Saturni Nocte Deambulatio
Otra vez llegaba tarde, Lincoln se preguntaba que estaría haciendo su hermana los sábados por la noche, salía ya cuando era de noche para regresar entrada la madrugada, siempre silenciosa y con una sonrisa apenas perceptible, pero que denotaba la gran felicidad que lo que fuera que estaba haciendo, le daba; el peliblanco fue descartado una por una todas las posibles causas:
No era el alcohol, de hecho, cuando hacían pijamadas con sus hermanas mayores, mientras que Lynn y Luna eran grandes bebedoras, Lucy apenas probaba una cerveza y aunque parecía más inclinada hacia el vino, nunca la vio tomar más de una copa en algunas reuniones formales y ni siquiera a escondidas. Tampoco era la droga, Lucy aborrecía todo lo que tuviera que ver con ese mundo desde que una de sus amigas estuvo cerca de caer en ese abismo, ella fue muy activa en su recuperación y juro que jamás probaría nada de esa basura.
Tampoco era un novio, Lincoln la estuvo vigilando, esperando que ella se delatara, pero ni hombres ni mujeres parecían estar en el radar de la gótica, él mismo fue testigo de cómo varios chicos y alguna que otra chica se le declaraban, pero su hermana siempre los rechazaba, aunque era mucho más amable con ellas en comparación con los muchachos, con quienes era fría y casi cortante, aunque nunca grosera. Algún tiempo pensó que tal vez tendría un trabajo secreto, solo que, después de hackear su cuenta de ahorros (con ayuda de Lisa, por supuesto), le quedó claro que la mísera cantidad que en ella había no crecía periódicamente como habría de suponerse por el depósito repetido de un sueldo; además de que dudaba que hubiera un lugar que contratara a una menor de esa edad.
El chico comenzó a seguirla los sábados, no le gustaba mucho hacer esto, pero ya no tenía más ideas y el chip que Lisa les tenía instalados a sus hermanos para rastreo, fallaba en Lucy, a veces era intermitente o desaparecía del todo, y la científica no entendía el porqué, así que pedirle ayuda solo hizo que aquella se perdiera entre códigos y aparatos mientras trataba de restablecer la señal, Lincoln abandonó a su pequeña hermana y se lanzó a la persecución.
Ese fin de semana estuvo al pendiente de Lucy todo el tiempo después de la cena hasta que todo el ruido de la casa comenzó a apagarse. Tarde se dio cuenta de que ella se había “evaporado” de su habitación en algún momento y sin que él lo notara, entonces salió corriendo con la esperanza de encontrarla, pero solo vio a lo lejos la van de Chunk, quien había pasado por Luna para ir al trabajo. Toda la semana siguiente siguió vigilando a la pelinegra, esperando ver algo, darse cuenta de qué era lo que la sacaba por las noches de sábado de su casa.
El sábado siguiente llegó y Lincoln estuvo más al pendiente que nunca y Logró escuchar los silenciosos pasos de Lucy al salir de su habitación, se asomó por la rendija que había dejado en su puerta y la vio deslizarse por el pasillo hasta las escaleras y comenzar a bajar, justo cuando la perdió de vista, salió de su habitación y caminó hasta el cajón de la escalera, donde se asomó de nuevo y la miró llegar al final de la escalera, ella se detuvo un momento y después de asomarse hacia la sala, dobló para la cocina, Lincoln pensaba que tal vez solo iba por algo de beber y que tendría que esperar más, pero en ese momento, Luna pasó corriendo junto a él, la rockera cargaba su guitarra a la espalda y saludó a Lincoln
— ¡hola, bro! —
y le dio una mochila de donde asomaban unos cables mientras le gritaba a Luan
— ¡Luan! ¡se hace tarde! ¡si quieres ese “ride” tenemos que irnos ya! —
detrás de ella salió la antes mencionada corriendo, vestida de payaso y con una maleta a cuestas, misma que también le dio al peliblanco riendo divertida
— ¡piensa rápido, Lincoln! —
el chico estuvo a punto de caer por las escaleras, pero equilibró rápidamente y bajó a toda prisa con ambos bultos, siguió a sus hermanas hasta la calle, donde la camioneta de Chunk ya esperaba, Luan y Luna subieron de prisa y el peliblanco les dio sus respectivas maletas y las despidió, se quedó por un momento ahí, viendo alejarse a la camioneta, de pronto, recordó su objetivo primario y se golpeó la frente; corrió a su casa y al entrar, comenzó a buscar por todos lados, pero era inútil, Lucy ya había partido y no encontró ni rastro de ella, salió de nuevo y estuvo recorriendo la calle en ambas direcciones desde su casa pero no vio nada que le dijera hacia donde se había ido su hermana. Tuvo que aceptar de nuevo su derrota y conformarse con esperarla de nuevo. Ella llegó después de medianoche, un poco antes de que las artistas y otra vez esbozaba esa sonrisa que apenas él podía ver, pero que daba fe de lo feliz que ella era; cuando Lincoln la escuchó entrar, se levantó del sillón y fue a pararse al pie de la escalera, la chica gótica pasó etérea, casi flotando mientras lo saludaba en voz baja
— buenas noches, hermano —
él estaba enojado, pero no quería darle esa satisfacción, así que solo se quedó ahí, mientras ella subía, el chico fue tras ella rumbo a su respectiva habitación cuando un leve olor fresco y profundo lo hizo bajar la mirada, en los escalones había huellas de tierra, pero era tierra húmeda, apenas un poco menos que lodo, Lincoln se detuvo y la tomó en sus dedos, no había llovido en los últimos días y el jardín se regaba los domingos, así que era difícil que esa tierra fuera de su jardín o de alguno de los vecinos, el peliblanco siguió su camino preguntándose de donde es que provenía esa tierra.
