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Más que un sirviente (SidLink)

Sinopsis

La corona aún reposaba sobre la frente de Sidon, pero ya no existía el mundo más allá de esa cama. El nuevo rey había llevado la corona consigo al lecho, como si el acto de reinar comenzará ahí, entre sus piernas y muslos húmedos. Link jadeaba bajo su cuerpo, con los muslos abiertos, los labios hinchados de tanto beso y el cuello marcado por promesas que se tatuaban con los dientes de su rey. Sidon se deslizaba sobre él como un maldito tifón, con cada movimiento presionando, frotando, dejando que el deseo se convirtiera en un incendio lento y perfecto, que les quemaba el cuerpo y les hacía arder el alma. —Cuando te cases conmigo… —ronroneó el rey contra su oído, y su voz resonó en cada fibra del cuerpo del Hyliano, haciéndole abrir aún más las piernas. — Tú también serás un rey. Nadie podrá ordenarte nada. Nadie podrá tocarte. Solo yo… y solo si me lo ruegas. Link se estremeció con un gemido ahogado. Sentía el corazón golpearle en el pecho como un tambor de guerra. El calor subía, lo invadía, le nublaba el juicio. Sus piernas rodearon la cintura del rey zora, sus uñas se clavaron en las escamas de su espalda húmeda, deseándolo más que a cualquier corona, más que al mundo entero.

Genero:
Lgbtq
Autor/a:
Dulce de Luna
Estado:
Completado
Capítulos:
27
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

Sidon era feliz, vivía una vida tranquila junto a su hermana y a su padre, y aunque no tenía casi ningún recuerdo de su madre él sabía que había sido muy amado por ella.

Jamás había querido nada en especial, a pesar de ser un príncipe tenía gustos simples y lo material no lograba cautivarlo tanto todavía, su hermana siempre le decía que en cuanto cumpliera cierta edad las joyas comenzarían a parecerle lo más hermoso de la tierra. Pero él dudaba que esa edad llegará algún día.

Jamás había querido nada para sí mismo. Hasta que él apareció en su palacio.

Cabello dorado como el sol, ojos azules como el mar y piel blanca como la leche.

Sidon no podía entender lo que le ocurría a su estómago cada que aquel hermoso Hyliano se presentaba en su reino, su corazón era demasiado joven como para comprender porque se aceleraba cuando lo veía, lo único que sabía era que verlo era un deleite para sus jóvenes sentidos, que deseaba con toda su alma continuar viéndolo.

“Link” era su nombre, y era el acompañante y guardia personal de la princesa de Hyrule, Zelda. Recordaba la primera vez que se presentaron ante el reino, la mujer rogó durante más de 2 horas una audiencia con su padre, quien se negó rotundamente a atenderla, sin embargo Muzun al ver la insistencia decidió que podría ser un asunto importante, por lo que concedió únicamente una audiencia con Mipha, su hermana y princesa de los Zora.

Desde que lo vio al lado de la princesa quiso acercarse a él, mirarlo de más cerca para asegurarse que sus ojos de verdad fueran tan azules como el mar, que su piel fuera tan blanca como la espuma y que su cabello de verdad brillará como el sol.

Pero él era demasiado tímido como para acercarse, limitándose únicamente a ver de lejos esas dos extrañas figuras que no se parecían en nada a él. Zelda era hermosa, pero toda su belleza era eclipsada por la belleza de su guardia, quien cubría su lechosa piel con algo que Sidon desconocía, la princesa también cubría su piel con lo mismo, pero con formas y colores diferentes que a él no le llamaban tanto la atención.

El cuerpo del guardia real era cubierto en su totalidad con algo azul, rojo y dorado, sus piernas eran cubiertas con una cosa gruesa y blanca que le llegaba a las rodillas y su cabello amarillo era cubierto con un circulo azul que Sidon consideraba lindo.

¿Por qué los Hylianos cubrían tanta extensión de su piel con aquello? ¿Había algo maravilloso debajo de todo eso, tan increíble que deseaban ocultarlo al público?

