Personalizar legibilidad
Aa

so high school ━ jensoo

Sinopsis

“Después de regresar a Corea, supe que algunos sentimientos, por más que uno intente huir, simplemente no se olvidan.” ⋆ mini fic. romance. fluff. ⋆ so high school, taylor swift. © szaelle, jensoour | 2025.

Genero:
Romance
Autor/a:
danielle
Estado:
Completado
Capítulos:
5
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Against All Odds.

"Quiero encontrarte entre la multitud solo para esconderme de ti"

Hacía más de siete años que no caminaba por estas calles, que no respiraba este aire, que no escuchaba este idioma fluir con la naturalidad que yo había perdido. El avión aterrizó en la madrugada, y mientras todos parecían ansiosos por llegar a casa, yo me tomé mi tiempo para salir. No tenía prisa. No sabía si estaba lista para volver, aunque llevaba años soñando con este momento. El frío del invierno me rozó la cara apenas salí, y de inmediato me arrepentí de no haber traído una bufanda.

El taxi se deslizaba por las calles que alguna vez recorrí soñando con todo lo que haría "cuando creciera". Bueno, ya crecí. Tengo títulos, experiencias y heridas del pasado sin sanar del todo. Pero en ese momento, mirando por la ventana los letreros que no habían cambiado, lo único que sentía era que tenía diecisiete otra vez.

—¿Quiere que la deje en el centro? —preguntó el conductor, sacándome de mis pensamientos.

—Ah. Sí, por favor. —respondí distraídamente.

—¿En qué parte? Es un poco tarde, puede ser peligroso.

—Oh si, lo siento. ¿Aún existe el café honeymoon?

—Por supuesto.

—Entonces lléveme allá, por favor.

Asintió sin más y siguió conduciendo hacia mi lugar de destino.

Miré hacia afuera y sonreí nostálgica por la marea de recuerdos que volvieron a mi mente. Cuando corría hasta el cansancio con mi uniforme de la escuela porque iba tarde, también cuando paseaba con mis amigas para ir al centro comercial a tomar un helado, o cuando, ella estaba conmigo.

Volví mi vista hacia el frente y me di cuenta de que ya estábamos llegando. Le pagué al taxista y agradecí al momento de salir del auto con mis maletas.

Ahí estaba Honeymoon. Igual que siempre. Con la pintura un poco más descolorida, pero con la misma maceta colgando torcida a la izquierda de la entrada. Había pasado más de seis años desde la última vez que crucé esa puerta, pero mi cuerpo sabía exactamente dónde estaban todas las cosas de este lugar, todo seguía igual que la última vez que estuve aquí.

Me acerqué con la intención de comprar un café, tal vez sentarme a escribir algo en mi libreta nueva, intentar acostumbrarme a estar de vuelta al lugar que alguna vez amé.

Di el primer sorbo a mi latte y suspiré con satisfacción.

Delicioso.

—Mhm... Está muy buena. —levanté el pulgar en afirmación con una sonrisa satisfecha a la barista cuando el primer bocado de la torta de almendras se fusionó en mis papilas gustativas, esta sonrió en mi dirección y me agradeció por el cumplido.

Me dispuse a terminar de comer tranquila mientras pensaba en algún poema que pudiera describir mi momento de paz, o algún escrito improvisado que pudiera plasmar sobre mi libreta.

Me levanté despacio para dejar los residuos en la caneca y cuando levanté la vista mi ceño se frunció con duda.

Pensé que estaba sola en la cafetería, pero una mujer estaba sentada en la mesa de la esquina, junto a la venta, con una taza de entre las manos y también con una libreta a su lado.

Abrí la boca cuando su rostro se volteó ligeramente hacia un lado dejando ver sus facciones.

No podía ser.

¿O sí?

Su cabello era más oscuro que antes, más largo, ligeramente ondulado. Vestía un suéter beige y un pantalón de vestir negro, pero no necesitaba más. Ella siempre tuvo ese tipo de presencia que llenaba el aire sin esfuerzo a dónde fuera. Al principio dudé. ¿Y si no era ella? ¿Y si me estaba engañando mi nostalgia y recuerdos? Pero entonces se rió, por algo que leyó o recordó, y su sonrisa iluminó esa parte de mi memoria que nunca se apagó del todo.

Era ella.

Jisoo.