La semana se hizo eterna mientras Lincoln esperaba a que fuera sábado de nuevo, pero al llegar el día, él ya tenía un plan trazado, esta vez esperó a su hermana escondido en los alrededores de la casa, y así vio salir a Luna y Luan, y justo después de que la destartalada camioneta de Chunk arrancara, Lucy asomó por detrás del garaje, y apenas comprobado que no hubiera nadie cerca, salió y emprendió el viaje a pie. Lincoln comenzó la persecución a prudente distancia, ella no era tan difícil de seguir porque su silueta negra destacaba bastante en las calles semi desiertas a pesar de ser de noche, el chico comenzó a preguntarse hacia donde se dirigían, no era el café de poesía ni el centro comercial, que por lo demás estaba bastante retirado, tampoco parecía ser la librería de lo oculto que tanto le gustaba y definitivamente no iba a casa de alguna de sus amigas. Lincoln comenzó a preocuparse cuando las casas comenzaron a quedarse atrás para dar paso al campo abierto, la iluminación comenzaba a escasear y él tuvo que acercarse un poco más, ahora ella desaparecía en los huecos entre las columnas de luz de las luminarias del camino, ella parecía aparecer y desaparecer de una a otra hasta que desapareció de una pero ya no apareció en la siguiente.
Lincoln se sorprendió y de inmediato comenzó a buscarla por todas partes, pero no había ni rastro de ella, salió del camino esperando verla por entre el campo pero apenas podía ver unos metros más allá de la luz del camino y después todo era una planicie negra con árboles aún más negros al fondo, recortados contra un cielo nocturno y estrellado; Lincoln regresó al camino y se asomó del otro lado, donde el bosque era mucho más cercano y la vista era difícil, estuvo ojeando un rato e incluso salió del camino hacia esa parte para intentar ver algo, pero la obscuridad era absoluta y el chico tuvo que rendirse, aunque la preocupación por su hermana lo hizo esperar en ese punto hasta la medianoche, cuando el frío y el sueño lo vencieron y regresó a casa.
Al llegar, entró y de inmediato fue a la cocina a preparar algo caliente, el frío le calaba hasta los huesos y temía pescar un resfriado, recalentó algo de la cena y se preparó un café, unos momentos después escuchó llegar al dueto de artistas, y cuando entraron, las saludó con desgano, Luna subió de inmediato pues el baño le era urgente, pero Luan fue hasta donde él estaba y le revolvió el pelo a manera de saludo mientras le decía
— ¿Qué haces levantado a esta hora, Linky? santa saca de su lista a los niños malos jajajaja... pero ya en serio ¿por qué estás aquí? —
él no quiso poner en evidencia a Lucy y solo dijo — me dio hambre y bajé a comer algo —
la bromista no quiso seguir indagando y prefirió imitarlo; mientras Luan preparaba algo, Luna reapareció y dijo con tono alegre
— ¡uf! qué bueno que no me tomé esa última cerveza, hubiera estallado en el camino, hola Link... — le dijo a su hermano y sin esperar respuesta, se acercó a su compañera de cuarto —… ¿Qué haces de comer, Luan? ¿puedes darme algo de eso? ¡huele bien! —
Luan asintió para luego servir dos platos y en seguida ambas se sentaron a comer junto a Lincoln, quien permaneció callado mientras terminaba con su comida, luego se levantó y dejó sus trastes en el fregadero, dio las buenas noches en un susurro y finalmente, salió de la cocina; las chicas lo miraron algo extrañadas, pero lo dejaron ir. Lincoln estaba muy cansado y subió lentamente rumbo a su habitación, solo que, al llegar arriba, se cruzó con una figura que lo hizo pegar un grito, desde abajo se escuchó a las mayores preguntar
—¿Qué pasó?... ¿estás bien, Lincoln? —
a lo que él respondió con un agitado — s-sí, no hay problema —
el chico se había topado con Lucy, quien venía del baño ya con la pijama puesta, ella lo miró por debajo de su fleco mientras le daba las buenas noches con un tonito alegre, Lincoln casi se atraganta por el enojo, pero respondió bajito al saludo y se fue, al llegar a su habitación, volteó a mirla por un segundo y la gótica lo saludó de nuevo agitando la mano, el creyó ver una mueca de burla y azotó su puerta con fuerza.
Lincoln estaba muy enojado y cortó toda comunicación con Lucy, cosa que a ella no pareció importarle y por un tiempo, no hubo investigación ni seguimiento de ningún tipo. Pareciera que a Lincoln se le había pasado esa manía de investigar a su hermana obscura, pero ella continuaba saliendo los sábados por la noche y llegando en la madrugada, al peliblanco le extrañaba que nadie más pareciera notar este comportamiento tan raro, sobre todo tomando en cuenta la edad de Lucy, quien tenía doce años; definitivamente esto era muy extraño.
Finalmente, la curiosidad pudo más que el “gato” y Lincoln se encontró de nuevo espiando a su hermana; ella no parecía estar haciendo nada del otro mundo durante la semana, todo era la escuela, su club de “mortuarios” (aunque había que reconocer que se juntaba con ellos cada vez menos), algunas veces salía con Haiku o Persephone o iba al café a leer y escuchar poesía, es decir, no hacía nada que no hubiera hecho antes, pero apenas llegado el sábado, la notaba nerviosa, se le veía más alegre (si es que eso era posible) incluso alguna vez la escuchó tararear una tonada por lo bajo, y en cuanto llegaba la noche, ella se eclipsaba de la casa para volver hasta avanzada la madrugada.
