Introducción
En el corazón del imperio empresarial de la ciudad se alzaba un hombre al que todos temían, pero al que pocos conocían de verdad. Era el CEO más joven en levantar una empresa multimillonaria desde cero. Su nombre por sí solo imponía respeto en cualquier sala de juntas. Frío, disciplinado e indescifrable, creía que las emociones no eran más que distracciones. Solo hablaba cuando era necesario, nunca malgastaba palabras y jamás permitía que alguien se acercara lo suficiente como para ver qué había detrás de su mirada inexpresiva.
A las mujeres, en especial, las mantenía a raya. Ya fuera por su pasado o por sus propias creencias (en esta historia sabremos por qué las mantenía lejos), se había convencido de que las relaciones solo traían debilidad y traición. Su vida giraba en torno al trabajo, el éxito y el control; nada más importaba.
Entonces apareció ella.
Ella era todo lo que él no era. Brillante, alegre, habladora hasta decir basta y el tipo de persona capaz de hacer sonreír a un extraño en cuestión de minutos. Recibía cada mañana con optimismo, creía que la bondad podía cambiar vidas y tenía la costumbre de convertir hasta los momentos más aburridos en recuerdos inolvidables. Le encantaba hacer reír a la gente, nunca dudaba en decir lo que pensaba y contagiaba alegría allá donde iba.
Dos mundos completamente diferentes.
Uno regido por el silencio.
El otro por las risas.
Ninguno de los dos sabía que el destino ya había comenzado a escribir una historia donde el odio aparecería primero... y el amor llegaría cuando menos se lo esperaran.