Advertencias
Antes de sumergirte en el Quindío, el café y los años 80... ¡Lee esto!
Este texto es un primer borrador. Agradezco la paciencia con posibles errores de forma o de ritmo. Lo importante es la historia, y poco a poco se estará editando. Los primeros capítulos no tienen el formato de diálogo establecido por la RAE, pero eso también se corregirá con el tiempo.
Lo que vas a encontrar:
Comedia, antes que nada:El género principal es la Comedia. Aunque hay magia y tensión, la historia está contada desde el humor y la hipérbole (exageración).
Realismo Mágico y Fantasía:La trama se basa en leyendas y mitos locales (las brujas, los riegos, el mal de ojo). Hay una mezcla de la vida real con elementos fantásticos.
Ambientación Retro:Viajarás a los años 80. El ambiente, la moda, la tecnología y el ritmo de vida son propios de esa época en el campo colombiano.
Pueblo Chico, Infierno Grande:El pueblo es un personaje más. Es un lugar donde todos saben todo, el chisme es el arma más potente y la presión social es la verdadera condena de Alejandro.
Lenguaje Regional:Encontrarás términos, modismos y jergas propias del Eje Cafetero colombiano. Esto no es un error, pero si consideras útil un diccionario de regionalismos házmelo saber en la encuesta o en los comentarios.
Personajes en la Escala de Grises:
Alejandro Restrepo no es un príncipe azul. Es soberbio, orgulloso, terco e ingenuo respecto a cuestiones de magia o amor.
Alondra Henao es controladora, manipuladora, astuta y pragmática. Su justicia es severa. Ninguno de los dos es totalmente bueno, ni totalmente malo.
🛑ATENCIÓN:
⚠️Puede contener escenas de confrontación, algo de violencia implícita (¡el chancletazo cuenta!) y temas de brujería/superstición.
⚠️La obra menciona leyendas sobre la fauna local (lechuzas, etc.) que reflejan creencias populares, pero en ningún caso se aprueba o se promueve la caza o el maltrato animal. (Dejen en paz las pobres lechuzas).
⚠️Puede contener humor negro y referencias a la hipocresía social y religiosa.
¡Advertidos están! Ahora sí, bienvenidos a ¡Ya no hay trato!