Esto pasó varias veces hasta que el peliblanco decidió seguirla de nuevo, por lo que se alistó lo mejor que pudo para esta misión: ropa térmica para aguantar el frío, una lámpara potente, algo de comida por si tuviera que esperar y pidió unos lentes de visión infrarroja a Zach, y así preparado, se aprestó para ese sábado en la noche. Después de la cena, todas las chicas estaban en sus cosas, Lori había venido desde la ciudad para visitarlos así que Luna y Luan no saldrían esa noche, lo que hacía más fácil la vigilancia para Lincoln, quien estaba en la sala, platicando con todas; incluso Lucy estaba ahí, complacida de no perderse la visita de su hermana mayor y el chico pensó que esa noche no saldría, así que se relajó un poco. El tiempo pasó rápidamente hasta que llegó la hora de dormir, la cual no fue tan tarde porque Lori se iría temprano al día siguiente, así que, al dar la medianoche, todas estaban en sus respectivas habitaciones, bueno, casi todas, las cuatro mayores se juntaron para una especie de pijamada en la antigua habitación de Lori para seguir platicando, Lynn tenía juego al día siguiente y las demás no fueron invitadas, para gran capricho de Lola, así que se suponía estarían en sus respectivas habitaciones, y Lincoln lo comprobó yendo detrás de su madre, eterna cuidadora y vigilante, incluso Lucy estaba en su cama. El chico pensó que esa noche podría descansar e hizo lo mismo que las menores y se fue a dormir.
Al día siguiente, todas salieron para despedir a Lori menos Lynn, quien se fue a jugar más temprano; la mayor partió y todos tuvieron el domingo para relajarse esperando la escuela para el día siguiente. Era la hora de la comida cuando Lynn llegó y no estaba de muy buen humor, aunque habían ganado, su rendimiento durante el juego no fue muy bueno y llegó haciendo alboroto
— ¡maldita sea! ¡casi perdemos esta vez! Si no fuera por mi gran tiro tendríamos que conformarnos con el empate... — y al llegar a su habitación, aventó su maleta deportiva mientras le reclamaba a su hermana —… ¡si no hicieras tanto maldito ruido en la madrugada, yo podría descansar como se debe y nada malo pasaría en la cancha! —
Lucy solo la miró de reojo mientras seguía con su libro, Lynn parecía querer pelear y la gótica no estaba muy dispuesta, la diferencia entre ellas ahora era muy notoria ya que Lynn tenía casi 17 años y bastante más masa muscular que antes, afortunadamente para ella, Rita llegó para calmar a su hija deportista
— Lynn, ayer nadie durmió bien por la pequeña fiesta que armaron tus hermanas en la noche ¿Por qué te molestaría que Lucy haya salido en la madrugada para ir al baño? —
Lincoln escuchó esto último con mucho interés, la cena le había caído mal y él estuvo yendo y viniendo al baño en la noche y jamás escuchó ni vio a Lucy, de inmediato le vino a la mente que era domingo ¡entonces Lucy sí había salido en la noche! esto ya era el colmo, pensó el chico y tomó la decisión de averiguar lo que su hermana hacía por las noches sabatinas sin importar cuanto tiempo le llevara; Lincoln ya estaba preparado con el equipo necesario para la persecución y esperó pacientemente hasta el sábado siguiente.
La noche se anunciaba tormentosa como correspondía a finales de septiembre, el otoño comenzaba a perfilarse y una fina llovizna con viento hicieron pensar a Lincoln que Lucy no saldría, pero de todas formas estaba atento, Luna salió a su trabajo musical, esta vez sin Luan, a quien le cancelaron la presentación a última hora; Lincoln estaba en su habitación, pegado a la puerta apenas abierta desde donde espiaba, esperando algo, y ese algo sucedió, Lucy salió despacio de su habitación, vestía de negro como de costumbre, la única diferencia era un impermeable largo y un paraguas, el peliblanco apenas podía creer que ella fuera a arriesgarse a salir con el clima que se avecinaba, aunque al parecer a la gótica no le importaba, bajo despacio por la escalera y como de costumbre, enfiló rumbo a la cocina para salir por la puerta de atrás, Lincoln la siguió silenciosamente y también salió a la noche húmeda y ventosa mientras la miraba caminar a lo lejos, teniendo algunos problemas para controlar su paraguas, que a veces era una medusa queriendo escapar de su mano para nadar hacia el mar gris casi negro de las nubes y a veces parecía un enorme murciélago que se cernía sobre ella amenazando con devorarla, pero la gótica se daba maña para lograr controlarlo todo el tiempo y seguir su camino. Esta vez la ruta no fue la que habían recorrido otras veces, ahora Lincoln reconoció el camino porque era el que llevaba a la granja de Liam, y en efecto, después de un buen rato de caminar, pasaron por la entrada de la granja y siguieron de largo, luego el camino con luminarias quedó atrás y se enfrentaron a una carretera descuidada que se adentraba en el bosque.
