𝑫𝒐𝒔 𝒗𝒊́𝒅𝒆𝒐𝒔 𝒔𝒐𝒏 𝒔𝒖𝒇𝒊𝒄𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆. [𝐾𝑎𝑖𝑇𝑎] [𝑅𝑢𝑘𝐸𝑖𝑡𝑎]

Sinopsis

¿Cuál es la manera más fácil de aplastar la vida de una persona? Dos vídeos son suficientes para destrozar por completo la vida de Akira, un muchacho de Universidad, sufriendo homofobia y acoso por su preferencia. En dos vídeos la vida de Akira se ve por concluida, ellos no pensaban hacerle daño, pero terminaron por explotar a un chico. Akira Suzuki. Takanori Matsumoto. Yutaka Menjou. KaiTa. RukEita.

Genero:
Lgbtq/Drama
Autor/a:
★Yutk★
Estado:
Completado
Capítulos:
4
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Parte 1. Primer vídeo.

Estipulo el tacto de tus pequeños dedos sobre mi tez, un suspiro y varios roces, las estrellas infinitas cubriendo mi paraíso envuelto en una manta de regocijo mientras te diviertes plenamente en jugar a sacar esos murmullos que mi voz delata al sentir tus brotes manchando mi piel. La sensación es notoria, mi embeleñando cuerpo lo demuestra, y tú estás en iguales condiciones.

Placer por placer, no es mi primera vez, pero tampoco soy un experimentado.

Tú tomas el control fácilmente y yo me dejo llevar, tampoco puedo hacer más que plañir tu nombre una y otra vez.Taka, Taka, Taka.Te llamo mil veces, me callas con un beso recíproco que envuelve nuestras lenguas en una pelea por saber quien manda; obviamente tú ganas.

¡Oh, Dios! Sigue.

Tu mano empuña mi erección con firmeza, brinco y sollozo de nueva cuenta tu nombre, hace ya un buen de tiempo que no he jugado con mi cuerpo y tú lo haces tan plácido que pierdo la batalla de mi cordura.

¿Te gusta? ¿Utilizo mi boca, Akira?

Por favor.⸻Suplico. ⸻necesito tu humedad.

Entre las palmas de tus manos, enrollas lo que puedes de mis muslos, los presionas con fogosidad, me escupes y soplas, me remuevo, llevo mis manos a la cara y segundos después tú besas mi glande, bajo mi mano derecha en tu cabeza, exigiendo más, mientras con la izquierda aprieto mis ojos.

¡Oh, sí! Taka.

Sonríes con satisfacción, lo puedo sentir al tener tu cara enterrada entre mis piernas. Lames de la base a la punta cuatro veces sin despegar tu lengua. Bajas de la cama y te observo mover cosas en tu mochila para sacar un condón, lo pones en tu pene promedio, goteado y palpitante, gimes por el tacto, vuelves a tomar la mochila entre tus pequeñas y suaves manos para sacar un bote de lubricante, muerdo mi labio inferior haciéndolo sangrar un poco. Me excita de sobremanera saber que tu bombeante falo va a estar dentro de mí en unos minutos.

¿Nervioso?⸻Preguntas con tu voz grabe.

Impaciente.⸻Te ronroneo y vuelves a sonreír.

¿Quieres ir rápido?⸻Asiento. ⸻¿Cuál es la prisa?

Tener tu verga dentro de mí.

Carcajeas con tu típica risa, subes a la cama, abres el bote, lo viertes en mis testículos y se escurre hasta llegar a mi entrada. Muevo mi espalda de derecha a izquierda gimiendo entre las sábanas, te deseo ya.

Uno de tus bañados dedos entra con dificultad, me quejo, pero a los segundos de la intromisión consigue entrar y salir cómodamente, introduces otros dos de golpe y ahí es donde grito, aprieto los ojos y muerdo mis labios, tus dedos son pequeños pero un poco gordos, con tres dedos basta para que tu pene se entierre en mí.

