OBSESIÓN+18 |YM BP|

Sinopsis

Jimin, una joven bailarina con un corazón libre y una sonrisa radiante, vive para el ritmo y la pasión de la danza. Su gracia y elegancia en el escenario la convierten en una verdadera obra de arte. Por otro lado, Yoongi, un universitario intenso y apasionado, se siente atraído por la luz que emana de Jimin. Sin embargo, su deseo de poseerla y protegerla se convierte en una obsesión que lo consume. A medida que se cruzan en el campus, la conexión entre ellos se vuelve irresistible. Pero ¿qué precio está dispuesto a pagar Yoongi por tener a Jimin solo para él? ¿Y qué secreto se esconde detrás de su determinación? Que hará cuando vea que tiene competencia. La línea entre el amor y la posesión se difumina en esta historia de pasión y control, donde dos almas apasionadas se enfrentan a sus propios límites y deseos.

Genero:
Drama/Erotica
Autor/a:
yettocome
Estado:
En proceso
Capítulos:
7
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

1

⚠️BOYPUSSY

⚠️ INFEDILIDAD

⚠️ACOSO

⚠️ DIFERENCIA DE EDAD

⚠️SEXO CON DRAMA

⚠️PROBLEMAS PSICOLÓGICO


—Hola amor—. Yoongi se encontraba fuera del ensayo esperando a Jimin.


—Hola...—.  Jimin lo miro algo cansado, esperaba ir a casa pero seguro Yoongi ya había hecho planes solo.


—Encontre un lugar muy bonito para ir a comer—. Sonrió mientras le robaba un beso a su Jimin, el cual tomo a Jimin de sorpresa pero no valia pelear.


—Me siento muy cansado la verdad—.


—Puedo hacerte algún masaje si quieres—.


—Yoongi voy a ir a casa—. El menor se intentó alejar pero el agarre del otro lo h gemir en dolor. —Basta eso duele—.


—Deja de rechazarme—. Lo miro tan furiosamente que el menor se asustó. Intento soltarse. —No, no te vayas —dijo Yoongi, su voz baja y urgente, mientras aflojaba su agarre en el brazo de Jimin—. Solo quiero pasar tiempo contigo, ¿por qué te alejas de mí?



Jimin se frotó el brazo, aún sintiendo el dolor de la presión.


—Yoongi, estás siendo demasiado intenso —dijo, su voz temblando—. Me duele cuando me agarras así.


Yoongi se detuvo, su mirada furiosa se suavizó.



—Lo siento —murmuró—. No quiero lastimarte. Solo... no quiero que te vayas.


Jimin lo miró, su corazón aún acelerado.


—Yoongi, necesito espacio —dijo, su voz firme—. No puedes seguir comportándote así. Me asustas.


Yoongi se pasó la mano por el cabello, su mirada caída.


—Lo siento —repitió—. No sé qué me pasa. Solo... te necesito cerca de mí.



El silencio se extendió entre ellos, lleno de tensión y emociones no expresadas.


—Dejame respirar, recuerda que no somos nada—.


El pálido dejo de insistir apretando con fuerza sus propias manos.




Jimin tenía un platónico con su profesor de artes, pero el solo la miraba para pasar un rato y ella era tan estúpida que aceptaba ser el juego con tal de sentir aquel hombre.


—Hola—. La menor vio al hombre que le llevaba 10 años de diferencia el cual estaba casado solo en aquel salón de clases.


—Hola Mimi—. El mayor la beso siendo aceptado de una vez. —Dios sabes tan bien —. Con el la cosas eran así, no habían charlas a veces ni besos solo sexo duro.


—Ahg espera nos pueden ver—. El otro hizo oídos sordos sintiendo.


—Solo no seas ruidosa y nadie se va acercar—. El comenzó a levantar la falda de la menor bajando la ropa interior blanca notando la humedad de ese pequeño coño que se había encargado adecuar a su polla. —Mira lo mojadito que esta—. La menor gimió al sentir el aliento mayor golpeando en su coño y después aquella lengua jugando con su clítoris, el mayor disfrutaba del delicioso sabor.


—Nam...—. la menor tapo su labios con su mano intentando no gemir tan fuerte, el comenzó a meter los dedos causando que tenga un orgasmo.


