Capitulo1– El desconocido del aeropuerto
Odiaba los aeropuertos.
Bueno... tal vez esa palabra era muy fuerte.
Prácticamente vivía en ellos.
Maletas, gente corriendo para todos lados, anuncios de vuelos, el olor a café y ese sonido de vuelos con destino a Milan, París, Italia, Londres etcétera. Para alguien que es modelo viajar es parte de la rutina.
Y para Odette esa rutina comenzaba a resultarle agotadora.
Otro vuelo.
Otra ciudad.
Otra sesión de fotos.
Suspiró mientras buscaba en donde sentarse.
Fue entonces cuando lo vio.
Estaba sentado unos metros más adelante, mirando distraídamente su teléfono mientras esperaba su vuelo. Llevaba una expresión tranquila completamente diferente a la de las demás personas que estaban apresuradas por llegar a sus vuelos.
Odette se quedó mirándolo por unos segundos.
No sabía quien era.
Ni su nombre.
Ni de donde venían.
Ni siquiera sabe porque llamo tanto su atención.
—Qué raro... —murmuró para si misma.
Rápidamente aparto la mirada y se sentó.
Pero un minuto después volvió a mirar.
Él seguía ahí.
Y, aunque Odette no sabía, que aquel desconocido estaba apunto de convertirse en la persona que aparecería una y otra vez en sus pensamientos.
Y en sus vuelos.
Odette saco su teléfono y comenzó a revisar mensajes para concentrarse en otra cosa.
No funcionó.
Por alguna razón había algo que hacía que no dejara de ver a aquel chico.
Volvió a quitar la mirada y la enfocó en su teléfono.
Pero de igual manera volvió a mirarlo, esta vez él también miró a Odette.
Odette reacciono automáticamente desviando la mirada.
—Perfecto... —murmuró para si misma.
Después de unos segundos se atrevió a mira otra vez.
Pero el ya no estaba.
De pronto Odette voltea a su lado derecho y ve como él pasa a su lado viéndola a los ojos.
Después, él siguió caminando.
Odette lo perdía de vista entre la gente.
Odette ni siquiera sabía su nombre.
Entonces ¿por qué tenia tanta curiosidad por él?
Probablemente nunca volvería a verlo.
O eso pensaba.
Porque en unos días volvería a encontrarse con el mismo desconocido.
Conforme pasaban los días, Odette se notaba un tanto distraída.
Seguía pensando en el desconocido del aeropuerto.
Esa última mirada que él le había dado se había quedado clavada en su mente.
Intentaba convencerse de que no era importante. Después de todo, solo había sido una mirada.
Entonces, ¿por qué no podía dejar de pensar en ella?