Antes de darse cuenta el príncipe se escabullía en las piscinas alrededor del trono para mirar a

Link, quien de vez en cuando encontraba su mirada y le regalaba una sonrisa como diciendo “sé que estás ahí”, pero por más que aquello lo avergonzaba no podía dejar de verlo. Era como si tuviera un imán que lo atraía sin importar cuánto quisiera voltear la mirada.

Aquel Hyliano de mirada determinada, tan alto como su hermana y con un aroma delicioso que él solo podía comparar con el paraíso le hacía temblar las piernas, hacía que se le olvidara nadar y que olvidara como respirar con sus pulmones.

Las visitas de ambos Hylianos continuaron, poco a poco se hacían más extensas y Sidon tuvo más tiempo para ver a Link, le sorprendió muchísimo el hecho de que este no hablará, hasta que un día lo vio mover las manos y algo hizo “CLICK” en su cabeza, ¡Por eso todos los Zora tenían clases de LSH desde pequeños! ¡Para poder comunicarse con gente como él!

Se sintió un idiota por nunca poner atención en su clase, pero agradeció a su timidez el no acercarse al Hyliano antes, habría muerto de vergüenza si este comenzará a hablar y el no entendiera nada.

Todas las noches procuraba ensayar frente al espejo las señas que le enseñaban durante su clase, fingiendo conversaciones que podía tener con el rubio, “¿Cómo estás?” “¿Cuántos años tienes?” “¿Cuál es tu pescado favorito?”. Si tuviera que decir la verdad diría que realmente no sabía qué tipo de conversación tendría con el Hyliano, así que prefería practicarlo todo.

Una noche, mientras practicaba, la bella voz de su hermana lo distrajo.

—¿Cómo vas con tus clases? — Le pregunto Mipha dulcemente, ese día la princesa Zora había tenido otra audiencia con ellos y acababa de despedirlos en la entrada del palacio.

Mipha tenía la mala costumbre de entrar a su habitación sin llamar, pero Sidon la amaba y sentía que su habitación de cristal se iluminaba ante su hermana, quien parecía brillar más que las piedras luminosas aún parada en el marco de la puerta.

—B-Bien… es que… es difícil.

La princesa sonrió y caminó hacia su hermano, la habitación de su hermanito era enorme, casi como la sala del trono y Mipha no podía imaginar a su hermano llenando la piscina algún día, su hermanito era tan pequeño. Se acercó a él y se arrodilló para estar a su altura.

—¿Te agradó Link? No dejas de mirarlo y me dijo Muzun que no paras de hablar de él a tus profesores — Sidon sintió que sus mejillas se ponían calientes pero asintió energéticamente ¡Claro que le había agradado Link! Y es que el Hyliano le llamaba tanto la atención, quería acercarse a él lo más pronto posible. — Me alegro tanto, entonces deberás practicar más tu LSH, es la única manera de que puedas entender lo que él dice.

—¡Lo sé! ¡Pero es muy muy muy difícil! — el niño hizo una cara de puchero — ¿Cómo lo aprendiste tú, hermana?

Mipha sonrió— Cuando amas a alguien, aprender algo para que esta persona se sienta feliz y cómoda contigo se vuelve un placer.

El pequeño príncipe no sabría decir qué sintió ante esas palabras, pero no le agradó del todo, su frágil corazón se estrujo ante la idea de que su hermana amara a Link, pero ¿Exactamente porque? Siempre supo que su hermana tenía múltiples pretendientes, incluso sabía que su hermana tenía un matrimonio arreglado y jamás se sintió celoso al respecto.

Sin embargo sabía que quería estar cerca del Hyliano, pensó que, si tan solo su hermana se casara con Link él podría estar cerca de él todo el tiempo, de todas maneras sería su cuñado.

Pronto, la chispa de la curiosidad le azotó el corazón. Sus ojos dorados se clavaron en los de Mipha, quien de repente se sintió intimidada, los ojos de su hermano destellaron como los de un depredador.

—¿Hermana, la armadura que estás fabricando es para….?

Pero la zora se levantó con el corazón acelerado antes de dejarlo terminar de hablar y Sidon tuvo que verla nuevamente hacia arriba, su hermana era muy alta, se dio cuenta de que la mirada de Mipha era de sorpresa total, quizá aquella armadura era más bien un secreto.

