| 01 |
La vida es hermosa cuándo eres joven; diversión, fiestas, amigos, familia, estudios y una buena reputación intacta. ¿Pero qué ocurre cuándo cometes una equivocación de la cuál nadie puede enterarse?
Una muy mala, pero deliciosa equivocación.

─ ¿Estás listo para ésta noche? ─Cuestionó su mejor amigo con una hermosa sonrisa cuadrada que dejaba mostrar cada que estaba sumamente emocionado y/u ocultando algo.
─ Teteeee, ¿puedes dejar de joder? ─Viró sus ojos restándole importancia a lo que su amigo mencionaba.
─ Ah, vamos, hermano. Sé perfectamente que tú, Park jodidamente guapo y sexy Jimin, eres amante de las noches locas y fiestas hasta quedar con el culo en popa. ¿En serio no muestras ni una pizca de emoción? ─Cuestionó incrédulo su mejor amigo, haciendo que Jimin soltara un suspiro largo.
─ Esas noches de fiesta han acabado, Taehyung. Sabes perfectamente que ahora estoy en una relación y dudo mucho que sea buena idea irme a beber, sabiendo que a Mingyu no le gusta que lo haga. Ya sabes, es… anticuado. ─Guardó sus exámenes en su folder y lo metió en su mochila, posteriormente colgó esta en su hombro.
─ Yo sé, Mingyu es una persona re anticuada pues así lo ha criado su padre, ¿pero estás seguro? Te digo, esta fiesta será la más loca para todos en la universidad puesto que los exámenes han pasado y todos estarán celebrando que no le verán las malditas caras a los profesores hasta el siguiente año. ─Su amigo le vio con ojos cuan cachorro y Jimin tuvo que evitar esa mirada para no caer.─ No puedes abandonarme en ésta, no puedes.
─ Tae, Mingyu es muy exigente con lo que puedo hacer, sabes que todo eso le molesta y yo quiero estar bien con é- ─Su celular lo interrumpió.
Jimin sacó de su bolsillo delantero su celular y observó de quién se trataba la llamada, viendo el nombre en pantalla: “Mi Mingyu”. Contestó y me hizo señal a Taehyung para que se callara.
─ Hola, corazón. ¿Pasa algo? Nos vimos recién. ─Preguntó Jimin, pues Mingyu y él estudiaban la misma carrera y por ende, tenían casi las mismas asignaturas.
─ No, realmente no sucede nada. Sólo te llamaba para decirte que voy a salir de viaje, había olvidado mencionarlo y me voy justo ahora. Regreso el martes por la tarde. ─Dijo, pues justo ése día era viernes; específicamente, las 4:32 p.m.
Jimin se quedó viendo a Taehyung confundido. ¿Cómo a Mingyu se le había olvidado algo tan importante como mencionarle que desaparecía por casi cuatro días completos? Eso era extremadamente raro, sabiendo que a Mingyu le gustaba que él le mantuviera al tanto de todo, todo el tiempo.
─ Está bien, cielo, pero. ¿A dónde irás? ¿Iras con tu padre?
─ No, he decidido hacer el viaje sólo y él estuvo de acuerdo.
─ Bueno, me parece perfecto. Supongo que podremos contarnos el cómo va nuestro día y hacer llamadas. ─Sugirió.
─ Tengo que colgar, mi vuelo está por salir.
─ Está bien, cuídate y te am- ─Quedó a medio terminar la frase, pues su novio colgó la llamada sin siquiera esperar a corresponder o si quiera esperar a que Jimin terminara la frase.
Su mejor amigo se le quedó viendo con una pequeña sonrisa, él sabía lo que había pasado porque logró escuchar a medias la conversación de su amigo gracias a la cercanía. Jimin miró tal expresión y soltó un suspiro.
─ ¿A qué hora pasas por mi?
─ Jodida mierda, ¿por qué te ves tan sexy, Park? ─Cuestionó incrédulo su mejor amigo, haciendo que éste se sonrojara un poco.
─ Cállate, es algo simple para no llamar la atención.
Pero claro que aquello fue una dulce mentira, Jimin amaba ser el centro de atención. Siempre lo había sido cuando estuvo soltero, pues sus curvas, sus labios rellenos y su trasero respingado lo hacían notarse entre tantas personas, pero lo que sin duda resaltaba más era aquél todo inusual de cabello; solar flare.
