Cap铆tulo 1
Itadori: Veamos.... Veamos... Oye Kugisaki que quieres para comer.
Pregunt贸 el peli rosa viendo el ramen y luego la carne con el arroz sin saber que elegir.
Nobara: Idiota hoy toca comer saludable recuerdalo.
Itadori: Si si.
Dijo desanimado. Agarr贸 una bandeja con verduras y pollo a rega帽adientes, mientras Nobara ya llevaba una ensalada y una sopa clara. Caminaron hacia las cajas registradoras, y Itadori coloc贸 todo en el 谩rea de empaque mientras la cajera, una se帽ora mayor de unos sesenta y tantos, escaneaba los productos. La cajera mir贸 a Itadori, luego a Nobara, y sonri贸 con ternura.
Cajera: Ay, se帽ora, qu茅 nieto tan espectacular tiene. Tan guapo y bien portado. Se nota que usted lo ha criado con mucho amor.
Nobara abri贸 los ojos como platos. Su orgullo, intacto desde los diecis茅is a帽os, cruji贸 por dentro como un vidrio al que le cay贸 una piedra.
Nobara: 驴Nieto...?
Dio media vuelta sin siquiera recoger el vuelto.
Nobara: No es mi nieto.
Sali贸 del centro comercial con paso firme, aunque un poco m谩s r谩pido de lo normal. Itadori agarr贸 las bolsas, le sonri贸 a la cajera y asinti贸 con la cabeza.
Itadori: Gracias por el cumplido, se帽orita. Que tenga buen d铆a.
Y sali贸 detr谩s de Kugisaki, que ya estaba llegando al auto.
Itadori: Kugisaki esperaaaaaaa.
脡l la tom贸 de la mu帽eca. Ella lo mir贸 de reojo un momento con una expresi贸n muy seria que lo hizo casi cagarse del miedo.
Itadori: Jejeje no... No est谩s molesta verdad?
Nobara no respondi贸. Solo se zaf贸 del agarre de un tir贸n, abri贸 la puerta del acompa帽ante y se meti贸 al auto sin mirarlo. Itadori suspir贸, fue hasta la parte trasera, abri贸 el ba煤l y acomod贸 las bolsas de las compras. Luego se subi贸 al asiento del conductor, ajust贸 el espejo y arranc贸.
Manejo en silencio por unas calles hasta que llegaron a la autopista. Pero ah铆 el tr谩fico estaba completamente detenido. Se o铆an sirenas a lo lejos y algunos coches intentando dar la vuelta. Itadori se asom贸 por la ventanilla y entre los edificios alcanz贸 a ver una masa deforme retorci茅ndose en el aire.
Itadori: Es una maldici贸n. Categor铆a dos, dir铆a yo.
Nobara, todav铆a con el ce帽o ligeramente fruncido, cruz贸 los brazos.
Nobara: Bueno, hazte cargo de una vez. As铆 llegamos r谩pido a casa.
Itadori asinti贸 r谩pido con la cabeza, abri贸 la puerta y en un instante ya estaba fuera. Dio un fuerte salto hacia arriba, elev谩ndose por encima de los autos y la multitud que miraba asustada desde lejos.
Itadori: 隆Sangre penetrante!
Dispar贸 un rayo l谩ser de sangre directo hacia la maldici贸n. El haz atraves贸 el cuerpo de la criatura de lado a lado, perfor谩ndola por completo. La maldici贸n se convulsion贸 un segundo y luego explot贸 en una enorme nube de energ铆a negra que se disip贸 en el cielo sin da帽ar a nadie ni un solo auto.
Itadori cay贸 de vuelta al suelo con un movimiento 谩gil, se sacudi贸 las manos y volvi贸 caminando al auto mientras algunos conductores aplaud铆an sin entender bien qu茅 hab铆a pasado. Se subi贸, ajust贸 el cintur贸n y mir贸 a Nobara.
Itadori: Listo. Ya podemos seguir.
Nobara no dijo nada, pero el tr谩fico empez贸 a moverse de nuevo.
.................
Al llegar al hogar de Kugisaki, una gran mansi贸n gracias a sus contactos y todo lo que ha hecho en hechicer铆a en todo este tiempo, ambos bajaron del auto. Ella camin贸 con pasos elegantes y furiosos por las escaleras hacia la entrada mientras que 茅l estaba detr谩s de ella cargando las compras. Itadori, sin querer, not贸 su gran trasero y r谩pidamente desvi贸 la mirada hacia el otro lado debido a que ella lo mir贸 de reojo.
Kugisaki: (.... Me vio el culo?... No.. no lo creo...)
Entraron a la mansi贸n. El recibidor era amplio, con pisos de madera brillante y un par de cuadros antiguos en las paredes. Apenas cruzaron la puerta, una chica de unos diecis茅is a帽os baj贸 corriendo las escaleras y se lanz贸 a abrazar a Nobara.
Noriko: 隆Abuela! Ya llegaste.
Nobara relaj贸 un poco la expresi贸n y le pas贸 la mano por el cabello. La chica solt贸 a su abuela y luego vio a Itadori parado ah铆 con las bolsas del supermercado. Inmediatamente hizo una peque帽a reverencia, con mucho respeto.
Noriko: Se帽or Itadori, gracias por acompa帽ar a mi abuela.
Itadori solt贸 una risa baja y neg贸 con la cabeza mientras dejaba las bolsas en una mesita cercana.
Itadori: Eh, tranquila. Ya sabes que no me gustan los honor铆ficos. Ll谩mame Itadori, como siempre.
La chica sonri贸 y asinti贸, mientras Nobara ya caminaba hacia la cocina sin mirar atr谩s. Ya en la cocina, Nobara se sent贸 en una de las sillas cerca de la isla central y cruz贸 las piernas. Itadori comenz贸 a sacar las bolsas y a colocar las verduras y el pollo en la encimera.
Nobara: Cocina.
Itadori la mir贸, luego asinti贸 sin rechistar. Agarr贸 una tabla de cortar y empez贸 a lavar los vegetales. El sonido del agua y el cuchillo contra la tabla fue lo 煤nico que se escuch贸 por un rato.