Eres tan rico, ¿Desde hace cuanto no tienes sexo?⸻Murmuro algo inentendible.

Puede ser alrededor de cuatro meses o más.⸻Logro decir con dificultad.

Es que tener tus dedos que se están moviendo con poca libertad, no dejan concentrarme. Viertes lubricante en tu pene, que salta de emoción al saber que dentro de poco va a estar en un lugar húmedo y cálido.

Pones una almohada debajo de mi cadera, tomas entre tus labios mi miembro, succionas varias pares de veces, ladeo mi cara, entrecierro los ojos y te veo subir y bajar. El sonido de tu boca y saliva me tientan a tirar de mi cordura. Pasan varios minutos, tu aprovechas para masturbarte un poco antes de entrar en acción.

¿Listo?⸻Dices impaciente.

Más que listo.

Tomo abro las piernas lo más que puedo y las lanzo hacia mí, dejándote a la vista mi culo y mi entrada.

Entras sin esfuerzo y es que yo me siento cien por ciento seguro y mi cuerpo reacciona de buena manera. Gimoteas cuando entras por completo y yo pierdo fuerzas en mis piernas.

Al momento de flaquear, cierro un poco mis piernas, juntas y pegas mis rodillas en mi pecho, siento tu pene claramente. Mis manos van a la sábana, que jalo sin pudor mientras entras y sales de forma pausada.

Me vuelves loco, hazlo rápido, por favor.⸻Vuelvo a suplicar entre gemidos.

Y comienzas un vaivén macizo, perspicaz, latente e infalible.

¡Dios mío! ¡Takanori!

Tocas ese lugar que me estalla entre estrellas brillantes de gozo, arqueo mi espalda, se me seca la boca y pido más. Una y otra vez gritando tu nombre, yo también comienzo a mover mis caderas, se siente tan satisfactorio que los minutos van entre mis dedos cubiertos de una fina tela y con un escandaloso sollozo, concluyo por manchar tu pecho, parte del mío, mi cara y unas gotas en tus sábanas.

¡Ah, Takanori!⸻Termino.

Te acompaño, Akira. ¡Ah!⸻Tu también finalizas.

Y más de ese día no sucedió, una buena cogida y al olvido.

No dolió al siguiente día y una sensación de volver a tener un polvo ese fue lo que quedó.

Mensaje nuevo.

Número privado.

Tienes un pene muy lindo, ¿Me dejas ponerlo en mi boca, Akira?

Contesta uno.

Me han estado llegando mensajes de números privados durante tres días, todos hablando sobre que quieren cogerme, probar mi pene o que les haga una felación.

No es anormal que me manden ese tipo de mensajes, siempre recibo por perfiles deFacebook, Twitter, Instagramfalsos, pero ya mandar mensajes de texto desde números privados es sobre pasar el límite.

El hecho de que últimamente hablen sobre mi pene como si lo hubieran visto, me llenan de pavor, puede ser algún lunático que me está acosando en las duchas o hasta cuando voy a orinar. Pero lo que se ha vuelto más intenso son los insultos comoperra, puta, fácil, ramera, marica, puñetas. De igual forma antes ya los recibía, pero por una mínima parte de la institución, no soy muy conocido, pero últimamente me hice popular entre los gay’s y bicurioso’s.

Son las doce de la tarde y me dirijo a entrenamiento corporal, hoy es un día aburrido en esa materia, nos ponen a correr varias vueltas que duran diez minutos y no hacemos más que eso en dos horas, como lo odio.

⸻Primero correrán cinco minutos, las vueltas que den y descansan tres, para empezar con diez minutos. ⸻Dice el maestro a los veintitrés alumnos.

⸻Disculpe profesor. ⸻Habla TsuTsu. ⸻Akira no podrá correr.

⸻¿Disculpa? ⸻Le digo desconcertado.

