Capítulo 1
(Cave aclarar que la versión masculina de Loona mide 2 metros mientras que nuestro protagonista Bruno mide 1,89 metros y Octavia seguirá siendo hembra, sin más que decir que desfruten de la lectura).
En el infierno es donde cada día caían unos seres llamados pecadores donde antes eran humanos que murieron en vida y en el cielo del infierno caía un pecador en especial y ese pecador se llama Bruno, este murió arrollado mientras manejaba en su moto, este cayo encima de un edificio haciendo su caída no tan letal, pero si con un gran dolor.
Bruno: Ay carajo, ¿aparte de que me atropellara este camión sobre mi también tengo que sufrir de una gran caída?
El pecador se levantaba con dificultad debido al dolor en su cuerpo, y de la nada llega alguien a la azotea donde se encontraba Bruno con una arma en manos.
Pecador: ¿Quién anda ahí?
Bruno: Mierda perdón, recién me morí y sin querer caí aquí, ¿me permite bajar?
Pecador: Mira, por una no hay pedo, ven baja, que después se vuelve mi pedo.
Y así el pecador acompaño al otro pecador a bajar del edificio.
Bruno: Así que... ¿viviré aquí desde ahora?
Pecador: Si, aquí vienen a vivir todos los pecadores que murieron en vida, ¿tu que hiciste?
Bruno: ¿Disculpa?
Pecador: Como dije, aquí viven violadores, asesinos, algo tuviste que hacer para estar aquí.
Bruno: Yo... vendía partes de autos robados.
Pecador: ¿En serio?
Bruno: Si lo se, no soy el mejor pecador que hay.
Pecador: No importa hay de todo tipo, y como me caíste bien toma.
El pecador le da a Bruno unos billetes.
Pecador: Se que no es mucho pero al menos tendrás algo para comer.
Bruno: Muchas gracias, ¿y en donde consigo trabajo?
Pecador: Pues aquí hay autos de todo tipo.
Se va el pecador ingresando nuevamente al edificio dejando a Bruno solo.
Bruno: Bien, ¿ahora donde encuentro un trabajo por lo menos decente?
Sin más que hacer camino por la ciudad llena de pecadores como el a su alrededor, mientras tanto una demonio búho de nombre Octavia estaba corriendo lejos de un guardaespaldas cuando de repente se choca con alguien que era Bruno haciendo que Octavia caiga de nalgas al suelo.
Bruno: Ay mierda, ¿Estas bien?
Preguntaba preocupado el pecador, pero al escuchar unos pasos Octavia se escondió de un contenedor de basura hasta que llego el guardaespaldas que lo único que vio fue al pecador.
Guardaespaldas: Oye tu, ¿no has visto a cierta búho pasar por aquí?
Preguntaba el guardaespaldas a Bruno.
Bruno: Emmm...
Bruno estaba nervioso y vio a Octavia haciéndole una seña para que no dijera nada, en eso el pecador apunto a un lugar lejano.
Bruno: Si, vi que ella se fue por halla.
Guardaespaldas: Gracias joven.
En eso el guardaespaldas se fue corriendo a la dirección que Bruno apunto, y Octavia salio de su escondite.
Octavia: Gracias por no delatarme.
Bruno: De nada, ¿quien era ese?
Octavia: Solo un guardaespaldas al que mi padre contrato?
Bruno: ¿Qué tu padre contrato? No quiero meterme en problemas...
Octavia: No tranquilo, no voy a decir nada, si te cachan o te torturan yo te defiendo.
Bruno: Me parece justo, después de todo yo te salve el pellejo.
Octavia: Muchas gracias, por cierto me llamo Octavia.
Bruno: Me llamo Bruno un gusto, por cierto ¿eres una demonio?
Octavia: Si, ¿es la primera vez que ves a uno?
Bruno: Diría que si, es que recién morí.
Octavia: ¿Eres nuevo?
Bruno: Así es.
Octavia: Debió ser dura la caída ¿no?
Bruno: Algo así.
Octavia: De cuerdo, nos vemos luego.
Bruno: Si, hasta luego.
Los dos siguieron caminaron por caminos distintos para seguir con sus asuntos.
Continuará...