—Sabes jodidamente bien—. El mayor podía sentir su polla completamente dura para perforar aquel coño. —Acomodate mejor—. El saco un condón con fastidió. —¿Cuando comenzarás a cuidarte?—.


—Yo...—. El termino de hacerlo forzando su polla en su coño. —Ahg—. La menor mantuvo la respiración.


—Jodidente delicioso—. El tomo una de la piernas suaves de menor para ver cómo aquel coñito tragaba su polla, un coño tan bonito debería ser llenado siempre. —¿Te gusta?—.


—Si ahg más —. La embestias aumentaron todo los fluidos manchaban sus piernas.


—Siempre tan puta—. La polla entraba y salía de aquel coño era una vista erótica de como era follada su pequeña alumna de ballet. —No te corras aún —.


—Namjoon me rompes—. Soltó su pierna y comenzó a penetrarla disfrutando de la deliciosas paredes apretando su polla, aquella temblaba se con fuerza sintiendo todo mojar su polla y el se correo en el fastidioso condón.


Namjoon no sostuvo a Jimin solo se alejo quitando el condón lleno de su semen notando el cuerpo débil de su alumna.


—Vete rápido, pueden verte—. Con el corazón roto se acomodo su ropa pero a la vista se podía ver qué la habían follado.


—Ya voy...—.


—¿Cuando te comenzarás a cuidar?—. Se acercó dándole beso. —Me tiene triste tener que follarte con condón y no poder sentirte como es—.


—Sabes que no puedo, puedo subir de peso—. El se alejo con fastidió.


—Ok vete rápido no tarda en llegar mis alumnos y no quiero rumores—. Jimin salió sintiendo la humillación más fuerte que nunca. Siempre salía lastimada.




La institución educativa estaba en silencio, excepto por el sonido de los pasos de Yoongi en el pasillo vacío. Su mirada estaba fija en Jimin, quien estaba sentado en una mesa en la biblioteca, estudiando para su próximo examen.


Yoongi se detuvo en la puerta de la biblioteca, observando a Jimin sin ser visto. Su corazón latía con una mezcla de emoción y obsesión. No podía explicar por qué se sentía así, pero no podía dejar de sentir que Jimin era suyo.


Se acercó a la mesa de Jimin, intentando no llamar la atención. Jimin levantó la vista y se encontró con la mirada intensa de Yoongi.


—Hola —dijo Jimin—. ¿Qué pasa?


—Nada —respondió Yoongi, su voz baja—. Solo quería verte.


Jimin se sintió incómodo bajo la mirada de Yoongi, pero intentó ignorarlo.


—Bueno, tengo que estudiar —dijo, volviendo a su libro.


Yoongi se sentó en la silla junto a Jimin, sin ser invitado.


—Puedo ayudarte —dijo, su voz cerca del oído de Jimin.


Jimin se sintió un escalofrío recorrer su espalda. No sabía qué hacer con Yoongi, que parecía estar siempre cerca de él.


—No, gracias —dijo, intentando mantener la distancia.


Pero Yoongi no se movió. Se quedó allí, observando a Jimin, haciendo que se sintiera cada vez más incómodo el tiempo paso y Jimin se levantó fastidiado por la intensa mirada de Yoongi.


—Tengo que irme—. El otro se levantó tomando el bolso de ella.


—Dejame ayudarte, puedo llevarte a casa en mi auto—.


—No, gracias —dijo Jimin, intentando recuperar su bolso—. Puedo irme sola.


Pero Yoongi no soltó el bolso. Su mirada se intensificó, y Jimin se sintió atrapado.


—Insisto —dijo Yoongi, su voz baja y persuasiva—. No quiero que te vayas sola. Es tarde y no es seguro.


Jimin se sintió una mezcla de miedo y frustración. No quería que Yoongi lo siguiera, pero tampoco quería enfrentarse a él.


—Yoongi, suéltame el bolso —dijo, intentando mantener la calma.


Yoongi sonrió, y por un momento, Jimin vio algo en su mirada que lo hizo sentirse aún más incómodo.


—No te preocupes, Jimin —dijo Yoongi—. Solo quiero cuidarte.


Jimin se sintió un escalofrío recorrer su espalda. ¿Qué quería decir Yoongi con eso? ¿Por qué se estaba comportando de esa manera?


—Yoongi, por favor —dijo Jimin, intentando liberar su bolso—. Déjame ir.


