Único
Taehyung y Yoongi llevaban una buena relación, muy sana, libre de celos e inseguridades, además de una vida sexual muy activa desde más jóvenes, podrían considerarse a sí mismos una pareja perfecta. Ellos habían asumido su rol sexual incluso antes de presentarse, Taehyung abría las piernas y Yoongi se lo follaba sin control, amaban unir sus cuerpos el uno con el otro siempre que se les presentaba la oportunidad, pero cuando Yoongi estaba en celo, era más difícil controlar a su lobo, perdía el control, por lo que prefería no ver a Taehyung en esos días tan oscuros.
El menor lo aceptó sin problema, sabía que Yoongi quería protegerlo y después lo recompensaba con mucho sexo rudo. Pero Taehyung quería estar con él, quería que Yoongi pasara su celo a su lado, no le importaba si lo lastimaba, quería complacer a Yoongi tanto como él lo hacía. No sabía que ese día estaba a punto de ocurrir, pero solo pensarlo lo hacía chorrear.
-Taehyung, cariño.- La voz de la madre de Yoongi resonó a través del teléfono.
-Digame, suegrita, ¿pasa algo? Yoongi no me ha respondido los mensajes desde la mañana y estoy preocupado.
-Necesitamos que vengas a casa... Yoongi está muy descontrolado y no para de llamarte, por favor ven ahora mismo.- Dijo su madre con un tono de desesperación.
Taehyung respondió enseguida y después colgó, salió corriendo de su casa yendo hacia la de Yoongi en su bicicleta. Le preocupaba el hecho de que tal vez su novio estaba sufriendo por tanto reprimir a su lobo, no quería que su novio estuviera mal.
Al llegar a casa de Yoongi, de inmediato bajó siendo recibido por sus suegros preocupados en la puerta, era obvio que incluso para ellos era raro ver a Yoongi así de descontrolado. Se acercó a ellos mostrando una expresión tensa.
-Él está arriba, nos vamos para darles privacidad. Por favor ayúdalo.
-Lo haré, muchas gracias.- Respondió con una sonrisa, corriendo hacia la habitación de su novio, ansiaba verlo, quería estar con él lo antes posible.
Estando delante de su habitación tocó la puerta, pero solo recibió gruñidos de respuesta, el aroma profundo de su amado inundaba sus fosas nasales a lo que no pudo evitar sonreír. Abrió la puerta de un movimiento firme, pero aún así entró con cuidado.
-¿Yoonie?- Miró en dirección a la cama, un enorme lobo negro se encontraba posando sobre las sábanas, el colchón destruido por los rasguños, estaba hecho un caos, definitivamente Yoongi ya no había podido controlar a su lobo.
En cuanto Taehyung entró a la habitación, aquel lobo levantó la cabeza hacia él, sus ojos verdes profundos clavados en su mirada, sus fosas expandiéndose para recibir todo el dulce aroma que emanaba del cuerpo de Taehyung. El menor se asustó cuando el lobo saltó de la cama hacia él, haciéndolo caer al suelo y colocarse sobre su cuerpo, para su suerte el piso de Yoongi tenía alfombra.
-Yoon, tranquilo, cariño.- Acarició de forma lenta la cabeza del lobo, grande fue su sorpresa cuando Yoongi rasgó su ropa con los colmillos, la destrozó por completo, como si fuera algo que no deseaba ver más.- ¿Y-yoonie?
Su cuerpo se tensó por completo cuando la larga, áspera y húmeda lengua del lobo recorrió sus pechos, sensibilizando sus rosados pezones. Su lengua era tan larga que podía lamer sus pechos sin problema, dejándolos húmedos de saliva.
-Y-yoonie, por favor.- Gimió el omega llevando sus manos hacia la cabeza del lobo, presionando sus manos contra el caliente pelaje. Abrió las piernas lentamente en el momento que la larga lengua de Yoongi se comenzó a deslizar por todo su estómago hasta llegar a su ahora húmeda vagina.