Itadori picaba el pollo en tiras cuando, sin dejar de mirar lo que hac铆a, habl贸.
Itadori: Oye... 驴Sigues molesta por lo de la cajera?
Nobara resopl贸 desde su asiento.
Nobara: Obvio que s铆.
Itadori: Pero si fue solo un error, ella no sab铆a.
Nobara: No importa cu谩ntas veces pase, Itadori. Siempre pasa. Sesenta a帽os y la gente sigue confundi茅ndome con tu abuela. Tenemos la misma edad, 驴recuerdas? Casi ochenta a帽os los dos, pero t煤 ah铆 parado con esa cara de ni帽o y yo con estas malditas arrugas.
Itadori baj贸 la mirada y dej贸 el cuchillo a un lado. Se sinti贸 culpable, aunque sab铆a que no era su culpa.
Itadori: Lo siento, Kugisaki. Yo no...
No termin贸 la frase. Nobara se levant贸 de su asiento, camin贸 hacia 茅l y le dio un peque帽o golpecito en la frente con los nudillos. No fuerte, solo lo justo para llamar su atenci贸n.
Nobara: Oye, no te pongas culpable por no envejecer. No es tu culpa ser un caso raro.
Itadori la mir贸, frot谩ndose la frente donde ella le hab铆a golpeado.
Itadori: 驴Entonces ya no est谩s molesta?
Nobara volvi贸 a su silla y se sent贸 de nuevo.
Nobara: No dije eso. Cocina.
Itadori solt贸 una risa baja, neg贸 con la cabeza y retom贸 el cuchillo. Nobara apoy贸 la cabeza en una mano y mir贸 por la ventana. La luz de la tarde entraba suave, iluminando su perfil. Se qued贸 en silencio unos segundos, suspir贸 y habl贸 sin dejar de ver el jard铆n.
Nobara: Es que antes no era as铆, 驴sabes? Hubo un tiempo en que los hombres hac铆an fila para saludarme. Solo para saludarme. Y ahora mira, casi nada.
Itadori sigui贸 picando las verduras, pero sin levantar la vista respondi贸 calmado.
Itadori: Pues a m铆 a煤n me parece una belleza.
Nobara gir贸 lentamente la cabeza hacia 茅l. Una sonrisa juguetona se dibuj贸 en sus labios, esa misma sonrisa que usaba cuando iba a molestarlo o a sacarle algo.
Nobara: 驴Ah, s铆? 驴Y qu茅 tan bella soy, Itadori?
Itadori dej贸 el cuchillo por un momento, se quit贸 un poco la capucha hacia atr谩s y la mir贸 directamente. Sin titubear, solt贸 la frase.
Itadori: Eres igual de bella que Jennifer Lawrence.
Nobara abri贸 los ojos de par en par. Por un momento no reaccion贸. Luego, un sonrojo intenso le subi贸 por las mejillas hasta las orejas. No dijo nada. Solo gir贸 la cara hacia la ventana de nuevo, pero no pudo ocultar la peque帽a sonrisa boba que se le escap贸. Se mordi贸 el labio inferior para disimular, pero fue in煤til.
Itadori la vio de reojo por un instante, sonri贸 para s铆 mismo y retom贸 la cuchilla. Sigui贸 picando en silencio mientras ella, sin mirarlo, segu铆a sonrojada y con esa sonrisa tonta pegada en la cara viendo hacia el jard铆n.
Nobara se gir贸 de nuevo hacia la mesa cuando Itadori sirvi贸 la comida. Verduras salteadas con pollo, arroz blanco y una sopa ligera. Comenzaron a comer en silencio por un rato, solo se escuchaba el tintineo de los palillos contra los platos.
Itadori masticaba despacio, mirando la pared frente a 茅l. De repente solt贸 una risa baja.
Itadori: 驴Te acuerdas cuando Gojo-sensei nos llev贸 a comer a todos despu茅s de nuestra primera misi贸n juntos? Te emborrachaste con ese c贸ctel de frutas porque pensaste que no ten铆a alcohol.
Nobara resopl贸, pero una sonrisa se le escap贸 mientras llevaba el arroz a la boca.
Nobara: C谩llate. Yo no me emborrach茅, solo estaba un poco alegre. Adem谩s, el muy idiota se ri贸 de m铆 toda la noche.
Itadori ri贸 m谩s fuerte y neg贸 con la cabeza.
Itadori: S铆 jajajaja. Extra帽o esos d铆as.
Nobara asinti贸 despacio, con la mirada perdida en la ventana por un momento.
Nobara: 脡l siempre dec铆a que ser铆amos los m谩s fuertes. Y mira, aqu铆 estamos. Bueno, t煤 s铆 eres el m谩s fuerte. Yo ya estoy para puro retiro.
Itadori dej贸 los palillos y la mir贸 serio.
Itadori: No digas eso. Sin ti no habr铆a llegado hasta aqu铆. Lo sabes.
Nobara lo mir贸, luego desvi贸 la mirada y sigui贸 comiendo sin responder, aunque sus mejillas se ti帽eron ligeramente de rosa. Pasaron unos minutos. Itadori tom贸 un poco de sopa y luego pregunt贸 sin mucho 茅nfasis.
Itadori: Oye, 驴y c贸mo le est谩 yendo a Fushiguro? Hace tiempo que no s茅 nada de 茅l directamente.
Nobara mastic贸 despacio, trag贸 y luego respondi贸.
Nobara: Bien, dentro de lo que cabe. Es el l铆der del clan Zenin, aunque todav铆a le cuesta cargar con todo ese peso. Pero lo est谩 logrando. Ha preguntado mucho por ti, por cierto. Cada vez que hablamos, suelta tu nombre en alg煤n momento.
Itadori sonri贸 con sinceridad y baj贸 la mirada hacia su plato.
Itadori: Qu茅 bueno. Me alegra que est茅 bien. Alg煤n d铆a tendr茅 que ir a visitarlo.