Yoongi se detuvo, mirándolo fijamente. Luego, soltó el bolso y se alejó, sin decir una palabra.


Jimin se sintió aliviado, pero también confundido. ¿Qué estaba pasando con Yoongi? ¿Por qué se estaba comportando de esa manera?


Se dio la vuelta y se alejó rápidamente, sintiendo la mirada de Yoongi en su espalda.




Yoongi se alejó con rabia e impotencia, siempre rechazado por Jimin. Su frustración aumentaba con cada paso. De repente, golpeó un casillero metálico con fuerza, haciendo que el sonido resonara en el pasillo vacío.


¿Por qué siempre me rechaza?, pensó Yoongi, su mente consumida por la ira y la desesperación. ¿Qué tengo que hacer para que me acepte?.


Su respiración se volvió agitada, y su corazón latía con fuerza. Se sentía atrapado en una espiral de emociones que no podía controlar.


El casillero golpeado tenía una pequeña abolladura, un recordatorio físico de la rabia que sentía. Yoongi se alejó, sabiendo que debía calmarse antes de que las cosas empeoraran.


Pero la imagen de Jimin rechazándolo otra vez se grabó en su mente, alimentando su obsesión y su determinación de no rendirse.


Yoongi salió de la institución detrás de Jimin, siguiéndolo a distancia. No podía dejar de pensar en la conversación que habían tenido en el salón de clases. Sentía que estaba cerca de hacer que Jimin entendiera sus sentimientos.


Jimin caminaba rápidamente, como si intentara alejarse de algo. Yoongi lo siguió, manteniendo una distancia prudente.


Llegaron a la parada de autobús, y Jimin se detuvo para esperar el transporte. Yoongi se escondió detrás de una columna, observando.


El autobús llegó, y Jimin subió. Yoongi corrió hacia su auto, estacionado cerca, y lo siguió.


El tráfico era denso, pero Yoongi logró mantener el autobús en vista. Se preguntaba adónde iría Jimin.


Finalmente, el autobús se detuvo en una zona residencial. Jimin bajó y caminó hacia una casa modesta. Yoongi apagó el motor y lo observó desde lejos.


Jimin entró en la casa, y Yoongi se quedó sentado en su auto, pensando. ¿Qué hacer ahora?


De repente, se dio cuenta de que había ido demasiado lejos. Estaba siguiendo a Jimin sin su consentimiento. Se sintió un escalofrío de culpa.


Pero no podía dejar de pensar en Jimin. Se preguntó si debía ir a la casa, hablar con él, explicarle sus sentimientos.


La oscuridad caía, y Yoongi se quedó sentado en su auto, indeciso.




Los días pasaban, y la tensión entre Yoongi y Jimin seguía creciendo. Ambos sentían el rechazo del otro, y eso los estaba consumiendo.


Yoongi no podía entender por qué Jimin lo rechazaba constantemente. Se sentía como si estuviera perdiendo la esperanza, como si nunca podría estar cerca de la persona que amaba.


Jimin, por otro lado, se sentía agobiado por la persistencia de Yoongi. No podía entender por qué no podía dejar de seguirlo, por qué no podía respetar su espacio.


Un día, mientras caminaban por el pasillo de la institución, se cruzaron. Yoongi intentó hablar con Jimin, pero este lo evitó.


—Déjame en paz, Yoongi —dijo Jimin, su voz firme.


Yoongi se sintió un golpe en el corazón. Se dio cuenta de que había ido demasiado lejos, que había asustado a Jimin.


—Lo siento —dijo Yoongi, su voz baja—. No quiero asustarte.


Jimin se detuvo y lo miró.


—No es solo eso —dijo—. Es que no entiendes que no siento lo mismo.


Yoongi se sintió como si hubiera recibido un puñetazo en el estómago. Se dio cuenta de que había estado viviendo en una ilusión.


—Entiendo —dijo, su voz apenas audible.


Jimin se alejó, dejando a Yoongi solo en el pasillo mientras seguía a Namjoon el cual le había dicho que lo esperara en el estacionamiento lo cual ella obedeció.


—Hola Minie—. La menor se asustó.


—Namie—. Se subieron al auto del mayor comenzando a besarse con necesidad, Jimin restregaba su cuerpo contra el necesitada.


—Carajo Jimin estás tan humeda—. Los vídeos eran negros ayudando a qué nadie lo viera aunque habían dos autos tapando cualquier vista.