⸻¿Por qué, Tsu? ⸻El profesor me mira con el entrecejo fruncido, yo simplemente hago un gesto de no comprender nada.

⸻Es que hace unos meses le reventaron el culo y está muy abierto.

El salón ríe y el instructor solo hace gestos de desaprobación. Yo me quedo pensando que quién le dijo tal cosa, siempre he sido precavido con mi vida sexual.

⸻No me interesan los líos amoríos de ustedes, pónganse a correr; ¡Ya! ⸻Lanza el pitido y comenzamos.

En tres días no ha venido Dai Hoshi, el único amigo que tengo en este asqueroso lugar. Tampoco es como si nos viéramos en todas las clases, pero lo necesito aquí, no tengo ni la menor idea de lo que está sucediendo últimamente.

⸻Cuidado,puta.⸻TsuTsu me empuja contra la cesta de baloncesto y mi cabeza rebota con el tubo metálico.

Volteo para señalarle al maestro de lo que acaba de ocurrir, pero está entretenido con su teléfono móvil. Disgustado y harto continuo mi camino. Tsu siempre me ha molestado, pero recientemente lo hace más constante a cada hora, minuto o segundo que me ve, si no es un grito de a veinte metros con alguna palabra altisonante, es un “empujoncito cariñoso”, como les dice a los profesores.

Continúo corriendo y a al minuto alguien me empuja y caigo al suelo, mi frente vuelve a tocar lo frío y me mareo por lo repentino, escucho el silbato y al maestro gritar mi nombre.

⸻¡Suzuki! ¡No seamujery levántese! ⸻Me acuclillo y de poco en poco me levanto. ⸻¡Apúrese!

De nuevo mis compañeros ríen y yo no comprendo la manía por ser su buleado favorito. Por una segunda vez retomo mi troto.

Pasan unos segundos más y el maestro silva por tercera vez.

⸻Descanso de tres minutos.

Camino agotado hasta mi mochila, tomo de mi botella, agua fría, un zape me hace escupir un poco de agua y logra pasar por mi nariz.

⸻Lo siento,mi reina.⸻Tsu y su maldito grupo de amigos con un coeficiente por debajo de la media, ¿Qué hacen estudiando si van reprobados?

⸻¿Cuál es tu ansia por feminizarme? ⸻Cierro mi botella y lo encaro.

⸻Tú que te dejas meter la verga, eso solo lo hacen las mujeres. ⸻Ashio contesta burlándose.

⸻¿Perdón? ⸻No entra en mí la tontería que acaba de decir. ⸻¿Eso qué tiene que ver con que sea gay?

⸻Es antinatural. A las mujeres les gusta la verga y amariconescomo tú también, eso los hacemujeres.

Antes de responder la estupidez de TsuTsu, el instructor pide volver a correr. Molesto guardo mi botella en la mochila y hago caso.

Tengo una hora y media libre. Espero a que todos salgan del baño para entrar. Camino parsimonioso y con temor a encontrar al grupito de ineptos en el baño, pero no están, ya más tranquilo entro a un cubículo y me desnudo para limpiar el sudor de mi cuerpo. No me toma mucho tiempo salir, pero al momento de abrir la puerta, esta está siendo atorada por alguien al otro lado.

⸻¡Basta! ¿Quién es?

⸻Ay, pobre de lalindura, estáatoradaen la regadera.

⸻¡Maldito seas, tú y tu bola de idiotas! ⸻Con la palma de mi mano, golpeo la puerta. ⸻¡Basta, Tsu! ¡Ábreme! ⸻Los escucho reírse.

⸻Cuando quieras,hermosa.No,hermosano,feate queda mejor. ⸻Y se carcajean una vez más.

⸻¡Abre la puerta, Tsu! ¡Ya basta! ⸻Siento la sensación de ahogarme y de mis ojos picar.