Nobara asinti贸 y tom贸 un poco m谩s de verduras con los palillos.
Nobara: Deber铆as. No est谩 tan lejos.
Itadori asinti贸 y agarr贸 su taza de t茅 verde. Dio un sorbo lento, la dej贸 sobre la mesa y mir贸 a Nobara con una sonrisa p铆cara.
Itadori: Oye, 驴te acuerdas cuando sin querer manchaste la camisa favorita de Gojo-sensei con caf茅 en la cafeter铆a?
Nobara estaba llev谩ndose la taza de t茅 a los labios, pero apenas escuch贸 la pregunta, solt贸 una risa que le hizo casi escupir todo. Dej贸 la taza r谩pido y se limpi贸 la boca con el dorso de la mano, todav铆a riendo.
Nobara: 隆S铆! Jajajaja. Me acuerdo. Fue un desastre. Jajaja era una camisa de edici贸n limitada muy costosa. Y nosotros tratando de secarla con servilletas como locos.
Itadori ya estaba riendo tambi茅n, moviendo la cabeza.
Itadori: Y luego tratamos de esconderla meti茅ndola en la camisa de Fushiguro jajajajaja.
Nobara: S铆 parec铆a como si tuviera busto jajajaja.
Ambos estuvieron riendo por un buen rato recordando los viejos tiempos.
Unas horas despu茅s, Itadori estaba en la cocina lavando los platos. El agua corr铆a mientras restregaba los 煤ltimos trastes y los colocaba en el escurridor. Sec贸 sus manos con un trapo, lo colg贸 en su lugar y sali贸 de la cocina.
Camin贸 hacia la sala. Nobara estaba acostada en el sof谩 viendo televisi贸n, con una manta ligera cubri茅ndole las piernas. Itadori se acerc贸 y se sent贸 a su lado en el sof谩, dejando un espacio entre ellos.
Itadori: 驴Y Noriko? Ya no la veo.
Nobara: Acaba de irse a casa de sus padres. Se fue hace un rato.
Itadori asinti贸. Se quedaron en silencio por un momento, solo se escuchaba el ruido de fondo de la televisi贸n. Nobara jugaba con el borde de la manta sin mirarlo, hasta que habl贸 en voz baja.
Nobara: Oye... 驴Es cierto que ya no quieres ir a m谩s funerales?
Itadori baj贸 la mirada. La sonrisa que hab铆a tenido horas antes desapareci贸 por completo. Se qued贸 viendo sus manos apoyadas en sus rodillas y asinti贸 despacio.
Itadori: S铆.
Nobara se inclin贸 hacia un lado y apoy贸 su hombro en el pecho de 茅l. Levant贸 la vista para mirarlo desde abajo, con una expresi贸n triste que rara vez mostraba.
Nobara: 驴Acaso no ir谩s al m铆o?
Itadori abri贸 la boca para responder, pero no sali贸 nada. Solo la mir贸 a los ojos, sintiendo el peso de la pregunta, y no supo qu茅 decir.
Itadori: No s茅.
Quiso echar el cuerpo hacia un lado para evadir la conversaci贸n, pero al moverse, su mano derecha cay贸 sobre algo blando y grande. Algo que hizo que sus dedos se hundieran ligeramente. Tambi茅n sinti贸 algo durito en el centro. Baj贸 la vista y vio su mano completamente apoyada en uno de los pechos de Nobara.
Ambos abrieron los ojos como platos. Itadori levant贸 las manos al instante, como si estuviera haciendo algo malo.
Itadori: 隆Lo siento! 隆Lo siento! Fue sin querer, de verdad, no fue mi intenci贸n, yo solo...
Nobara lo mir贸 fijamente por un segundo. Luego, una sonrisa juguetona se dibuj贸 en sus labios. En lugar de apartarse, se acerc贸 m谩s a 茅l y presion贸 sus pechos, sus enormes pechos, contra el pecho de Itadori. 脡l se qued贸 tieso, sin saber qu茅 hacer. Nobara sinti贸 los m煤sculos firmes de 茅l a trav茅s de la ropa y una chispa recorri贸 su cuerpo.
Sin dejar de mirarlo a los ojos, llev贸 sus manos al abdomen de Itadori y desliz贸 las palmas lentamente sobre los duros m煤sculos. Itadori trag贸 saliva, sin atreverse a moverse.
Itadori: K-Kugisaki... 驴Qu茅 haces?
Kugisaki: 驴En serio soy tan anciana que ni puedes verme?
Pregunt贸 con un tono serio mirando hacia arriba. Itadori realmente no sab铆a qu茅 responder, jam谩s hab铆a visto a Kugisaki de esta forma tan... Atrevida.
Itadori: 驴Acaso la edad ya te est谩 afectando o qu茅?
Nobara apret贸 los dientes con ira. R谩pidamente baj贸 una de sus manos y la llev贸 directamente hacia el miembro de Itadori, pellizc谩ndolo con fuerza. No era una caricia, era un pellizco de advertencia.
Itadori: 隆Aaaghh! 隆Duele! 隆Perd贸n, perd贸n, perd贸n!
Se encogi贸 ligeramente por el dolor, pero no se atrevi贸 a apartarla del todo. Nobara mantuvo el pellizco un par de segundos m谩s y luego solt贸. Separ贸 su mano de 茅l y lo mir贸 fijamente.
Nobara: No es eso, idiota.
Itadori se frot贸 la zona adolorida con cuidado, a煤n sin entender bien qu茅 estaba pasando.
Itadori: 驴Entonces qu茅? No entiendo.
Nobara suspir贸 hondo, neg贸 con la cabeza y se recost贸 de nuevo en el sof谩, alej谩ndose un poco de 茅l.
Nobara: Eres tan tonto que no te das cuenta.
Itadori la mir贸 confundido, frot谩ndose todav铆a donde ella le hab铆a pellizcado.
Itadori: 驴Darme cuenta de qu茅?
Nobara no respondi贸. Solo gir贸 la cara hacia la televisi贸n y se qued贸 en silencio, con una expresi贸n entre molesta y decepcionada. Itadori parpade贸 un par de veces, todav铆a sin tener idea de a qu茅 se refer铆a.
