#1
Dentro de mi ser ha comenzado a germinar una mala sombra que solo me ciega el conocimiento, es baja pero alta, huidiza, pero deja marca.
Por mucho que camine no me libro de ella, por muchos sitios que vaya nunca me dejará en paz y me siento incapaz de controlarla.
¿Tal vez se aprovechó de mi soledad? ¿Es una sombra tan inteligente que aprovechó el momento en que todos dejaron de mirarme? O tal vez, ¿será solo mi dolor el que intenta mitigar?
La sombra cobró forma y se situó en el rincón de mi habitación.
Ambas nos mirábamos atentamente siendo conscientes de nuestra existencia.
Susurra y susurra pero no he llegado a entender que dice ,su murmuro es inteligible pero elocuente.
La sombra es espeluznante.
Es un hombre, es mujer, es niño, es perro, es todo. A veces es una copia, a veces es original.
La veo metarfosear mientras ella no me pierde nunca de vista, vigila cada paso que dé, observa minuciosamente mi movimiento de labios y no duda en murmurar si salgo de su campo de vista.
-"Mírame, mírame bien."
Clamó la sombra en susurros hipnóticos obligándome a enfocar mi vista en él.
-"Soy tu amante, soy tú, no escaparás nunca de mí, soy las espinas que rodean tu cuerpo de rosa."
Su tenebrosa pero seductora oscuridad me seducía haciendo levantarme de mi cama, el cual fue mi lugar de eterno reposo.
-"Ven, ven, mi niña, yo te amo, te amo como nadie lo hará."