Jimin cada mes teñía su cabello para mantener aquél tono tan llamativo y al ser rubio natural se le facilitaba demasiado. Su cabello lograba combinar con todo, mucho más por su test clara, justo como combinaban ambas cosas con su vestimenta ése día.
Una camisa manga-larga de dos tonos: blanco y negro, que hacía un patrón interesante como si dijéramos “sí” y “no”, seguidas una de las otras igualando al traje de algún mimo o algún prisionero, pero sea cuál sea la comparación, a Jimin le sentaba muy bien. Su pantalón era sencillo, era un negro oscuro como la noche, que convino con unas medias y zapatillas negras, estás siendo con una punta para nada exagerada y un leve tacón que le obsequiaban dos centímetros más de estatura. Llevaba unas gafas de sol, que a pesar de ser de noche le venían perfecto con su atiendo y accesorios simples, dos argollas pequeñas y un anillo en su dedo meñique, ambas cosas de color plata.
Su amigo no iba tan diferente a él, llevaba unos pantalones del mismo tono que su amigo y una camisa blanca, una chaqueta de cuero y lentes con vidrio transparente, pero sólo eran de accesorio.
─ Pero bueno, ¿Quiénes irán a la fiesta? ─Preguntó mientras subía al lado del copiloto.
─ Ya te lo he dicho, va a ir prácticamente toda la universidad. ─Dijo encendiendo el auto y cuándo ambos tuvieron sus cinturones puestos, se dio marca hasta el bar donde sería la fiesta.
─ Agh... lo peor es que no me llevo con muchos. ─Apoyó su brazo sobre el vidrio de la puerta y apoyo el pesor de su cabeza en su mano.
─ ¿Qué no te llevas con nadie, dices? ¡Eras el maldito chico popular! ¿Recuerdas cuántos querían contigo?
─ Es por esa misma razón que no me llevo con casi nadie, con los que hablaba se alejaron gracias a que Mingyu les amenazó.
─ Ese maldito Mingyu, aún no entiendo porqué sigues con él. ─Dijo con evidente enojo.
─ Porque lo amo, Tete, por eso sigo con él. ─Observó por la ventana cuestionándose sobre lo que acababa de decir.
¿En serio lo amaba?
No lo mal interpreten, Jimin no dudaba de querer demasiado a Mingyu, pues logró conquistarlo con detalles y palabras lindas, pero una vez le dio el “sí” que Mingyu tanto había buscado, todo cambió.
Mingyu se volvió una persona indiferente con él, le trataba como si fuera un simple amigo, y teniendo casi seis meses de relación ya. Nunca habían tenido relaciones sexual es.
Jimin no era una persona adicta adicta al sexo que quería hacerlo todos los días, pero tenía el pensamiento de que si dos personas se querían y tenían confianza el uno del otro, podían hacerlo sin sentir vergüenza o algo por el estilo, pero parecía que a Mingyu le incomodaba la idea de estar sexualmente con él.
─ Other people’s, hemos llegado. ─Dijo Taehyung quitándose su cinturón.─ Joder, ésta noche quiero pegarme una buena borrachera y terminar en la cama con un lindo cuerpo al lado mío. ─Dijo con una sonrisa mientras frotaba sus manos.
─ ¿Vivo o muerto? ─Bromeo Jimin saliendo del auto.
─ Como sea. ─Siguió Taehyung, causando una expresión de horror en el rostro de Jimin, sacando le una fuerte carcajada a su amigo.─ ¡Pues vivo, Jimin! ¿Por quién me tomas? ¿Por algún asesino cereal que duerme con sus víctimas?
─ Pues tienes cara. ─Fue lo único que mencionó, yendo a paso rápido hacia la entrada del bar para evitar ser atrapado por su amigo.
─ ¡Enano de mierda!, ¡Ven!
El lugar estaba que vomitaba gente. Habían chicos en las esquinas tratando de conquistar a alguna chica, también habían otros en la pista de baila o simplemente algunos en la barra atascándose de alcohol. Cosa que él también haría.
Miró hacia los lados tratando de encontrar a su mejor amigo mientras se abría paso entre la multitud, pero gran decepción se llevó al ver a su amigo coqueteando con un chico de cabellera menta, con cara de no querer estar en aquél lugar, pero que seguía muy bien la corriente de su amigo.
─ Ja, mejor mierda. ─Exclamó, yendo hacia la barra para tomar asiento en uno de los bancos giratorios que ahí habían.