Hasta que de repente record贸 un vago recuerdo de hace tiempo, una explicaci贸n de Mei Mei.
Flashback
En el aula de clases solamente se encontraban la se帽orita Mei Mei e Itadori.
Itadori estaba sentado en una de las sillas, con la mano levantada como en la escuela.
Itadori: Profesora, 驴por qu茅 tienes que explicarme estas clases a m铆?
Mei Mei, apoyada contra el escritorio con los brazos cruzados, lo mir贸 con esa sonrisa tranquila que siempre ten铆a.

AUTOR: MI VIEJAAAAAAA
Mei Mei: Porque yo se lo expliqu茅 a Fushiguro y a algunos hombres hechiceros. Es parte de su formaci贸n, aunque no lo crean.
Itadori inclin贸 la cabeza sin entender, pero asinti贸. Mei Mei se gir贸 hacia un pizarr贸n peque帽o que hab铆a detr谩s de ella y comenz贸 a dibujar unos esquemas simples con un marcador.
Mei Mei: Ver谩s, Itadori. La biolog铆a de las hechiceras es un poco distinta a la de las mujeres comunes. No solo por la energ铆a maldita, sino por c贸mo el cuerpo reacciona a ella con el paso de los a帽os.
Itadori la escuchaba atento, aunque sin soltar del todo su expresi贸n de confusi贸n.
Mei Mei: Cuando una hechicera envejece, su energ铆a maldita sigue acumul谩ndose en su interior. Y esa energ铆a, al no tener un desfogue constante como en la juventud, comienza a afectar otras partes de su cuerpo y mente.
Dibuj贸 unas flechas en el pizarr贸n que conectaban el cerebro con otras partes del cuerpo.
Mei Mei: Mientras m谩s envejecen, su libido crece m谩s y m谩s. Es una reacci贸n natural del cuerpo al tener tanta energ铆a acumulada durante d茅cadas. Por eso muchas hechiceras mayores suelen buscar pareja o tener encuentros espor谩dicos. No es solo deseo, es una necesidad fisiol贸gica para liberar el exceso de energ铆a.
Itadori abri贸 los ojos un poco, procesando la informaci贸n.
Itadori: 驴En serio? 驴O sea que mientras m谩s viejas, m谩s...?
Mei Mei asinti贸 sin inmutarse.
Mei Mei: Exacto. M谩s calientes, por decirlo de manera vulgar. As铆 que si alguna vez una hechicera mayor se te insin煤a, no es que haya perdido la cabeza. Es su cuerpo pidiendo equilibrio.
Mientras hablaba, Mei Mei se separ贸 lentamente del escritorio y comenz贸 a caminar hacia 茅l. Sus pechos se balanceaban suavemente con cada paso, al igual que sus caderas con un movimiento lento y calculado. Itadori se qued贸 quieto en la silla, sin saber bien qu茅 hacer.
Mei Mei se detuvo frente a 茅l y apoy贸 ambas manos en sus piernas, justo encima de las rodillas. Itadori trag贸 saliva sin querer. Desde ese 谩ngulo pod铆a ver c贸mo, debajo de la tela de su blusa, los pezones de ella ya estaban erectos, marcando claramente la tela.
Mei Mei se inclin贸 un poco m谩s, acercando su rostro al de 茅l. Roz贸 casi sus labios con los de ella mientras sus pechos presionaban suavemente contra el pecho de Itadori. Con una voz baja y aterciopelada, susurr贸:
Mei Mei: 驴Quieres ayudarme a equilibrarme, Itadori?
Fin del flashback
Itadori volvi贸 al presente de golpe. Parpade贸 varias veces mirando a Nobara, que segu铆a viendo la televisi贸n con el rostro ladeado, evitando mirarlo. De repente, todo hizo clic en su cabeza. Las miradas de ella 煤ltimamente, los acercamientos, lo del sof谩... y ahora esto. Itadori trag贸 saliva y habl贸 con voz un poco temblorosa.
Itadori: Ku... Kugisaki... 驴Est谩s en esa etapa?
Nobara no respondi贸 de inmediato. Solo apret贸 los labios y sigui贸 viendo la televisi贸n, pero sus mejillas estaban visiblemente sonrojadas. Despu茅s de un largo silencio, habl贸 sin mirarlo.
Nobara: Y aunque as铆 sea, 驴qu茅?
Itadori se qued贸 callado. No sab铆a qu茅 decir. Nobara gir贸 lentamente la cabeza hacia 茅l, con una mezcla de verg眉enza y desaf铆o en los ojos.
Nobara: 驴Qu茅 vas a hacer, Itadori? 驴Te vas a escapar como siempre? 驴O vas a ayudarme?
Itadori la mir贸 fijamente. El peso de la pregunta qued贸 flotando en el aire de la sala, solo acompa帽ado por el ruido lejano de la televisi贸n.
Itadori: Bueno...
Nobara abri贸 los ojos con sorpresa y lo mir贸 fijamente, como si no pudiera creer lo que acababa de escuchar. Itadori levant贸 las manos un poco, intentando ir despacio, con calma.
Itadori: Oye, vamos con calma, solo digo que...
Pero no pudo terminar la frase. Nobara se lanz贸 encima de 茅l como un animal, su cuerpo ardiente y caliente presion谩ndose contra el suyo. Terminaron los dos en el sof谩, ella encima de 茅l con sus piernas enredadas alrededor de la cintura de Itadori. Antes de que 茅l pudiera reaccionar, Nobara lo bes贸 con una pasi贸n y un fervor que lo dejaron paralizado.
Itadori abri贸 los ojos de par en par, sorprendido por lo salvaje que estaba siendo ella. Sus manos quedaron suspendidas en el aire sin saber d贸nde ponerlas. Nobara separ贸 los labios lentamente, un hilo de saliva qued贸 uniendo sus bocas por un instante antes de romperse. Ella lo mir贸 con una sonrisa p铆cara y provocadora.
Nobara: Deja de ser tan t铆mido y tonto.
