Prólogo
A veces nos aferramos tanto con la idea de ser personas perfectas, pero con el tiempo aprendemos que la perfección no nos convierte en las mejores personas. Ser uno mismo y auténtico es lo que realmente nos hace felices con la gente que amamos.
Me enfrenté a mis miedos e inseguridades al conocer gente nueva que pronto sería parte fundamental de mi vida.
A pesar de esos miedos, supe que tarde o temprano tendría que soltar y dejar atrás la persona tímida y asocial que era, para encontrar a mi verdadero yo.
No solo me encontraba perdida, sino que también no sabía quién era ni por qué me sentía de una manera extraña. Hasta que, en un momento, pude verme con otros ojos y descubrir quién era realmente.
"Tal como la luna, atravesamos fases de vacío para sentirnos llenos nuevamente."