Lucy apuró el paso y salió del camino rumbo al bosque, Lincoln apenas podía seguirle el paso y estaba asombrado de la velocidad que su hermana podía alcanzar caminando, pronto alcanzaron los primeros árboles y ella se perdió de nuevo en la espesura, Lincoln encendió la lámpara e intentó seguir una silueta que cada vez se alejaba más de él hasta que definitivamente la perdió, esta vez hizo uso de todo su arsenal de equipo, así que se puso los lentes infrarrojos y siguió el camino guiándose con la brújula y el oído, de nuevo vio una silueta delante de él y recomenzó la persecución; después de un rato era evidente que algo andaba mal, Lucy no se detenía en ningún lugar y su recorrido era bastante errático. De nuevo la perdió de vista y esta vez fue imposible encontrarla, así que siguió caminando hasta que salió del bosque, buscó un punto de referencia para orientarse y para su confusión se encontró en la granja de su amigo, Lincoln no entendía esto, no recordaba haber dado una vuelta tan pronunciada como para regresar casi 180 grados en el recorrido, pero era innegable que estaba en las tierras de la familia Hunnicutt, más exactamente en la parte más alejada, donde estaban los establos; el chico peliblanco recorrió el largo trecho hasta la carretera y luego hasta su casa, comió algo para reponer fuerza mientras pensaba como era posible que Lucy siempre lo perdiera y no solo eso ¿Qué demonios hacía en el bosque? ¿sería posible que solo fuera a caminar sola en la noche por horas así sin más?
Luna llegó y se fue a dormir y Lucy no regresaba, Lincoln estaba muy preocupado, que pasaría si por perseguirla, ella había tenido un accidente en el bosque, si de verdad se perdía y... el sonido de la puerta cerrándose hizo que el peliblanco regresara de su fantasía terrorífica sobre su hermana extraviada en el bosque, salió de la cocina para verla subir las escaleras, pero apenas reconoció a su hermana; Lucy era una especie de espectro del pantano, venía empapada y con el pelo escurriendo, el impermeable estaba lleno de lodo y el paraguas estaba volteado y roto, sus zapatos llenaban de fango los escalones e incluso resbaló un poco casi al final de su escalada, Lincoln enfureció, ¿en que estaba pensando esta niña loca?, estaba por subir corriendo, pero el primer paso en los escalones le dejó en claro que podría caerse si no tenía cuidado con el lodo que la gótica había dejado a su paso, así que tuvo que subir despacio, aunque de todas formas alcanzó a Lucy en la puerta de su habitación, la tomo del hombro y la hizo voltear bruscamente, ella solo se quedó frente a él mientras Lincoln la regañaba
— Lucille Marie Loud, me vas a decir de una vez por todas lo que está pasando, tengo meses siguiéndote, tratando de averiguar por qué sales por las noches ¿acaso no sabes al peligro que te enfrentas allá afuera? ¡yo... —
Lucy se acercó a su hermano y lo miró, dos ojos azules profundos y nebulosos clavaron su mirada en él, haciéndolo sentir como si un viento helado le recorriera la espalda, luego la sonrisa más diabólica que hubiera visto se dejó ver en la boca de la pelinegra, incluso Lincoln creyó ver unos colmillos enormes asomando por entre esos labios azules por el frio, ella lo dejó ahí parado mientras entraba a su habitación y le cerraba la puerta en la cara, el peliblanco se quedó quieto por un momento antes de que una especie de pánico lo invadiera y lo hiciera correr a su cuarto y cerrar la puerta con llave para después tirarse de cabeza a su cama. Lincoln no durmió bien esa noche y a la mañana siguiente despertó bastante tarde, la visión de los ojos de Lucy no se le iba de la cabeza y no entendía el terror que esto le causaba. Pero ni así dejo de seguirla, otros tres viajes por distintas rutas, los cuales terminaron como los anteriores, le dejaron en claro que era técnicamente imposible que la atrapara, sin importar la velocidad y el equipo, ella siempre se le perdía al llegar al bosque, dejándolo extraviado y en ridículo.
Dos semanas después del último chasco nocturno, cuando Lincoln juró renunciar a saber lo que pasaba con su hermana, llegó el cumpleaños 13 de Lucy y a pesar de los preparativos para una fiesta, nada parecía ser diferente para ella, seguía siendo la gótica rara que pocos en la familia frecuentaban y al parecer nadie se había enterado de sus salidas nocturnas más que él. El día señalado por el calendario era viernes, así que la familia solo hizo algo muy sencillo por la noche, pero se planeaba algo un poco más elaborado para el sábado, Lincoln tenía fe en que ese día ella no podría salir en la noche, vendría Lori de nuevo y habría invitados y una fiesta o algo parecido, pero para su sorpresa, se hizo solo una reunión pequeña, con comida y pastel por supuesto, solo que todo se acabó temprano, por lo que el peliblanco se resignó y por la noche, Lucy esta lista para irse, pero ahora vestía muy distinto que las demás veces, llevaba una especie de túnica larga casi hasta el suelo y una capa que la cubría por completo, esto picó tanto la curiosidad del chico que nuevamente se encontró preparándose para seguirla, esta vez esperó por ella en el garaje, decidido a seguirla hasta el mismo infierno si fuera necesario.