—Te necesito —. La menor comenzó a soltar la correa del mayor.


—Chupala—. Jimin asintió comenzando a meterla a su boca mientras Namjoon la miraba con morbo. —Carajo eres una zorra completa—. El teléfono de él comenzó a sonar pero Jimin no se detuvo mejor dicho Namjoon no la dejo.


"hola amor"


—Hola cariño¿dime?—.


"¿Vas a venir hoy temprano?"


—Cariño tengo trabajo hasta tarde , creo que hoy tambien llegaré tarde—. Namjoon sonrió mientras abmiraba a su puta chupando su polla.


"Entiendo, realmente te necesito"—. Namjoon colgó alejando con fuerza a Jimin de polla.


—Una puta completa te mojas escuchando mientras mi esposa me llama, te gusta se esto ¿No?—. Namjoon golpeó el coño de la menor.


—Ahg Namjoon—. El saco un condón el cual colocó con facilidad.


—Montame Jimin—. Ella comenzó a soltar sobre aquel pene duro, deseando que que fuera solo para ella.


—Hag te amo—. Namjoon estampó su mano contra la mejilla de la menor disfrutando verla destruida.


—Amas mi polla, eres una zorra y solo eso—.


—Soy tuya—. Namjoon chupo aquella teticas follando su coño como un enfermo, disfrutando el fetiche si fuera por el cogería a Jimin frente a todos y le diría a su esposa que disfrutará el espectáculo.


—Voy a correrme —. Se salió y ella ya entendía como una zorra colocando su boca para recibir el semen espeso. —ahg bebe tragalo todo—. Jimin asintió.


La beso con lujuria chupando aquella lengua y pellizando sus pezones, la menor está a sudada, el coño deseoso de más pero el la dejaría siempre así.


—Vamos Jimin lárgate—. La menor entendió y se bajó rápidamente su ropa estaba desacomodada.


Se intentó arreglar pero no lo consiguió, pudo ver a Yoongi a lo lejos, pero no le importaba nada.




—Jimin...—.


—Follame—. Yoongi la miraba perplejo.


—¿Que te pasa?—. La menor lo beso siendo aceptada, ambos se separaron Yoongi estaba erecto y su tienda de campaña era muy difícil de ocultar.


—Follame por favor—. Yoongi no se iba negar en lo absoluto.


—Vamos a mi casa—.



Jimin se dejó caer en la cama con el hormonal Yoongi entre sus piernas podía sentir aquella polla pesada.


—Ahg follame—. Yoongi se quitó la ropa quedando desnudo y haciendo la misma acción con Jimin está a completamente desnudos sus pieles chocando perfectamente, el chupo aquellas tetas con ganas mientras Jimin masturbaba el pene de Yoongi era gordo y grueso, su erección era grande unos 23 centímetros.


—Tu manos son tan suaves —. Ella sonrió.


—Tu polla es tan grande —. Ambos estaban ruborisados, no le importaba nada sin protección la quería adentro que quitarse todo rastro de Namjoon de su piel.


—¿Te cuidas?—.


—Solo follame—. El mayor comenzó a meterla sintiendo tanto placer.


—Se siente tan bien—. Jimin sonrió otra vez disfrutando del calor de aquel pene impactado con sus paredes.


La habitación estaba en silencio, solo interrumpido por la respiración agitada de ambos. Yoongi y Jimin estaban uno frente al otro, sus cuerpos entrelazados en un abrazo apasionado.



La tensión entre ellos había estallado en un momento de pasión intensa. Yoongi había estado esperando este momento durante tanto tiempo, y finalmente, Jimin estaba en sus brazos de una manera sumamente erótico.



Sus labios se encontraron en un beso apasionado, y Yoongi sintió que su corazón se detenía. La sensación de tener a Jimin cerca era casi abrumadora su polla podía sentir el calor del aquel coño.



Jimin se sintió envuelto en la pasión de Yoongi, su cuerpo respondiendo a cada toque, cada beso. La conexión entre ellos era intensa, como si hubieran estado esperando este momento durante una eternidad por alguna razón su coño se sentía tan caliente y aquel pene la hacía sentir en las nubes.



La habitación se desvaneció a su alrededor, y solo quedaron ellos dos, perdidos en su pasión. El tiempo se detuvo, y solo existía el presente, el momento en que sus cuerpos y almas se unían.



