𝓔𝓵 𝓼𝓸𝓵 𝔂 𝓵𝓪 𝓷𝓲𝓮𝓫𝓵𝓪

Sinopsis

Hace ya varios días que los pilares tienen bajo sospecha algo interesante... La promotora de todo esto, es Mitsuri... Y los protagonistas son Tanjiro y Muichiro.

Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

𝓟𝓻𝓸́𝓵𝓸𝓰𝓸

Desde que la señorita Kanroji vió a los dos jóvenes ver un atardecer juntos, empezó a difundir que sintió el amor en el aire y que hay probabilidades de que ambos sean pareja...

Desde que ambos empezaron a hablar más en la aldea del Herrero. El más joven no se separó del joven Kamado, y así pasó con Tanjiro.

Cuando eso llegó a oídos de Obanai, no le creyó a su amada, pero llegó lugar para la curiosidad del joven serpiente.

También los cachó viendo un atardecer juntos, solo mirar, y después, intercambiaron palabras, no palabras simples, ya que ambos sonreían dulcemente y vió al joven Tokito sonrojarse incluso.

Una vez, cuando Sanemi, Obanai y Muichiro terminaron un entrenamiento que hicieron juntos, el de ojos menta se alejó rápido.

-Ey Muichiro ¿a dónde vas?

-Recordé algo importante...

Dijo apresurado y después de eso, se marchó, dejando a Sanemi y a Obanai con más sospechas.

Shinobu e Izumi (una Kakushi) los vieron muy pegaditos... Pero de forma tierna, el joven Muichiro se encontraba durmiendo en el regazo del joven Kamado y la chica mariposa no evitó acercarse.

-Joven Kamado.

Dijo la mayor.

-A-Ah... Señorita Shinobu.

La mencionada se sentó a un lado, calladamente.

-Quería preguntarle algo, joven

-Ah, claro.

Contestó Tanjiro, mientras acariciaba el cabello de Muichiro.

-¿Son pareja?

Disparó la pregunta, Izumi la Kakushi estaba desde atrás, escuchando.

-... Somos amigos.

Dijo el joven algo apenado.

-¿Porqué?

-Solo se ven muy juntos.

Contestó.

-Y empezamos a pensar que ustedes tenían algo.

-N-no...

Se rió torpemente.

-Solo...

Guardó silencio.

-Me da ternura.

-¿Sabes que no voy a criticar nada verdad?

-Uhmm... Claro

Sonrió

-No tengo problema ¿porqué?

-... Tanjiro, ¿seguro que no están en algo?

-No, de verdad... Eso- eso creo... No quiero hablarlo aquí ¿sabes?

-¿Sobre qué?

-Sobre... Lo que sea que pienses... Él está aquí.

-Ohh... Bueno, sabes que mañana festejamos el fin de año ¿no?

Hizo una pausa.

-¿Quieres hablarlo pasado mañana?

-...

Miró a Tokito, sin dejar de acariciar y jugar con su cabello.

-Está bien.

Contestó.

-Bien...

Dijo calmada, alegre de que tendrá de que saber, en otras palabras, chismecitos.

-Nos vemos, Tanjiro. Dile a Tokito que intente descansar más.

-¿? Porque...

-Lleva algunos días muy cansado, por así decirlo.

Contestó.

-Parece que no está durmiendo y él es joven, necesita de descanso.

Con eso, dió un par de pasos apenas audibles y se fue.

Y efectivamente como decía Shinobu, al otro día, era fin de año...

Esa noche, Tanjiro no dejaba de mirar a Tokito, especialmente por su cabello y como la luz de la Luna alumbraba este.

Por su propia cuenta, cargó con delicadeza al muchachito, para llevarlo a su aposento, teniéndolo entre sus brazos, le dió un beso en la frente, el toque fue suave y cariñoso...

El joven Tokito soltó unos pequeños soniditos, después, agarró del kimono de Tanjiro y se aferró, acomodandose en el joven Kamado.

Tanjiro veía el cabello del joven Muichiro, cual se balanceaba en el aire y sonrió tiernamente al ver que hizo el dormido.

Con el pié, abrió la puerta corrediza del cuarto de Tokito y tras pasar la puerta, buscó su cama con la mirada para después acostarlo y arroparlo con las sábanas.

Le dedicó una mirada dulce y le besó la frente otra vez.

Se dió media vuelta para irse, pero algo suave le detuvo en el talón, había una mano apretando el borde de su haori.

-...

Tanjiro se volteó a la dirección y bajó la mirada.

Se agachó y se sentó al lado del pequeño.

-Dime Tokito-san...

-...

Tenía los ojos somnolientos, cosa que le dió ternura al joven Kamado.

-¿Ya te vas?

-Si... Ya es tarde.

Respondió

Muichiro buscó la mano del contrario y la tomó con torpeza.

-Quiero que descanses.

El joven Tanjiro se dejó agarrar de la mano y empezó a acariciar con el pulgar la mano contraria

-Sentí que estabas lejos...

Dijo después de unos instantes, medio dormido.

-¿No me vas a dejar?

-No... Muichiro.

Jugó con un mechón de su cabello.

-Descansa, me gustaría que durmieras más ¿si?

-¿Eso te hace feliz?

Contestó

-Si... Y más verte apenas despierte.

Dijo Tanjiro, de forma confiada.

-A mi... También...

Después, se quedó dormido otra vez.

-Buenas noches, Tokito...

Dijo el mayor y con eso se marchó a su aposento, pensando en lo que le había dicho Shinobu.