Llegó la hora y Lucy salió por la puerta de atrás, Lincoln la vio caminar con algo de precaución, mirando hacia todos lados para después alejarse caminando y de nuevo fue tras ella, esta vez un poco más cerca que otras veces, ocultándose cuando ella se detenía o daba vuelta en algún lado, confirmando la hora y la dirección constantemente, miraba de vez en cuando su celular para ver por dónde iban en una aplicación en tiempo real, esta vez Lucy no se le iba a escapar y finalmente sabría qué pasaba. después de un rato salieron de royal Woods y Lincoln no tuvo más donde esconderse, así que tuvo que tomar distancia y seguirla con los visores infrarrojos antes de lo que hubiera deseado; la noche era clara y estrellada, una ligera brisa soplaba desde el lago y el bosque dejaba oír su paso sobre sus hojas y ramas, Lucy se detuvo un momento, como dudando, y después de mirar hacia la luna, que bañaba el lugar con una luz apagada y azul, salió del camino hacia el macizo de árboles a su izquierda, Lincoln de inmediato fue tras ella y por un corto tramo la tuvo ubicada delante de él, pero después los visores comenzaron a fallar, la lámpara también y finalmente se encontró sin más herramientas que sus ojos, pero eso no lo detuvo y siguió a la escurridiza silueta que parecía volar entre los árboles, cada vez más rápido hasta que la perdió, la ira lo invadió y se puso a gritar su nombre
— ¡LUUUCYYY! ¡LUCY LOOOOUD! ¡¿DONDE ESTÁS?! ¡CON UN CARAJOOOOO! —
y al quedarse en silencio, escuchó una risita baja justo detrás de él, se volvió de prisa, pero no pudo ver a nadie
— ¡TE BURLAS DE MÍ! ¿EH? ¡YA VEREMOS QUE DICEN MAMÁ Y PAPÁ DE TUS SALIDAS EN SECRETO! —
gritó de nuevo en la espesura del bosque y comenzó a caminar intentando salir, pero ni la brújula ni el celular parecían funcionar y vagó por horas sin encontrar como salir del bosque hasta que, agotado, se sentó al pie de un árbol en un pequeño claro y no pudo hacer más que esperar a que amaneciera, afortunadamente para él, su ropa térmica lo aisló lo suficiente para no morir congelado en ese frío otoño, pero tenía frío y hambre.
Lincoln empezaba a quedarse dormido por el cansancio y el frío cuando finamente amaneció, hizo un esfuerzo casi sobrehumano para ponerse de pie y comenzar a caminar, las piernas le dolían y el entumecimiento por el frío le calaba hasta los huesos, pero conforme se fue moviendo el cuerpo respondió mejor y poco a poco pudo tomar un ritmo de caminata, ahora el problema era que no tenía ni la más remota idea de hacia dónde ir, su celular seguían sin ser de mucha ayuda y había perdido la brújula, pensó que no le quedaba más que orientarse con la salida del sol y caminar hacia el este mientras pudiera hacerlo, poco a poco fue saliendo hasta los linderos del bosque y después de caminar por un tiempo que le pareció eterno, se encontró con la carretera, no tenía idea de cuál sería ni hacia donde lo llevaría, así que decidió sentarse debajo de un poste de madera y esperar a que pasara algún vehículo: después de un rato pasó una camioneta y el chico le hizo señas para que se detuviera, la conducía un hombre ya mayor , quien hizo caso a las señales y se paró a un lado del camino, Lincoln caminó hasta alcanzarlo y preguntó
— gracias por detenerse, estoy perdido y no se hacia dónde ir —
— ¿y a dónde te diriges, chico? —
— hacia Royal Woods —
— ¿Royal Woods? ¡eso está a más de dos horas de aquí en auto! ¿Cómo llegaste hasta aquí? —
— ¿caminando? —
— te llevará al menos el doble si caminas hasta allá, sube... — dijo el hombre señalando la parte de atrás de la camioneta —… te dejaré en el pueblo más cercano y espero que desde ahí puedas llamar a alguien —
— ¡muchas gracias! — dijo el peliblanco mientras subía a la caja de la camioneta, luego el vehículo arrancó.
apenas llegar al pueblo, el chico bajó y agradeció de nuevo al hombre, este solo le dijo adiós con la mano mientras arrancaba y Lincoln lo miró irse, luego caminó hasta llegar al parquecito central del pueblo y se sentó en una banca, sacó el celular para ver si funcionaba y milagrosamente todo había vuelto.
Era la 1 de la tarde del domingo cuando sonó el teléfono en Loud House y una voz algo temblorosa contestó
— ¿diga? —
— ¿bueno? ¿mamá? —
— ¡¿LINCOLN?! ¡¿ERES TÚ?! ¡POR DIOS, HIJO! ¡¿DONDE ESTÁS?! ¡TU PADRE Y TUS HERMANAS LLEVAN HORAS BUSCÁNDOTE! ¿PORQUE NO NOS AVISASTE QUE SALÍAS?... —
— pe-perdón mamá, es que... yo no pensé que... —
la voz del aparato cambió a una que el chico no quería escuchar
— ¿ERES TÚ, LINCOLN? ESTÁS EN MUY SERIOS PROBLEMAS, JOVENCITO, NOS HAS TENIDO MUY PREOCUPADOS A TODOS, AHORA DIME DONDE ESTÁS Y NO TE MUEVAS DE AHÍ, IRÉ A RECOGERTE —
— sí, papá, e-espera un momento... estoy en Milford... —
— ¡¿MILFORD?! ¡¿QUÉ ESTAS HACIENDO AHÍ?! ¡ESTÁS A CASI TRES HORAS DE CAMINO!... sí Rita, no te preocupes... Lincoln, salgo para allá y espero que tengas una muy buena razón para esto... —
Lincoln no tenía idea de cómo había llegado tan lejos caminando, ahora solo quedaba esperar a que su padre llegara por él y sabía que un enorme castigo le esperaba en casa, esto sin contar que todas sus hermanas estarían enojadas con él, aunque... Lucy, a ella le debía todo esto y vaya que se las pagaría.
El viaje en vanzilla fue muy silencioso, Lynn Sr estaba lo suficientemente molesto como para ni siquiera voltear a ver a su hijo y Lincoln temía que cualquier palabra de su padre se volviera un regaño continuo durante todo el camino, el chico agradeció a todos los poderes divinos el que ninguna de sus hermanas acompañara al molesto señor Loud, ellas no se hubieran callado los reproches y el regreso se volvería una pesadilla peor de lo que ya era. Al llegar a casa solo los padres hablaron y ni Lori pudo reclamarle nada al peliblanco, quien fue conducido de inmediato a la habitación de sus padres, Rita les advirtió a sus hijas que cualquiera que se acercara a la puerta para escuchar sería castigada, advertencia que, por supuesto, no fue respetada, unas molestas y otras no tanto, casi todas querían saber qué pasó con su hermano y cuál sería el castigo.