─ Amena noche, ¿Qué puedo servirte? ─Dijo con una sonrisa el bartender, viendo en dirección a Jimin mientras limpiaba el mesón donde anteriormente habían vertido un poco de whisky.
─ Un Daiquiri, por favor.
─ En seguida.
Observó al bartender crear su bebida expectante, pues se notaba que el chico era un experto en lo que hacía. Luego de unos minutos su bebida estaba lista frente a sus ojos.
─ Muchas gracias. ─El bartender asintió con una sonrisa y se dirigió hacia otra persona que justo se iba sentando en el otro extremo de la barra.
Le dio un sorbo a su bebida degustando el buen sabor de ésta, hasta que sintió un cuerpo posarse al lado del suyo. Miro a su costado y observó a su amigo hacerle unas cuantas señas al chico con que anteriormente estaba hablando, para luego posar la vista en su acompañante.
─ Oh, ¿pediste sin mi? ─Dijo quitándole la bebida a su amigo.
─ Oh, ¿ligaste sin mi? ─Dijo con cierto sarcasmo, viendo cómo le quitaban la mitad de su bebida de un solo trago.
─ Tú no puedes, tienes novio. ─Se burló su amigo con una sonrisa, pidiéndole un Martini al bartender.
Jimin rodo los ojos
La noche fue alocada. Bailaron, cantaron y Jimin vio cómo uno que otro humano se le acercaba a su mejor amigo para coquetearle, pero éste estaba más entretenido viendo al chico peli-menta, era impresionante que su amigo se interesará tanto en alguien teniendo en cuenta que él era muy hermoso y podía tener a quién él quisiera, pero claro estaba, si medio bar le andaba coqueteando al igual que le coqueteaban en la universidad.
Taehyung por su parte se dedicó a disfrutar con su amigo, pues tenía en cuenta que tenían meses sin salir solos y él extrañaba sus salidas, guardarse todo lo que pasaba como sus fieles tumbas y fingir al día siguiente que nada había pasado, pero ahora era diferente. Ahora su amigo se miraba muy centrado en su pareja y al tener apenas veinte años, se miraba que amaba en serio a su novio. Así que a Taehyung no le quedó de otra más que soportar ver cómo su amigo se alejaba poco a poco de lo que lo hacía con tal de estar bien en su relación.
─ Iré a sentarme un rato, si quieres ve con aquél chico, veo que te lo estás comiendo desde que llegamos. ─Bromeo, riendo.
─ ¿Estás seguro? No quiero dejarte sólo.
─ Estaré bien, sólo tomaré un poco en la barra y estaré ahí esperando, tú tranquilo y conquista a mentita. ─Río, caminando hacia la barra sin siquiera esperar otra palabra más de su amigo. No sería un estorbo y lo dejaría divertirse.
Pero qué mala idea haberse alejado.
No supo cómo, ni en qué momento, ni el porqué, pero justo en ese momento se encontraba un Jimin super borracho, dentro de un taxi rumbo a casa de su novio. ¿Por qué? No lo sabía, quizás era la borrachera que le hizo creer que su novio podía seguir en casa.
Bajó del taxi y torpemente le pagó al taxista, camino unos cuántos pasos hasta llegar a la puerta del hogar. Tocó tres veces y se agarró de la puerta gracias a un mareo producido por el alcohol sumergido hasta sus neuronas.
Soltó un suspiro y alejó sus manos de la puerta, pero justo en ese momento se abrió, causando que se fuera de frente y chocara con el cuerpo de un hombre alto, hombros anchos y mirada penetrante. Éste suavizó la mirada al verlo, pero de pronto de volvió una de confusión.
Pues si, Jeon Jungkook tenía al novio de su hijo entre sus brazos.
Jimin miró fijamente a Jungkook por unos segundos, hasta que éste lo ayudó a entrar a casa y lo sentó sobre el sofá de la sala.
─ ¿Te encuentras bien? Te ves… sonrojado y hueles a alcohol. ─Jungkook creo una mueca en su rostro, pues él no era muy partidario de las bebidas alcohólicas.
─ Yo… venía a ver a Mingyu. ─Susurró Jimin aún sin despegarle la mirada de encima a su suegro.