Tranquila. ⸻TsuTsu empuja la puerta hacia mí y por tercera vez, algo golpea mi frente, toma mis hombros aprovechando que estoy desorientado para empujarme hacia el suelo y caer de espaldas a mi mochila, mojando la misma y mi ropa limpia. ⸻ Ups, vámonos, chicos.

Me levanto con todo y mi dignidad, retengo las lágrimas y salgo. Tengo hambre, así que iré a la cafetería por algo de comer.

En el camino los murmullos se vuelven a hacer presentes, pero esta vez más fuertes, como si quisiera que los escuchara.

Suzuki, tiene un culo plano, ni está rico, ¿Por qué se lo quieren coger?⸻Escucho a una chica hablar y la otra contestar;

Es una fácil, por esa simple razón.

Sigo mi camino ignorando eso. Percibo ese tipo de conversaciones tres veces al mes, pero como me he dado cuenta, ahora es más cuchicheado. Entro a la cafetería y todos, absolutamente todos voltean a verme, unos espantados, otros con asco, ¿Qué está ocurriendo? Dios, tal vez dije algo enFacebooky todos están con eso.

⸻Buenas tardes. ⸻Le sonrío a la señorita. ⸻Me da un burrito.

⸻Son ochenta y seis. ⸻Me contesta. De mi cartera saco el dinero y se lo paso, ella cuenta y me da la feria.

⸻Gracias.

La espera es incómoda, las miradas se clavan tan profundo en mi ser, que hubiese deseado no haber salido del closet nunca y ser un chico fingiendo tener gustosnormales.Hay risas muy bajas y comentarios de guardar silencio. Recibo mi burrito y salgo huyendo de ese asfixiante sitio.

Las clases ya no trascurren con tanta normalidad, me siento incómodo a cada paso que doy, cada respiro y cada mirada es como si estuviera golpeándome perfectamente en mi corazón, mis inseguridades comienzan a salir a flote y los chicos que no me había topado en las dos últimas horas, están en la puerta tres.

⸻Maldita sea, yo y mi jodida suerte.

⸻Hola,princesa.⸻Me saluda Ashio, paso de largo. ⸻No me ignores. Vamos.

Estoy seguro de que les dijo a sus compañeros que me siguieran, pero no volteo por pánico y comienzo a andar más apresurado para iniciar a correr.

No lo pienso más de dos veces, paso mi mochila a mi pecho y corro lo más rápido que puedo. Los pasos de ellos son acompañados por mis jadeos, volteo para cerciorarme de que tan cercas están y los puedo tener a medio metro, retomo mi mirada al frente. Paso dos callejones tratando de perderlos, pero vienen tan próximos a mí, que no me da tiempo de seguir escabulléndome, choco con un bote de basura y caigo de costado, rápidamente me levanto e Ishi casi me atrapa jalándome el pelo, pero no me importa que este se arranque, estiro mi cabeza al frente y me suelta, me quejo muy bajo.

La ventaja no termina siendo la mía y tropiezo entre varias bolsas de basura, manchando mi ropa con algunas comidas que estaba por encima.

⸻Por fin,puta.¿Creíste que podías escapar? Que ingenuo eres. ⸻Veo a Tsu con horror.

⸻Basta, por favor, no les he hecho nada. ⸻Abrazo más la mochila a mi pecho, no me levanto del lugar.

⸻Eres una mierda de persona, gente como tú no debería de existir. ⸻Ashio lo dice con tanto odio que me escupe en la cara, solo me queda resignarme.

⸻Quiero golpearlo. ⸻Dice Nori con tanta frialdad que mi cuerpo sufre un espasmo.

⸻Por favor, no. ⸻Suplico con temor mientras paso la mochila hacia mi cara y trato de hacerme un olivo.

⸻Párate, no seasmarica.⸻Tsu quita mi mochila y la avienta dentro de un cubículo de basura. ⸻Vamos a divertirnos, haremos cosas de hombres, a ver si aprendes algo.

