Personalizar legibilidad
Aa

Cheosarangi bimiru

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Una historia de nuevos comienzos, secretos y recuerdos que nunca desaparecen. Descripción Casandra siempre había vivido rodeada de su enorme familia y de los recuerdos de su antiguo instituto. Pero todo cambia cuando llega el momento de comenzar una nueva etapa en su vida. Un nuevo instituto, nuevas amistades y un encuentro inesperado con Nael harán que sus días dejen de ser tan tranquilos como antes. Mientras Casandra intenta acostumbrarse a todos estos cambios, algunos secretos de su pasado comienzan a regresar y sus hermanos parecen estar ocultándole algo. Porque algunas historias terminan... Pero hay recuerdos que nunca desaparecen.

Genero:
Other
Autor/a:
Samantha
Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
4.0 1 reseña
Clasificación por edades:
13+

Capítulo 1

Vacaciones de Navidad

Era la última semana de estudio.

En una semana comenzarían las vacaciones de Navidad, y eso significaba que tendría que cambiarme de instituto. Había estudiado en aquel lugar desde pequeña y era una de las pocas estudiantes antiguas que quedaban.

—Casandra —dijo mi mejor amiga, Catherine.

Catherine era una chica alta, rubia, de ojos verdes y pelo liso. Medía un metro setenta y dos, lo cual era completamente diferente a mí.

Yo era una chica bajita, con el pelo rizado y negro. Apenas medía un metro cincuenta y tenía unos ojos azules enormes, como de muñequita.

Catherine me miró.

—Te echaré de menos.

—Yo también —respondí.

—Casandra, ¿a qué instituto irás?

—No lo sé.

—¿Irás al San Isidro o al de los Olivos?

—¿Al San Isidro? —preguntó.

Negué con la cabeza.

—¿O al de los Olivos?

— Tal vez.

Lo dije con un tono de desesperación.

—¿Y tus hermanos también? —preguntó.

—Sí, también.

En ese momento entramos a la última clase del día: inglés, con la profesora Gloria.

Catherine me miró y puso una expresión de súplica.

—Por favor, no entremos.

—No —respondí.

Cuando terminó la clase de dos horas, que para Catherine y para mí fueron una eternidad, finalmente salimos.

La mamá de Catherine me miró y sonrió.

—Hola, cariño. ¿Quién viene a recogerte hoy? ¿Steven?

—Sí —respondí, asintiendo con la cabeza.

—Bueno, adiós, cariño. Que te vaya bien en las vacaciones.

—Gracias. Adiós.

Entonces escuché una voz entre los estudiantes.

—¡Casandra!

Era Steven, mi hermano mayor.

Resaltaba entre todos porque medía un metro noventa. Tenía el pelo oscuro y los ojos azules. Llevaba puesto el uniforme de fútbol del colegio.

Corrí hacia él y lo abracé.

—Hola.

—Hola, pequeña.

Subí al coche.

En el asiento del copiloto estaba Shirley, la novia de Steven. Me senté en la parte trasera, donde estaba Sergio, mi otro hermano mayor.

También llevaba su uniforme de fútbol. Su pelo negro estaba sudado y sus ojos verde oscuro brillaban.

—Hola, pequeña —dijo con una gran sonrisa.

—Hola, Sergio.

—¿Qué tal tu último día de clase?

—Bien.

—¿Lista para pasar las vacaciones en la casa del lago?

—Sí.

Shirley se giró hacia mí.

Tenía los ojos marrones oscuros y el pelo largo y liso. Se lo acomodó detrás de las orejas.

—¿Qué tal tu día, Casandra?

—Bien.

—Hoy cenaremos sushi.

Después se giró hacia Steven, que todavía estaba conduciendo.

Cuando llegamos a casa, vi a mis otros tres hermanos en el salón.

Iván estaba con su uniforme de baloncesto y su pelo castaño.

Diego también llevaba su uniforme de baloncesto. Su pelo castaño estaba mojado.

Ambos me miraron y me saludaron con una gran sonrisa porque habían ganado un torneo de baloncesto.

Carlos salió del baño después de ducharse. Ese día había tenido entrenamiento de voleibol. Su pelo negro, que llegaba casi hasta los hombros, estaba todavía húmedo y sus ojos azul oscuro se abrieron como platos al vernos.

—¿Y Richard ? —pregunté.

—No lo sé —respondió Carlos con un quejido mientras se encogía de hombros.

—¿No venían juntos?

Antes de que alguien pudiera responder, escuchamos la puerta.

—¡He llegado, familia! —gritó Richard con una gran sonrisa.

Llevaba puesto su uniforme de voleibol. Sus ojos verdes claros se abrieron al darse cuenta de que había llegado tarde.

Su pelo negro estaba completamente sudado.

—Hoy he traído compañía —dijo alegremente.

Detrás de él apareció Mia.