¿Y cómo hacerlo? Si su suegro se encontraba únicamente con un pantalón de pijama color negro. Era la primera vez que lo veía tan informal, pues el señor Jeon siempre era de vestir camisas manga largas y pantalones de vestir, era un hombre que parecía aún vivir en los 80’s, pero él no se miraba mal. Sin duda se miraba bien.
─ Oh, ¿Mingyu no te comento que saldría de viaje con sus amigos? ─Le miró confundido, pues era extraño que su hijo no le contará cosas importantes a su pareja.
─ Oh. ─Lo miró, pero luego desvío la mirada al saber lo idiota que había sido por creerle a Mingyu.─ Dijo que viajaría sólo… yo, tenía la esperanza de encontrarlo aquí y conversar un poco.
─ Bueno, puedes conversar conmigo, yo puedo escucharte. ─Dijo levantándose ya que se encontraba en cuclillas.
Escuchar.
Yacía tiempo que alguien a parte de Taehyung no le escuchaba, creía que podría tener tal apoyo de su novio, pero Mingyu nunca estuvo para él. Nunca.
─ No quiero molestarlo, quizás ya se encontraba dormido y yo… hip. ─Tapó su boca sonrojado, le había dado hipo.
─ Creo que mejor tomas una ducha, tienes ropa aquí, ¿cierto?
─ Sí, deje una mudada la ultima vez que los visité.
─ Muy bien, sabes dónde está el baño, así que ve y toma una ducha. Te espero aquí abajo. ─Ordenó.
─ Yo… ─Le miró por unos segundos con un dedo levantado para protestar, pero la intensa mirada de su suegro lo hizo bajarlo rápidamente y asintió, haciendo lo que el mayor le dijo.
Bajo con su ropa puesta, que constaba de un pantalón color azul pastel y una camisa blanca, había secado su cabello con una toalla y un poco apenado entró a la cocina, viendo el gran cuerpo de su suegro, soltando un jadeo de sorpresa por lo realmente… caliente que se veía desde atrás. Espera, ¿qué?
¿Qué mierda le pasaba por estar teniendo tales pensamientos con su suegro?
No, no, no, no. ¡No!
La falta de sexo ya le estaba afectando. Sí, sin duda era eso.
─ ¿Pasa algo? ─Le miró Jeon con una ceja alzada, mientras colocaba dos cafés sobre la mesa.
─ Oh, sí. Pido una disculpa, use una de las toallas blancas y se manchó por mi tinte. ─Acarició su brazo apenado, ignorando el hecho que segundos antes había estado teniendo pensamientos húmedos con él.
─ No te preocupes, hay muchas más. Ven, siéntate. ─Jalo la silla para que Jimin se sentará a su lado.
Jimin tomó asiento al lado de su suegro y le pegó un sorbo a su café, escuchando la voz de su suegro romper el silencio que se había formado entre ambos.
─ Así que Mingyu no te dijo que saldría con amistades, ¿cierto? ─Su tono era serio. Estaba enojado.
─ Así es, dijo que iría sólo. ─Miró su taza con el líquido amargo.
─ Este jovencito, yo no lo he criado así.
─ No se preocupe, señor Jeon, la verdad es que me he acostumbrado a ese trato de parte de él. Ha sido así se indiferente conmigo desde que iniciamos la relación.
Jungkook sólo fijo su mirada en la de Jimin y se quedaron así por unos minutos, hasta que dentro de ambos algo se encendió y tuvieron que desviar las miradas.
─ No mereces que te traten así.
─ Lo sé.
─ Mereces a alguien que sí te haga sentir vivo.
Jimin soltó un suspiro y observó al señor Jeon, sonriendo levemente mientras piensa en el porqué de su estupidez de estar en una relación que sólo está a flote por él.
─ Ahora en día ya no hay personas que amen en serio, todos los jóvenes de mi edad buscan sólo sexo y aunque yo fui uno de esos, también busco a alguien que me llene de amor.
─ Ya no lo busques.
Jimin iba a preguntar el porqué, pero en cuestión de segundos el rostro de su suegro estaba a sólo unos centímetros del suyo, causando que aquella sensación en su interior volviera.
─ S-señor Jeon…
Susurró confundido, no entendía cómo habían cambiado tan drásticamente de ambiente, pero sin tiempo de reaccionar, sintió los labios del señor Jeon sobre los suyos, sintiendo cómo éste le besaba con hambre y deseo; al parecer él se había contenido por ya hace mucho tiempo.