— Lincoln, estoy muy enojado contigo, pero por consideración hacia tu madre, te voy a dejar explicar lo que pasó — el gesto severo del señor Loud no dejaba lugar a dudas sobre su molestia
— hijo... — dijo Rita mirándolo—… entiendo que de vez en cuando quieras salir con tus amigos y divertirte, pero siempre tienes que pedir permiso, aun eres menor de edad y el alcohol y la diversión alocada pueden traerte problemas muy serios, afortunadamente no sufriste un accidente ni nada parecido —
Lynn Sr. cortó el discurso de su esposa — así que ¿Qué pasó anoche? —
— antes que nada, quiero decir que lamento no haber dicho nada antes, pensé que podría manejarlo y evitar problemas, pero por lo que veo no me queda otra alternativa... — los señores Loud miraban a su hijo con un gesto de extrañeza ¿de qué estaba hablando? Lincoln siguió —… esto ha estado pasando hace bastante tiempo, ayer yo... Salí para seguir a Lucy, ella tiene meses escapándose los sábados por la noche, siempre se marcha después de que Luna y Luan salen a trabajar y regresa en la madrugada, empecé a seguirla, pero nunca he podido saber exactamente a donde va o lo que hace, al salir del pueblo entra al bosque y es ahí donde la pierdo, nunca es por el mismo camino y al parecer ayer caminamos demasiado, aunque a mí no me lo pareció, justo cuando pensé que la tenía logró escaparse y me perdió en el bosque, nada de mi equipo funcionaba y... —
— espera un momento, solo un momento... — dijo Lynn Sr. —… ¿me estás diciendo que tú y Lucy caminaron hasta Milford anoche? ¿de verdad piensas que vamos a creerte esta mentira tan burda? —
— pep-pero es verdad, papá, la he estado persiguiendo por al menos 4 meses y... —
— basta, Lincoln... — Rita alzó la voz —… estoy muy decepcionada de ti, no solo te escapaste de la casa sin avisar e hiciste sabrá dios qué cosas con tus amigos, sino que, además vienes a contarnos una mentira sobre tu hermana menor —
— mamá, sé que es difícil de creer, pero todo lo que te dije es cierto, Lucy... —
En ese momento la puerta de la habitación se abrió y una Lynn Jr. muy enfadada se encaró con su hermano
— escúchame bien, “stinkoln”, no voy a permitir que digas tanta basura sobre Lucy, ella será lo rara y molesta que quieras, pero todos sabemos que estuvo aquí anoche, no solo porque era su cumpleaños, sino porque estuvo cuidándome —
— es cierto... — dijo la matriarca Loud haciendo callar a su hija deportista —… Lynn comió demasiado ayer y estuvo enferma y con fiebre, Lucy no se separó ni un momento de su lado y tanto Lori como Leni y yo estuvimos con ambas a lo largo de la noche, cuando Luna y Luan llegaron nos ayudaron a cuidar a Lynn y ambas te pueden decir que Lucy estaba ahí, ahora dime, jovencito ¿Cómo vas a probarnos tu historia? —
Lincoln estaba en silencio, no sabía cómo demonios explicar lo que había pasado no solo este sábado, sino tantos otros sábados en los que su persecución había sido en vano, recordó la mirada de esos ojos azules nebulosos que lo hizo entrar en pánico, pero ahora no estaba dispuesto a acobardarse, volteó a la puerta de la habitación y vio entre las cabezas de las demás una que resaltaba, Lucy estaba ahí, seria y con el flequillo de pelo negro sobre los ojos, de inmediato dio un paso hacia ella, pero de nuevo se congeló cuando ella hizo a un lado el pelo de su rostro para mirarlo, entonces se dio cuenta de que se enfrentaba a algo que lo superaba por mucho; el chico dejó caer los brazos a los lados, regresó frente a sus padres con la cabeza baja y dejó que cayera sobre él todo el discurso de reprobación de sus padres, no alzó la vista nunca y cuando le dijeron sus varios castigos, solo asintió en silencio. Cuando los padres terminaron, se hizo un silencio algo incómodo que fue roto por la monótona voz de la gótica
— mamá, papá, ¿puedo decir algo?... — Todos voltearon a verla, esperando reclamos, quejas, llanto y tal vez hasta una maldición para su hermano —... yo no quiero ser el motivo por el que Lincoln sea castigado, no me importa lo que haya dicho de mí, quiero pensar que solo lo dijo para justificar una noche de fiesta con sus amigos, finalmente mi fiesta de cumpleaños fue muy tranquila y terminó pronto, yo sé que él no tenía la intención de molestarme y si sirve de algo, lo perdono —
Lincoln apenas podía creer esto ¿Lucy estaba abogando por él? Lynn Sr. seguía muy enojado por lo que pasó
— lo siento, Lucy, sé que quieres mucho a tu hermano y que no quieres verlo sufrir, pero esta vez fue demasiado lejos y no solo hablamos de distancia, por lo que el castigo se queda y... —
— espera un momento, Lynn... — lo interrumpió Rita y después se acercó a Lucy —... hija, tu intención es buena, pero no podemos dejar pasar esto, si no lo hacemos puede pasar lo mismo que con Luan en el casino o lo de Luna en Detroit o lo de Lynn en... —
— Lo entiendo, mamá, entonces me gustaría pedirles un favor, solo por ser mi cumpleaños —
— no vamos a perdonarlo solo por eso, hija —