— ¿Cómo es que sabes eso?

El pequeño príncipe sonrió con todos los dientes.

— Hace unos días fui a tu habitación a ver tu lanza Zora y alcance a ver la armadura sobre tu estante, es hermosa, pero pensé que no le quedaría a ningún Zora, es muy pequeña.

Las mejillas de Mipha se pusieron azules de la vergüenza.

—Sidon, no deberías entrar a la habitación de tu hermana mayor sin su permiso.

— ¡Tú entras a la mía todo el tiempo!

Y Mipha sintió que se quedó sin argumentos. Trato de desviar la mirada avergonzada pero Sidon continuó hablando.

—¿Crees que la princesa te deje casarte con él? Parece que se niega a cederle a su sirviente a alguien.

La palabra “sirviente” resonó en los oídos de la princesa, los ojos de Mipha se afilaron con coraje.

— ¡Link no es un sirviente Sidon! ¡Es él campeón de Hyrule! ¡Es tan digno de su libertad como nosotros!

Pero los oídos del menor ya eran totalmente funcionales fuera del agua, él había escuchado como la princesa presentaba a Link como “su sirviente” y “su guardia personal”.

— Pero la princesa Zelda dijo…

— ¡Se lo que dijo! ¡Pero eso cambiará cuando Link derrote a Ganon! ¡Le declararé la guerra a Zelda si no le da a Link su libertad! — la zora jadeo como si tratara de contener la ira que había dentro de ella, Sidon la miro tocar su rostro y luego suspirar, se preguntó ¿Por qué a su hermana le molestaba tanto que le recordará la posición jerárquica de Link? Si bien la esclavitud había sido abolida con los Zora desde hace 9 siglos, con los Hylianos seguía perfectamente vigente. Se le ocurrió que quizá a su hermana le molestaba sentir que se enamoró de un sirviente, aun así no lo entendía y decidió preguntar.

— ¿Por qué estás tan molesta hermana…?

Escuchó un largo suspiro por parte de su hermana, como si meditara sus palabras, al cabo de unos segundos sus pupilas regresaron a su estado habitual.

—Sidon, aun eres muy pequeño para saber de esos temas… o para entenderlos del todo — Mipha acercó su dedo a sus labios como pidiéndole silencio — Algún día, cuando seas mayor, entenderás muchas cosas.

— ¡Ya soy mayor! ¡Ya soy mayor! ¡Tengo 22 años!

Mipha rió sonoramente — Y yo tengo 116, cuando tengas mi edad te prometo que hablaremos de esto ¿De acuerdo?

La mayor se dispuso a salir de su habitación de forma muy elegante dejándolo solo frente al espejo.

Aquella conversación solo llenó de determinación al pequeño príncipe.

La siguiente vez que el dominio Zora recibió a Link, el príncipe decidió ser menos tímido, pensó que sería una buena idea acercarse más al Hyliano junto con su hermana y ser presentado formalmente, después de todo también era un príncipe, era su derecho ser reconocido como tal.

Se paró en la entrada del reino al lado de su hermana y esperaron hasta que vieron llegar el carruaje de los Hylianos.

Se sentía un mar de nervios, jugaba con sus pulseras con ansiedad mientras esperaba. Hasta que el carruaje de los Hylianos se hizo presente, fue entonces cuando pensó que era muy hermoso, pero innecesario porque ¿No era más fácil simplemente ir nadando?

Vio como el carruaje se abría y se sintió tentado a acercarse, pero sabía el protocolo, debía esperar. El primero en bajar fue Link quien ayudó a la princesa a descender del vehículo tomándola de la cintura y bajándola con cariño, Sidon miró como la mirada de su hermana se afilaba nuevamente ante aquella interacción, pero él estaba más entretenido admirando los colores que cubrían al Hyliano.

Aquel “uniforme” azul (Como su hermana le había explicado que se llamaba) le llamaba la atención, su vestimenta no era para nada similar a la suya, no eran joyas de oro blanco con incrustaciones de piedras preciosas para adornar sus escamas, era algo similar a una segunda piel, con muchos botones que en definitiva no eran un metal precioso.