La situación subió de tono muy abruptamente, sin siquiera darse cuenta ya se encontraba sobre la cama de su suegro, siendo comido casi vivo por los besos hambrientos que éste le propinaba.
─ S-señor Jeon… ─Jadeó entre sus labios, tratando de entrar en razón, pero la mano aventurera de el mayor ya se encontraba abriéndose camino entre su ropa interior. Sí, ya sólo estaban en ropa interior.
─ Dime Jungkook, quiero escucharte decir mi nombre. ─Le tomó el rostro con una mano y lo observó por unos cuántos segundos antes de volver a unir sus labios.
─ Esto no está bien.
─ No pareces estar en desacuerdo con lo que estamos a punto de hacer. ─Dijo, acariciando la ya dura erección de Park.
─ A-ah… pero, sabe que yo soy… bueno, usted es…
─ Sí, soy el padre de tu novio y soy mucho mayor que tú, pero por cómo te haz puesto tan sólo con besos me da a entender que mi hijo no te atiende como debería.
Jimin se sonrojó sintiéndose como un puberto teniendo su primer encuentro sexual, aunque esa idea no estaba tan alejada de la realidad. Jimin pocas veces hacía tenido relaciones sexuales.
Así que sin pensar tanto en la situación se dejó llevar por el mayor, sabía que la falta de sexo le había nublado la cabeza y el tener a un hombre muy entero a pesar de su edad sólo lo prendía de sobremanera.
Unió sus labios con los de Jeon y viajó sus manos por los hombros, espalda, pectorales y abdomen del mayor, llegando a parar hasta el ya duro miembro de éste, alejándose de sus labios y viéndole con evidente terror.
─ ¿Eso es…?
─ Sí, eso es. ─Bajó su bóxer y dejó a la vista su miembro ya erecto, dejando sin aliento a Jimin.
─ Eso eso… ¡Eso es una mutación!, ¡eso es demasiado grande! ─Comenzó a sentir pánico.─ ¡Sin duda eso no entrará en mi!
─ Vamos, no seas tímido que sé perfectamente que puedes recibir treinta y seis centímetros sin problema en ti.
─ treinta y sei… centímetros…
Desde ese momento perdió consienta alguna, pues cuándo menos lo espero ya tenía dentro de él los largos dedos del mayor llenos de lubricante jugando y estirando su cavidad anal, sacándole gemido tras gemido a Jimin.
─ ¡E-espere!, espere… si sigue así me vendré en menos de un segundo. ─Dijo apenado, pues el mayor logrará llegar justo a su próstata con tan sólo sus dedos. No se imaginaba hasta dónde le llegaría aquél trozo mutante que tenía el mayor entre las piernas.
─ Bueno, creo que fue suficiente de mis dedos. Necesito entrar.
Su voz sonaba ronca y un poco desesperada, era como si se estuviera resistiendo sólo para lograr ir al paso del menor, cosa que hizo que algo se moviera en el interior de Jimin.
Oh, era eso lo que le movió el interior.
Sus ojos se expandiendo hasta casi salirse de sus cuencas, recibiendo con excitación y dolor a la vez, pues era evidente que el mayor estaba muy bien dotado, demasiado diría ir.
─ J-Jungkook-ah. ─Arqueo su espalda y sintió sus piernas flaquear por la reciente introducción. Se sentía lleno, y más que lleno, se sentía completo.
Jungkook en todo momento vio por el bien de Jimin, se mantuvo con tan sólo la mitad dentro de él aguantando las ganas de meterlo por completo, pero sabía que el menor no la resistiría. No aún.
─ Tú… podrás volverme loco, eres demasiado estrecho. ¿Desde cuándo no tenías intimidad? ─Preguntó Jeon, sin dejar de moverme a un ritmo considerable dentro del menor.
─ A-ah… ─Jimin no podía responder, pues el estar recibiendo ya casi veinte centímetros dentro de él los dejaba sin aliento, su excitación había aumentado y sus gemidos sonaban más fuerte en la habitación. Él era muy ruidoso.
Pero eso pareció no importarle a Jungkook, más bien, pareció aumentar las ganas de destrozar el interior del chico que estaba debajo de él, aferrado a las almohadas mientras era atendido de la manera en la que debía.
─ Necesito verte encima de mi. ─Nalgueó, saliendo del interior de éste mientras escuchaba un jadeo.