— halloween es en dos semanas y solo quiero que lo dejen acompañarme a pedir dulces, creo que ya estoy grande para seguir con algo tan infantil, sería la última vez que lo hago y quiero que Lincoln me acompañe —
Lynn y Rita se miran por unos momentos y después miran a su hija
— está bien... — se rinde Lynn Sr. —... Lincoln podrá acompañarte a pedir dulces en Halloween, pero solo ese día, después seguirá con sus castigos hasta que yo... es decir, nosotros digamos —
Rita asintió, luego aplaudió mientras “arreaba” a las chicas fuera de ahí, las hermanas se retiraron murmurando, algunas pensaban que debieron castigarlo más severamente y otras pensaban lo contrario, pero nadie criticó la petición de Lucy; Lincoln se quedó un poco más en la habitación de sus padres para recibir una advertencia y después salió, al llegar a la escalera, alguien lo esperaba sentada en el primer escalón, él no quiso detenerse pero ella de inmediato se puso de pie y lo siguió en silencio hasta que llegaron arriba, pero antes de que el chico enfilara hacia su habitación Lucy le dijo en voz baja
— todo fue muy divertido ¿eh, Link? Espero que estés listo para Halloween —
Lincoln de inmediato volteó a verla, el rostro congestionado por la ira, pero lo siguiente que vio le quitó toda valentía, la puerta de la habitación de la gótica se abrió para que ella entrara, pero él alcanzó a ver a otra Lucy dentro, ambas se encontraron de frente y luego voltearon a verlo, poniéndose el índice en la boca y cerraron mientras le sonreían con una boca llena de afilados dientes.
Las dos semanas de castigo fueron una bendición para Lincoln, el chico estaba francamente asustado después de lo que vio, estuvo investigando y preguntando todo lo que puso sobre posesiones, bilocación y otros fenómenos paranormales, pero nada ni nadie pudo darle una respuesta satisfactoria, además de que Lucy estuvo de lo más normal en esos días, Lincoln terminó pensando que lo que vio esa noche fue una alucinación provocada por el cansancio. Así llegó Halloween y muy a su pesar, el chico se vio obligado a ir con Lucy a pedir dulces, contrario a otras veces y a lo que el peliblanco pudiera pensar, esa noche Lucy llevaba solo una túnica negra casi hasta el suelo una discreta cofia de tela blanca como de “peregrina” y una escoba de bruja, el, a insistencia de su hermana, tuvo que vestirse de negro por completo y usar una capucha que le cubría el rostro y así salieron junto con las demás; Leni va cuidando a las más pequeñas, en este caso solo son las gemelas, Lisa y Lily, pero Lucy declaró que ella y Lincoln irían aparte, Leni solo asintió en silencio y los dejó irse; entonces empezaron su periplo, pero se fueron alejando cada vez más de casa hasta que llegaron a las orillas del pueblo, Lincoln comenzó a mirar el lugar por donde iban y reconoció una de las rutas por las que había seguido a su hermana
— Lucy, esta es la misma ruta que seguimos la última vez ¿verdad? —
— sí... — respondió la gótica —... has sido tan perseverante que te has ganado el derecho de saber a dónde voy y que es lo que hago los sábados en la noche, tienes suerte porque esta noche es muy especial —
Después de esto, Lucy salió del camino y enfiló rumbo al bosque, el chico la siguió en silencio y caminaron entre los árboles, la luna llena brillaba intensamente y le daba a todo un ambiente extraño, casi irreal, Lincoln se movía como hechizado, apenas sentía el suelo debajo de sus pies y no importaba cuánto tiempo caminaran, no sentía el cansancio, Lucy era solo una figura flotando delante de él, guiándolo por entre los árboles. Más tarde llegaron a un gran claro en medio del bosque, en el sitio se veía un gran circulo de pequeños hongos rojos con manchas blancas y en el centro de este una enorme piedra y una mancha negra delante de ella, donde algunas mujeres estaban juntando leña, Lucy le dijo que esperara fuera del circulo y él obedeció, como si fuera una orden, se sentó en el suelo y miró a su hermana quitarse los zapatos y entrar al círculo, saludando con una seña a las demás, la jovencita de inmediato se puso a ayudar; Lincoln notó extrañado que todas las mujeres visten de negro, túnicas o vestidos sencillos, todas con las cofias blancas y todas van descalzas.
Cuando juntaron una gran cantidad de leña, el grupo se dividió, mientras unas mujeres recolectan algunos hongos de la orilla, otras se ocupan de encender el fuego, hasta que este crece lo suficiente para iluminar el sitio aun hasta donde comienza el bosque, es una gran hoguera y se ve grandiosa; de pronto y para gran sonrojo de Lincoln, las mujeres comienzan a desnudarse y a untarse en el cuerpo algo que traen en latas y botes en tanto comen los hongos, luego comienzan a caminar alrededor del círculo, se escucha una voz alta recitando algo que el chico no entiende, él está algo asustado y se pone de pie buscando a su hermana, si algo extraño sucede irá por ella para salir de ahí.