La lengua de Yoongi de inmediato cubrió su coño, lamiendo y chupando con ella tanto como quería, frotando la humedad contra su caliente clítoris haciéndolo chorrear. Taehyung estaba algo aturdido, no sabía cómo reaccionar, Yoongi le estaba comiendo el coño estando en su forma de lobo. No iba a negar que se sentía bien, se sentía muy muy bien.
-S-sí.. así, Yoonie. Mi coño se siente tan rico cuando lo chupas así.- Abrió más las piernas exponiendo su humedad, la cual fue bien recibida por la lengua del mayor, que recorría con una agilidad el coño, dejándolo completamente empapado de su saliva.
Los gemidos resonaban en toda la habitación, mientras el pequeño recibía el oral más delicioso de su vida. Su coño palpitaba, chorreando sin parar sobre la lengua de su amado. Llevó sus propias manos hacia sus pechos apretando con fuerza sus pezones, estimulando todavía más su cuerpo. Taehyung sostuvo sus propias piernas y las alzó en el aire completamente abiertas, dándole toda la disponibilidad a su amado.
Yoongi por otro lado estaba encantado, saboreando el gordito, húmedo y caliente coño de Taehyung, su lengua chupaba con fervor su clítoris antes de deslizarse entre sus pliegues húmedos, chupando con más fuerza hasta que sus jugos mancharan la alfombra. Los fuertes gemidos de Taehyung solo hacían que su pene se pusiera más duro, casi sin poder controlarlo.
Taehyung abrió la boca queriendo decir algo, pero las palabras no salieron, al contrario, hilos de saliva escurrieron de ella y fuertes gemidos se escaparon de sus labios. Tenía la peluda cabeza del lobo de Yoongi entre sus piernas comiéndose su vagina como si fuera lo único en el mundo. Las piernas le comenzaron a temblar, anunciando su pronto orgasmo.
-Y-yoonie, cariño, me voy a correr muy rico. Abre la boca, déjame correrme en tu cara, bebé.- Susurró el menor entre gemidos, abriendo todavía más sus piernas, perdido en el placer.
Uno último lenguetazo fue recibido por su coño antes de expandirse, liberando una cantidad exuberante de fluidos sobre el rostro de Yoongi, aunque la mayor cantidad fue bien recibida por su lengua, lamiendo nuevamente hasta limpiarla.
La dura y larga polla de Yoongi se frotaba contra su muslo, con ese simple movimiento sabía que su pene era al menos diez centímetros más largo que en su forma humana, la idea de recibirlo no le pareció tan mala, le gustaba, hacía que su vagina volviera a chorrear y apretarse alrededor de la nada.
-Cógeme, yoonie.- Mantuvo las piernas abiertas, usando sus propios dedos para separar sus pliegues, dejando su agujero expuesto hacia el mayor.
Yoongi gruñó, frotando más fuerte su duro pene contra el muslo de Taehyung, no quería hacerle daño, pero su instinto le ganó. Las patas delanteras de Yoongi se posaron a los costados de la cabeza del menor y antes de que el contrario pudiera decir algo, la polla de Yoongi entró bruscamente dentro de él, arrancándole un gemido lastimero.
Su pene era más largo, más grueso, se sentía completamente diferente, los labios de Taehyung se separaron gimiendo con fuerza, dolía un poco. Pero en cuanto Yoongi comenzó a penetrarlo rudamente todos esos pensamientos se fueron, su cuerpo reaccionó al instante estirando sus piernas.
-A-ah~ ah.. Y-yoon... Yoonie.- El menor no podía parar de gritar y gemir.
El largo y grueso miembro del mayor estiraba su coño alrededor de él, sus paredes expandiéndose cada vez que empujaba contra su cuerpo de forma brusca, abriéndose a su tamaño. Sus tetas rebotaban hasta que una parte del instinto de Yoongi reaccionó y no tardó en chuparlas, jugando con los pezones.
