Limites de la infancia.
Todos dicen que me he vuelto limitado:
"De niño aspirabas a volar más alto"
Antes me gustaba bailar,
pero se reían de mi entusiasmo.
De chico tardé en comenzar a hablar;
se molestaron cuando ya no podían tenerme callado.
Hoy, casi un adulto y voy a ras de suelo,
ya no consigo emprender vuelo.
Ahora se quejan de que ya no hablo,
ahora se quejan de que ya no bailo.
Bueno, tal vez esperaban que rompiera los límites que ellos implantaron.