Chapter 1
Otra vez este sonido. El clack- clack- clack mecánico de los botones. Es hipnótico. Y aburrido.
Subí la capucha de mi sudadera. Las luces del arcade son demasiado brillantes, demasiado molestas. Prefiero el gris. El gris es silencioso. No exige nada.
La pantalla parpadea con colores chillones. Mi personaje esta ganando. Siempre gana. Es solo memoria muscular. Muevo el joystick a la izquierda, pulso el botón A, luego B, luego una secuencia. No hay emoción en ello. Es como respirar, pero mas cansado.
La gente pasa a mi alrededor. Ríen, gritan, se emocionan por cosas sin sentido. Yo solo quiero que se callen. El único sonido que tolero es este ritmo constante bajo mis dedos. Es el único control que tengo. Aquí, en este rincón oscuro, no tengo que ser “nagi el genio del futbol”, solo soy Nagi, el que presiona botones hasta que la pantalla dice WIN.
Pero incluso ganar se siente… vacío. No hay desafío. No hay chispa. Me pregunto cuanto tiempo estaré aquí antes de que el tedio me consuma por completo. El aire huele a palomitas rancias y ozono eléctrico. Es el olor del tiempo desperdiciado.
Mis ojos están entrecerrados. No por sueño, sino por desinterés. He visto este combo mil veces. Se exactamente cuando el oponente va a bloquear. Es tan predecible. La vida fuera de esta pantalla también es predecible, solo que mas complicada.
Al menos aquí, me canso, solo tengo que soltar el control y todo se detiene. Ojalá el resto del mundo tuviera un botón de pausa.

Nagi a dejado el arcade y ahora esta en un lugar más tranquilo, en la zona de descanso de su dormitorio, obligado a interactuar con algo que no es una pantalla.
El silencio es mejor. Pero la comida… la comida es una molestia. He cambiado la oscuridad del arcade por esta luz ambiental demasiado blanca. Llevo la chaqueta encima de mi sudadera. Es pesada. Me pesa tener que hacer cualquier cosa que no sea quedarme quieto, pero Reo... Reo insiste en que tengo que nutrirme. Que palabra tan complicada para algo tan simple como comer.
Tengo una cuchara en la boca. Ni siquiera recuerdo que sabor es esto ¿vainilla? ¿yogur? Da igual. Todo sabe a cartón cuando no tienes hambre. Solo estoy pasando el rato, cumpliendo con la exigencia de alguien más.
Mis ojos están fijos en un punto en la pared, pero mi mente esta en blanco. No quiero pensar. Pensar cansa. Y sin embargo, hay un pequeño ruido en mi cabeza. Un zumbido, ese garabato molesto que aparece cuando siento que algo no esta bien, pero estoy demasiado cansado para averiguar que es.
¿Es el sabor? No. ¿Es el frio? Tal vez. Es simplemente… el esfuerzo. El esfuerzo de levantar la cuchara, de masticar, de tragar. Todo es tan innecesario. Desearía que existiera una píldora que simplemente te diera energía sin tener que pasar por todo este ritual.
Escucho voces a lo lejos, pero no les presto atención. Solo me concentro en el contacto del metal frio de la cuchara con mis dientes. Es la única sensación real en este momento. La pantalla del arcade era mas divertida. Allí, al menos, mi falta de interés se traducía en victorias mecánicas. Aquí, mi falta de interés solo me deja con este sabor insípido en la boca y un suspiro atascado en mi garganta.
Reo siempre dice que debo intentar disfrutar mas las cosas.
Nagi, mira que rico esta este helado
Yo solo veo una sustancia viscosa y fría que requiere esfuerzo consumir. El se emociona demasiado por todo. A veces me pregunto si este hecho de otra materia. Yo solo estoy hecho de pereza y un talento que me pesa.