El ritual sigue mientras mas voces se unen al “canto” y el grupo seguirá dando vueltas alrededor de la gran pira hasta que una violenta ráfaga de aire enciende más el fuego elevándolo en una gran columna, las mujeres parecen tambalearse por el fuerte viento que se arremolina en el lugar y aun el mismo Lincoln cae al suelo por la fuerza de esa ventolera, el chico logra sentarse, y al levantar la vista, mira una gran silueta obscura que flota sobre la roca, pareciera que la luz del fuego no es suficiente para iluminarla, pero poco a poco baja hasta tocar la enorme piedra frente a la pira; Lincoln esta sorprendido, es una “persona“ muy alta, casi un gigante de 5 o 6 metros, con cabeza de cabra, de larga barba y grandes cuernos, el cuerpo negro y peludo. La voz de las mujeres se ha elevado hasta alcanzar un éxtasis absoluto mientras se tiran al suelo, postradas ante aquel “diablo”.
una de las mujeres se levanta y camina hacia Lincoln, él apenas reconoce en ella a su hermana, con el pelo revuelto y el cuerpo cubierto de un aceite de olor acre, quien le tiende la mano mientras le dice
—ven, hermano, ahora tu eres el personaje principal, después de él, claro —
Lincoln no puede resistirse y entra al círculo, se acerca otra chica a quien Lincoln apenas reconoce como Persephone, también desnuda, desgreñada y aceitosa como su hermana y entre ambas lo desnudan y lo llevan hacia la fogata, donde las demás mujeres lo reciben y lo tienden sobre la piedra, a los pies del diablo, quien pareciera no darse cuenta de nada, luego Lucy le cubre el cuerpo con la misma sustancia grasosa que usaran las demás, y una vez hecho esto se acerca y le da un beso en la boca, pasándole algo que le obliga a tragar, solo entonces el gigante cornudo voltea a verlo, lo mira un momento y se inclina hacia él, luego extiende su mano y le graba con la garra un símbolo en el pecho y se levanta de nuevo, Lincoln no se ha quejado por esto, pero siente que el pecho le arde, es como si lo hubieran marcado con un hierro al rojo vivo; las mujeres re comienzan su peregrinaje alrededor de la piedra y el fuego, solo Lucy está frente a él y lo mira con un gesto que Lincoln interpreta como deseo.
Lo siguiente Lincoln lo recordaría como una pesadilla, en algún momento sintió como su miembro era acariciado, luego creyó ver a Lucy montándolo, penetrándose ella misma mientras gritaba en un idioma que él no conocía, después el demonio parecía caer sobre ellos y creyó sentir que alguien más penetraba a su hermana además de él, también vio, aunque cada vez más borroso, como las mujeres hacían fila fila para besar el trasero del monstruo y después la negrura del desmayo.
— — —
FINAL 1
Cuando Lincoln despertó, estaba en su cama, el olor del ungüento y la sensación grasosa habían desaparecido, se sentía muy cansado, el pecho le dolía y de inmediato se incorporó para ver si tenía la marca, pero no había nada, sintió frio y se dio cuenta de que estaba desnudo, por lo que se acostó de inmediato, se tapó, y al girarse para tratar de dormir, sintió algo frío que le tocó la espalda, volteó mientras levantaba las cobijas y se encontró a Lucy, dormida y desnuda como él, Lincoln trató de levantarse, pero ella rápidamente estiró los brazos para detenerlo y alzó la cara para mirarlo, esos ojos eran mas profundos y azules que nunca, y de inmediato él se tranquilizó
— tranquilo amor... — le dijo ella, mimosa —... ahora eres mío por la gracia de Astaroth y nada ni nadie puede apartarte de mí, yo sabía que serías el único que iría tras de mi porque me amas lo suficiente como para arriesgar tu vida, mi señor ve esto con agrado y ahora somos uno bajo su cobijo, pero hay que renovar el voto cada sábado a media noche ¿lo harás por mí? —
Lincoln solo asintió mientras renunciaba a entender nada, Lucy soltó una risita y se subió a él mientras lo besaba.
FINAL 2
El cuerpo inerte de Lincoln yacía en la piedra, Lucy se levantó mientras una mezcla de su sangre y el semen de su hermano escurría por su muslo, finalmente estaba lista, había roto un tabú de sangre y lo hizo con el más indicado, la otra opción era Lynn Sr, su padre, pero de solo pensarlo, la pelinegra sintió asco.
Lucy caminó hasta estar a los pies del demonio, quien la miró mientras extendía una garra hacia ella, ahí resplandecía un objeto metálico, una daga, Lucy la tomó y regreso al lado de su hermano, lo miró por un momento y le dijo
— yo sabía que serías el único que iría tras de mi porque me amas lo suficiente como para arriesgar tu vida, ahora esa vida me pertenece, pero no te preocupes, tu muerte no será en vano, gracias Lincoln —
La pelinegra levantó la cabeza mientras gritaba un conjuro y después clavó la daga en el pecho de Lincoln, el chico solo abrió los ojos desmesuradamente, pero ni un solo quejido salió de su garganta, la pelinegra le abrió el pecho y sacó su corazón, arrancándolo de las venas que todavía lo sujetaban y luego lo ofreció al diablo, el corazón se incendió al instante y se redujo a cenizas, la pelinegra se pasó la mano por la entrepierna e hizo una mezcla con el combinado de su sangre y el semen para inmediatamente trazar en su cuerpo tres cruces invertidas, una en su frente, otra en su pecho y la tercera en su vientre, las demás mujeres gritaron salvajemente y se acercaron para destrozar el cuerpo de Lincoln, comiendo su carne y royendo sus huesos, con los que hicieron una especie de corona, el demonio impuso las garras sobre Lucy y la corona flotó hasta su cabeza, las demás brujas la llevaron en andas hasta donde el demonio se inclinaba, ofreciéndole el culo, Lucy juró lealtad al demonio y estiró el cuello para besarlo y una vez hecho esto, la regresaron sobre la piedra; ahora era una bruja y se unió al aquelarre mientras la luna observaba todo desde lo alto.
FIN
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Este es el relato para este Halloween 2024.
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