Tezcatl: Reflejo de Acero

Sinopsis

Una joven mujer llamada Iztcóatl Ocelotl, es sargento militar mexicana que viene del siglo XXII (año 2189) donde en una de sus rutinas encontró algo en su misión, un artefacto muy avanzado que al tocarlo, la manda a otro universo... No es el de ella... Sino uno muy diferente. Llega por accidente al universo de Transformers Prime, pero tal vez, por suerte o desgracia Iztcóatl llega a la nave Némesis de los Decepticons. Nuestra protagonista conoce a Megatron y a sus seguidores... Pero confirme pasa el tiempo se da cuenta de su pasado de aquel tirano alienígena y... Sobre la historia de Cybertron junto con los Decepticons y Autobots con su líder Oprimus Prime. {AU de Transformers Prime}

Genero:
Action
Autor/a:
Jazine_art
Estado:
En proceso
Capítulos:
5
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

CAPÍTULO 1— PUNTO DE QUIEBRE 🧩

| UNIVERSO: 20005 |

| UBICACIÓN: Ciudad Neo-Tenochtitlán, año 2189 |

El aire olía a electricidad estática y metal recién soldado.

La jóven sargento mayor Iztcóatl Ocelotl avanza a por los pasillos de la base de pruebas, su uniforme oscuro ajustado delineando una figuera fuerte y ágil. Cada paso resonaba como un latido: firme, fuerte; constante y seguro.

—Así que esto es un salto dimensional — dijo Iztcóatl, admirando la maquina con los brazos cruzados y una ceja alzada.

—No parece tan impresionante.

—No se deje engañar por la carcasa, sargento...— contestó el cientifico un poco nervioso. —Puede alterar el tejido de la realidad. Pero aún no ha sido probado en humanos.

—Perfecto— respondió ella con una mesia sonrisa. Se crujió lo nudillos y se acercó al panel. —Entonces es un honor para mí ser la primera.

Un brillo cegador. Un zumbido que le hizo temblar el alma.

Y luego, silencio.


OTRA TIERRA — UNIVERSO TFP 💫

Zona boscosa. Noche.

Hora: 11:30 pm.

Iztcóatl se incorporó con agilidad, observando a su alrededor. Todo era oscuro, húmedo y desconocido. Su mano fue instintivamente al cinturón: Nada de armas. Solo su cuerpo.

—Perfecto— pensó. —Hora de improvisar.

Caminó entre los árboles hasta que vió una estructura enorme entre las montañas. Un edificio... ¿O una nave?

Y entonces lo notó: una puerta abierta, una especie de hangar. Sin pensarlo dos veces, entró sigilosamente.

—Esto no es humano...— susurró.

Todo era metálico, brillante, enorme. Pasillos de acero, luces rojizas. Sin saberlo, Iztcóatl había entrado a bordo de del Némesis, la nave insignia de los Decepticons.

—¿Quién demonios deja la puerta abierta?— se quejó mientras avanzaba.

Pero en ese instante, un chillido mecánico se oyó en los conductos superiores. Una figura descendió con violencia frente a ella.

—¡Intrusa!— gritó Starscream, los cañones apuntado. —¡No permitiré que pongas un pie más aquí!

—¡¿Una gallina metálica que grita?!— exclamó Iztcóatl, es quivando el primer disparo con una voltereta.

Las alarmas se encendieron. Luces rojas parpadearon.

—¡Detente!— bramó Starscream, disparando de nuevo.

Pero Iztcóatl ya estaba corriendo entre los pilares, usando su agilidad y el entorno a su favor. Saltó sobre una baranda, se deslizó por una rampa, y en el camino, le lanzó un tornillo suelto a la cabeza.

¡TINK!

—¡¡Agh!! ¡Maldita intrusa!— se quejó Starscream, más molesto por el golpe que por la amenaza.

—¡Wow, su puntería es peor que la de un Stormtrooper!— soltó ella riendo mientras esquivaba un misil.— ¿¡Ese es tu mejor intento!?.

—¡Sielncio!

Pero antes de que Starscream pudiera cargar un golpe final, una segunda figura apareció.

—¿Qué ocurre aquí?— preguntó una voz seductora y elegante.

Knockout descendió con estilo, observando la escena como quien llega tarde a una telenovela.

—¿Una humana...? Que raro espécimen.— Sonrió divertido al verla moverse. —Tiene buen juego de piernas, eso sí.

—¡No es gracioso, Knockout! ¡Me humilló! ¡Casi le da a mi ojito con un tornillo!

—"Casi", Starscream.— Se acercó con curiosidad. —Pero mírala... No parece una simple exploradora.

Iztcóatl, jadeando pero aun desfiante, alzó el rostro. —¿Esto es una reunión o un secuestro?

—¿Secuestro? Por favor, querida— dijo Knockout, arqueando su óptico. —Aún no hemos llegado a eso.

—¡Silencio los dos!— bramó Starscream. Y entonces el aire cambió.

Un estruendo grave, rítmico, de pasos metálicos empezó a llenar el lugar.

THOOM. THOOM. THOOM.

Las luces se atenuaron. Hasta que Starscream cerró la boca. Del fondo del pasillo, una sombra imponente emergió.

Una figura de acero gris oscuro, con una mirada que podía destruir planetas.

Megatron.

—¿Qué clase se espectáculo patético están montando aquí?— gruñó, su voz llena de autoridad.

Knockout se apartó. Starscream tragó saliva.

Y Megatron la vió.

A ella. Peuqeña humana... Sin una gota de miedo.

—Tú.— se inclinó apenas hacia ella.—¿Quién eres?

Iztcóatl, sonrió aún con el sudor en la frente y el corazón latiendo como tambor.

—Soy una visitante de otro mundo, que viene del futuro. Y por lo visto... He llegado a la peor fiesta del multiverso.


|| Desde ese instante, Megatron no vio a una simple prisionera... Sino, a una anomalía. Una chispa rebelde. Una fuerza con la que no contaba... Aún ||