No sé cuánto tiempo me quedé quieta observándola. Lo suficiente como para que me mirara. Lo hizo con esa misma mirada que usaba en la adolescencia ante cualquiera de mis ideas locas; cejas levantadas, una mezcla de confusión divertida y sorpresa. Parpadeó lenta y tortuosamente cuando me vio. Me reconoció. Lo hizo. Y en ese instante, algo se movió dentro de mí. Como si alguien hubiese vuelto a encender esa vela vieja que se creía que era inútil por lo gastada que estaba, pero no, la luna de miel está viva y respirando.

—¿Jennie? —su voz llegó antes de que pudiera decidir si debía quedarme o huir.

Me detuve en seco. El corazón me golpeó el pecho con una fuerza casi sofocante. No podía creerlo. No estaba preparada. No así. No tan de repente. Quería llorar de los nervios. Mi cuerpo se estremeció, con las manos temblando y las palabras atascadas en la garganta. Ella sonrió, y esa sonrisa fue el cuchillo y la cura al mismo tiempo para mi cuerpo.

Esa sonrisa que podría derretir hasta el más duro y denso de los icebergs.

—¿Eres tú? —preguntó, acercándose con pasos lentos, como si temiera que fuera un espejismo.

Me acerqué de igual manera, sin pensar, como si mis pies se hubieran desconectado de mi cerebro.

Nos quedamos ahí, de pie, mirándonos en silencio. Ninguna dijo nada durante unos segundos eternos, pero todo se dijo entre nuestras miradas. Estábamos otra vez en el mismo lugar dónde empezó todo, como si el mundo nos hubiera esperado pacientemente ante nuestro reencuentro.

—No puedo creerlo... —dijo ella, bajando la mirada con una risa suave, tímida—. Pensé que no volverías nunca.

—H-Hola Jisoo, wow... Estás, wow, sigues igual que siempre. —me abofeteé mentalmente ante mi notable nerviosismo, ella rió y negó.

—Tú también estás igual que siempre, hermosa. —sus mejillas se tiñeron de un tono carmesí cuando dijo eso, y sé que las mías tomaron el mismo color ante sus palabras.

—Oh, y-yo, tú también estás hermosa. —murmuré bajo y agaché la mirada.

—¿Te quieres sentar? —preguntó cambiando de tema para señalarme su mesa con una sonrisa.

Asentí, la seguí y me senté frente a ella. Su libreta estaba repleta de dibujos. Caricaturas simples como las que hacía en la escuela cuando se aburría de tomar apuntes. Me reí en voz baja.

—Aún haces eso.

—¿Esto? —dijo señalando uno de los dibujos, una especie de personaje de anime que pude reconocer—. Sí. No puedo evitarlo. La costumbre es más fuerte que yo.

—Te juro que el señor Min te habría reprendido si te viera haciendo eso en su clase otra vez.

—¡Y yo volvería a esconderlo debajo del libro de historia! —respondió con una risa que me obligó a reír también.

—Que tiempos. —dije mientras miraba con suma curiosidad su libreta.

—Sí, y muy buenos. —respondió fijando su vista en mí, supo de estaba intrigada por ver el contenido de la libreta. —¿Quieres verla? —preguntó dejando su café a un lado. Rápidamente asentí. —Vale, puedes hacerlo, solo... No te rías por lo que hay ahí.

—No lo haré —le aseguré con una sonrisa tranquila mientras tomaba la libreta entre mis manos.

Abrí la primera página y me encontré con lo que esperaba: sus típicos dibujos. Garabatos simples otros con más dedicación y profesionalismo. Algunos eran personajes con ojos gigantes y bocas exageradas, otros eran simples a blanco y negro. Seguí pasando las páginas hasta que me topé con un espacio lleno de letras y tachones.

—¿También escribes? —pregunté, curiosa, aun con los ojos puestos en el papel.

—A veces —respondió, encogiéndose de hombros—. Es una forma de desestresarme un poco.

Levanté un poco la libreta y comencé a leer en voz alta.

—"No sé expresar mis sentimientos, pero escribiría mil cartas que lleven tu nombre."

Ella no respondió, pero desvió la mirada hacia la ventana. Una brisa ligera movía su cabello hacia atrás. Hubo un silencio breve y cómodo.

Pasé la página.

—"Dios, ¿Por qué tenías que hacer a esa mujer tan hermosa? No puedo dejar de pensar en ella; sus ojos y su sonrisa me persiguen a donde vaya."