Vio las piernas del chico temblar y luego ésta sentarse en la cama. Él por su parte tomó asiento apoyando su espalda en el respaldar de la cama y guio a Jimin hasta tenerlo a ahorcadas sobre él.
─ Vamos, sé que puedes hacerlo. ─Guio su polla al agujero de Jimin y lo tomó de la cintura, sintiendo cómo se deslizaba lentamente por el interior del menor.
Jimin apretó sus párpados, sintiendo cómo en esa posición Jeon lograba ir mucho más dentro de él, lo hacía sentir más lleno que en la otra posición.
─ Muy bien, muévete cuándo estés listo.
Y Jimin hizo caso, esperó a acostumbrarse al tamaño y a la pose, y cuándo se sintió lo suficientemente preparado comenzó a moverse. Sus movimientos al principio fueron sólo circulares y hacia el frente, escuchando cómo el mayor soltaba leves jadeos cuándo lograba entrar todo, se sujeto del respaldar y con la poca fuerza que sus piernas se permitían comenzó a saltar. Soltó jadeos, luego gemidos que al final parecían ser gritos, apretaba una mano en el respaldar y la otra la apretaba en el hombro de Jeon, sintiendo igual las manos del mayor apretar su trasero demandante.
Jeon atrapó uno de los pezones de Jimin, haciendo que por el cuerpo del menos viajará una corriente eléctrica hasta su polla goteante de pre-semen, sintiendo todo su cuerpo reaccionar a tan simple toque.
─ J-Jungkook-ah.
─ Dime, pequeño.
─ Voy a.. a… ¡Ah!
Y no logró terminar su frase, pues terminó manchando el abdomen del mayor y a si mismo, dejó caer su cabeza sobre el hombro para lograr descasar, pero el mayor tenía otros planes.
─ No hay problema, sólo permite me llenarte.
Dicho eso, Jeon alzó el trasero de Jimin y sujetando bien ambas mejillas traseras de éste comenzó a embestirlo, buscando su propia liberación.
─ ¡J-Jungkook-ah! ¡Espera!
Jeon le hizo caso omiso y siguió con su tarea, hasta que embestidas después terminó llenando por completo al menor.
─ Mierda, ha sido la mejor follada desde que me divorcie. ─Susurró cerrando los ojos recuperándose del reciente orgasmo, escuchando cómo Jimin aún seguía jadeando en su oído.
─ Y yo podría decir que ha sido la mejor follada de mi vida…
La luz del sol entraba por el pequeño espacio que quedaba entre las cortinas, abrió lentamente los ojos mientras un bostezo lo invadía. Trato de sentarse para lograr estirar sus músculos, pero un inmenso dolor en su espalda baja y entrada lo dejaron perplejo, recordando rápidamente todo lo que había pasado anoche.
─ No… me… jodas. ¿Qué mierda hice con… él?
Se tomó de los cabellos y cómo si lo hubiera invocado, una persona muy bien animada y con una enorme sonrisa apareció desde la puerta, con una bandeja llena de cosas suaves para la mañana.
─ Veo que haz despertado, ¿Cómo te sientes?
Preguntó Jeon mientras dejaba la bandeja con un desayuno apetecible y una pastilla en la mesita de noche, se sentó a la orilla de la cama y acarició la espalda de Jimin, quién desde que entró a la habitación se había escondido entre las almohadas.
─ No tienes porqué tenerme vergüenza ahora, ¿a caso te avergüenzas o arrepientes de lo de anoche?
¿Por qué no podía callarse?
─ Sabe perfectamente que eso no… no debió pasar. ─Susurró aún escondido entre las sábanas.
─ Anoche no pensabas eso. ─Respondió tranquilo, mientras tomaba el plato con tres pancakes con miel encima.─ Siéntate, come algo y luego te tomas ésa pastilla para el dolor.
Jimin obedeció, aún sin poder ver a Jungkook a la cara. Se sentía avergonzado, ¿ahora qué creería Jeon de él? Quizás pensaría que se acuesta con todos sus suegros. Él no quería manchar su buena reputación.
Jimin desayuno en silencio bajo la atenta mirada del mayor, haciendo que casi se atragante por lo intensa que ésta era. Terminó el desayunar y se dispuso a tomar la pastilla, pero ésta se atoró justo con el agua cuándo escuchó las palabras de Jeon.
─ Mingyu está en la sala.