Tom贸 las manos de 茅l y las llev贸 directamente a sus caderas, presionando sus palmas contra la curva de su cuerpo. Itadori sinti贸 el calor de su piel a trav茅s de la ropa y trag贸 saliva, sin apartar la mirada de esos ojos que brillaban con deseo.
Nobara volvi贸 a besarlo, pero esta vez con m谩s desespero. Sus labios se mov铆an contra los de 茅l con una urgencia que no hab铆a mostrado en a帽os. Mientras lo besaba, sus manos comenzaron a bajar lentamente por el pecho de Itadori, recorriendo cada m煤sculo, hasta llegar a su abdomen. Los dedos de ella presionaron ligeramente contra esa pared dura de m煤sculo, sintiendo cada fibra tensa debajo de la tela.
En medio del beso, Itadori record贸 algo de repente. Un dato que Mei Mei tambi茅n hab铆a mencionado en aquella clase, pero que en su momento no le hab铆a dado importancia.
Flashback
Mei Mei segu铆a frente a 茅l, con esa sonrisa tranquila, cuando de repente agreg贸 algo m谩s mientras se apartaba ligeramente.
Mei Mei: Ah, y otra cosa. El cuerpo de una hechicera tarda mucho en envejecer. Mientras m谩s experimentada y fuerte sea la hechicera, m谩s tarde su cuerpo muestra los signos de la edad. Es como si la energ铆a maldita actuara como un conservador natural.
Itadori hab铆a asentido sin darle mucha importancia en ese momento, solo quer铆a que la clase terminara pronto.
Fin del flashback
Itadori abri贸 los ojos mientras Nobara segu铆a bes谩ndolo. De repente entendi贸 todo. La raz贸n por la que el rostro de Nobara no estaba tan arrugado como deber铆a para alguien de casi ochenta a帽os. La raz贸n por la que su cuerpo a煤n se ve铆a tan firme.
Baj贸 la mirada lo m谩s que pudo mientras ella segu铆a encima. Sus pechos, apretados contra 茅l, se sent铆an turgentes y llenos, nada que ver con lo que uno esperar铆a de una mujer de su edad. Sus caderas, su cintura, incluso ese culo que hab铆a notado antes sin querer... Todo se manten铆a joven, firme, intacto.
Nobara sinti贸 que 茅l se distra铆a y separ贸 los labios del beso. Lo mir贸 desde arriba con una ceja levantada.
Nobara: 驴En qu茅 piensas?
Itadori trag贸 saliva y neg贸 r谩pidamente.
Itadori: Nada, nada.
Nobara sonri贸 con picard铆a, apoy贸 sus manos en el abdomen de 茅l y comenz贸 a mover sus caderas lentamente contra las de 茅l, presion谩ndose con suavidad pero con intenci贸n clara.
Nobara: 驴Quieres ir a la cama?
Itadori asinti贸 con la cabeza sin dudar. Nobara solt贸 una risa baja y se incorpor贸 un poco sobre 茅l.
Nobara: Bueno, como eres un caballero, tendr铆as que llevarme.
Itadori la tom贸 con cuidado, la carg贸 al estilo princesa y camin贸 hacia la habitaci贸n. Ella enred贸 sus brazos alrededor de su cuello y apoy贸 la cabeza en su pecho, sintiendo los latidos fuertes y r谩pidos de 茅l. Itadori empuj贸 la puerta con el hombro y entr贸 al cuarto.
La habitaci贸n era amplia, con una cama grande y esponjosa en el centro, s谩banas claras y luz tenue de una l谩mpara en la mesita de noche. Itadori se acerc贸 con cuidado y la puso suavemente sobre la cama, como si fuera algo fr谩gil.
Nobara se sent贸 en el borde de la cama y lo mir贸 fijamente. Llev贸 sus manos a la bata que llevaba puesta y lentamente comenz贸 a desatarla. La tela resbal贸 por sus hombros y cay贸 sobre la cama, dejando ver su cuerpo desnudo.
Itadori se qued贸 sin aire. Sus pechos eran grandes, firmes, con pezones erguidos que ped铆an ser tocados. Su cintura marcada, sus caderas anchas, su piel suave y sin una sola arruga visible. Era un cuerpo que no hab铆a envejecido en absoluto, como si el tiempo se hubiera olvidado de ella.
Nobara lo vio paralizado y sonri贸 con satisfacci贸n. Luego se帽al贸 la sudadera de 茅l con un movimiento de cabeza.
Nobara: Qu铆tatela.
Itadori obedeci贸 sin pensarlo. Agarr贸 el borde de la sudadera y se la quit贸 por la cabeza en un solo movimiento. La tir贸 a un lado sin importarle d贸nde ca铆a.
Nobara abri贸 los ojos de par en par. El torso de Itadori era una obra de arte. M煤sculos perfectamente definidos, abdominales marcados, pectorales firmes, brazos venudos y fuertes. Casi ochenta a帽os y su cuerpo segu铆a siendo el de un veintea帽ero en su mejor momento.
Sin darse cuenta, Nobara sinti贸 que algo le resbalaba por la comisura de los labios. Llev贸 la mano y se toc贸. Baba. Literalmente estaba babeando como una adolescente viendo a su 铆dolo.
Itadori not贸 eso y solt贸 una risa baja, t铆mida, pas谩ndose una mano por la nuca.
Itadori: 驴Qu茅? 驴Te gusta lo que ves?
Nobara se limpi贸 r谩pido con el dorso de la mano y lo mir贸 con fingida indignaci贸n, aunque sus mejillas rojas la delataban por completo.
Nobara: C谩llate y ven aqu铆.
Extendi贸 una mano hacia 茅l, con los ojos brillando de deseo. Itadori tom贸 su mano y ella lo jal贸 hacia atr谩s, cayendo 茅l encima de ella, directamente sobre esos enormes pechos. La piel suave y caliente de ella contra la de 茅l. Nobara lo mir贸 desde abajo con una sonrisa provocadora.
Nobara: 驴Vas a quedarte mirando o vas a hacer algo al respecto?
