1-暗闇の中での光 (Luz en la oscuridad)
✶ 青い濃い橙色の日
居たいきみの横そっと
色、なくしても ✶
Las noches en la Nación de la Oscuridad eran un espectáculo hipnótico. Las luces de neón bañaban las calles con destellos azules, rojos y morados, reflejándose en el agua que rodeaba las orillas marítimas donde vivían Hiroshi y Suki. A sus 16 años, ambos eran conocidos como los "fantasmas del puerto"; la pareja de amigos siempre encontraba la manera de escabullirse entre las sombras, burlando a los guardias y dejando su rastro de pequeñas travesuras.
►Suki: "Dime que esta vez no es otra de tus ideas locas, Hiroshi."
►Hiroshi: "Relájate, Suki. Solo exploraremos un poco... y tal vez hagamos algo divertido."
Caminaban por el mercado cerrado cuando el sonido de pasos apresurados los detuvo. Desde un rincón oscuro, observaron a un grupo de hombres con máscaras japonesas, decoradas con expresiones demoníacas, cargando a un hombre inconsciente.
►Suki: "Eso no es normal. ¿Qué están haciendo con él?"
►Hiroshi: "Sea lo que sea, no parece legal. Vamos a seguirlos."
Suki lo miró con incredulidad, pero como siempre, terminó cediendo. Los hombres avanzaron hacia un callejón sin salida, donde una tenue luz parpadeante apenas iluminaba las paredes cubiertas de graffiti. Moviéndose en silencio, Hiroshi y Suki los siguieron.
►Suki: "Esto me da muy mala espina, Hiroshi. Deberíamos regresar."
►Hiroshi: "Es solo un grupo de tipos raros. Si algo pasa, corremos. Relájate."
✦~_~✦
Al llegar al final del callejón, los dos jóvenes se detuvieron en seco. Los hombres encendieron una serie de linternas, revelando un círculo trazado en el suelo con símbolos extraños. El aire se volvió pesado, y un zumbido vibró en sus oídos.
►Suki: "Estoy segura de que esto no es algo que deberíamos estar viendo."
►Hiroshi: "Espera un poco... solo un poco más."
Entonces, como si los hombres enmascarados hubieran sentido su presencia, todos se giraron al unísono hacia ellos.
►Suki: "¡Nos vieron! Hiroshi, corre."
Pero antes de que pudieran moverse, las máscaras comenzaron a brillar, y las sombras del callejón parecieron cobrar vida, rodeándolos como un enjambre. Habían cruzado un umbral que cambiaría sus vidas para siempre.