—Sean bienvenidos al dominio Zora. — Saludo su hermana con cortesía en la entrada del dominio cuando ambos Hylianos se acercaron— Este es mi hermano menor, su nombre es Sidon.

—¡Es hermoso! — Gritó la princesa Zelda, y sin que el príncipe tuviera tiempo de reaccionar lo tomó en sus brazos haciéndolo gritar de sorpresa — ¡Es tan pequeño! No había visto nunca a un Zora tan pequeño.

De algún modo el comentario lo hizo avergonzar, él se sentía grande, de todos los renacuajos de 22 años él era en definitiva el más alto y el más pesado. Mientras la princesa lo acunaba en sus brazos miró al espadachín detrás de ella, quien lo miraba con una sonrisa “Es muy bello” pensó el pequeño príncipe sintiendo unas fuertes ganas de tocarlo.

Zelda lo llevó en brazos al interior del dominio y Sidon se sintió tan pequeño cuando estuvo nuevamente en el suelo.

La princesa Zelda se dirigió hacia su hermana, y cuando el hyliano hizo un ademán de querer ir con ella esta la detuvo con una mano.

—Link, por favor cuida del pequeño príncipe— Ordenó la princesa de Hyrule dirigiéndose hacia Mipha frente a la estatua de su padre en la plaza central — La princesa Mipha y yo iremos a hablar con el rey, príncipe Sidon, le aseguro que Link lo protegerá con su vida.

—Eso no será necesario — Agregó la princesa del dominio riendo —Dentro del dominio es seguro princesa, no debe preocuparse.

La rubia sonrió dulcemente —Aun así, príncipe, disponga de mi sirviente como usted guste, mientras estemos en el dominio él será su guardia personal.

El pequeño se sonrojo al pensar que por fin tendría un guardia personal, y uno tan hermoso para variar, miró a su hermana y a la princesa comenzar a subir las escaleras brillantes mientras él sentía su frágil corazón a punto de desbocarse como si subiera una cascada a toda velocidad.

Miró al Hyliano quien le sonreía con ternura.

—¿Qui-quieres que vayamos a nadar?

Tocaba sus dedos nerviosamente y miraba a Link hacia arriba, quien sonrió y asintió con la cabeza.

—D-De acuerdo… Sígueme…

El príncipe lo dirigió hacia las piscinas comunitarias que en ese momento estaban vacías pues varios Zora habían ido al embalse por la temporada de apareamiento.

El rubio miró al pequeño príncipe sumergirse en el agua y lo siguió sin siquiera quitarse los zapatos.

— ¿Eso que llevas sobre tus escamas…? — Sidon nadó hacia él y tocó aquella cosa similar a un papel grueso sobre la piel del Hyliano, se sentía suave, pero pesada por el agua — ¿Es algún tipo de armadura? No parece muy resistente.

《No ** *** ********, ** un uniforme *******》

Las manos del Hyliano se movían de una manera magistral, pero eran demasiado rápidas para que Sidon pudiera entender del todo lo que decía. Aquello entristeció al príncipe.

— Lo siento mucho, aun tengo que estudiar como poder comunicarme contigo… no entendí la mitad de lo que dijiste.

Los ojos azules de Link le sostuvieron la mirada, pero en ningún momento lo miró mal por no poder comunicarse.

《¿** sabes ** Alfabeto?》

—¿Preguntas que si me se el alfabeto? — Pregunto algo avergonzado, pero el hombre sonrió y asintió— S-Si, hice mi examen de dictado hace unos días.

《D. E. A. C. U. E. R. D. O. (de acuerdo) 》 Los ojos de Sidon se iluminaron ¡Link estaba deletreando! ¡Y todo para que él pudiera entenderlo! ¿Qué tipo de ser de Luz era aquel

Hyliano? 《D. E. E. S. T. A. M. A. N. E. R. A. E. S. T. A. B. I. E. N. (De esta manera está

bien)》

— ¡Muchísimas gracias! ¡Eres alguien verdaderamente amable! ¡Eres genial! ¡Eres increíble Link!

El niño se abrazo al Hyliano y olvidó por completo el tema de lo que llevaba sobre la piel.