Itadori sonri贸, una sonrisa suave pero decidida. Baj贸 la cabeza y comenz贸 a besar su abdomen lentamente, sintiendo c贸mo la piel de ella se erizaba bajo sus labios. Subi贸 despacio, marcando el camino con besos suaves, recorriendo cada curva hasta llegar a sus pechos.
Nobara contuvo el aliento cuando sinti贸 sus labios sobre la piel sensible. Itadori bes贸 sus pechos con cuidado al principio, luego con m谩s intensidad, subiendo lentamente hacia la clav铆cula de ella. Nobara solt贸 un gemido bajo, apenas un suspiro, mientras sus manos se enredaban en el cabello rosado de 茅l, acariciando y tirando suavemente.
Itadori sigui贸 subiendo, besando su cuello, su mand铆bula, hasta llegar por fin a sus labios. La bes贸 con suavidad al principio, luego con m谩s profundidad. Nobara respondi贸 al beso mientras sus dedos se hund铆an en su cabello, acariciando su nuca, sintiendo la textura de su pelo entre sus manos.
Unos minutos despu茅s, Nobara estaba encima de 茅l, jadeando ligeramente. Ambos estaban completamente desnudos, la piel de ella brillaba con un ligero sudor y su cuerpo se mov铆a con peque帽as oscilaciones mientras su pene rozaba una y otra vez la entrada de su vagina. Era un roce suave, tentador, que la hac铆a morderse el labio cada vez que la punta pasaba cerca de donde m谩s lo necesitaba.
El juego previo hab铆a sido corto pero intenso. Itadori la hab铆a tocado por todas partes, besado cada rinc贸n de su cuerpo, hasta que ella ya no pudo m谩s y lo mont贸 con desesperaci贸n. Pero ahora estaba ah铆, detenida en el momento justo antes de la penetraci贸n, saboreando la anticipaci贸n.
Nobara baj贸 una mano y aline贸 el pene de 茅l contra su entrada. Era grande, muy grande, y ella trag贸 saliva al sentir el grosor contra sus dedos. Lentamente, comenz贸 a bajar.
La cabeza entr贸 primero y Nobara solt贸 un suspiro tembloroso. Sigui贸 bajando despacio, cent铆metro a cent铆metro, sintiendo c贸mo cada parte de 茅l la iba llenando por completo. Itadori apret贸 las s谩banas con las manos, sin atreverse a moverlas, dejando que ella llevara el ritmo.
Nobara sigui贸 bajando, el pene desliz谩ndose dentro de ella con una lentitud casi cruel. Cuando por fin lo tuvo todo dentro, hasta el fondo, solt贸 un gemido fuerte, ronco, que reson贸 en la habitaci贸n. Itadori gru帽贸 bajo, apretando las caderas de ella con fuerza mientras sent铆a lo apretada que estaba, lo caliente, lo h煤meda. Era un calor que envolv铆a cada cent铆metro de 茅l, una presi贸n perfecta que lo hac铆a querer moverse ya.
Nobara se inclin贸 hacia adelante, buscando sus labios, y lo bes贸 con desesperaci贸n entre gemidos ahogados. Las lenguas se encontraron mientras ella se mov铆a ligeramente sobre 茅l, apenas unos roces. Luego se separ贸 y volvi贸 a erguirse, poni茅ndose derecha sobre 茅l.
Itadori levant贸 las manos y agarr贸 sus pechos, comenzando a masajearlos con sus dedos, jugando con los pezones, apretando la carne suave y firme. Nobara cerr贸 los ojos un momento, disfrutando la sensaci贸n.
Nobara: 驴Acaso tienes un fetiche con los pechos?
Pregunt贸 entre jadeos, con una sonrisa burlona en los labios. Itadori sigui贸 masajeando, apretando un poco m谩s.
Itadori: Me gustan las mujeres altas con un trasero grande. Pero los pechos no est谩n nada mal.
Dicho eso, pellizc贸 ambos pezones con fuerza al mismo tiempo. Nobara solt贸 un peque帽o grito y luego ri贸 entre gemidos.
Nobara: 隆Idiota! Pellizcas muy fuerte. No va a salir leche de ah铆, 驴eh?
Itadori ri贸 tambi茅n y sigui贸 jugando con sus pechos mientras ella comenzaba a moverse lentamente arriba y abajo, iniciando por fin el ritmo que ambos necesitaban.
Nobara empez贸 a cabalgar sobre 茅l con m谩s fuerza, subiendo y bajando mientras sus pechos se balanceaban al ritmo de sus movimientos. Itadori no pod铆a dejar de mirarlos, esos dos enormes pechos que sub铆an y bajaban con cada embestida de ella, rebotando suavemente, tentadores. Estaba tan apretada, tan caliente, que Itadori sinti贸 que no iba a durar mucho.
Agarr贸 sus caderas con fuerza y comenz贸 a empujar hacia arriba al mismo tiempo que ella bajaba, aumentando la intensidad. Nobara gem铆a sin parar, con la cabeza hacia atr谩s, el cabello sudado pegado a la frente. Los pechos segu铆an rebotando, marcando el ritmo.
Itadori sinti贸 que llegaba. Apret贸 los dientes, dio un 煤ltimo empuj贸n profundo y se qued贸 ah铆, incrustado hasta el fondo, mientras su semen comenzaba a salir a borbotones, inundando el 煤tero de ella.
Nobara abri贸 los ojos y se mordi贸 el labio inferior con fuerza, sintiendo cada chorro caliente dentro de ella. Aguant贸 la respiraci贸n un momento, hasta que su propio cuerpo no pudo m谩s y explot贸 tambi茅n.
Un chorro caliente sali贸 de ella, empapando el abdomen de Itadori y su propio pene, mezcl谩ndose con el sudor. Nobara jade贸 fuerte, temblando sobre 茅l.
Pero Itadori no se detuvo. R谩pidamente la volte贸, poni茅ndola boca abajo sobre la cama. El trasero de ella qued贸 levantado, sus pechos enormes aplastados contra las s谩banas. Itadori se coloc贸 detr谩s y sin perder tiempo la penetr贸 de nuevo con fuerza, directo, profundo. Nobara solt贸 un grito ahogado contra la almohada.