Yoongi sintió que se estaba perdiendo en la profundidad de los ojos de Jimin, y este último se sintió envuelto en la intensidad de la mirada de Yoongi ambos se besaron dejándose ir el llenando todo el interior de Jimin al sentir su coño asfixiando su pene.



En ese momento, nada más importaba que la conexión entre ellos, la pasión que los unía. La realidad se desvaneció, y solo quedó el amor y el deseo ambos duraron juntos toda la noche quedando dormidos Pero aun con su polla flácida en el ardiente interior de Jimin.



🔥


Jimin se fue levantando sin entender nada, cuando los recuerdos la golpearon había follado con Yoongi ¿Que carajo me está pasando?.


El mayor estaba dormido y intento alejarse pero aquel abrazo la apretó más hacia él.


Con esfuerzo se logro parar de la cama siendo avergonzada por la cantidad de semen que bajo por sus piernas, sintiendo esa extraña sensación y miedo fue aún peor ¿Acaso podía quedar embarazada? ¿En qué diablos estaba pensando cuando pedí eso?


La menor entro al baño y después de unos minutos logro salir pero Yoongi la estaba mirando.


—¿Que haces?—.


—Tengo que ir a casa—.


—¿Acaso estás haciendo como que no hubiese pasado nada? —preguntó Yoongi, su voz llena de emoción y confusión.


Jimin se detuvo, sintiendo una mezcla de culpa y vergüenza. No sabía qué decir, cómo enfrentar lo que había sucedido entre ellos.


—No sé qué decir, Yoongi —respondió Jimin, su voz baja y temblorosa.



Yoongi se acercó a él, su mirada intensa y dolorida.


—¿Cómo puedes actuar como si nada hubiera pasado? —preguntó, su voz llena de desesperación—. ¿Cómo puedes ignorar lo que hemos compartido?


Jimin se sintió abrumado por la emoción de Yoongi. No sabía cómo manejar la situación.


—Yoongi, por favor —dijo Jimin, intentando calmarlo—. No sé qué hacer.


Yoongi se detuvo frente a Jimin, su rostro cerca del suyo.


—¿No sientes nada? —preguntó, su voz apenas audible—. ¿No sientes que hay algo entre nosotros?


Jimin se sintió un escalofrío recorrer su espalda. No podía negar la conexión que sentía con Yoongi.


—Sí —respondió Jimin, su voz baja—. Siento algo.


Yoongi se sintió un destello de esperanza en sus ojos.


—¿Qué sientes? —preguntó, su voz llena de anhelo.


Jimin se tomó un momento antes de responder.


—No lo sé —dijo—.


—Fue algo realmente íntimo Jimin, nos entregamos de una manera no puedes solo intentar irte como si no supieras de mis malditos sentimientos!—. El grito aturdió a Jimin que intento alejarse. —No me puedes hacer ésto ¿Cómo que no lo sabés ?—.

Yoongi se acercó a Jimin, su rostro contorsionado por la emoción. —¿Cómo que no lo sabes? —repitió, su voz llena de dolor y frustración—. ¿Cómo puedes decir que no sabes qué sientes después de lo que hemos compartido?


Jimin se sintió abrumado por la intensidad de Yoongi. Intentó alejarse, pero Yoongi lo detuvo, agarrándolo del brazo.


—No puedes simplemente irte y dejar que todo quede así —dijo Yoongi, su voz llena de desesperación—. No puedes ignorar lo que hemos sentido.


Jimin se sintió atrapado, incapaz de escapar de la mirada intensa de Yoongi.


—Yoongi, por favor —dijo Jimin, intentando calmarlo—. Lo lamento.


Yoongi se soltó del brazo de Jimin y se alejó, caminando hacia la ventana. Se detuvo allí, mirando hacia fuera, su espalda tensa.


—No puedes decir que no sabes qué sientes —dijo, su voz baja y llena de emoción—. Porque yo sí sé. Yo sé que te he entregado todo. Yo sé que te he dado mi corazón y no fue algo de una noche.


—Yoongi —dijo Jimin, su voz temblorosa—. Lo siento.


Yoongi se dio la vuelta, su mirada intensa.


—¿Lo sientes? —preguntó—. ¿O solo estás tratando de calmarme?


Jimin se sintió perdido, sin saber qué decir.


—Tengo que irme—.