Prologo
Lucifer vuelve a tener pesadillas, lo cual no seria raro, ya que después de su caída estas se volvieron constantes en su vida hasta que tuvo que acostumbrarse a ellas y con el tiempo estas fueron desapareciendo, junto a su esposa, pero ese no es el punto. Después de ocho años en que su matrimonio se fue deteriorando por la desaparición de Lilith, y ser utilizado como batería para un arma angelical, sus sueños se vieron envueltos en pesadillas nuevamente, una mas aterradora que la otra. Esto no debería suponer un problema si es que no fuese porque estos sueños se sentían diferentes, no eran solo pesadillas, no, eran mas reales, mas vividas, podía escuchar, ver y hasta sentir el roce de personas o cosas en su cuerpo y en el lugar donde descansaba que no eran reales pero se sentían como si.
Esto no podría ser peor, ¿verdad?,oh ,claro que puede.
Y como si su creador hubiera decidido escucharlo por primera vez en eones, burlarse de él y su patética suerte. Cuando no puede despertar de ese trance y en desesperación por encontrar una solución, su cuerpo empieza a soltar los últimos destellos de su poder, haciendo que este lo consuma poco a poco. Luego de perder el control y cayera casi inconsciente despierta la mañana siguiente mas relajado, después de haber dormido profundamente, sin rastros de mas pesadillas el resto de la noche, lo cual seria bueno si no fuera porque tenia un acompañante que lo miraba desde arriba de su hombro con una maldita sonrisa de suficiencia, que Lucifer quisiera arrancar de un puñetazo. Y para su sorpresa, tiene que aprender a utilizar sus poderes de nuevo o intentar despertarlos ya que se perdieron. Claro que esto podía ser peor.