Nobara: 隆No pares! 隆Sigue, sigue!
Itadori la penetraba con fuerza, una y otra vez. Con un brazo lo rode贸 alrededor del cuello de ella, apretando suavemente pero con firmeza, atray茅ndola hacia atr谩s. Nobara apret贸 los dientes, sintiendo la presi贸n en su cuello, y levant贸 un poco la cara de la cama.
Con la mano libre, Itadori alcanz贸 uno de sus pechos. Lo agarr贸 y lo llev贸 hacia arriba, estir谩ndolo gracias a la gran elasticidad que ten铆a. Llev贸 su boca al pez贸n y comenz贸 a chupar con fuerza, mordisqueando, succionando mientras segu铆a empujando dentro de ella.

Nobara gem铆a sin control, sintiendo c贸mo el orgasmo se acercaba de nuevo, lento pero seguro. Itadori tambi茅n lo sent铆a, esa presi贸n acumul谩ndose en la base.
Ambos llegaron al mismo tiempo. Itadori se enterr贸 profundo y solt贸 todo dentro de ella otra vez, mientras Nobara apretaba las s谩banas con los dedos y gem铆a largo, temblando bajo 茅l. Se quedaron as铆 un momento, respirando agitados, antes de que Itadori soltara su cuello y su pecho y cayera a un lado de ella en la cama.
Pasaron las horas. El sol ya se hab铆a ocultado y la luna brillaba afuera cuando ambos segu铆an en ello. Hab铆an pasado de la cama al ba帽o, donde Itadori la hab铆a empujado contra la pared de azulejos mientras el agua caliente ca铆a sobre ellos.
Despu茅s fueron a la cocina, Nobara apoyada contra la encimera mientras 茅l la penetraba por detr谩s, agarrando sus caderas con fuerza. En el pasillo, en las escaleras, en cualquier rinc贸n de la casa, no dejaron un solo lugar sin marcar.
En alg煤n momento, ya entrada la noche, escucharon la puerta principal abrirse y voces conocidas.
Yamato: 驴Mam谩? Ya llegamos.
Era Yamato, el hijo de Nobara, un hombre de unos cuarenta a帽os, junto a Noriko que acababa de llegar tambi茅n. Caminaron hacia la sala, donde se escuchaban ruidos extra帽os.
Cuando entraron, la escena era clara. Nobara estaba en el sof谩, boca arriba, con las dos piernas de ella alzadas y apoyadas sobre los hombros de Itadori, que la penetraba con fuerza y sin pausa. Los cuerpos sudados, los gemidos de ella, el sonido de los cuerpos chocando. Yamato abri贸 los ojos como platos y reaccion贸 al instante.

Yamato: 隆Noriko no mires!
Tap贸 los ojos de su hija con una mano mientras ella intentaba ver qu茅 pasaba.
Yamato: 隆Perd贸n por interrumpir!
Sali贸 corriendo llev谩ndose a Noriko de la mano, casi arrastr谩ndola. La puerta se cerr贸 de golpe. Nobara, lejos de detenerse, ech贸 la cabeza hacia atr谩s y gimi贸 con m谩s fuerza todav铆a, apretando las piernas alrededor de Itadori mientras 茅l segu铆a empujando sin parar, indiferente a la interrupci贸n.
Itadori: 驴O铆ste algo?
Pregunt贸 mirando a los alrededores y luego mir贸 a Nobara la cual estaba con una expresi贸n perdida completamente perdida la lengua afuera su ojo casi en blanco.
Itadori se encogi贸 de hombros y sigui贸. La abraz贸 con m谩s fuerza, hundi茅ndose profundo, la punta de su pene casi yendo m谩s all谩 de la entrada de su 煤tero. Nobara arque贸 la espalda de golpe y peg贸 un fuerte gemido con su nombre.
Nobara: 隆ITADORIIIIIIIIIIIIIII!~
Se qued贸 temblando mientras 茅l la llenaba otra vez con fuerza, sintiendo c贸mo el calor se extend铆a dentro de ella. Nobara cay贸 en el sof谩 con las piernas abiertas, completamente rendida. De su vagina sali贸 un chorro espeso de semen junto con sus fluidos, escurriendo lentamente sobre la tela del sof谩.

Itadori se incorpor贸 un poco, todav铆a con el pene erecto, y se sec贸 el sudor de la frente con el dorso de la mano. Mir贸 el desastre que hab铆an hecho y luego a Nobara, que respiraba agitada con los ojos cerrados.
Itadori: Bueno es hora del 15 round.
Nobara abri贸 los ojos lentamente y lo mir贸 con una sonrisa un tanto boba en el rostro. Extendi贸 los brazos hacia 茅l, como pidiendo que volviera a su lado, y habl贸 con voz entrecortada pero firme.
Nobara: Si quieres ir hasta m谩s de 100 rounds, hazlo. Yo empec茅 esto y lo voy a terminar todo. Aunque en el proceso salga embarazada.
Itadori sonri贸 y se lanz贸 de nuevo sobre ella. Pasaron los d铆as. Diez d铆as completos encerrados en esa mansi贸n, sin salir, sin atender llamadas, sin importar nada m谩s que el uno para el otro. La cama, el sof谩, el piso, la cocina, las escaleras, la ducha, cada rinc贸n fue testigo de su frenes铆. Nobara perdi贸 la cuenta de las veces, pero Itadori s铆 llevaba registro. M谩s de 200 rounds en total.
Para el d茅cimo d铆a, Nobara yac铆a en el suelo de la habitaci贸n principal. Su cuerpo estaba completamente tirado boca arriba, temblando con convulsiones incontrolables. Destellos negros de energ铆a maldita sal铆an de su piel, residuos de la acumulaci贸n de poder liberado durante tantos d铆as. Su sonrisa era boba, la lengua colgando ligeramente hacia un lado, su ojo vidrioso mirando al techo sin ver nada.
