los dos estaban completamente tímidos y reacios a hacer algún otro movimiento.
Izuku real, con algo de malicia que no sabía que tenía en su interior, sacó a mini Katsuki de la bolsita y lo puso cerca de la escena. Katsuki parecía no inmutarse ante lo que veía, sin embargo, en cuanto mini Izuku notó la presencia de este se alteró, y con sollozos se alejó arrastrando a Tokoyami con él. Katsuki seguía sin inmutarse, parado donde mismo y de brazos cruzados.
Mini Izuku fue calmado por Tokoyami, que al parecer no preguntaría nada al respecto hasta que Izuku estuviera en confianza para revelarle todo. Izuku real enarcó una ceja ¿Acaso el amor que le había dado Katsuki al inicio era falso y le importaba una mierda el haberlo lastimado? Oh vaya, Izuku real no quería eso para él. Tal vez era una señal de que su corazón jamás sería correspondido.
Algo triste, guardó a los mini compañeros en la bolsita, y la dejó en su escritorio bien cerrada para irse a dormir. Ya vería qué hacer más adelante.