⸻El hecho de que no me gusten las peleas y no sepa defenderme, no significa que no sea hombre. ⸻Le contesto, pero me arrepiento al momento, ellos se han sonreído entre sí. ⸻No, por favor, no, se los suplico, no me hagan daño.

Ishi y Ashio me toman por los brazos y me pegan hasta un bote de basura. Nori es el primero en soltarme un golpe en el estómago que me hace abrir la boca tratando de agarrar aire, no basta nada de tiempo para que vuelva a golpearme en el mismo lugar, me mareo y siento que voy a morir por no poder recuperar el aire. TsuTsu es ahora mi atacante, me golpea por mi lado derecho tres veces y dos en la izquierda, Nori aprovecha y me da un golpe bajo y yo me regocijo de dolor, me dejan caer al suelo y mis manos van directamente hacia mi pene.

No basta afirmar que ya estoy llorando, por el dolor y mis inseguridades.

Ishi me levanta la cabeza tomando mi pelo como apoyo.

⸻No le golpees la cara, que tiene que verselindapara sus próximos clientes. ⸻¿Clientes?

⸻No me vendo, Ashio. ⸻Le respondo entrecortado.

Ashio se molesta y me suelta un golpe con su pie derecho en la cara, haciéndome gritar, ahora mis manos van a mi cara, ellos aprovechan a soltarme golpes por el pecho y las piernas, como puedo me acomodo para quedar de lado para recibir los golpes en la espalda mientras que hago bolita y sollozo de dolor, ahogando mis gritos por la falta de aire de los impactos.

⸻Quiero escupirle. ⸻Reconozco la voz de Nori y todos dejan de patearme para ahora bañarme en su saliva.

⸻A ver si dejas de seducir a los hombres, ellos no son como tú, ellos si son normales, vuélvete a meter con Takanori o Yutaka y nosotros te vamos a matar. ⸻Me patea una ultima vez Tsu.

⸻¿Cómo...? ⸻Mi pregunta no sale completa, estoy perplejo.

⸻Ya vimos que cogiste con ellos, no te hagas el que no sabes nada.

⸻¿¡Vieron!? ⸻Quito mis brazos de mi cara para verlo con los ojos llenos de lágrimas.

⸻¡Ay, pobrecito! ¿Creíste que nadie te vería? Acostándote con ellos, eres unaputa.¿Cuánto les pagaste? ⸻Lo miro confundido. ⸻No te hagas el que no sabes nada, media facultad tiene tus vídeos.

⸻¿¡Cuáles vídeos!? ⸻Le digo sorprendido y no creyendo lo que dicen.

⸻Ay sí, según tú no sabes nada, pero eres unaramera, lame huevos,creyendo que por coger con ellos tendrás oportunidades en esta vida, pero las cosas no funcionan así y tú los estas llevando por un mal camino, púdrete. ⸻Tsu me escupe. ⸻Vámonos, chicos.

Me siento en el suelo, tratando de proceder la información que me acaban de escupir, literal.

¿Vídeos? Me acosté con Takanori, sí y con Yutaka también, pero no sabía que ellos [...] ¡Oh, Dios, ¡no! Mi voz se corta cada vez más e hipidos incontrolables comienzan a fluir, uno tras otros desagarrando mi mentalidad. Ellos me grabaron y yo no lo sabía. ¡Por eso me miran, hablan y odian! Por que esos malditos me grabaron sin mi autorización, ¿Qué mierda tienen en la cabeza? Eso es privado, y aún así hayan tenido mi consentimiento, no deberían de andar compartiendo [...]

Parece que el tiempo me acompaña, mientras el cielo se va apagando igual que mi ser acompañado de la melodía de mi llanto, un llanto que puede causar un escalofría a cualquiera que me logre escuchar, porque este llanto es de dolor, impotencia, inseguridad, aborrecimiento y despedazando parte por parte mi existencia.