Todo su cuerpo estaba cubierto de semen seco y fresco, mezclado con sudor, formando capas sobre su piel. Sus pechos aplastados contra el piso, sus piernas abiertas sin fuerza, su vagina todav铆a goteando lentamente el exceso.
Itadori estaba sentado en el borde de la cama, completamente desnudo tambi茅n, con una sonrisa en el rostro. Se estir贸 hacia atr谩s, bostezando un poco, y luego la mir贸 con expresi贸n tranquila y agradecida.
Itadori: Caray, ten铆a mucho estr茅s acumulado. Gracias, Kugisaki.
Dijo con una sonrisa grande e inocente, como si hubiera terminado una sesi贸n de entrenamiento ligera. Nobara, desde el suelo, no pudo responder. Solo sigui贸 temblando, con destellos negros saltando de su cuerpo de vez en cuando, completamente perdida en el 茅xtasis acumulado de m谩s de 200 rondas.
2 meses despu茅s
Yamato: 隆驴QUEEEEEE?!
Kugisaki le dio un zape a su hijo en la cabeza haciendo que este se sentara en el sof谩 llev谩ndose las manos a la cabeza la cual le dol铆a como un infierno.
Kugisaki: Que estoy embarazada no es para qu茅 exageres hijo...
Yamato se masajeaba la cabeza a煤n adolorido, pero su expresi贸n de incredulidad no desaparec铆a. Parpade贸 varias veces, abri贸 la boca, la cerr贸, y volvi贸 a abrirla sin que salieran palabras por unos segundos.
Yamato: 驴C贸mo que embarazada? Mam谩, tienes casi ochenta a帽os. Eso no es... o sea, no puede ser... 驴Est谩s segura? 驴Fuiste al m茅dico? 驴Qu茅 dijo el m茅dico? 驴C贸mo pas贸? Bueno, eso 煤ltimo no quiero saberlo, pero 驴c贸mo?

Nobara no respondi贸 ninguna de sus preguntas. Solo se llev贸 una mano a la mejilla, sonri贸 ligeramente y desvi贸 la mirada hacia un lado, con un leve sonrojo en las mejillas.
Yamato la mir贸 fijamente, esperando una respuesta que nunca lleg贸. Solo ve铆a a su madre, la mujer fuerte y ruda que siempre hab铆a sido, sonrojada como una adolescente.
Yamato: Mam谩... 驴Me est谩s escuchando? 隆Mam谩!
Nobara sigui贸 en silencio, con esa sonrisa boba y la mirada perdida, acarici谩ndose suavemente la mejilla.
Itadori: Ah hola Yamato cu谩nto tiempo.
Apenas escuch贸 esa voz, Yamato sinti贸 un escalofr铆o recorrerle toda la espalda. Una presi贸n densa, pesada, comenz贸 a envolver el ambiente. Era energ铆a maldita, pero no cualquier energ铆a. Era una cantidad abrumadora, asfixiante, que llenaba cada rinc贸n de la sala como si el aire se hubiera vuelto s贸lido.
Yamato se qued贸 paralizado. Trag贸 saliva con dificultad y, muy lentamente, comenz贸 a girar el cuello hacia atr谩s. El movimiento era pausado, casi mec谩nico, como si temiera lo que iba a encontrar. Sus ojos se abrieron de par en par cuando finalmente vio la figura detr谩s de 茅l.
Itadori estaba ah铆, de pie en la entrada de la sala, con una mano levantada y una sonrisa amistosa en el rostro. Su expresi贸n era c谩lida, inofensiva, la misma de siempre. Pero a su alrededor, la energ铆a maldita emanaba en ondas visibles, distorsionando ligeramente el aire como si el calor extremo ondulara el espacio. Era imposible no sentirla, no percibir ese poder inmenso que lo envolv铆a todo.
Yamato no pod铆a moverse. Su cuerpo le ped铆a salir corriendo, pero sus piernas no respond铆an. Solo atin贸 a abrir la boca y soltar un susurro tembloroso.
Yamato: Ita... Itadori-san...
Itadori baj贸 la mano y dio un paso adelante, todav铆a con esa sonrisa amable.
Itadori: 驴Qu茅 pasa? 驴Te sientes bien? Te ves p谩lido.
Yamato neg贸 lentamente con la cabeza, sin apartar la vista de 茅l, sudando fr铆o mientras la energ铆a maldita del hechicero m谩s fuerte de la historia lo envolv铆a por completo sin que Itadori siquiera lo intentara.
Itadori: Wow 驴As铆 de grande fue su reacci贸n cuando se lo dijiste?
Yamato: Espera... Tu lo sab铆as.
Su miedo inicial se fue al escuchar que 茅l sab铆a sobre el embarazo de su madre.
Itadori: Jejejeje pues claro yo soy el padre jejejejeje.
Yamato abri贸 la boca, pero no sali贸 nada. Su rostro perdi贸 todo el color. Se qued贸 completamente p谩lido, petrificado, con los ojos fijos en Itadori sin pesta帽ear. Parec铆a una estatua de sal.
Itadori pas贸 a su lado caminando tranquilo, como si nada, y al llegar donde estaba Nobara le dio un beso en la mejilla. Ella ya ten铆a en las manos algunas cosas que le hab铆a pedido, peque帽as bolsas con compras. Itadori las tom贸 y las dej贸 en una mesita cercana.
Luego volvi贸 a donde estaba Yamato, que segu铆a inm贸vil, y pas贸 una mano frente a su cara, movi茅ndola de un lado a otro. Yamato ni siquiera parpade贸. Itadori solt贸 una risa baja y se gir贸 hacia Nobara.
Itadori: Creo que lo rompimos.
Nobara se ri贸 tambi茅n, tap谩ndose un poco la boca con la mano, mientras miraba a su hijo completamente ido.
Fin









Tremendo
lo borraron en Wattpad pero volvi贸 en inkkitt
Bro excelente fancfition men, puedes hacer un fanfi de Yuji Itadori y Sukuna fem o Mahito fem XD