Pasó el resto del día nadando con Link, yendo al fondo de la piscina a recoger joyas para dárselas al Hyliano como ofrenda, aun sin saber porque sentía la ferviente necesidad de llenarlo de regalos. Pero Diosas, sentía que necesitaba darle tantos regalos como pudiera, quería llenarlo de piedras preciosas, de zafiros, de perlas, y ver el rostro conmovido del Hyliano cuando le entregaba una joya le resultaba adictivo.

—Ustedes no tienen escamas ¿No es así?

《A. S. I. E. S. (Así es)》 firmó Link sentado en el filo de la piscina mirando una perla y poniéndola en la pila de joyas.

— ¡Eso es extraño! Aunque también explica porque nadas tan lento — El sonido de la risa de su guardia personal lo distrajo e hizo que sintiera que su rostro se ponía caliente, de repente sintió que las pequeñas joyas y perlas que había traído y apilado junto al Hyliano no eran suficientes. 《M. I. R. A. Z. A. E. S. M. U. Y. M. A. L. A. N. A. D. A. N. D. O. P. E. R. O. A. L. M. E. N. O. S. P. O. D. E. M. O. S. H. A. C. E. R. L. O. N. O. C. O. M. O. L. O. S. G. O. R. O. N. P. O.

R. E. J. E. M. P. L. O. (Mi raza es muy mala nadando, pero al menos podemos hacerlo, no como los Goron, por ejemplo)》

— ¡Waaaah! ¡Conoces a los Goron! ¡Eso es genial! ¡yo solo he leído de ellos en libros! ¡Háblame de ellos!

Link pasó las siguientes dos horas explicándole al curioso príncipe sobre las demás razas en Hyrule, le sorprendió mucho la curiosidad del pequeño, pero pensó que Mipha había comentado que al ser príncipe y princesa no podían salir del dominio por seguridad de la línea de sucesión.

Al cabo de un rato la princesa y su hermana regresaron anunciando que ambos Hylianos debían marcharse al pueblo de los orni, Sidon sintió que podía llorar, no quería que el Hyliano se fuera, pero cuando lo vio tomar las joyas y perlas en sus bolsillos la amenaza de irse se convirtió en algo real.

De repente una idea surcó su cabeza, si Link era un sirviente para Zelda ¿No podría comprarlo? Quizá a su hermana no se le había pasado esa idea por la cabeza, pero él estaba dispuesto a dar toda su renta por el resto de su vida si eso era lo que quería la princesa para darle a ese hermoso hyliano.

El lo liberaría y entonces Link podría casarse con su hermana y jugar con él para siempre en los estanques reales.

Se paró lo más imponente que podía y miró a la princesa con determinación.

— ¿Princesa Zelda, Link puede quedarse conmigo? — Preguntó el príncipe tomando entre sus manos la falda del vestido de la princesa

— ¿Quedarse… contigo? — preguntó la mujer sin entender.

— Si — Hablo el pequeño con determinación y Mipha se sonrojo ante las acciones de su hermano — Como príncipe dispongo de una renta diaria, usted dígame una cantidad, estoy seguro que podré pagarlo.

— ¡Sidon! — Gritó la heredera zora horrorizada. — ¡Link no es algo que se pueda vender!

Pero la risa de Zelda y de Link hicieron callar a Mipha, la rubia se agachó para quedar a la altura del pequeño, quien lo miraba con sus grandes ojos dorados.

— Si Link fuera un sirviente normal yo no tendría problema en cedérselo, pequeño príncipe — Dijo la mujer sonriendo — pero Link es muy importante para todo Hyrule, él será quien derrote a Ganon, él es el elegido por las Diosas en el cielo. Así que no puedo cedérselo ni vendérselo, príncipe, pero me siento halagada de que lo considere digno del dominio Zora.

Sidon parecía analizar toda la información que acababa de recibir, no tenía idea de que Link fuera alguien tan importante, alguien cuya vida estaba escrita en una profecía, volteo a ver los bolsillos del Hyliano llenos de joyas y perlas y la cantidad le pareció insignificante en comparación a lo que el Hyliano merecía, sus bolsillos no se miraban siquiera abultados.

