Sinopsis
Ethan y Alec habían sido amigos desde siempre, aunque nunca parecieron encajar del todo. Ethan, con su dulzura natural y su risa fácil, contrastaba con Alec, un joven frío y dominante que rara vez mostraba lo que sentía. A pesar de sus diferencias, sus vidas siempre estuvieron entrelazadas, como si el destino los hubiera unido de una forma que ni ellos mismos comprenden.
Pero algo estaba cambiando.
Lo que antes era una amistad inquebrantable comenzó a llenarse de silencios cargados, miradas que duraban demasiado y una tensión que ninguno de los dos se atrevía a nombrar. Alec, con su presencia imponente, empezó a reclamar más de Ethan, y este, aunque intentaba resistirse, no podía negar lo que su cuerpo le gritaba cada vez que su amigo lo acorralaba con esa intensidad que lo hacía temblar.
Ethan había pasado toda su vida creyendo que conocía a Alec, pero ahora se daba cuenta de que siempre había estado bajo su dominio… solo que nunca antes había sido tan consciente de ello.








