¿La chica tras la sombra?

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Sinopsis

Akira Yami puede ver las Anomalías: sombras oscuras que caminan entre los vivos. Para alguien que siente que su propia luz se apagó, estas presencias son solo parte del paisaje. Todo cambia cuando conoce a una sombra que guarda un secreto y le entrega un collar capaz de desenmascarar el mundo invisible. Descubre la verdad en La chica tras la sombra

Genero:
Horror
Autor/a:
Angelzou
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

<Un sol apagado>

—Mis pasos eran pesados, como si mis zapatos estuvieran hechos de plomo. Salir de la secundaria nunca me daba alivio, solo me recordaba lo que no tenía. Mis ojos evitaban los rostros de los demás, pero mi oído no podía escapar de sus conversaciones: «¿Vienes a mi casa?», «¿Viste la película de ayer?», «¡Somos los mejores!». Yo solo quería desaparecer. Entonces, sentí un escalofrío familiar. Miré hacia el callejón lateral, donde el sol no llegaba, y lo vi. Una Anomalía. No era más que una masa de humo negro con dedos largos y afilados, aferrándose al borde del edificio. Me miraba, yo lo sabía. No había amigos, solo esas pesadillas que parecían salir del mismo sitio que mi depresión.

_—Seguí caminando, acostumbrado a esta vida... Fuera de la escuela había tráfico, gente en sus casas, otros con sus familias y algunos más con sus amigos. Mis ojos se humedecieron un poco, pero solo apreté los dientes intentando calmarme. Y esas cosas siguen ahí, viéndome y espiándome...

—Llegué a casa caminando despacio para no hacer ruido y vi a mi madre dormida en el sillón. Después de todo, ella trabaja por la noche como guardia de seguridad. La quiero mucho... es mi única felicidad. Esbocé una pequeña sonrisa al verla descansar.—Entré a mi habitación despacio y pensaba cómo se sentiría tener amigos... Se me empezaron a salir pequeñas lágrimas, pero me controlé y decidí descansar.-Me acosté en la cama a descansar y me terminé durmiendo, pero vi claramente a alguien... Una sombra diferente, más delgada. Era pura oscuridad, pero no me espanté; solo solté un suspiro largo.-—Esa anomalía se estaba acercando corriendo y yo solo cerré mis ojos para terminar ya con mi sufrimiento... Pero no recibí ni un golpe, ni dolor, nada. Solo la sombra extendía un medallón con forma de rosa negra...

—¿Qué es eso?—susurré, con la voz temblando por el miedo.

La sombra no respondió. Con un movimiento lento y gélido, dejó caer el medallón de rosa negra sobre mi pecho. En cuanto el metal tocó mi piel, un frío glacial me recorrió la espina dorsal y la criatura se desvaneció en el aire como si nunca hubiera existido.Me levanté de golpe en la cama, agitado y empapado en sudor frío. Un rayo de luz entraba por la ventana indicando que ya era de mañana. Todo había sido una pesadilla... o eso pensaba, hasta que sentí un peso extraño sobre mi cuello.Bajé la mirada. Ahí estaba. La rosa negra brillaba con un pulso tenue y oscuro sobre mi camisa.Y lo peor no era el medallón... sino que al alzar la vista hacia la esquina de mi habitación, vi que las sombras ya no me observaban desde lejos. Ahora me sonreían.