Aparece el portal
Descargo de responsabilidad: Este es una fanfic sin ánimo de lucro y que no intenta vulnerar los derechos de quienes tengan la propiedad de las franquicias de Beetlejuice, Gate, G.I Joe y 2012.
Dedicado a Winona Laura Horowitz
Winona Ryder como Lydia Deetz
Un gato contra Gate: Cobra
Capítulo 1: Aparece el portal
La megalópolis se mostró ordenada, los japoneses fueron de un lugar a otro sin las prisas de la semana laboral. De improviso, lo que se vio como el frontis de un templo de estilo clásico se materializó de la nada en medio de una de las principales calles de Tokio.
«¿Qué demonios es eso?», se preguntó Jr. Knight, un occidental de veintitrés años de buen ver, tanto, que atraía las miradas de mujeres y hombres, algo que le pasaba siempre sin tomar en cuenta el país donde hacía turismo.
De la misteriosa aparición surgió un imposible, de hecho, varias maravillas cuya estética se asemejó a un mundo de fantasía medieval y cuya naturaleza fue mortal.
Sangre, muerte, incluso pillaje, aquello aconteció, fue lo traído por los visitantes del portal.
Lo que pareció ser un soldado con indumentaria de la antigua Roma intentó decapitarlo, no obstante, Knight, esquivó el artero ataque y contraatacó con una llave de karate, rompió el cuello del exótico foráneo.
Lo hizo ver fácil, lo más preocupante: no se alteró en lo más mínimo, fue como si en vez de un ser humano, pensara que solo rompió un mondadientes, un adminículo sin importancia y desechable.
Giró el rostro y vio a un policía nipón disparar a otros atacantes, un jinete de wyvern. Derribó al amo de la bestia, pero aquel se levantó y con un gladius desenvainado fue a atacar al nipón, era necesario ayudarle o el servidor de la ley moriría.
Ni siquiera alzó los hombros para indicar que el asunto le importó en lo más mínimo; si no le beneficiaba, no era su problema; aquella siempre fue la regla de vida que practicó desde que fue un niño.
Un compatriota salvó al uniformado.
Esta vez el occidental de bello rostro y gélida mirada prestó atención. Junto a la belleza de estilo de Europa del este, Dios le bendijo con otro don: reconocer a gente capaz, personas con un halo que indicaba potencial grandeza o un destino que aupaba a ello.
«Interesante», pensó y decidió no prestar atención a los monstruos voladores, fue apático con los brutos de razas de fantasía, solo se centró en el nipón.
.
.
A miles de kilómetros de distancia en suelo norteamericano, en una pequeña ciudad llamada Winter River, una jovencita revelaba fotografías en un cuarto oscuro, la luz roja se mostró inquietante sobre los ropajes góticos.
«¡¿Qué fue eso?!», pensó al sentir que se le puso la piel de gallina.
No le importó arruinar las fotografías y decidió encender la luz blanca. Una faz de suma blancura, perfecta, de ojos enormes y negros, con un cabello más oscuro que el cuarto en el que reveló fotografías, con una parte delantera al estilo high class y por detrás cortado al estilo Bobby cut y que le llegaba hasta los hombros, se vio sorprendida.
Subió las graderías hasta su cuarto donde vio a un gato negro de ojos color ámbar.
—¡¿Sentiste eso, Percy?!
Por más increíble que parezca, el gato le respondió con una afirmación, es más, saltó de la cama y al pisar el piso, se transformó en un chico gato, nada de estilo furro con pelo en todo el cuerpo y cabeza animal; Percy, el chico gato, solo tenía orejas y cola de gato, nada más, ni siquiera los iris alargados de un felino; igual que la chica gótica, Lydia Deetz, tenía el cabello negro y la piel blanca, era de la misma edad de su novia humana.
—¿Qué crees que fue lo que sentimos? Se me encrespó la cola, odio cuando pasa eso.
—No lo sé, fue semejante a una ola de energía mágica, de tal magnitud que no podría decir de dónde provino.
—¿Y cómo harás para saber qué fue y de dónde vino?
—Por suerte hay el internet, habrá que estar atentos a cualquier noticia extraña.
.
.
El país del Japón se sentía orgulloso de ser uno de los pocos países que contaba con una red 5G, no obstante, hubo problemas de tráfico en el área de comunicaciones y aquello fastidió a Jr. Knight.
«Maldición, pese a que pagué por un internet veloz en este hotel de cinco estrellas, la conexión está lenta. Todo el país trata de comunicarse al mismo tiempo y los países extranjeros tratan de averiguar que diablos sucede», pensó y esperó con mayor enojo la conexión.
—¡Ya era hora! —gritó cuando la pantalla del laptop mostró la imagen de una mujer rubia de bello rostro.
—¿Qué sucede, señorito Knight? Parecía que estaba con prisas de comunicar algo.
—No sé cuánto tiempo tendré conexión así que seré breve, Leila: un portal dimensional apareció en el centro de Tokio, entraron invasores de otro mundo de estilo medieval fantástico con criaturas y monstruos afines. Hay muchos muertos y todo es un caos, te envié los archivos adjuntos, ¿me crees?
—Yo… Sí, le creo; usted, señorito, no es de los que mienten. ¿Qué debo hacer con la información que me manda? Debo entregársela a…
—Ni al Comandante Cobra ni a Destro, entrégaselo a mi tía La Baronesa. Mejor que esos dos se enteren por ella al mismo tiempo, no quiero una guerra de poder entre el comandante y Destro.
—Entiendo. Ya recibí los archivos; señorito, tenga cuidado…
Volvió a interrumpirse el internet.
Reclinó las espaldas sobre el respaldar del sofá, encendió un cigarrillo con una cajetilla de fósforos, le gustaba así, daba mejor sabor.
La vista se perdió en la voluta de humo, pensó, caviló sobre el gigantesco juego de ajedrez mundial que estaría a punto de jugarse, porque si el extraño portal no desaparecía, las consecuencias serían previsibles y no habría tiempo que perder.
CONTINUARÁ…



![The Moon's Weapon : the cursed mate [ MOVING TO GALATEA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_123f31099804e79c6de11657975bcaae.jpg)