—Hola —saludó con una gran sonrisa.

Mia era pelirroja, tenía los ojos marrones y varias pecas en la cara. Era un poco más alta que yo.

Todos mis hermanos medían alrededor de un metro noventa.

Yo era la única bajita de la familia.

Nos sentamos en el comedor.

Cuando llegó el sushi, Richard miró alrededor.

—¿Mamá y papá no bajan a comer?

—No —respondió Steven.

—¿Por qué? —pregunté.

—Viajes de negocios —respondió Steven con indiferencia.

Cuando terminamos de comer, Shirley y Mia se fueron.

Steven y Sergio fueron los primeros en acostarse. Iván, Diego, Carlos y Richard se quedaron despiertos un rato más.

Yo me quedé ordenando algunas cosas y después vi un poco la televisión.

Finalmente me fui a dormir.

Al día siguiente teníamos un partido de voleibol.

Por la mañana nos preparamos para ir al partido.

—¡Ya está! —gritó Steven.

—¡Sí! —grité desde mi habitación.

Mamá y papá estaban abajo, en la cocina, tomando café.

Los saludé.

Cuando terminaron, nos fuimos.

Al llegar, Shirley y Mia nos habían guardado unos asientos en la segunda fila.

Richard y Carlos estaban jugando como rematadores.

Carlos tenía una venda en la muñeca porque durante un entrenamiento se había lastimado, pero eso no le impidió jugar.

Richard hizo un remate y anotó un punto.

Todo el mundo gritó celebrando la victoria.

Después del partido nos fuimos a la casa del lago.

Pasamos dos semanas allí.

Finalmente tuvimos que regresar porque mamá y papá tenían que viajar a Alaska.

Los dejamos en el aeropuerto más cercano y regresamos a Madrid.

Richard y Carlos iban con Mia y Sergio en un coche.

Iván y Steven iban con Shirley, Diego y conmigo.

Yo iba en el coche de Steven.

Cuando llegamos, me dejé caer sobre la cama, completamente cansada.

Entonces sonó mi móvil.

Era un mensaje de mamá.

“Cariño, el viernes iremos a comprar el nuevo uniforme.”

“Vale. Ya les aviso a mis hermanos.”

Les conté a los demás y todos asintieron.

El viernes fuimos a comprar los nuevos uniformes.

El uniforme de mujer tenía una americana color vino tinto con un chaleco gris. La falda también era gris, con un lazo vino tinto y medias blancas.

El de mis hermanos era un pantalón gris, camiseta blanca, corbata vino tinto y una americana del mismo color.

Era bonito.

—Mañana venimos a por el uniforme de deportes —dijo mamá.

Después fuimos a comer.

Mientras comíamos, miré a Sergio.

—Sergio.

—¿Sí, pequeña?

—¿Cuándo me enseñas a conducir la moto?

Sergio me miró.

—Cuando tú quieras.

—¿El domingo?

—Vale.

Sonreí emocionada.

—¡Sí!

¡Cuéntale a Samantha lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

1

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

1

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

1

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

1

Diálogos potentes

author

Wow, simplemente wow, todavia no llegamos a la trama principal, pero tu escritura es simplemente impresionante, me gustaria escribir de es amanera, pero bueno, ahi estoy mejorando, pero yo le doy un 7.5 no solo por la gramatica y la ortografía, si no porque, a mi me gusta leer con musica de fondo y justo toco una canción, que quedbaa con lo que pasaba, efimero pero hermoso.

17 horas

Otras recomendaciones

SEX PATROL

Esmeralda: Una historia divertida ycon escritura fluida. Genial gracias

Leer ahora
Embarazada del bebé de su hombre lobo 🌙 Kookmin Adap.

janneth1108: Dios ya quiero mas .. me encanta 😍😍😍

Leer ahora
Dame Una Oportunidad ~ kookmin

Ana: Me gustó,al principio llore,mil gracias por la historia

Leer ahora
Rechazado

Brenda: Es una excelente historia ... Me encanta la forma de narrar y q sea cortae gusta aún más . Me encantaría encontrar más historias

Leer ahora
Vuelve a mi

Hildaaaa: Me ha gustado mucho pero creo que se necesitaban más contexto o como capítulos del pasado.

Leer ahora
Mi hermosa pesadilla

Diana Rodríguez Hernández: Me gusta mucho la historia

Leer ahora
De los negocios al amor

Luisa: Me gusta mucho la historia

Leer ahora
Noah Clark

Arwen: Me encanta esta historia, definitivamente puedes ir de lo más Taboo y prohibido ,hasta lo más romántico y dulce, está novela difiere mucho de las historias tuyas que he leído y me encanta.

Leer ahora
LOBO BLANCO

María: Me gusta las historias de vampiros y lobos. La trama es buena y entretenida. No es muy larga y eso también me gusta, no sé hace pesada

Leer ahora