Sin embargo no estaba dispuesto a ceder.

—¡Cuando termine de matar a Ganon! ¿Podría quedarse conmigo?

Zelda rio dulcemente, cubriendo sus labios.

— Disculpen a mi hermano, princesa Zelda — Hablo Mipha con la cara azul de la vergüenza — Parece que Link le agrado mucho.

《A mi ******* ** agrada, ** un niño *** tierno》 Habló Link, pero esta vez no deletreo, cosa que entristeció a Sidon, pues de nuevo no entendía del todo 《 No ** regañes, ** dijo **** malo》

—Link… eres realmente alguien muy bueno — Dijo su hermana mientras sus ojos se cerraban y ponía sus manos en el pecho. Luego le regaló una sonrisa cálida— será un honor para mí pelear a su lado.

—¡Oh Mipha! ¿Ya lo has decidido? — Zelda gritó con lágrimas en los ojos.

— Ver la pureza en el corazón de Link, ver como trata a mi pequeño hermano y como lo protege aún cuando ha sido descortés con él me ha conmovido. Voy a pelear con ustedes.

Sidon se sintió algo desplazado en aquella conversación, sin embargo decidió ya no decir nada.

Ese día miro a Zelda y a Link partir de su dominio.

Las siguientes veces que visitaron el dominio el rubio se dio 2 horas libres para jugar con él, sin embargo pasaba mucho tiempo hablando, entrenando y siendo curado por su hermana, cosa que, dada la armadura azul que su hermana estaba fabricando con tanto amor por las noches le llenaba el estómago de un sentimiento que aún no sabía reconocer. Deseaba que el Hyliano pasara más tiempo con él, y no con su hermana ni con la princesa.

Pero un día, cuando su hermana salió a caminar con Link, la vio regresar llorando desconsolada a su habitación, El sonido de su llanto le destrozó el corazón, escuchar a su hermana llorar le provocaba un sentimiento que poco le agradaba.

Pero aquello no podía ser por ese hombre, Link era puro, y jamás haría nada por lastimar a su hermana ni a nadie que no fuera Ganon.

Se vio tentado a preguntar qué le pasaba, pero cuando entró en su habitación la miró tan frágil flotando sobre la piscina que simplemente pudo subirse a ella y acurrucarse en su pecho, dejando a su hermana rodearlo con sus brazos y llorar.

Desde su pecho la miro, la armadura que su hermana fabricaba con amor estaba rasgada por garras (probablemente de ella) y tirada en una esquina de la habitación, la fotografía de los campeones estaba tirada y rota en el suelo.

Sidon se abrazó más a su hermana, sabiendo que tenía el corazón roto y la escuchó sollozar hasta que se quedó dormida. Se vio tentado a leer su diario para enterarse bien de lo que estaba pasando, pero pensó que aquello sería demasiado descortés de su parte, por más curiosidad que tuviera.

Poco sabía que 2 semanas más tarde su hermana moriría, al igual que aquel hermoso Hyliano.

Y aquí el prólogo!!! La verdad este fanfic viene desde la necesidad JAJAJAJJAJA odio con mi alma que en los pocos ff buenos de esta pareja me ponen a Link como un pasivote con problemas de autoestima y una aversión a la responsabilidad horrible, cuando el wey CANONICAMENTE ES UN SOLDADO QUE LLEVO LA RESPONSABILIDAD DE SALVAR A TODO UN REINO EN LOS HOMBROS,

literalmente Link hacia cuanta misión secundaria se le pasará por los ojos, porque sabía que servir a Hyrule era su responsabilidad.

Así que, si quieren a un Link que permita que Yona se case con Sidon, esta no es su historia jajajaja aquí Link va a tener todo el poder que yo se que puede tener si tan solo se le da la oportunidad.

¡Este Link si tendrá el temple y el carácter de un soldado, vamos!

Próximo capítulo: 28 de Julio

Con amor.

Dulce de Luna.

Por cierto! La portada es obra de la hermosa SoutaW26 ¡Vayan corriendo a seguirla a su IG y Facebook. ¡Es una gran artista!

¡Cuéntale a Dulce de Luna lo que piensas sobre este capítulo!
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