Introducción
Mi abuela solía decir que el amor de tu vida dolería más que cualquier otro.
Nunca le creí.
Pensaba que era solo otro de esos cuentos absurdos que solía contarme. Antes de él, me había enamorado algunas veces, pero nunca, jamás, sentí algo remotamente parecido a lo que él logró despertar en mí.
Muchas veces dicen que del odio al amor hay un paso, pero para nosotros fue más bien como un mar de distancia.
Leo Demir, un chico soberbio por su inteligencia y antipático con todos, llegaría a mi vida para ponerla patas arriba. Ese chico, de piel oliva, cejas gruesas, cabello negro y algo desordenado, haría que mi corazón latiera desbocado, pero también me enseñaría la peor parte… lo que era tener el corazón roto.
Leo me enamoró, me mostró lo que era amar.
Pero a veces las historias de amor no siempre terminan con finales felices…