Claro que era muy evidente que el cuerpo de Yoongi era muchísimo más grande, tan grande que incluso su pene se lograba marcar en su vientre, golpeando y maltratando su cérvix a su antojo. Sus piernas temblaban, su coño goteaba mojando la alfombra debajo de su cuerpo. En un movimiento profundo, Yoongi golpeó con fuerza el punto de Taehyung haciéndolo correr de golpe alrededor de su pene.
Yoongi no tardó en correrse dentro suyo, el nudo comenzando a formarse, abultando su vientre de tanta cantidad de semen que su amado metía dentro de su pequeño cuerpo. El alfa gruñó, vaciando todo su semen dentro hasta que el nudo finalmente se deshizo.
-Eso fue increíble, yoonie.- Taehyung iba a tomarlo del rostro para besarlo, no le importaba si era extraño o muy complicado, él quería besar a su novio.
Pero en un brusco movimiento, el mayor le dió la vuelta sobre la alfombra a lo que Taehyung no tardó mucho en entender. Se colocó en cuatro, alzando su culo en dirección a su amado, manteniendo las piernas abiertas. El lobo no tardó en empotrarlo, penetrandolo rudamente, metiendo y sacando su gran pene de su coño.
Un hueco al tamaño de la verga de Yoongi se había formado en el coño de Taehyung, por lo que era más fácil para Yoongi entrar en él, joderlo con tanta fuerza hasta hacerlo temblar debajo de él. El menor gritó escondiendo su rostro sobre la alfombra, gruñendo y maldiciendo por lo bien que estaba siendo follado. Las caderas de Yoongi se aceleraron golpeando más fuerte contra su cuerpo, el sonido del chapoteo por su coño empapado y el débil sonido de sus pieles al chocar, siendo amortiguado por el pelaje negro de Yoongi.
-Y-yoonie, mi amor.- Abrió más las piernas, sollozando por lo bajo en cuanto Yoongi frotó su pene contra sus paredes vaginales y se hundió dentro suyo, golpeando fuertemente su punto hasta hacerlo gritar y estremecer.
El coño abierto de Taehyung palpitaba alrededor, liberando grandes cantidades de fluidos. El mayor clavó sus garras sobre la alfombra, volviendo a penetrarlo todavía más rudo, profundo, golpeando su cérvix nuevamente. Taehyung cerró los ojos soltando débiles sollozos por el placer, su cuerpo entumecido del movimiento.
Bastaron unos movimientos más para que un chorro abundante saliera disparado del coño de Taehyung en un squirt, mientras Yoongi andaba dentro suyo todavía más tiempo y el nudo era más grande. Taehyung llevó su mano hacia su vientre abultado, lleno de semen, presionando un poco.
Cuando el nudo se deshizo, Yoongi salió bruscamente de su interior y el cuerpo de Taehyung cayó por completo sobre la alfombra. Se dió la vuelta como pudo y finalmente lo tomó del rostro para besarlo, chupando la lengua de su amado con ganas. En medio del beso, la boca de su amado poco a poco comenzó a sentirse mejor y cuando abrió los ojos, su Yoongi ya lo estaba besando.
El cabello revuelto, los labios y mejillas completamente rojos, sudado, se veía perfecto. Yoongi miró a Taehyung, el menor se encontraba debajo de él, húmedo, sonrojado; sus ojos lentamente fueron recorriendo todo su cuerpo, sonrojándose nuevamente al ver la estirada vagina de Taehyung pintada de blanco, completamente llena de su semen.
-Mierda.. lo siento mucho, cariño. No quería lastimarte, no me pude controlar, perdo- Taehyung lo interrumpió.
-No me lastimaste... Lo disfruté muchísimo.- Sonrió volviendo a besarlo durante unos cortos segundos, soltando un gruñido cuando Yoongi mordió sus labios.- Ahora transformate otra vez y vuelve a follarme.
Ambos compartieron una suave risa antes de besarse nuevamente, recorriendo sus cuerpos con las manos, se miraron una vez más antes de que Yoongi se volviera a hacer lobo y entrara violentamente en la vagina de Taehyung, penetrandolo y llenando su vientre de semen hasta satisfacer su celo. Había sido el mejor celo de todos.