Jisoo soltó una pequeña risa nerviosa con la cabeza agachada.

—Ese es, viejo...

Miré la fecha sin pensarlo, 14 de junio de 2020.

—Oh, fue hace casi seis años. —susurré. Ella carraspeó y no dijo nada.

Seguí pasando de página en página hasta que llegué al último escrito, perfectamente plasmado con tinta azul, catorce de febrero de 2025.

—"Estuve en el centro hace unos días, y un poeta me dijo: conocerás al amor de tu vida cuando te sostenga la mano y notes que lo que sujeta es el corazón."

Y justo al llegar al punto final, me detuve.

Algo me rozaba los dedos.

Miré hacia abajo. Nuestras manos estaban entrelazadas. No recordaba en qué momento se habían buscado, ni cómo ocurrió, pero ahí estaban: cálidas, suaves, encajando como si siempre se hubieran pertenecido.

Ambas miramos nuestras manos al mismo tiempo. Sentí cómo la sangre me subía al rostro y alzó la mirada con los ojos un poco más abiertos, como si tampoco pudiera explicarlo. Nuestros ojos se encontraron un segundo después, como si las dos estuviéramos buscando en la expresión de la otra una explicación.

Y no la encontramos.

Rápidamente, como si algo nos hubiera asustado, nos soltamos al mismo tiempo. Mi mano se retiró a mi regazo y la suya volvió a aferrarse a su taza de café.

—Lo siento. —dijimos a la vez.

Ambas reímos, algo nerviosas, sin saber bien por qué nos disculpábamos.

—Qué... Coincidencia —murmuré, frotando mi nuca con una sonrisa nerviosa.

—Sí... Coincidencia —repitió, sin dejar de mirarme, aún con la sonrisa tímida colgada de los labios. —¿Quieres algo? Te invito. Considera esto una bienvenida. —preguntó cambiando abruptamente de tema, fingí que eso no me molestó y asentí.

—Gracias. Otra rebanada de pastel estaría bien.

Ella se levantó y fue a la barra. La observé moverse, y no era la misma Jisoo que dejé. Había madurado, claro, pero seguía siendo ella. Con esa calma en su andar, ese humor a flor de piel. Me froté las manos y exhalé. Estaba temblando un poco, no sabía si por el frío del invierno o por la situación.

Volvió con mi pastel y lo dejó frente a mí.

—Entonces, ¿Te quedas mucho tiempo?

—No lo sé aún. Tal vez sí. Estoy viendo opciones.

—¿Trabajo?

—Y otras cosas. Tal vez reconectar con algunas cosas qué dejé atrás.

Jisoo asintió lentamente, bebiendo de su taza sin decir nada más. Sus labios rozaban el borde de la porcelana, y por alguna razón, eso me estremeció. ¿Por qué estaba actuando así? Esto es solo una charla entre dos viejas conocidas. Que fueron novias, olvidas ese detalle. Me dije a mi misma.

Pero, algo en el aire olía como al verano de esa época inolvidable para mí.

¡Cuéntale a danielle lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Leer ahora
Luna de Verano - Die Gefährtin des Alphas (Band 1)

C.: Ich habe so oft herzhaft gelacht. Was für eine tolle Geschichte. So schön geschrieben. So schön, flüssig lesbar. Ich lieb‘s. Mir tun die Herren in der Geschichte fast leid, die Frauen sind reine Naturgewalten. Lustig, verschmitzt, offen, direkt. So schön. Danke für diese Geschichte und das wir sie l...

Leer ahora
Stripped Shadows

Pfefferwinz: Richtig gut geschrieben und spannend bis zum Schluss.Ich kann es nur absolut empfehlen und bin auch schon bei der Fortsetzung, ... soweit wie sie eben schon fertig gestellt ist. Ich bin sehr gespannt was noch kommt ♥️Danke für die Bereicherung meiner Freizeit. Für mich der perfekte Ausgleich zumArbe...

Leer ahora
SECRET BILLIONAIRE

Janet: Very heart warning, shows what a kindness will be rewarded. Good reading.

Leer ahora
La louve enchaînée

lamia housni: Ce n’est pas un histoire d’amour Plutôt intrigue

Leer ahora
Death's Shadow MC Book 1

tita: Great story, i enjoy reading it to the end...

Leer ahora
Luna auf der Flucht

Uschi: Gute Story, guter Spannungsbogen

Leer ahora